miércoles, 28 de octubre de 2026

El Hilo Rojo Que No Se Rompio. Libro II

Novelas Por Capitulos

Capitulo 1.

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CAPÍTULO 1

Nota: Idea 100% del Autor.

Trama: con abundante ayuda de Inteligencia Artificial

Imagenes. Idea autor, desarrollo AI

LOS MARTES NO HAY MERCADO

La ciudad tenía esa humedad que no era agua sino memoria. Shanghái en octubre olía a metal tibio, a sopa de hueso y a lluvia que nunca terminaba de caer. Thomas Salazar descendio del taxi en Jiading a las siete y cuarto de la mañana con el estómago vacío y una carpeta de facturas falsas bajo el brazo, y pensó, como pensaba cada vez que aterrizaba aquí, que estaba en el único sitio del mundo donde nadie preguntaba de dónde venías, solo cuánto pagabas.

El galpón era un cubo gris de tres mil metros cuadrados. Adentro, doscientos cincuenta módulos de potencia apilados en tarimas, todos con el sello de una empresa que existía solo en un servidor de Singapur y que desaparecería en cuanto él firmara la conformidad. Verificó lotes, leyó números de serie con una linterna ultravioleta, tomó fotos. Tres horas. Al final firmó sin leer el documento completo, porque nunca leía el documento completo.

—¿Todo bien? —preguntó el intermediario, un hombre bajito de camisa planchada que se llamaba Chen y que probablemente tenía otros cuatro nombres.

—Todo perfecto —dijo Thomas. Y era verdad. Nada había salido mal en seis años. Eso debería haberlo asustado, pero uno no se asusta con lo que funciona.

Su cliente esperaba en Bogotá. La orden siguiente saldría desde Panamá. En cinco días estaría en São Paulo y en once en Hong Kong. Tenía un departamento en Pudong que usaba como bodega y dos maletas que nunca terminaba de deshacer, y una lista de mujeres en siete ciudades a las que jamás llamaba dos veces seguidas, porque llamar dos veces es empezar a construir algo, y él no construía.Sabia que siempre de una u otra forma, ellas siempre tenian un plan: que se quedara fijo con una, un apartamento, soportar toda una familia y fingir que les caian bien, un bebe, ver el futbol lossabados, engordar y un listado interminable de tareas por hacer...

Esa noche, en el bar del piso treinta y ocho de un hotel cuya cadena ya no recordaba, se sentó junto a una chilena que dirigía logística para una minera y que tenía una risa demasiado fuerte para el lugar. Hablaron de aranceles. Tomaron whisky. A las once estaban en la habitación 1207 y a las cinco de la mañana Thomas se estaba poniendo los zapatos en la penumbra, buscando las llaves con la punta del pie. Ella medio despertó.

—¿Te vas?. No quieres acompañarme este fin de semana?

—Tengo un vuelo.-- no era una excusa. Era verdad hasta el jueves de lasemana siguiente

Tecnicamente no era Mentira. No tenía nada hasta el jueves. Pero esa mentira era el servicio que él le hacía, y ella lo entendió tan rápido que ni se molestó en incorporarse. Él cerró la puerta sin hacer ruido. Afuera, el pasillo alfombrado olía a limpiador industrial y a algo más viejo debajo, algo como cobre mojado. Bajó por la escalera de servicio veinte pisos para no cruzarse con nadie en el ascensor.

Le sobraban setenta horas. Ese es el problema de vivir así: de repente te sobra tiempo, y el tiempo es el único producto que no se puede importar.

Asi que anduvo por aqui y por alla, concentrado en su I phone, y viendo como susETF bien invertidos rstaban dejanfo mas dinero de lo esperado.

El miércoles caminó. No fue una decisión. Salió de otro hotel con la intención de comer algo y a los cuarenta minutos se encontró en una calle que no reconocía, cerca de Nanjing Xi Lu, con el teléfono descargado y sin ganas de pedir un auto. Siguió el movimiento de la gente, que es la forma más eficiente de perderse con propósito, y llegó a la entrada de un parque donde unos árboles grandes hacían sombra sobre adoquines gastados.

Había paraguas.

Cientos de paraguas negros abiertos en el suelo, cada uno cubierto de papel plastificado, y detrás de cada paraguas una persona mayor sentada en un banquito plegable, con termo y cigarrillos y la paciencia mineral de quien ha estado esperando décadas.

Thomas tardó tres segundos completos en entender qué estaba mirando.

Las hojas eran currículums. Altura, peso, año de nacimiento, profesión, si tenían departamento propio, si el departamento estaba a nombre del hijo o del padre. Un hombre vendía a su hija entre comillas, con asterisco y todo: 1989, 163 cm, contadora, sin vicios. Una mujer exhibía a su hijo con una foto tamaño carnet pegada con cinta adhesiva amarilla. Nadie hablaba fuerte. Era un mercado silencioso, un mercado de susurros, y Thomas sintió una incomodidad precisa, quirúrgica, como cuando ves algo íntimo que no te corresponde.

Se detuvo a mirar porque le pareció obsceno y graciosísimo al mismo tiempo.

—¿Cuántos años tienes tú? —le preguntó una señora en mandarín, tirándole del codo.

—Treinta y dos.-- respondio

—¿Casado?-- indago la señora

—No.-- respondió divertido

La señora hizo un ruido con la lengua, mitad lástima, mitad cálculo, y empezó a revolver papeles en una bolsa plástica. Thomas se disculpó con una inclinación mínima y siguió caminando hacia adentro, y ahí fue cuando notó la primera cosa que no encajaba.

Nadie miraba a nadie a los ojos. Todos miraban los papeles.

Excepto una.

Estaba de pie, sola, en el centro de un claro entre los paraguas, con una hoja plastificada entre las manos. No la sostenía contra el cuerpo como una ofrenda. La leía. Como se lee un menú, o una multa, o una carta de un banco.

Tenía unos veinticinco, quizá veintiocho. Pelo negro recogido con una pinza barata, ropa sencilla, buenos zapatos. Y una cara que no hacía absolutamente nada. Ni sonrisa, ni incomodidad, ni curiosidad. Solo la quietud de alguien que ha decidido no gastar energía en fingir.

Thomas se quedó parado a diez metros sin saber por qué.

Entonces ella rompió la hoja por la mitad. Con dos movimientos limpios, como quien rasga una factura. Tiró los pedazos a un basurero y se dio la vuelta, y al darse la vuelta lo vio a él mirándola, y en ese instante la cara de ella sí hizo algo.

Puso los ojos en blanco.

—Qué pasa —dijo Thomas, en inglés. Después, torpemente, en mandarín—: Perdón.

—¿Vendes algo? —preguntó ella. Su inglés era mejor que el de él.

—No.

—Entonces no tengo nada que hacer contigo.

Y se fue caminando con paso firme, sin apurar, sin mirar atrás, y Thomas —que llevaba seis años sin seguir a nadie— se descubrió siguiéndola, y le duró la vergüenza exactamente cuatro segundos antes de que otra cosa, más grande y más tonta, le ganara.

Bajó tras ella a la estación, perdió el tren, esperó el siguiente. La alcanzó dos vagones adelante y se sentó enfrente, sin hablar, con las rodillas casi tocándose. Ella tenía los audífonos puestos y no reproducían nada: el cable colgaba muerto contra su muslo. Cuando faltaban dos estaciones, se quitó uno.

—Si vas a seguirme, al menos hazlo bien —dijo ella—. Vas muy recto.En ningun sitio del.mundo es tolerable que persigan a una mujer

—¿Cómo debería ir?. Porque no es delito contemplar una mujer...tan atrayente con un letrero

—Como alguien que vive acá es la norma. Respeto y educacion. Asi cargue un letrero

—¿Cómo sabes que no vivo acá?

Ella lo miró de arriba abajo, despacio, evaluándolo como se evalúa una mercancía.

—Porque tu camisa está nueva —dijo—. Y los zapatos tienen polvo de otro país.

Thomas se rió. Fue una risa corta, sorprendida, y le sonó rara en su propia garganta.

Subieron juntos a la superficie. Ella entró a un local de fideos de tres mesas, pidió dos platos sin consultarlo y comió durante seis minutos en silencio absoluto. Él la observó masticar. Ella dejó los palillos.

—Hay algo que quiero entender —dijo Thomas—. Todo ese mercado. Las familias. Los papeles. ¿Y tú ibas sola, sin padres, leyendo tu propio currículum?

—No era el mío.

—¿De quién era?

—De nadie.

Él esperó. Ella no agregó nada. Pagó su parte con efectivo, contando los billetes con precisión de cajera, y cuando ya estaba de pie, apoyada en la mesa, dijo lo que le partió la cabeza en dos:

—Y además, hoy es miércoles.

—Ya sé qué día es.

—Entonces ya sabes lo otro —dijo ella—. Los martes no hay mercado y los miercoles tampoco

-- Mira que eres exotica. Pagas con yuanes. Ya nadie hace eso.Y parece que ese mercado hace horas extras

-- Yo si

Thomas abrió la boca. La cerró. Repasó mentalmente el parque: cientos de personas, cientos de paraguas, termo y taburete, el mercado entero funcionando como una máquina aceitada a media semana. Volvió a pensar en el calendario del teléfono, en el vuelo, en la fecha del contrato de Jiading.

Miércoles. Sin ninguna duda, miércoles.

Cuando levantó la vista, ella ya estaba cruzando la calle.

No la buscó. Esa es la parte que todavía no se explicar asi mismo. Fue un instante. Una preciosa diosa, con crisis de mal de rabia...No era su target.. Shanghai daba mucho mas para un fin decsemana para un depredador insasiable como el.

Pasó el jueves revisando documentación en la habitación del hotel, el viernes en una reunión de nueve horas que podía haber durado veinte minutos, el sábado emborrachándose con un proveedor de Dongguan que le ofreció una casa de baños y dos empleadas, y él dijo que no a las dos cosas. El domingo volvió al parque.

Vacío.

Un guardia barría hojas bajo los mismos árboles. Le preguntó por el mercado y el guardia lo miró como se mira a un turista que pregunta por una película.

—Los fines de semana —dijo—. Sábado y domingo, temprano. Nunca entre semana.

Thomas se sentó en una banca cuarenta minutos, con el sol en la nuca, y sintió por primera vez en años algo que no sabía nombrar. No era miedo. Era peor. Era la sensación de estar dentro de una ecuación que alguien más ya había resuelto.

Ella apareció el lunes.

No lo llamó. No había dado ningún número. Simplemente estaba allí, en el vestíbulo del edificio de oficinas donde él tenía su reunión de cierre, sentada en un sillón de cuero con las piernas cruzadas, leyendo un libro en español que no era de español.

—Zhou Yue —dijo, sin levantarse, tendiéndole la mano como un gerente.

Thomas se la estrechó. Fría.

—¿Cómo supiste dónde estaba?

—Porque cerraste el trato de Jiading el lunes pasado y toda la carga sale por Yangshan esta semana —respondió ella—. Lo sabe cualquiera que revise los manifiestos.Sales con foto a cuerpo entero

—Nadie revisa los manifiestos.

—Yo sí.

-- Pues gracias por ese interes en mi. Seré reciproco. Lo prometo.

Subieron a la azotea. Había una máquina expendedora de té, dos sillas de plástico y una vista de torres que se comían la niebla. Ella habló poco y eligió cada palabra como si le costaran dinero: que trabajaba en algo relacionado con datos, que no tenía familia cercana, que dormía mal, que odiaba que la tocaran por la espalda. Dijo esto último sin dramatismo, igual que había dicho lo de la camisa nueva.

Él le preguntó por qué estaba allí.

—Porque me interesas —dijo ella, y sonó exactamente como si hubiera dicho porque eres rentable.

—Eso no es un cumplido.Es una amenaza.

—No dije que lo fuera.

-- Entonces.Hablaremos de negocios? Me siento mas tranquilo. Es un terreno que se puede construir.Srta Zhou You.Por el manifiesto yasabes que soyvThomas Salazar, obviamente no soy de aqui. Y me encanta tomar un Te con la muchacha mas bella en 258 kilometros cuadrados.

Lo dijo para ver que ella era completamente inmune al cumplido.

En algún momento él le tomó la muñeca. Fue un gesto pequeño, casi involuntario, mientras ella hablaba de un algoritmo que clasificaba solicitudes. Zhou Yue se quedó completamente quieta. No retiró el brazo. Solo dejó de respirar por dos segundos, y Thomas, que había tocado muchos cuerpos en muchas ciudades sin mirarlos nunca, sintió debajo de sus dedos algo que no era piel: era distancia. Una distancia entrenada. Como si alguien le hubiera enseñado a sostener el contacto sin entregarse.

Ella retiró el brazo con lentitud, se acomodó la manga y siguió hablando como si nada.

—Mañana —dijo— puedes venir a las nueve. Trae el pasaporte.

—¿Para qué?

—Para nada todavía.

-- No me digas que vas a involucrarme en una aventura tipo Jamrs Bond versionbShanghai.

Y se fue.

Le mandó una ubicación a las once y cuarenta de la noche. Un café en Hongkou, segundo piso, sin letrero. Thomas llegó a las nueve en punto y ella estaba en la misma mesa con dos tazas servidas, una ya fría.

Esta vez no hubo conversación pequeña.

—Te voy a dar un camino —dijo Zhou Yue, y sacó del bolsillo una servilleta de papel, la extendió sobre la mesa y escribió con un bolígrafo prestado. Cinco líneas. Cinco instrucciones numeradas, absurdas, arbitrarias: una fecha, una dirección, una frase que debía decir en voz alta, algo que debía destruir, algo que debía dejar intacto.

—¿Esto es un juego?. Un reto Baidu?

—Es la única manera en que puedo ser encontrada —dijo ella, y por primera vez le tembló algo en la voz, tan breve que podría haber sido el aire acondicionado.

Thomas miró la servilleta. Leyó las cinco líneas dos veces.

—¿Y si digo que no?

—Entonces seguimos como estamos. Tú en tus hoteles, yo en mis martes.

Él levantó la vista. Ella lo estaba mirando de frente, sin sonreír, y en sus ojos había una fatiga enorme, vieja, mucho más grande que su edad. Parecía una mujer agotada de estar siempre a punto de irse.

Thomas dobló la servilleta y se la guardó en el bolsillo interior, junto al corazón, lo cual era un lugar ridículo para poner una servilleta.

—Está bien.Todo sea por ver si la chica tiene los pies bonitos.

-- Es un fetiche?

-- Que tiene de malo?.

-- No tengo los pies bonitos.

Thomas no pudo menos que reirse.

Ella se levantó, dejó dinero sobre la mesa —su parte, contada— y se inclinó apenas hacia él, lo suficiente para que él sintiera el perfume barato y algo debajo, algo como alcohol medicinal.

—Una cosa más —susurró—. Cuando llegues al final del camino, no me busques. Espérame.

—¿Cuánto tiempo?

—Lo que tarde.

Se fue bajando las escaleras. Thomas se quedó solo con dos tazas, la fría y la suya, y con una certeza incómoda: que aquella mujer había venido a que él la conquistara, que le había entregado el mapa exacto, y que en el último tramo iba a correr en sentido contrario. Que tenía miedo, sí. Pero no del sexo. De lo que viene después, cuando ya no queda nada que esconder.

--Bueno-- se dijo para si--- funcionó la primera parte. La proxima vez la invitó a pasear en un parque. Eso siempre funciona.Paseo por un parque o zona con vida urbana . Elimina la tensión del contacto visual forzado frente a frente. Al caminar uno al lado del otro, el cerebro percibe que estáis “compartiendo un camino” y baja las defensas. Además, cualquier escaparate, perro o situación de la calle sirve de gancho para improvisar temas de conversación

$@$$@=

A la una y diez de la madrugada, mientras cruzaba el Puente Waibaidu con la ventanilla del taxi abierta y el viento cortándole la cara, su teléfono vibró.

Número conocido. Prefijo internacional. +58.

Caracas.

Contestó sin pensar.

Al otro lado, un hombre respiró. Se oía un ventilador girando, y una televisión encendida muy lejos. Después, una voz tranquila, con acento de la costa venezolana, que dijo su nombre completo y apellidos como si lo estuviera leyendo de una hoja:

—Salazar. Mira la cosa por aqui se esta activando. Muevete. Consigueme 40 Tractor Truck y sus trailer remolques.

-- Oye.Esa no es mi area.

-- No te hagas.Los campos petroleros se estan reactivando or estos lados. Muevete.

-- Es que yo me muevo en otro circulo.Dejame ver como te ayudo.

-- Y si consigues una plataforma petrolera mejor.

-- Oye.Eso suena mejor.

-- Dale Becerro.Y que sea para la semana pasada

.. Miró la servilleta doblada en su bolsillo, las cinco líneas escritas con birome ajena, y entendió con una claridad helada que el miércoles en el parque no había sido un accidente, que los paraguas habían estado allí solo para él, y que la mujer que acababa de darle un camino para conquistarla llevaba quizás meses —quizás años— caminando hacia él desde el otro lado del planeta.Desde el otro lado de su destino... No le cabia dudas que estaba frente a una “Gāolěng Nǚshén”, con sus matices. Habia estado en el mercado de solteras, un dia en que se garantizaba que nadie pasaba por ahi, tuvieron algo parecido a una pelea de gallos y ni siquiera el telefono. Sintio que no hubo conexión.. Estaba en una ciudad de dificil romances y realmente tenia una posibilidad de ganarse unos 400000 $ sin hacer nada.

-- Lo dejo hasta ahi-- le dijo a nadie mientras bebia pico de botella un buen trago de Buchanan 25 años

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Continuara...Si tenemos algunas lecturas colocaremos la continuación

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Por fastidio Thomas se dispuso a dormir...Es muy bella, pero no tengo tiempo para toxicas con lineas rojas a 15 segundos de dormir y vio un programa en History Channel que lo ayudo a dormir.
1. **Identificación de operaciones sospechosas de bolsa de valores informal y banco subterraneo**  
   Bancos, casas de bolsa, plataformas de pago y otros sujetos obligados deben reportar transacciones inusuales: grandes movimientos de efectivo, transferencias entre numerosos países, uso de terceros, sociedades sin actividad clara o operaciones que no corresponden al perfil económico del cliente.

2. **Análisis de redes financieras**  
   Las unidades de inteligencia financiera y los supervisores utilizan análisis de vínculos para detectar patrones entre cuentas, empresas, billeteras digitales, intermediarios y jurisdicciones. También pueden investigar publicidad en redes sociales, sitios web que ofrecen inversiones y plataformas que captan clientes sin licencia.

3. **Supervisión y listas de entidades no autorizadas**  
   Los organismos nacionales publican advertencias sobre corredores, bolsas, fondos y plataformas que no están registradas. Revisan licencias, prospectos, estados financieros, custodia de activos y la forma en que se ofrecen los productos al público.

4. **Inspecciones, investigaciones y denuncias**  
   Las investigaciones pueden comenzar por alertas de bancos, denuncias de inversionistas, periodistas, informantes o autoridades tributarias. Después se realizan inspecciones, entrevistas, análisis de dispositivos y revisión de documentos contables y tecnológicos.

5. **Cooperación entre países**  
   Como el dinero puede pasar rápidamente por varias jurisdicciones, las autoridades intercambian información mediante redes como las de las **unidades de inteligencia financiera**, acuerdos de asistencia legal mutua y organismos internacionales como el **GAFI/FATF**, **IOSCO**, **Interpol** y grupos regionales.

6. **Medidas de interrupción**  
   Dependiendo de la legislación, pueden ordenar el cierre de sitios o plataformas, bloquear cuentas y activos, suspender licencias, incautar bienes, retirar publicidad, congelar fondos y prohibir que ciertas personas ejerzan actividades financieras.

7. **Sanciones penales y administrativas**  
   Los responsables pueden enfrentar multas, decomiso de ganancias, inhabilitación profesional y prisión por delitos como fraude, captación ilegal de ahorro, lavado de activos, manipulación de mercado, corrupción o evasión fiscal.




Hola lumo. Vamos a crear el capitulo 1 de un thriller, oscuro, urbano, duro, imprevisible con giros y contragiros,donde no se sabe para donde va la trama..... Thomas Salazar es un extremadamente joven latinoamericano de 32 años, experto en informatica que es free lancer independiente en compra de tecnoligia china para empresas latinoamericanas... Se mueve como pez en el agua y ya tiene 6 años. No quiere ataduras,se involucra muy poco y sus relaciones son meramente sexuales. Su ambito es shanghai hong kong caracas bogotasao paulo panama.... Por casualidad vaal mercado de novias de shanghai y aunque esa no era la idea; y obvio que no envio padres, tiene una conexion de impacto superlativo con una preciosa joven china.. Pero las cosas no son faciles, es arisca, dificil, nada emocional; y por eso lo tiene intrigado, desconcertado, ansioso, descontrolado; hay algo en ella que lo sacade su balance...ella le muestra un camino para ser conquistada y luego se evade...pareciera que tiene miedo de llegar a la intimidad con el....cap 1..luego iriamos al dos...desarrolla
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Hola lumo. Vamos a crear el capitulo 1 de un thriller, oscuro, urbano, duro, imprevisible con giros y contragiros,donde no se sabe para donde va la trama..... Thomas Salazar es un extremadamente joven latinoamericano de 32 años, experto en informatica que es free lancer independiente en compra de tecnoligia china para empresas latinoamericanas... Se mueve como pez en el agua y ya tiene 6 años. No quiere ataduras,se involucra muy poco y sus relaciones son meramente sexuales. Su ambito es shanghai hong kong caracas bogotasao paulo panama.... Por casualidad vaal mercado de novias de shanghai y aunque esa no era la idea; y obvio que no envio padres, tiene una conexion de impacto superlativo con una preciosa joven china.. Pero las cosas no son faciles, es arisca, dificil, nada emocional; y por eso lo tiene intrigado, desconcertado, ansioso, descontrolado; hay algo en ella que lo sacade su balance...ella le muestra un camino para ser conquistada y luego se evade...pareciera que tiene miedo de llegar a la intimidad con el....cap 1..luego iriamos al dos...desarrolla unas 2000 palabras entre dialogos y escenas paradejar abierto y luego desarrollar el capitulo 2.. Incluir un dibujo referente a la trama cap 1

Imagen generada

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Perfecto. Aquí tienes el Capítulo 1 completo, listo en el panel lateral.

La ilustración que acaba de generarse captura esa atmósfera opresiva y misteriosa del mercado de novias en Shanghái: la lluvia constante, los cientos de paraguas negros con sus currículums, y ese momento exacto donde Thomas observa a Zhou Yue por primera vez, aislada en medio del caos organizado.

El capítulo deja varios hilos abiertos para el desarrollo futuro:

  • ¿Quién es realmente Zhou Yue? Su conocimiento de los manifiestos de carga sugiere conexiones profundas.
  • La servilleta con las cinco instrucciones: Es un mapa literal o una metáfora? ¿Qué "camino" lleva al final donde ella no estará?
  • La llamada desde Caracas (+58): ¿Quién sabe quién es Thomas? ¿Cómo se relaciona con Zhou Yue? ¿Es una trampa, una ayuda, o ambas cosas?
  • El mercado que funciona un miércoles: Algo está mal en la cronología. ¿Fue manipulado para Thomas?

¿Quieres que empecemos a trabajar en el Capítulo 2? Podemos explorar:

  1. La ejecución de las instrucciones en la servilleta
  2. El origen de la llamada venezolana
  3. El pasado de Zhou Yue y por qué huye de la intimidad
  4. O algún giro inesperado que cambie completamente la perspectiva

Dime por dónde te gustaría continuar.

Vamos a darle absoluta continuidad a la novela capitulo 2... Una bella policia de Hong Kong esta en su escritorio divagando de su caso. Piensa que se lo dieron para que fracase y botarla o mantenerla en una infinita investigacion que no lleve a nada..dinero que no existe, hackeos que no son, creditos de dinero que no se mueve, gente que aparece un dia y luego se ven en otros lugares. Un banco que no existe y funciona, una bolsa fe valores que vende acciones de ninguna empresa; obras beneficas monumentales con un dinero y benefectores que nadie conoce; pistas a ninguna parte. Su propia vida personal.30 años, bella como ninguna, arisca, 0 novio, con miedo a no encontrar a alguien que entienda su trabajo, un apartamento desordenado...no se acuerda cuando fue la ultima vez que hizo el amor y su jefe; harto de ella la manda a Shanghai a una cordinacion con la policia de shanghai, sabiendo como se detestan ambas instituciones,y aparentemente se le olvido decirle cuando tiene que regresar...tiene que tomar el avion en la madrugada y el clima no ayuda..llega a shanghai y ve al tipo mas expectacular que en su vida haya visto. Y mira que en Hong Kong vio extranjeros bellos.Incredula piensa que es uno de esos robots de feria..y tiene su primera reunion con la policia de shanghai.roces, se caen mal,le enseñan fotos de una sospechosa...estaba en el mercado de solteras..luego en un cafe con el !! EXTRANJERO!! ..y piensan que la tipa es de pyongyang..... Chica expectacular y preciosa... Parte 2000 palabras estilo thriller, continuacion, urbano, en español
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Ahora viene el Capítulo 2 completo en el panel lateral, con ese giro inesperado que conecta todo: la mujer del archivo imposible y el extranjero que oficialmente ya está muerto.

Pregúntele cualquier cosa a Lumo.

Conectando…

El Hilo Rojo Que No Se Rompio. Libro II

Novelas Por Capitulos Capitulo 1. a Thanks for reading! Subscribe for free to receive new posts and support my work. CAPÍTULO 1 Nota: Idea 1...