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sábado, 14 de marzo de 2026

Nosotros Tres.La Precuela.Parte B



Viene de



Novelas Por Capitulos

Yo también lo suponía. He manejado por 12 horas. Ahora que estoy aquí, me doy cuenta que no debo molestarte en tu privacidad. Es solo que últimamente no estoy coordinando muy bien mis pensamientos y acciones. -repuso ella, repentinamente nerviosa ante los 1,88 mts de él y su impresionante estructura delante de ella.

Le dio un susto entender que él también la había impactado. Las inevitables y traicioneras cenizas del fuego de juventud entre ellos dos.

--Entiendo. No. No me molestas para nada. Eres bienvenida, como siempre lo ha sido- dijo sin dejar de mirarla, resignandose a enterarse de lo que les sucedía, cuando ellas descansaran algo - Deben descansar. No tengo muchas comodidades. Luego con más tranquilidad me explicaras que te sucede. Qué fue lo te obligó a venir. Te daré mi habitación. Yo tomaré la de mi padre. Está vacía. El murió hace algunos meses.

- indicó a ambas

-- Lamento lo de Ferdinand. Yo lo quería mucho. Sabes que es verdad. No tenía idea que ya no estuviera aquí. Era un hombre muy joven.

--Un cáncer muy violento -explicó el, aparentemente inmutable. Cortés y frío. Distante, aunque manteniendo su ardiente y descontroladora mirada

Subió las escaleras, con ellas en seguidilla detrás de él. Mientras Oholiva en su costumbre lo señaló con ambas manos,la boca abierta a lo máximo de gesto de admiración y viendo a Edna le dijo sin palabras.

--¿Este es el chico que dejaste ir? ¿Te volviste loca?-expresó solo para sus oídos la niña con gesto de incredulidad, señalando al hombre que subía las escaleras precediéndolas.

Abrió su habitación. Limpia, ordenada, sin trazas de malos olores. Definiendo a un buen ex militar.

Hacía un frío bestial de madrugada, Edna recordó de golpe las innumerables veces que en ese mismo cuarto durmió apretada a él.

Ajeno a esos pensamientos, Les entregó 4 edredones. Ese cuarto ella lo conocía más que perfectamente. No era él quien se metía subrepticiamente en esa habitación de su casa, 12 cuadras lejanas al hogar de Edna allá en el cruce de caminos. Era ella, hambrienta de más, quien entraba por la ventana a media noche para amarse apasionadamente.

Cuando ambas quedaron solas, alumbradas por una tenue lámpara. La niña no pudo contenerse

--Definitivamente, las actrices son seres extraños- susurró la niña a punto de dormirse junto a ella-porque solamente una chica con un cerebro y ambiente desquiciado, un tren de hombres atrás, puede desechar así como así semejante ejemplar. No te quejes después.. Yo pondría su foto en mi estado de Whassap todos los dias.

--Es agua pasada. Como podrás ver, ahora solamente es un amigo de mi lejana adolescencia-respondió, dando un tono natural y sin importancia al hecho de estar toda descontrolada ante él.

Ahora que estaba nuevamente ahí, repentinamente se encontró atacada por otra insegura. Es que era cierto, no estaba nada convencida, terminando de arropar la niña y acostándose en la cama, sintiendo que el cansancio la dominaba.

--Por algo lo buscaste. No confiaste en tu entorno - remató la niña perfectamente entre sueños.

Era verdad. Con ninguno de sus compañeros, sofisticados, agudos, con niveles de relaciones que componían dúos y tríos de uno o varios sexos y sus mezclas, podía sentirse bien. Su instinto le dijo que necesitaba un hombre tipo clásico y antiguo.Simple y Directo. Un hombre de verdad para combates. Por eso lo buscó . Por eso se había acercado a su magnética órbita

Una vez que la niña durmió, ella le acomodó el pelo. La contempló por un momento. Era una niña preciosa, de nariz respingada, boca en forma de corazón, y un pelo negro, largo, de suaves ondas. Una chica que en poco tiempo rompería corazones por docenas de docenas. ¿Cómo hubiera sido un hijo entre ellos dos? Podía tener la misma edad de Oholiva, modestia aparte, seria sin duda extremadamente bella.

Mientras se adormecía, en silencio, y al sentirse en medio de turbulentas emociones, insegura por estar junto a él, por primera vez segura en días por saberse cuidada por él, muchas cosas se entienden y comprenden. Rápidamente había comprobado que estaba solo. Se durmió con una tenue sonrisa en sus labios. No sin antes, con un perezoso gesto apagó la luz de la lámpara. No había nadie en su habitación. Eso le explicaba muchas cosas. Abrazada a la almohada de Eliab durmió tranquilamente por primera vez en dias.....

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Eliab, En el cuarto de su padre, pudo dar rienda suelta a su sorpresa. Edna fue la reina de su vida.

La huella que imperturbable y sin desgaste le lanzó un candado a su corazón. Algo muy terrible debió sucederle para que volviera a buscarlo, sin llegar a su propia casa. Todavía tenía al loco Jeremías en el pueblo. La madre de la chica, fastidiada ante las estupideces del hombre lo dejó hablando solo, y años atrás había buscado un hombre coherente, trabajador y responsable. No un

vago hablador de tonterías como el inútil parlanchín. Quien explicó a todos que el imperialismo mundial y la CIA habían hipnotizado a su esposa para que no viera la verdad que los iluminados del socialismo del siglo XVIII, antifa y él conocían, que el trabajo y ser útiles eran nocivos para la salud.

Evidentemente, Edna obvió al loro, pues sabía que nada podía aportar y llegó junto a él. Quedó semi dormitando. Con la imagen que no podía borrar. Era simple. Nunca dejó de amarla. Nunca dejó de mirarla en TV. Ahora en apenas unos minutos estaba otra vez en su vida. De una u otra forma. Volvía a iniciar otro capítulo. Aunque estaba seguro que probablemente terminaría como la primera despedida. Era una mujer con otra vida. No debía olvidarlo ni por un segundo.

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Una vez que la niña durmió. Edna despertó nuevamente, quedó viendo la oscuridad. La realidad se abrió en su mente. No había trazas de aroma femenino en la habitación. Tampoco nadie en la otra. Es que era el hombre más bello que alguna vez conoció, y por lejos, mucho más que todos los actores que con ella trabajaron; el hecho que no estuviera con nadie, solo significaba una sola cosa,simple y sencilla.

Ella era la única e indiscutida dueña de su corazón. Lo sintió con una vibración que envolvió todo su cuerpo. Volvió a dormirse con una nueva y diferente sonrisa en sus bellos labios...






Capítulo 3

El jefe de guardaespaldas Jeftte recibió un disparo en el chaleco antibalas, disimulado debajo del flux. El impacto le fracturó dos costillas y le produjo una hemorragia interna. Vio los helicópteros y drones barrer sistemáticamente la multitud. Desde el suelo, convulsionando, vio como la mujer corría milagrosamente entre el río de balas, tomó la niña y sin perder impulso en la carrera , entro liquida al helicóptero que llegó y huir. El sabía perfectamente quién era. Embelesado la había contemplado durante el show. También vio a Dafne y Melquiades disparar contra la gente y contra el helicóptero que escapaba.

El helicóptero que llevaba la mujer con la niña huyó y casi simultáneamente un súper puma aterrizó. Seguro estaba que eso debió crear confusión entre los atacantes, que no derribaron el helicóptero que huía. Descendió un grupo de desconocidos y remataron a la gente. En ese mismo helicóptero, tranquilamente Dafne y Melquiades abordaron; mientras él se arrastró bajo una mesa, cubriéndose con el cadáver de una mujer. A pesar de sus heridas, comprendía que la presencia de ellos en la fiesta era para asegurarse que Ananiel muriera.

Cuando se hizo un pesado silencio , la brisa logró disipar el olor a pólvora y sangre, como pudo se arrastró. Nadie había sobrevivido. El Cartel estaba aniquilado .Tenía que buscar a la cantante, quien se llevó a la única sobreviviente. Nadie podía saber el paradero de la niña y de la cantante. Trataba de comunicarse. Necesitaba un médico. Jeftte supo que se desmayaría, tenía la tensión muy baja. Sin embargo sabía perfectamente qué hacer.Tenia que encontrar la niña y la cantante antes que la gente de Dafne y Melquiades.





I

--La maldita nos vio. Se llevó a Oholiva. Ambas tienen que desaparecer. Me costó mucho dinero que nadie "pasara debajo de la mesa". Y estos idiotas se confundieron. Creían que era el helicóptero que me extraería de aquí.

Es que no puede ser que esa estúpida se llevará la niña y se fuera tan campante en mis propias narices. La quiero muerta. Quiero ""fríos y "muñecos" a esos pilotos. !No puede haber tantos testigos caminado por ahí! -Exclamó Dafne a a su grupo.Ya el "dedo" estaba lanzado.

Una pequeña mancha en su plan más que perfecto. Ahora ella tenía el poder. Era "La Doña". La vida era así. Las cosas eran así. había que obtener resultados. Ella lo había fraguado y obtenido. sabía que no caería. Inspiró . Se iniciaba una nueva era y un nuevo líder. Ella misma edificaría su cartel sobre los escombros del clan Ananiel.






II

Eliab la escuchó en absoluto silencio. La historia contada sin prisa, ni pausa por ella, sentados frente a frente, separados por la mesa de panty, con la silenciosa Oholiva de testigo. Ellas necesitaban que la cuidaran. Una simple transacción comercial. Hasta ahí.

Eliab tenía muchas tareas que hacer. Y rápidamente pasaban a segundo plano. Las cuidaría por el tiempo que fuera necesario...

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Horas después, ella lo vio llegar con un mercado de cosas caras, difíciles de pagar. Mientras el colocaba las bolsas con el mercado, ella se acercó y le dijo.

--Oye.Espera.Sigo siendo yo. No es necesario que hagas gastos innecesarios en mí. Sigo comiendo y usando las mismas cosas de siempre. - atajó ella viendo los productos que el colocaba en la mesa, suponiendo que era de su uso habitual.

Las que nos gustan a ti y a mí"- lo último no llegó a decirlo, pues sintió que podía abrir una herida que no sabía qué profundidad tenía, pero estaba segura si existía..

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Trataron de mantenerse tranquilos. Trataron de establecer y creer que era una relación de confianza. Sólo una relación de conocidos. Era evidente que él sabía cuál era su límite. Ella no quería mantenerse dentro de sus pensamientos. De alguna forma evitaría un roce, un momento a solas, una conversación más allá de lo normal. Era muy peligroso...Para ambos. Poco a poco fue adicionando detalles a la historia. Oholiva fue contando sobre los miembros de su familia y más o menos dibujó un compendio de actividades. La niña sabía a quién pertenecía y a grandes rasgos no lo aprobaba. Eliab entendió que sus conocimientos anteriores y sus misiones secretas le habían dejado experiencias que ahora debían utilizarlas todas.

Con un detalle muy interesante. Estarían juntos a toda hora. No podían contar con la policía. El No había mucho contacto con sus compañeros del regimiento. Debía tener presente que ella tenía una vida diferente y que inevitablemente, sucedería lo que sucediera todo debía volver a la normalidad, o sea, cada quien a su vida.

Todo dependía de sus actos, de lo que debía hacer para protegerlas , volver a la normalidad.

Ella aprovechó para visitar secretamente su familia. Les debía muchas explicaciones y decirle al idiota de su padre que el capitalismo salvaje tenía sus ventajas, que su país de origen no era ninguna superpotencia, que salvó algunas brillantes excepciones, eran un pueblo atrasado y mediocre; que los Clinton eran de una secta satánica , y estaban hasta la coronilla en el pizzagate ; y que no había nacido la primera persona decente que militara en el partido democRata

Edna parecía aliviada. A pesar de los preparativos de irse; estaba tranquila de estar los tres. Estaba creando una atmósfera particular que vista desde afuera estaba luciendo impenetrable.

Cualquiera diría que era un matrimonio muy joven con una hija procreada a muy temprana edad. Era común verlos en momentos, riendo divertidos en medio de una partida de monopolio. Era lo típico. Ella había logrado alejarlo de sus sábados en la noche y lo tenía puntualmente en casa a las 6 de la tarde.





En la segunda semana de estar escondida algo la hizo preocuparse. Se estaba bañando , repentinamente sintió sus pezones endurecerse y un latido de su corazón le indicó que estaba hambrienta, sensual y húmeda. Sabía quién la tenía así, sin salirse de la ducha se mordió los labios.Entendio que durante todos esos días ellas estuvo enviando señales Se inclinaba o se coloca de maneras que atraer la atención hacia su cuerpo.veces, "accidentalmente", doblaba estiraba o ajustaba  su ropa de maneras que resaltaban sus curvas. Y ya no estaba segura cuánto inconscientemente lo hizo.No.le quedó más remedio que reírse.Estuvo todo este tiempo Buscando pequeñas excusas para tocarlo:• Arreglarle el cuello de la camisa• Tocarle el  brazo mientras se reian,  Sentarse muy cerca de el,fascinada de estar así de cerca.  Manteniendo el contacto visual más tiempo del habitual y sonríendole levemente ,poniendo un nivel de tensión muy fuerte entre ambos . Para ella tener que frenarse al darse cuenta que estuvo a punto de comenzar a hacer preguntas tales  como:• "¿Sales con alguien?"• "¿Qué tipo de chicas te gustan?"• "¿Vives solo?" ..Estába tratando de recopilar información.  inusualmente atenta .Recordando pequeños detalles de la adolescencia de ambos


De la forma intensa como secamaron

De la forma intensa como se amaron

Respondiendo con rapidez.Mantiene la conversación fluida.Buscando inconscientemente establecer dominio.  Como  mujer experta,se dió cuenta que estaba  prestando mucha tanta atención.


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El domingo de esa semana, muy temprano en la mañana, mientras estaban los tres. Se escuchó una alegre voz femenina, con fuerte acento provincial desde afuera.

--Eliab. Ya llegue de la capital. Me acordé de ti, te traje unos cinnamon de mermelada de arándanos que tanto te gustan.--- Entró al comedor y quedó estática viéndolos. Edna la detalló . Una chica en extremo preciosa, fuerte, sencilla. La muchacha se quedó en una pieza al verlos a los tres sentados desayunando.

--Disculpa. No sabía que estabas ocupado-dijo cortada la joven, viendo a la otra que la miraba desde la silla, tratando de adivinar quién era y sobre todo QUE ERA.

--Para nada. Bienvenida-dijo Eliab levantándose y abrazándola fuertemente, dándole un efusivo beso en la mejilla. No era preconcebido. Era una genuina alegría de verla

--Pensé que me habías olvidado. --Dijo muy a propósito, con una uiundiscutibe celosa mirada.Marcando territorio 

Señalando a Edna, sin dejar de abrazar a la visitante le dijo.

--Es una vieja amiga que vino a visitarnos con su hija. Hogha...Acaso ¿No la recuerdas?..Bien...Entonces.... Te presento a Edna. Pero ¿Qué digo?. Ustedes se conocen. Estudiamos juntos en la escuela los tres. Además. ¿Quién no conoce a Edna?-dijo aparentemente ajeno a la repentina tensa situación creada por la llegada de la visitante, que se podía tocar con una mano.

Ambas se saludaron. Hogha no le quedó más remedio que sentarse y compartir con las visitantes. Sabía lo que había sucedido, precisamente no era fan de la artista. Por eso se mantuvieron dentro de los límites. Hablar del pueblo, de los muchachos del pueblo. De los que se fueron. De los que volvieron. De los disponibles. Del balneario del río. De la venta de hamburguesas en el cruce de carreteras, única distracción del pueblo, junto al Bar de Billy, el sitio favorito en 40 kilómetros a la redonda para jugar billar y disfrutar una buenas cervezas artesanales de trigo. Dos temas se obviaron . El idiota de Jeremías , el tiempo de Edna con Eliab.

Luego de un rato Edna y Oholiva se retiraron. Dejando frente a frente a Eliab y Hogha. No tenían nada formal. Sin embargo la muchacha se sentía con el derecho de esperar a algo más. Esa era una conversación pendiente. Qué tal vez no podía esperar. El detalle es que ver a Edna, así, relajada y distendida junto al joven la asustó terriblemente. No le preocupaba ni el dinero, ni la fama de ella. Le tenía miedo a Edna, la hija del Bobo Jeremías, el que creía que la criptomoneda Petro valía más que todo el oro del mundo, la que vivió en su niñez en la casa azul a orillas de la carretera, diagonal a la iglesia bautista a 12 cuadras lejanas de la casa del Eliab. La que ella vio unos momentos antes, de carne y hueso sin maquillaje y descalza. Esa sí que era una rival terrible, Pues sin estar le había impedido dar ese paso más. Ahora estaba alegre y muy segura junto a él. Era una proclama de alguien que venia a tomar de nuevo su propiedad.Eso la tenía asustada y angustiada.

Sin embargo, se contuvo y silenciosamente escuchó una explicación sin detalles de él. Una transacción comercial. Unos días afuera. Seria chofer y guardaespaldas. Buen Dinero para inyectarle a la granja y más nada. Un favor en nombre de...Los tiempos de su juventud. El no podía alejarse mucho tiempo. Ya tenía que comenzar a trabajar en la cosecha de invierno de Stevia. Por otra parte, Edna estaba en una relación y su pareja aparecería en cualquier momento. No mentía, eso se lo había dicho la joven, para impedir que ambos salten al fuego. Debían marcharse en apenas horas...

III

Esa misma tarde Eliab abrazó a Hogha, quien asustada, con los ojos húmedos sintió materializarse su temor más fuerte que en años hubiese sentido. Era ver a Eliab al volante de un Lucid Ev y a su lado la portentosa Edna. Ambas se habían despedido, con cortesía y Hogha vio la expresión de la otra con un " Lo nuestro se acabo hace mucho, mucho, mucho tiempo atrás y nada va a pasar porque no quiero que pase. Duerme tranquila". Cosa que la dejó más angustiada que al principio.

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Sin una idea clara del itinerario

Sin una idea clara del itinerario

 iniciaron la ruta.

Era importante no quedarse estático, mantenerse rodando, pasar algunos días, ver qué sucedía, escuchar los rumores de la calle;mientras ella lograba concretar una salida por algún aeropuerto secundario

 Era importante no quedarse estático, mantenerse rodando, pasar algunos días, ver qué sucedía, escuchar los rumores de la calle;mientras ella lograba concretar una salida por algún aeropuerto secundario. Eso era el principio. Para Edna era un terriblemente estancamiento. Para Eliab era un inesperado giro en su vida planificada y ordenada. Por último para Oholiva era ver carreteras, no dejarse vencer por la depresión y melancolía de la pérdida de toda su familia.








martes, 27 de enero de 2026

Tres Ases de Corazón.Fanfiction de Dana Chou.Parte 2

Novelas Por Capitulos


Viene de



Por alguna extraña razón, Joya se despertó a las 3 de la mañana y no maldijo un millón de veces a los imbéciles que votaban por el gobierno, pues no había electricidad ni agua. En oscuridad se fue bañando con una cuveta, vistiéndose y maquillándose a la luz de una vela… De alguna manera estaba nerviosa… ¡Por Dios! Es un chofer —le dijo a la difusa sombra reflejada en el espejo de su diminuto baño… A las 4 de la mañana sonó su teléfono. No tenía necesidad de adivinar. El tipo ese… el que la chocó… se había olvidado que ella le informó que entraba a las 7 de la mañana y quería despertarla.


—Sí. Estoy lista —dijo viendo nerviosamente su gas paralizante, su mini Thunder 380, revisó la cacerina y su electroshock de 50 000 voltios. No se sentía segura. Pero, en fin… Si la llevaba horas antes de entrar al trabajo, lo agradecía. Le eliminaba la tortura de arriesgar la vida en las calles de la ciudad… los islámicos, las feminazis, la delincuencia, los activistas del Partido Demócrata. Vivir en la ciudad era como jugar online… Cada vez un nivel más difícil… Llegó a la puerta de su edificio y… https://youtu.be/flCu9377Rlg Vio al chofer. A Kim. Era Kim. Pero no era Kim… O sí era. Un chico en un arrugado saco, en guarda camisas, musculoso, recostado en un Honda Dream, con toda la pinta de no haber dormido ni un segundo… El joven sonrió aliviado al verla. —Este soy yo… Kim Zuth… No soy sicario. Ni pertenezco a ningún club corrupto. No soy traficante de drogas al servicio del ejército y, por cierto… Trabajo… No estoy en ninguna apuesta, y no voto por los demócratas —le informó atropelladamente, tratando desesperadamente de lograr toda su atención y, sobre todo, su confianza.


—El Kim Zuth real. —El Kim Zuth real —supuso ella, tratando de que él no notara el impacto que el muy maldito y desgraciado causó en ella… —Estaba comenzando con el vehículo. No estaba muy familiarizado —comenzó por excusarse nuevamente, invitándola a subir al sencillo auto. —Mi humilde camioneta lo detuvo… —dijo ella, continuando cuando logró introducirse. —Algo así. Supe que es médica de verdad. Todos los mecánicos me llamaron… Le suplican que no se vaya del país —dijo, ocultando inútilmente que quería agradarle como fuera. —¿¿¿??? —Uno de ellos se fracturó y el médico comunitario graduado en la universidad le suturó la mano izquierda al talón derecho… —He oído ese chiste a veces… ¿Este auto no tiene aire acondicionado? —No. Pues déjeme decirle que no fue chiste… ¿Desayunó? —dijo él, recorriendo las solitarias avenidas de la ciudad. —Lo hago en el comedor de mi hospital —informó distraída ella, viendo la destruida ciudad, mientras se recriminaba. Aceptar así como así la invitación de un desconocido que se había presentado casi destruyéndole el auto era un premio a la ingenua del siglo. —Por favor. Insisto… Joya guardó silencio. De verdad, la oportunidad de comer algo diferente a agua hervida con una papa sonaba tentadora… Vieron el restaurante 24 horas. —Comida china, por los ancestros —sugirió él, deteniéndose ante un restaurante chino de autoservicio. —Soy descendiente de inmigrantes birmanos.-- indicó ella —Bueno. Como podrás ver, soy descendiente de inmigrantes chinos, aunque mi padre se casó con mi madre una muchacha de aquí.Por lo tanto soy nacional,hecho por aquí . —Por eso es que ese desgraciado es tan bello —pensó desfallecida y terriblemente asustada Ella asintió… Pasaron por las alambradas electrificadas y la revisión óptica del portero armado con una antiaérea… Desayunaron y, al momento de pagar, Joya vio entre divertida y asombrada que el superapuesto galán no llegaba al pago. Kim regateó con la cajera, sacó pocos billetes y prometió regresar para limpiar 677 platos sucios. —Oye. No es para tanto. No necesitaba eso —dijo Joya en el vehículo cuando se fueron. —¿Su turno hoy? —contestó él, absolutamente impermeable al incidente vivido. Ni le importó demostrar que no tenía un centavo. —Con suerte saldré a las 8 de la noche —dijo ella sin querer. Odiaba estar dándole oportunidades. —¿Y el tipo celoso que me partiría la cara dentro de un rato cuando desciendas del vehículo? —preguntó descaradamente, viéndola en lo más profundo de sus ojos, escudriñándola intensamente. —Está de vacaciones por el momento —dijo ella, sintiéndose imprudente, entendiendo que ese depredador frente a ella tenía muy claros sus objetivos. Kim la vio y se sonrió. Joya entendió que el desgraciado era lindo y, lo peor… lo sabía… No sería fácil luchar contra un chico tan apetitoso… Se había detenido, descendió del auto y él, con rapidez, cruzó al otro lado y cortésmente le abrió la puerta. —Que tenga un buen día, doctora Joya —se despidió, mirándola directa, osadamente, y ambos sabiendo que lo intentaría… —¡Por Dios!… Un chofer… Y no tenía para pagar completo el desayuno —pensó Joya mientras llegaba a la emergencia para ver los 128 heridos de bala, lanzallamas y napalm, provenientes de quién sabe cuál fiesta de cumpleaños infantil o celebración de aniversario de bodas…

III Kim llegó a la oficina y estacionó el humilde Honda Dream eléctrico urbano , descendió de ella y fue caminando, tarareando feliz una cancioncita… Lanzó la llave en el mostrador. —Gracias, TomCat —le dijo al muchacho del mostrador. —Ajá, Kim… Andas de cacería —saludó sonriendo el joven, recibiendo las llaves… —Y es la pieza mayor —contestó autosuficiente, con una alarma encendida por allá bien lejos que le indicaba que ¡cuidado! ¡Y no fuera al revés!… Distendido, despreocupado, subió al penthouse en el piso 172 de la Torre 1 del Complejo Comercial Inversiones Nuevo Mundo… —¿Mi padre? —saludó con un guiño a la voluptuosa asistente. —Lo espera —dijo esta con una provocativa sonrisa. Ambos habían recorrido ya tres veces todo el Kama Sutra y estaba a punto de volver a empezar… Entró a la oficina de su padre… Se parecían ambos en todo. Mujeriegos, mentirosos, mágicos en hacer dinero, poderosos. Su padre, para tener 55 años, era un hombre extremadamente atractivo, lo sabía… Y lo utilizaba… —Vaya. Me parece que estás bastante casual —dijo Meck al ver el aspecto de su hijo… —Hola, Meck —saludó a su padre sin hacer mucho caso a la referencia. Ambos eran cómplices en todo. Hasta en las mismas mujeres… Cuando uno se fastidiaba, la enviaba vía satélite a la cama del otro o viceversa… —Ya vi que me chocaste el auto. Solo tiene 29 kilómetros… —No fue de la manera que piensas… —Hay una dama involucrada… —entendió el padre. —Es lo usual —dijo el muchacho sirviéndose un whisky. Vio a su padre. Sirvió otro… —Las acciones han tenido un golpe bastante duro. Fue un grave error invertir en los índices bursátiles de Westonzuela y en bonos de Corporación Westonzolana de Petróleo; están hasta el sótano, hundidos en narcotráfico. Yo, a la verdad, no lo sabía… —comenzó anunciando Meck. Eso siempre era el preludio de peligrosísimos enredos según la costumbre. De repente, al joven el whisky le supo amargo. Se puso alerta… El muchacho lo señaló con el dedo y no dijo nada. Apuró el trago y se dispuso a afrontar lo que fuera. —También fue un error apostar a la compañía de hidrógeno natural en el mar de Westonzuela. Era embuste, una trampa para esquilmar inversionistas sin información privilegiada,ahora que el país es una colonia del TLCAN no se pueden hacer negocios ilegales—continuó el hombre, tratando cuidadosamente de llegar a donde tenía que llegar. El muchacho se sentó en el amplio sofá de cuero y colocó las piernas encima de la mesa, absolutamente desconectado de las explicaciones de su padre. —Ya lo resolverás… —expresó entre un sorbo y una expresión soñadora. Esa médica me tiene locoooooo… —No es tan fácil. Hay una deuda por ahí… Debo pagar de contado… —dijo el padre, extrañado de ver a Kim en una nebulosa total. ¿¿¿??? —4.678.908.500 euros —anunció en el mismo tono de pedir un vaso de agua. Quizás para no aterrarse de más. —Lo sabía —dijo el muchacho levantándose como un resorte y golpeando el escritorio al dimensionar la magnitud del desastre donde estaban—. Te dije que no invirtieras en Westonzuela, ni en Argenzuela ni en Chilboric. Perfectamente sabes que te lo robarían todo; te estafarían, te engañarían, te expropiarían y no te pagarían ni un centavo. Pero el genio maneja su barco. Hasta el final. Hasta el fondo del mar y a toda velocidad. Esta vez no cuentas conmigo, pues me lanzo inmediatamente por la borda… —Siempre hay una solución —explicó el hombre, viendo significativamente a su hijo… —No me vas a vender… —repuso repentinamente, riendo nerviosamente ante las locuras de su padre, sirviéndose sin darse cuenta otro whisky… Tembloroso recordó las peligrosísimas maneras que tenía su padre para salirse de los no menos peligrosos enredos en que se metía. —No hay otro camino… —dijo repentinamente serio el otro. No estaba jugando. Kim miró mejor a Meck… Entendió y era verdad. Era una pérdida muy grande… —¡Oh, vamos! Te vas a casar… Ya tengo a la chica… Fundimos el negocio. Es una forma de venta. Es más fácil… Sin tanto papeleo de abogado. Después te divorcias. Les dejamos completa esta carcasa y nos vamos a nuestra casa en Hong Kong, y tienes ese noviazgo con esa actriz coreana que te tiene loco… —exclamó el padre con un gesto de “la vida es así”. —Esta mañana andaba en un hei car . Ya veo que tendré que acostumbrarme… Y de paso, ya la actriz coreana no me tiene loco. —Cuando veas a la chica… No te va a disgustar nada… —Oye… ¿Y tú dices que son tan idiotas que no se darán cuenta de la jugada? Parece una jugada de laboratorio del Barça. Tendremos que vivir escondidos toda la vida —dijo recordando el “y tú”. —Se encontraron con una fortuna al cruzar la calle… Tú sabes. La contabilidad y esas cosas, los papeles de Panamá, las imprudencias de fotografiarse con Lula, Cristina y Petro, el Pizzagate, y aparecen fotografiados en el Lolita Express… —dijo el hombre, colocando un video de la muchacha con la que se estaba negociando el matrimonio… Kim quedó con la boca abierta.


Continua


Kim la vio mientras escuchaba la comercial presentación, el aire acondicionado silbando frío en la nuca y el leve olor a cuero caro y whisky añejo impregnando la oficina.


—La familia llevó avionetas con algunos “productos” durante 9 años a Miami y por ahí. Luego los chicos de la DEA aparecieron. Los bancos de Andorra se pusieron nerviosos. Descubrieron la sociedad con Didalco Pelo y el Mariachi del Mar… En fin. Es demasiado dinero… —Nunca nos metimos en esas honduras. Y no tengo idea cómo pudiste botar 4000 millones de euros. —El Boeing 737 Max, los bancos de Hong Kong, y… Bueno… Por ahí se vino en catarata todo lo demás… Yo también creí en los demócratas… ¡Qué diablos! Kim vio el video y escuchó la presentación del producto, el sonido metálico y distante de la voz enlatada rebotando en las paredes de vidrio, mientras el hielo tintineaba suavemente en su vaso. —1.80, 5 idiomas, y vale más de 20 000 millones de dólares más unas cuantas toneladas de oro puro. —Y yo la conquisté. Por encima de los chicos de Abu Dabi —replicó a su padre con sorna, contemplando a la chica… ¡Vaya que tenía con qué!… Se ve bastante usada y fanática del chemsex… El sudor frío le perlaba la sien al imaginarla. —Ya vio un show protagonizado… —dijo con cuidado el hombre, bajando la voz como si el eco pudiera delatarlos. —Sabía que me estaban filmando. Tenías que ser tú… —entendió repentinamente el joven, recordando el olor salado del mar Mediterráneo, el crujido de las sábanas de hilo egipcio y la sensación pegajosa de la crema solar en la piel cuando decidió disfrutar el fin de semana con la princesa árabe en uno de sus tantos yates en las Baleares. —Ella se entusiasmó con todo —contestó obviamente su padre, con un tono aceitoso que le revolvió el estómago. —Ya me dolió el alma… Oye, Meck. No sé si pueda perdonarte… —Nos envió un regalo. Una prueba de amistad… —dijo el padre enseñándole la foto… La chica encima de una cama rodeada de 45 lingotes de oro, el brillo dorado reflejándose en su piel sudorosa bajo luces tenues. —Con soda y limón —comentó Kim con voz ronca… Esa era una chica preparada genéticamente para disfrutarla en un largo fin de semana… El sabor amargo del whisky le quemó la garganta al tragar. ⏩⏩⏩⏩ Joya… Una pared de freno le nubló la mirada, el corazón latiéndole en los oídos como un tambor desbocado. Un susto por allá le hizo apurar el whisky, el líquido ardiente bajando como fuego líquido. ¿Había un impacto?… ¿Sería real? El aire olía a desinfectante y a café quemado del pasillo. Minutos después estaba en su oficina, el zumbido constante del ventilador de techo rozándole la piel erizada. La chica estaba bien. Y valía 20 000 millones… No podía dejar de pensar en Joya. No podía dejar de pensar en Joya y… No podía dejar de pensar en Joya. La médica… Fue un derechazo sin compasión al mentón, el golpe seco resonando en su pecho. Kim vio su teléfono… Tamborileó los dedos encima del escritorio, el sonido rítmico y nervioso contra la madera pulida… Al rato, en un Toruk eléctrico asignado a su oficina, marchaba en automático hacia el hospital, el ronroneo suave del motor eléctrico vibrando en sus muslos, el aire acondicionado soplando olor a plástico nuevo y a su propio perfume caro. —¿Qué le digo?… ¿Cómo me aparezco? No debo asustarla —murmuraba mientras se dirigía al hospital, el cuero del asiento pegándosele a la espalda por el sudor de los nervios… A ver. Son las 10:30 a. m… Esperaré que sea mediodía. Si eso es… No… La esperaré a las 8 p. m… Eso es… La invitaré a cenar… Un amigo. No. Amigo no… Sí. A la noche. Que no me vea como un acosador. Capítulo II Joya trastabilló caminando, el tacón resonando seco contra el piso de vinilo gastado. Desesperada buscó sus lentes, para encontrar que los tenía en el pelo, el metal frío rozándole la frente caliente. Pero eso no era nada. Era ese chofer que en un santiamén había aparecido para trastornar su vida, tenerla lela en toda la mañana, el pulso acelerado latiéndole en las sienes. —Oye… —Oye… Tambó está muy dolido. Pasaste 4 veces por delante de él y ni lo viste —anunció una amiga entre el corre corre de las visitas a los pabellones, el olor a yodo y sangre seca flotando en el aire.



—No lo vi… —dijo sonámbula, mientras revisaba unos signos de un anciano, quien preocupado veía a la distraída doctora, su aliento agrio rozándole la cara. —Oye, no seas cruel. Ya no halla la manera de enviarte señales… —Creo que no aprobé ese curso —contestó disgustada y vio al final del pasillo al motivo de su disgusto, el fluorescente parpadeando sobre su cabeza como un latigazo de luz blanca. —¡Ah, vamos! —dijo con ira, acomodándose mejor sus lentes, el plástico caliente contra sus dedos sudorosos. Era un sinvergüenza abusador y no tomaba ninguna distancia… Estaba parado en el amplio dintel separador de los pasillos. Se mostraba tal un showroom ante las boquiabiertas enfermeras, el aroma sutil de su colonia cara cortando el hedor hospitalario como un cuchillo. —Creo que empezamos mal y estamos peor —dijo con los brazos cruzados y entrecerrando los ojos, el pulso latiéndole visible en el cuello. Era un maldito. Había visto en su profesión hombres bellos, hombres atléticos, hombres interesantes, hombres groseros, sexys. El grandísimo problema es que este chofer era todo eso, y con dos autopistas de ventaja… El calor le subía por el pecho, la bata pegándosele a la espalda. —Bueno. No quiero que pienses mal de mí —dijo él acercándose fascinado con ella. Su pelo recogido, lentes, todo lo demás en comparación con la chica de la fotografía, el roce de su aliento cálido contra su oreja. —Pues precisamente eso es lo que hago. No me gustan interrupciones en mi trabajo —dijo ella sinceramente disgustada, el corazón golpeándole las costillas. Pues si seguía apareciendo, no podía concentrarse en sus labores… —Supongo que debo llevarla a almorzar —dijo él, haciendo caso omiso al sitio y los presentes que veían el evolucionar de ambos, totalmente abstraídos al sitio donde estaban, el murmullo de voces y pitidos de monitores de fondo. —Pues si va a limpiar el piso para pagar la comida… —contestó ella dando un paso atrás. Le estaba faltando el aire con ese cretino, el oxígeno escaso y caliente. Dos pensamientos de los más sucios cruzaron en un instante su mente, el calor subiéndole por la nuca. —No fue así. Se me olvidó la cartera… Joya vio por los laterales y vio cómo a sus colegas disimulaban que no veían nada. Todos estaban cortando y cosiendo… Parecían chicos de liceo, el olor metálico de la sangre fresca en el aire. Lamentó que Tambó viera también… Pero… Con eso la dejaría en paz por un tiempo. Pero este no atendía razones. Estaba plantado ante ella y solo quería su única atención. Ni le importaba el ambiente, ni su trabajo, ni nada. Solo ella… —¿Y bien? —preguntó sin creérselo todavía… ¿En dónde había estado este hombre todo este tiempo? ¿Tenía novia, amiga, compañera, amante? Y la que estaba a punto de caer, que no era otra que ella misma… El pulso le retumbaba en los oídos. —Esperaré para invitarte a almorzar. Algo sencillo. Unas hamburguesas en el Wendy’s. Ella asintió con ironía, el sabor metálico de la bilis subiéndole a la boca… —Bien, bueno… —Bien, bueno… —dijo por lo bajo. No le alcanzaba el sueldo… Únicamente hamburguesas. Se sintió pensando que compartirían la cuenta. Estaba perdida de regalada, el estómago rugiendo de anticipación y nervios. Kim suspiró, el aliento caliente escapando entre sus labios. No pudo soportar esperar hasta la noche y estaba pensando seriamente tirarse de cabeza para que lo hospitalizaran y estar más tiempo con ella, el sabor de la adrenalina amarga en la lengua,le indicaba que tenía que auto controlarse,para no enviar señales equivocadas y desvalorizar se ante ella


#@#@#

Los dos por un instante mostraron sus cartas,anticipándose con la mirada que ambos son poder controlarse se dieron.

Gracias—dijo el mostrando una sonrisa Hollywood.

Joya suspiró... El Wendy quedaba a una cuadra. Pero no podía dar una hora..

-Los médicos no tenemos un horario de almorzar fijo. Estamos copados por aquí y no es fácil zafarse de las emergencias

--Está bien. Las ventajas...Este...De mi trabajo es que estoy siempre en la calle... Cuando llegue, pues yo llegaré a los 12 segundos...-- repuso el casi a punto de descontrolarse, la imagen de ella en su uniforme de médico, casi sin maquillaje, le estaba haciendo entender el significado total y absoluto de la palabra crunch; de lo que era un flechazo. Y de alguna manera el trepidar de su corazón le anunció que no dormiría, ni comería , ni tendría paz a causa de esa doctora tan preciosa



Y de alguna manera el trepidar de su corazón le anunció que no dormiría, ni comería , ni tendría paz a causa de esa doctora tan preciosa

--No puedo dar una hora fija...—insistió ella, a su vez absolutamente hechizada

--No hay problema...Dra. —dijo él cegándola con su intimidante presencia.

--Y ....  ¿Me dejará tranquila?..-- preguntó angustiada. Temía la respuesta

--La llevaré a su casa...--propuso... Las segundas intenciones siempre por delante.

--Tengo planes...-- anunció ella para ver su reacción.

--Soy chofer. Los llevaré a donde sea—dijo el joven seductoramente...sin caer en la zancadilla.

15 minutos   después, sus dos colegas la vieron sentada en una de las mesas del jardín del edificio 3...Se suponía que era un aparte para descansar y llenar informes. Pero no podía concentrarse...

Pero no podía concentrarse


--Dra

--Dra. Joya.. Parece que te perdiste bajando al comedor—dijo una de sus amigas encantada de verla en las nubes--Déjame decirte que el tipo está fabuloso. Se le ve a leguas que es peligrosísimo.Vas directo a un barranco sin fondo-- Continuó llena de envidia la otra

--Dice que es chofer. No tenía para pagar una comida china esta mañana...--contestó ella sin poder salir de ese anestesiante sopor que le producía ese desgraciado

--¡Si como no¡—dijo la otra apurando un café...

--¿Por qué dices eso?.

--Hija..¡Por dios¡. Aterriza. Ningún chofer usa zapatos Moro Monk-Strap de A.Tesotoni .. Te lo digo con propiedad. Mi última relación los tenía y valen una montaña de dólares..

Joya levantó la mirada...Entonces... Seguramente era un sicario, un narcotraficante, kirchnerista piquetero,petrista o dirigente del partido democRata...

Por eso quería saber.. Y efectivamente con 2 horas de retraso llegó al Wendy. Ahí estaba sentado. Espaldas a ella. Creía que ella llegaría por el pasillo. Ella no lo hizo así, Ella Dio la vuelta y se colocó en silencio exactamente frente a él en silencio.

--¿Me quieres ver?. Aquí estoy.—le dijo en silencio y lo vio.... Vio su actitud y finalmente lanzó una sonrisa...Estaba segura.Li había derrotado.Pronto le colocariss el letrero " temporalmente es mío"

II

Joya y Kim comenzaron a verse con ojos diferentes. En esos días Joya a pesar de ser una mujer hecha y derecha, no podía menos que encantada tal como una colegiala, disfrutar al lado de él... La llevó a bailar una bailanta popular. La llevó a comer hot dog un domingo temprano en la mañana a la playa. Era divertido. Sabía de cosas. No hablaba sandeces y la tenía hipnotizada.

Hija .pon los pies en la tierra . Ese hombre es demasiado bello para estar solo.Debe tener mujer e hijos..¿Te acostaste con él?. Estas lista. Adiós y ni me acuerdo..

Lo sabía. Ella lo entendía. Pero no podía eludirlo. Era un proyectil directo a su corazón. Preciso.Implacable. Sabía que en la primera oportunidad la desplumaría y ella haría de todo para complacerlo. Se estremeció con la nefasta idea.

Desde el comienzo de ese ataque sistemático que el le planteaba; ella Se había mirado en el espejo. No se consideraba una belleza especial. No era diferente a sus colegas. No tuve medidas idóneas. Y Joya entendió. El detalle era ese. Ella era una mujer independiente, normal, que se sostenía con su trabajo. Y este hombre se habían alucinado con eso. Pero hacían una pareja espectacular..

Tenía miedo de llegar al día en que el inevitablemente se acostaría con ella y la dejaría..

Un hombre pelo negro, ojos azules, 1.88, simpático y magnético no era el prototipo del compañero que ella buscaba. Pero quedaba vencida cuando veía al chofer...

⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩⏩

El plan inicial de Kim de llevarla a toda velocidad a una cama, se fue diluyendo. En principio, pues Joya era una muchacha trabajadora, valerosa, se sabía cuidar muy bien de los tramposos como él y de una forma u otra lo tenía despierto a media noche viendo la ciudad desde el balcón de su loft de 5000 mts cuadrados a 180 metros de altura..


Fueron días divinos, intensos

Fueron días divinos, intensos... Donde llegaron las preguntas que no deben hacerse pero inevitablemente afloran  después de un café o un beso ...


---¿Estuviste casada?

---¿Estuviste casada?..

--No.. Pero fue una relación de años..

--¿Qué sucedió?..--aventuro el,tratando de descubrir el estado emocional de ella Detestaba las tatuadas,destruidas emocionalmente ( para llevarla a ese estado estaba el) y tóxicas

--Era casado. De alguna manera siempre entendía que era la otra y me daba miedo averiguarlo. ¿Y Tú?..¿Por qué usas unos zapatos que mis colegas dicen cuestan más de 2 años de sueldo?.

--Porque mi jefe me los regala.-- explicó rápidamente el.(Tenía un catálogo de respuestas automáticas para esas inevitables preguntas)

--Creo que quieres hacer un camino. En ese camino hay varias señales. No mentir. No compartir...—las inevitables condiciones, que ambos entendían perfectamente, no se cumplirían por parte de él.

--¿Me compartes?.-- preguntó Kim asustado.(Eso no era lo que quería escuchar)

No. ¿Y Tú?-- preguntó asustada a su vez.

 Se habían dado apenas uno que otro  beso. Conociéndose apenas y ya ella le estaba poniendo condiciones.


#@@$$@#

Una tarde de viernes, a la salida de un turno de 36 horas de trabajo, Kim escuchaba sus vivencias de médico de emergencias.

Kim sintió agitar su corazón. Estaban tranquilos. Ocultos en medio del público ,sentados en un pequeño parque,cerca del hospital,en un momento feliz.cuando vio estacionar el Peugeot concept Visión eléctrico y descender del mismo los 1,85 metros de

Huan Xiang Gonzales....

La muchacha por un momento se detuvo junto al auto, pero después decidida se acercó a ambos

La muchacha por un momento se detuvo junto al auto, pero después decidida se acercó a ambos...

--Buenas tardes Kim-- saludó la joven detallando a la otra, quien no le bajó la mirada--- Te he estado llamando toda la tarde, pero o tu teléfono se descompuso o lo apagaste...

--Hola Huan--saludó el joven viéndola fijamente.

--¿No nos presentas?.-- recalcó Huan sin dejar de detallar a la otra. Miraba sus zapatos. Su ropa. Era una mujer sencillamente intimidante por la imponente belleza que mostraba

--Por supuesto. Mi muy querida amiga,ia la Doctora Joya Kenneth.-- presentó Kim a su vez con un fuerte énfasis, sin dejar de ver fijamente a Huan

--Un gusto --dijo la doctora. Viendo a la otra. Temible rival de lo que fuera. Bellisima. Imponente.

---La Srta. Huan Gonzales Xian es mi jefe-- dijo Kim incorporándose rápidamente y resolviendo la situación de momento.

--Si tenemos asuntos que resolver. Pero vi que te andabas escondiendo. Toma--le dijo lanzándole la llave computarizada del auto,para dejar claro que tenía una parcela conquistada y no era mujer de compartir nada--

Huan le regaló una brillante sonrisa a la otra. Ninguna de las dos disimularon lo pésimo que se habían caído...Preludios de terrible tormenta en el horizonte.

Joya entendió y era un axioma matemático. Un hombre precioso jamás y jamás está solo. Siempre habría que luchar. Antes de tenerlo y también después. realmente no sabía si tenia fuerzas para entablar una batalla con una rival tan imponente que hasta se mandaba a construir un auto personalizado

realmente no sabía si tenia fuerzas para entablar una batalla con una rival tan imponente que hasta se mandaba a construir un auto personalizado

Por lo tanto,ahora que sabia todo, tragándose el nudo en el estómago,se dijo a sí misma que todo terminaba ahí,entre los dos,a medida que el auto se marchaba.

-- Murió lo que nunca comenzo-- se dijo derrotada.


Continua



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Nosotros Tres.La Precuela.Parte B

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