PENULTIMO CAPITULO
🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🎖🎖🎖🎖🎖🎖🎖🎖🌟🌟🌟🏅🏅🏆
Voy a lograrlo -- dijo Ye Ye 4 segundos antes de ser impactada por un camión Dong Feng militar que envió el Taxi contra un poste, para YeYe salir inmediatamente por la puerta del conductor con su portabebé mochila y correr, mientras a toda velocidad revisaba la pequeña mochila dada por Abdelavis que guardaba a su porta bebe con su hijo llevaba contra su pecho.
Vio una pequeña pelota llena de un líquido y un letrero que decir. " úsese contra concentraciones". . Sin dejar de correr por el medió de la solitaria Avenida vio el grupo correr a toda velocidad tras ella.
Sin pensar y porque no tenía más alternativa lanzó la pelota. Esta explotó y un agua en forma de rocío bañó a sus perseguidores; quienes con un horrible chillido se desintegraron en un hediondo humo.
Sin dejar de correr Ye Ye se internó en las calles solitarias de los barrios bajos
II.
En el refugio de la triada de Vampiros; Abdelavis sentada en su mesa contempló como le colocaron 16 lingotes de oro mas ,producto de las batallas.La bellísima mujer sonrió y todos la miraron con incipiente odio.
-- No lo lograran-- le dijo a todos Sung-- Y tu Abdelavis quita esa insoportable sonrisa de perdonavidas.
Abdelavis sin dejar de sonreír, ostensiblemente, contó sus lingotes.
49 lingotes tenía y apenas eran las 2 Am.
Algunas horas ...después.
Ye Ye con su bebe en una mochila y el gato en otra caminaba por las calles cercanas...
. Sabía que sus perseguidores eran indiferentes a los grupos de personas o a la soledad...No les importaba atacar donde fuera...Necesitaba un momento para descansar y limpiar a su bebé...Entró en el local...Una pequeña cafetería. Sólo había un hombre comiendo una hamburguesa y un anciano indiferente con una camisa de protección...Y la televisión estaba encendida. Vio la hora...2.22 am.
-- Apenas tengo 4 horas en esto y ya estoy cansada. Me hacen mucha falta los artefactos de mi Ken.Jamas me imaginé que mi vida sería el anime más impactante de un Crunchyroll.
La noticia le llamó la atención, mientras cambiaba los desechables sanitarios para niños de 1 a 2 años a su hija.
El reportero del crimen dijo a la cámara.
-- En otro de los extraños sucesos que ocurren a diario a medianoche en Hong Kong; informamos de un ataque en la zona de urgencias del Hospital de Kowloon.
Aparentemente un grupo de personas intoxicadas atacaron a un hombre herido con sus familiares, una enfermera y un sacerdote de la Capilla de San Ignacio Wah Yan College, 56 Waterloo Rd, Kowloon, que estaba realizando servicios religiosos para un católico moribundo.
Ye Ye observó cómo el sacerdote era atendido, con asombro miró a su hermana, mientras era entrevistada; vio al hombre herido, un tal John To.
--- Esto sucedió?.. Me parece que me dieron algo para confundir mi sentido del espacio y tiempo..-- dijo Ye Ye a nadie..
Afortunadamente, tenía memoria fotográfica y conocía su número de teléfono móvil.
Vio al hombre terminar de comer.
-- Lo siento, he perdido mi móvil... puedes?....
El hombre, sin verla, sacó su móvil y se lo entregó, mientras pedía un zumo de naranja.
Llamó a Kathy.
-- Soy yo Ye Ye -dijo apresuradamente-, un grupo de personas me busca para asesinarme.
Kathy se alarmó.
-No hables... El herido... ¿Quién es?
--No vas a creerlo.Eran una manada de vampiros. Vinieron a cazarlo. Al herido lo conozco. Me ayudó un dia que un latinoamericano intentó atracarme. Es el tío de Mei To...Y el joven es el gemelo de Rai Chai...La chica es una niña que se le sale el alma por el chico...-- explicó Kathy rápidamente.
-- También me persiguen los vampiros...Es un ritual de caza. Tengo que hablar con él herido.Creo que tiene que ver con el hecho que nuestra madre es una vampira mestiza o con el marido de Melissa.
-- ¿Dónde estás?
-- A cinco kilómetros de los muelles...
-- Estamos en camino para allá
-- Es demasiado peligroso.Este no es mi teléfono..
-- Eres mi hermana. Primero se cae el cielo que dejarte sin ayuda.-- respondió enfáticamente Kathy a Ye Ye.-- No te preocupes.Te conseguiré.
-- Estoy en ruta hacia el muelle... Voy por las callejuelas.
-- No dejes de pensar en mí. Esa es la forma de conseguirte-- indicó Kathy
Con una expresión muy distinta y comenzando a indignarse Ye Ye se internó en lo más profundo de las pobres ,oscuras y peligrosas aldeas urbanas cerca de los muelles de Hong Kong. Todavía faltaba para el amanecer
Cap 99
Cap 99
Dedicado al lector(a) que nos esta leyendo en español desde INDONESIA. Chile. Brasil republica dominicana Colombia ecuador Perú venezuela chile panama argentina italia y españa
Gambatar estaba sentado junto a Delmira, ella estaba sentada en un cómodo sillón contemplando la verde estepa.
Delmira se sentía mal, entendia y comprendía que las cosas no iban bien.
La expresión optimista de Gambatar era más que patética.
--Debes prometer algo -susurró la joven con cansancio-.
-- Cualquier cosa.
-- Si las cosas no van bien, debes encontrar la manera de salvar a los príncipes, sé que son dos.
-- Los príncipes están a salvo y tú también. Tendremos una celebración memorable.
-- Quiero que mi familia los conozca.
-Los presentarás tú mismo, cruzaremos el portal,Allí también haremos una fiesta memorable.
IV
Después de horas, Gambatar habló con Mek su.
-- Debe haber una manera. Estoy dispuesto a oficiar una ceremonia para entregar mi alma por ella.
-- El embarazo está demasiado avanzado. Las madres primerizas siempre se adelantan -respondió Mek su en voz baja-. Seguro que se puede hacer algo.
El joven la miró significativamente.
Mek su asintió. Llevaba días pensando en ello.
Gambatar la miró, intentó comprender la mirada de sus ojos, parecía tener la decisión de hacer algo....
V
El conde Qiang volvía a encargarse de las actividades administrativas de su condado.Gambatar gobernaba temporalmente desde el palacio de Hang Hing.Las obras de reconstrucción del palacio del virrey iban bien.
!!!$!#
Gambatar estaba inmerso en la transición de la provincia de Xian, los candidatos eran un príncipe del linaje Sung, uno de sus generales y el propio Gambatar... Si era sincero, esa opción tenía un enemigo acérrimo... él mismo.
Quería volver a sus tierras, la herencia de su madre... Lo mantenía prisionero el embarazo de su esposa... Lo mantenía despierto la respiración arrítmica de Delmira en la noche... ¡No puede ser!... Primero el golpe de Mei To y esta angustia mortal hora tras hora con Delmira.
VI
--Mi primera muerte fue innecesaria -dijo Mek Su---, lo tenías todo para salvarme.
Qiang respondió.
-Era demasiado joven. Me cegaron los celos. No sabía qué hacer.
--Debes morderme -dijo ella de repente.
--No... ¿Cómo se te ocurre? ¿Qué intentas hacer? Nuestros hijos son híbridos. No es necesario...
-- Sí lo es... Tenemos que salvar a Delmira... Necesito el poder de ambos...
-- Condenamos a sus hijos.
-- Al contrario, los estamos salvando.
-- No estoy tan seguro.
-- Hazlo... -dijo ella, extendiendo su precioso brazo.
El conde, a pesar de su resistencia, comprendió... Tras un momento de reflexión, mordió el brazo de su mujer.
Ella gimió con un dolor inconmensurable mientras se desplomaba en el suelo, lo que hizo que el conde se apresurara a socorrerla.
-- Está bien, estoy bien -dijo ella, siendo levantada por el conde que la llevó a su habitación.
-- Eres demasiado sobreprotector -dijo ella con una sonrisa-, no me transformaré... digamos que es una inyección de energía.
-- ¿Qué propones hacer?
-- Los vampiros y los lobos también salvan vidas -dijo la bella princesa.
VII
Tiempo de Ye Ye
Se desplazaban en la Suv de Kathy.Samantha realmente no sabía qué hacía allí..lo único que le importaba era estar cerca de aquel hombre tan..pero tan.... Hermoso.
-- ¿Cómo sería un beso con él?--- pensó, imaginando el momento...Una vez en una discoteca por no llegar tarde y ser mojigata se dio un "beso a tres bandas". Fue una experiencia ridícula y vacía. Ahora con Wei Chai ( Wei Chai interpretado por el actor Zhang Lighe) su imaginación se desbordaba...quería hacer un "Kahoot" de 300 preguntas para ella y ese hermoso chico.
-- Esa es mi hermana -dijo Kathy, acercándose a toda velocidad a Ye Ye con una mochila y su hija con una mochila de bebé.
La BMW frenó bruscamente y rápidamente Ye Ye y todas sus mochilas subieron a bordo.
-- Rápido.. Hay que irnos -dijo Ye Ye a Kathy-.
--¿Qué pasa?--, preguntó Kathy a Ye Ye.
-- Dios mío, el fantasma de Rai Chai.-- dijo Ye Ye con asombro al ver al muchacho
--No -dijo Wei-,- soy su gemelo
Sin poder creerlo,Ye Ye extrajo de su celular una foto de Raíz Chai con Melissa.Era impresionante.
"Si lo llega a conocer,Melisa deja a Wo y se enamora de este chico"
-- Soy Samantha... "La idiota que se muere por dentro de amor como un loca"-- Samantha estaba a punto de decir.Sacando a Ye Ye de su estupefacción
-- Soy John To... el tío de Mei To.-- se presentó el tosco John To
-- Este es mi bebe y se está divirtiendo como nunca -- presentó Ye Ye.-- Es una competencia...sin pedir permiso me eligieron...son 24 horas...
-- Sí, es una competencia -dijo John To- Me ofrecieron un premio de un dólar despues que me involucraron.
-- A mí para mantener mi vida.
-- No pagarán nada," ---dijeron Kathy, Wei y Samantha al mismo tiempo.
-- Dijimos lo mismo -pensó Samantha, mirando a Wei con arrebato...
-- Que fue lo que sucedió en el hospital?.
--- No estamos muy seguros.. Llegó el hermano de Rai trayendo al tio de Mei To..
Una horda de gente muy bien vestida nos atacó..Habia un sacerdote dandole ayudaa un catolico...Fue increible..Practicamente habian destruido la sala de emergencia...El sacerdote los rocío con un agua que llevaba y se volvieron una ceniza hedionda..
-- Agua bendita..-- explicó Ye Ye-- si nos rocian con ella nos sucederá igual.
-- Pues no..Nos lanzó bastante y no me sucedió nada-- dijo Kathy imprudentemente y viendo mejor a su hermana ye ye con sus morrales, su gato, su bebe y una maleta de madera pulida.
-- Corristes, peleastes con todo eso encima?.
-- Si.
-- Ye ye, eres super multitasking-- exclamó Kathy orgullosa
VIII
Tiempo de Delmira
Delmira contempló la pradera desde el balcón oeste del enorme castillo... Era un hermoso crepúsculo... Suspiró... No tenía miedo a morir... Extrañaba su hogar... No se comunicaba con sus padres... A veces echaba de menos Hong Kong... Aquí estaba en medio de una tranquila dicha.
Maravillada, observó cómo la hermosa mujer descendía lenta y graciosamente en el aire y se posaba en el reposabrazos del balcón, para luego descender lentamente tres peldaños de una escalera imaginaria.
Sintió con cada paso del otro una pesadez, una agradable somnolencia.
-- ¿Voy a morir? -preguntó Delmira. La mujer era de una belleza que le llenaba los ojos de lágrimas, estaba segura de conocerla.
-- Al contrario, te traigo vida, felicidad y un regalo que espero que sepas apreciar.
-- ¿Qué me estás diciendo? No te entiendo...
La hermosa mujer extendió sus alas negras y la cubrió por completo
. Delmira suspiró. Sintió una frialdad que le paralizó el corazón; sintió que sus hijos pataleaban en su vientre; sintió que la elevaban en el aire, girando en sí misma.
-- Sé quién eres -susurró Delmira antes de perder el conocimiento....
Elevándose en un extraño cielo y la vampira mientras la mordía desaparecía ,siendo visibles únicamente sus alas, sosteniendo la bella Delmira embarazada flotando en el aire,
Delmira soñaba con un Gambatar besándola en una región de morados y negros ,y con un beso le dijo a su conciencia.
,-- Cuida nuestros hijos, he realizado un contrato que no puedo romper. Solo quiero que sepas que te amo como nunca antes ame.
Sintió que la llevaban a una cama y la acostaban delicadamente en su cama.
-- Serás una gran reina--- le dijo la bella mujer, ella estaba segura de que la conocía y dándole un suave beso le dijo ---No me Mires
Cap 100
Segunda Edición.
Parte 100
Parte Final
🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟
La situación no era buena... El partido había sido bien defendido... se necesitaba ayuda.
Ye Ye no era un blanco fácil; todo lo que le habían lanzado lo había devuelto y con adicionales. Cruel, precisa, inteligente, defendiendo con todo su bebe. Les estaba regalando una paliza. Ahora estaba con su gente y un aliado.. Estaban perdiendo participantes a raudales y comprometiendo el futuro reproductivo de la Triada..
Y prácticamente ya no cabían los lingotes de oro en la mesa de Abdelavis; quien se mantenía en la fría y despectiva sonrisa.
El Dr. Sung frunció la boca, tomó su Android y llamó.
-- Sr. Hang Hing, necesito sus servicios, por favor venga, le enviaré una foto con nuestra ubicación GPS. si .....es urgente.
2
Por primera vez en mucho tiempo Delmira se despertó sintiéndose bien; tenía mucho apetito y notó varias cosas enseguida. Su visión. Una de sus angustias al vivir en esta época era perder las gafas... No era compatible con las lentes de contacto... Pero ahora, no las necesitaba... Podía ver con una claridad asombrosa.
Su sentido del olfato... los olores... podía distinguir olores que nunca imaginó que existieran. Otra cosa...caminaba como si no estuviera embarazada de 8 meses...Sorprendida salió al inmenso pasillo; los servicios se agacharon y buscaron rápidamente una silla palanquín para transportarla.
-- 10000 y 100000 años de felicidad para nuestra dueña y señora -- saludaron colocando el palanquín.
-- Por el momento no es necesario... -- indicó Delmira caminando hacia el comedor.
Una vez allí, Delmira tomó un opulento desayuno de cerdo salteado con especias, verduras, arroz, salsa de perlas... y... Ella quería carne... Al final comió 5 veces, mientras era observada en silencio por Gambatar, Mek su y el Conde Qiang desde un rincón del comedor.
Terminó y anunció a todos.
-- Realmente no tengo ni idea de dónde me cabe tanta comida... debe ser por todos los días que he estado sintiéndome mal... voy a parir exactamente en 3 días 6 horas 9 minutos....
Se levantó ligera como una pluma.
-- Voy a caminar un rato...para hacer la digestión...¿Me acompañas?
Gambatar sin mediar palabra la acompañó; dejando a Qiang y a Mek mirándolos mientras ella se iba.
-- ¿Se transformará?--pregunto el conde viendo la pareja caminar plácidamente contemplando los cerezos en todo su esplendor.
-- No lo sé. Espero que no -respondió Mek Su, viéndola partir. -- Realmente no había otra forma.
-- Una humana corre el peligro de dar a luz a vampiros...
-- Mi primera muerte fue por ser un vampiro híbrido...
-- No lo culpes. Vamos a buscar a los niños. Es una buena idea que nuestros hijos tomen un poco de sol, también.
3
Hang Hing llegó a la reunión, cuidado por tres escoltas; que llevaban las manos en los bolsillos, tocando nerviosamente sus pistolas automáticas Norinco 1911.
La gente reunida en sus mesas, elegante, vestida, con sus mesas llenas de vino y champán; hermosas mujeres...Daban miedo...Mucho miedo por la perfecta belleza de todas ellas.Las mujeres no estaban maquilladas.No lo necesitaban, la tersura y brillo de su piel era impresionante.Todas sin excepción tenían los labios negros.Lo mismo con los hombres...De diferentes edades, delgados, altos, sin ninguna cana.
Indiferente y mirándolas a todas con indisimulado desprecio, Hang Hing llegó a la mesa principal y saludó con una burlona reverencia.
El Dr. Sung se levantó y susurró.
-- Debemos hablar.
-- Todo Hong Kong sabe de una cacería; donde por alguna extraña razón, la pieza a cazar está matando a los cazadores.
-- Necesito su ayuda.
-- Oro... Oro y diamantes... y sin descuidos...
-- Cualquier cantidad que quiera... El día está a punto de amanecer y las vicisitudes del día están disminuyendo la capacidad de los competidores.
-- Oye amigo, si me hago cargo del juego... ¿Qué hago ahí?
-- Cobrará en secreto lo que se le ofrece.
-Y un muñeco de torta se llevará la gloria -respondió sarcásticamente.
-- Es necesario.
-- Y si no lo creo.
-- No hemos hablado.
-- De acuerdo. Me voy.
-- No... no... espera... Tengo una contraoferta...
-- Si mato las piezas, quiero el premio. Me llevaré el oro por el culo. Tengo todo el oro que puedas soñar. Pero creo que el lugar es respetable; las chicas parecen ser muy buenas en la cama. Y sería un signo de indiscutible igualdad de género ver a un lobo en la junta directiva de una asociación de vampiros.
El Dr. Sung enseñó ligeramente los colmillos.
-- Colgate o Pepsodent.
-- No se haga el listo.
-- Te diré algo. Conozco a la que están cazando. Y si siguen así, les dará unas buenas lecciones. Lo sabes. Lo sé.
-- Es una decisión que no puedo tomar por mi cuenta.
-- Pss. No me mientas. No estoy haciendo ningún "HYPE". Soy genuino. He terminado con Inari. Y esos dos son pan comido.
Sung le miró insensiblemente.Cerró los ojos.
-- Interpreto eso como un si. Otra cosa.. Quiero de primera en mi cama a tu asistente Abdelavis... Le gustaba a Inari Fo. Me gusta a mi.
-- Abdelavis esta apostando a Ye ye. Es la única.
-- Yo no comparto mis triunfos-- Dijo Hang Hing con una risotada...
Segunda Edición
Parte 101
Etapa Final
Segunda Edición.
Parte 100
Parte Final
🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟🌟
2 .
🌟🌟🌟🌟🌟🏆🏆🏅🏅🏆🏆🏅🏅🏅🎗🎗🏅🏆🏆🏅🎗🎗🌟🌟🌟🏆🏆🏅🎗🏅
Zacarías Sánchez III
era el tataranieto mayor del matrimonio entre el hijo del primer Zacarías Sánchez y Edali Perjim, la dueña de la mítica hacienda Diamantes de Agua...
El joven miró el cielo nublado de Hong Kong, se ajustó las gafas, vestido de manera informal y con su mochila al hombro, era otro joven turista atraído por la belleza de la ciudad...
La Hermandad le había enviado a averiguar qué había pasado con Ken... Su legado a la humanidad no tenía heredero... Las organizaciones criminales trabajan con frecuencia y ahínco para encontrar el ordenador holográfico.
Lo habían enviado pues la ciudad no le era desconocida. Su primaria y secundaria lo hizo en Hong Kong en un liceo de lujo. Donde casualmente estudiaba la hija de un tal Dr Chai Long Wisang...Ye ye...Su amor secreto. Su amor imposible, su único amor.
Años atras,Como alumno aventajado de secundaria, le tocaba ayudar a las rezagados. Ye ye estaba entre los rezagados. Entre Trigonometría y ejercicios de Velocidad final surgió algo.. Ambos lo sabían.. Se quedó ahi
Volvió a cumplir la misión y a ver si conseguía a Ye ye. Lo hacía para quitarse esa ponzoña del corazón. Razas diferentes, culturas diferentes. Hija de un extravagante científico, todo en contra. Y la misión tenia todo que ver con Lai Chong Wisang
Miró la foto de la chica.
-- Ye Ye-- dijo.. recordó el dossier.
Ahora es viuda..Bonita..Pelo largo, una mirada triste, una piel muy blanca. Con una bebe de entre un año y dos....
Salió del aeropuerto , se dirigió a un discreto hotel en los nuevos territorios..Tenía una dirección.
El conductor era una chica le dijo
-- ¿Placer o negocio?
-- Sí ... para conocer la ciudad.
-- Mi compañía ofrece un tour turístico; ¿si le interesa?.
-- Sí, por favor. Me encantaría tener a alguien disponible.
-- Sólo llámeme -dijo la joven, señalando el número en el parabrisas.
-- Lo tengo. -- Dijo el, añadiendo el número.
La muchacha taxista le cobró una tarifa espantosamente cara y, un rato después de ducharse en el hotel, contempló la lejana ciudad. Era el amanecer.
Miró las noticias... En ellas se informaba de un joven que había grabado un extraño vídeo en mitad de la noche... En el que una mujer con un portabebés y varias mochilas salía de un taxi que había volcado y se había incendiado en una zona cercana al parque industrial de coches de la ciudad de Yau Tong.
-- Ye Ye .Ahí estas. Tengo que encontrarte", --exclamó Zacarías Sánchez.
2 .
Tiempo del juego de Ye ye:
Era el amanecer , dentro de la Suv BMW X7 Kathy y Ye ye vigilaban la avenida de la costa.Wei Chang dormitaba, John To roncaba estentóreamente y Samanta se había metido dentro del cuerpo de Wei y dormitaba con expresión de felicidad.
-- ¿A qué hora es el partido?
-- Dicen que hasta las diez de la noche; ya se inventarán algo para no mantener su promesa ---dijo Ye ye.
-- Thomas no es muy bueno en la lucha. Melissa está muy lejos.
-- Y la puerta se cerró -dijo Ye Ye, alimentando a su bebé.
-- Cuando salgamos de esto, quiero que emigremos.-- indicó Kathy
-- No es una mala idea. Si esto sucede ahora, indica que en el futuro no tendremos paz.-- les informo Thomas.
-- Yo también lo siento así.-- expresó convencida Ye Ye.
-- ¿Ir al castillo?-- Pregunto Kathy
-- No. Es una época muy turbulenta. He leído sobre lo que sucedió en esa época luego que nos regresamos-- les dijo Thomas
-- Tal como es.
-- Sí. Tal como es... --Ye Ye susurró.
John To se despertó.
-- ¿Todo bien? --Preguntó con un bostezo de elefante.
-- Hasta ahora. Sólo tenemos que mantenernos todo el día hasta las 10 de la noche.
Apareció un camión del servicio municipal Faw.
-- Atención. Son ellos", --dijo Ye Ye, sintiendo un golpe de acidez en el estómago. -- Y no tenemos ni 12 horas de competencia.
3
3.
--
Tiempo de Delmira.
Ya vienen -indicó Delmira con una sonrisa, creando una alarma general.
--Hierve agua. Rápido -ordenó apresuradamente Mek su. Hacía poco tiempo que habían realizado un servicio de funeral a la dama de compañía de Akame que había muerto... Era una mala señal.
En las guerras, Gambatar siempre sentía la ansiedad antes de la batalla; todos estos meses había luchado por cómo salir de Xian sin hacer más daño y evitando entre sus tropas la idea de una derrota... Ahora el nacimiento de Delmira era la suma más intensa de su angustia. .
Llegaron con la idea de una excursión...la intención era volver...No pudieron volver...Su familia no sabía nada de donde estaba y como estaba...Se sintió extremadamente culpable...Ella no pertenecía a este mundo...Estaba soportando todo sólo por élla
Se dirigió al templo interior del castillo...Cogió 3 inciensos, los encendió y meditó un rato.
-- Le ruego a la diosa Matsu, el dios de la vida, que tome mi miserable e inútil vida a cambio de la de mi esposa Delmira. Ella es importante, dará a luz a mis hijos, herederos de mis tierras; necesitan el conocimiento de su madre-- -dijo en voz muy baja.
Dicho esto, desenfundó su espada y la colocó sobre el altar como símbolo de su ofrenda y sacrificio.
Luego caminó sin ganas hacia la habitación donde Delmira estaba de parto, mordiéndose el puño, sintiéndose muy culpable.
-- Egoísta... Egoísta...-- se reprochó a sí mismo....
Llegó al pasillo... Mek Su se acercó a él.
--- Su Majestad -dijo la mujer, inclinándose con la espalda recta para que el rey pudiera cargar a sus hijos-,-- son perfectos.
--- Son perfectos, varón y hembra -repitio Mek Su.
El Conde Qinliang se acercó y presentó sus saludos.
-- Majestad ---saludó, inclinándose hacia el otro.
Gambatar tomó a sus hijos y los contempló. Una ternura, un amor inundó sus ojos de lágrimas.
Levantó la vista y Mek su, con una sonrisa, le invitó a entrar en la habitación.
Por orden de Mek su todo fue retirado. El colchón, las sábanas, el suelo limpiado con alcohol, la reina limpiada con alcohol de uva.
Todo desinfectado.
Gambatar entregó sus hijos a Mek Su y se apresuró a entrar en la enorme habitación.
Allí estaba una Delmira radiante, hermosa, como nunca antes.
Aplastado por tanta belleza, el joven rey se derrumbó de rodillas y comenzó a llorar de alegría, sin saber el mordisco que había recibido Delmira.
El creía firmemente que su petición había sido escuchada en los distintos cielos del infinito.
Continua en el Capítulo Final
Novelas Por Capitulos
Segunda Edicion.
Parte 102
Etapa Final
Dedicado a los amigos lectores que nos están apoyando con sus lecturas ....
Tiempo del Reto de Ye Ye.
¿Cómo vamos a vencer a estos tipos? Parecen duros -preguntó Kathy, con la boca pálida de miedo.
--"Les disparas con un Pantsir y no les haces nada", --dijo John To.
-Claro-- aclaró Wei Chai, bajando del camión y quitándose la camisa; dejando a Samantha catatónica y bizca.---- El sistema Pantsir no sirve para nada.
-- Son fáciles de vencer --indicó Ye ye, viendo a un anciano vendedor informal sentado con una mesa portátil, corriendo hacia el anciano.
-- ¿Nos estás abandonando? --preguntó Kathy con pánico.
--¡No! -- Respondió Ye ye desde lejos, junto a la mesa del anciano. Buscó rápidamente y afortunadamente encontró lo que buscaba... lápices...
--Dámelos todos --inquirió Ye ye y para evitar el regateo dejó 10.000 dólares de Hong Kong en un fardo... Rápidamente tomó las cajas de lápices y corrió hacia la horda que ya estaba casi encima de los demás...
--Idiotas... buscando pleitos en la esquina equivocada...--- les dijo Ye ye lanzando un primer puño de lápices contra los vampiros que hicieron explosiones de varios tipos...
Tiempo de Qiang.
Pasaron 3 semanas en el castillo del Conde Qiang... Todo bien... una celebración según las tradiciones... Un excelente horóscopo... los niños nacieron bajo el signo de la rata y un Bazi de los cuatro pilares totalmente auspicioso con una diferencia en el Bazi de la niña,pues nació primero..
- Day Master (Pilar del Día) FUERTE y próspero
- Ideal: Tierra Yang 戊 (Wu) o Tierra Yin 己 (Ji) (estabilidad, control, capacidad de gobernar masas y acumular riqueza).
- Bien nutrido por Recursos (madera/agua) o apoyado por Rob Wealth (比劫). Esto da la fuerza interna para “controlar” el imperio sin quebrarse.
- Estructura Especial de Transformación (Special Transform Structure)
- La carta “se transforma” drásticamente: de princesa/concuina → emperatriz absoluta. Indica ascenso meteórico y cambio de destino radical).
- Rob Wealth fuerte (比劫)
- Representa liderazgo, competencia, mando y capacidad de “conquistar hombres y rivales”. Para una mujer es clave para subir al trono usando inteligencia y carisma (no solo matrimonio).
- Estrella de Autoridad (Officer / 7 Killings) controlada con sabiduría la estrella de “esposo” (正官 o 七杀) debe ser fuerte → se casa con un emperador o lo domina.
- → usa astucia, diplomacia e inteligencia para manipular la corte y eliminar enemigos (exacto patrón de Wu Zetian).
- Riqueza abundante (Wealth 正財 / 偏財)
- la emperatriz no “trabaja” para el dinero, lo recibe de impuestos, tributos y el imperio entero. Solo 1-2 Wealth fuertes controlados por el Day Master = riqueza ilimitada.
- Peach Blossom (桃花) múltiples
- Carisma, belleza y atractivo sexual/cortesano. Ayuda a una princesa a convertirse en concubina favorita y luego emperatriz (Wu Zetian tenía 3 Peach Blossom, ).
- Elementos extra de Agua y Madera
- Claridad mental, crecimiento y “progreso” constante. Evita choques fuertes y da nobles que la a
Gambatar guardó silencio al escuchar el designio. Su hija anularía a su hermano.Ella tomaría un rumbo de poder que completaría la ambición de su abuelo. No le dijo nada a Del mira que no entendía nada de la ceremonia.
-- Acepte el designio del cielo-- le dijo con temor.
El rostro ensombrecido de Gambatar guardó silencio.
Luego,el apuesto príncipe participó en una cacería de ciervos, y recogió varias piezas que no había necesidad de acorralar... Los apadrinamientos fueron excelentes...
Para tranquilizar su alma , El joven Príncipe Decidió galopar sólo por las estepas... Era el atardecer del segundo día de caza... No había peligro...
Las tierras de Xian estaban seguras por primera vez en muchos años... Galopó suavemente, la brisa agitando su larga cabellera y su caballo muy dócil y fuerte...
-Guerrero mongol- dijo satisfecho...
Gambatar vio la fila de guerreros. Masivos, grandes, contrastando su color terracota contra el verde de la pradera. Curioso, se acercó. Vio al hombre. Impresionante por su altura. Vestido de blanco... a su derecha una orquesta comenzó a tocar marchas militares de luto y un grupo de mujeres de luto comenzó a llorar.
-- Usted nos hizo una petición. Ha llegado el momento de cumplirla. -- le informó el guerrero de terracota que fungía de jefe del grupo..
Gambatar aceptó.
---¿Cómo quieres hacerlo?
-Como un simple guerrero tartug.-- exclamó el muchacho dejando su pecho al descubierto.
-- Si te ayuda... Lo que has hecho no se perderá.-- informó el guerrero de terracota con mucho respeto.
Gambatar tomó su flecha y su espada.
-- Valor viejo amigo. Y luego lleva mi cuerpo al castillo-- le dijo al oído a su caballo, lanzándose al galope contra los guerreros de terracota.
Los Guerreros de Terracota comenzaron a avanzar paso a paso.
Segunda Edición
Antepenúltimo Capítulo
Parte 103
Tiempo de Qiang Qianglin
El Conde Qiang contemplaba satisfecho la noche estrellada sin una sola nube. Habían niños en el palacio. La continuidad del reino asegurada, habían llegado quienes serian responsables en cuidar, ayudar a prosperar, a educar, a continuar el legado.. Maldito sea quien no quiera tener hijos, irresponsable consigo mismo. Irresponsable ante la humanidad..
Desde la azotea sobre la escalera principal, le llamó la atención la visión del caballo que llegaba al paso, saliendo de la oscuridad.
-- No... No... -- con su mano trato de detener lo que significaba la imagen . Vio al caballo detenerse junto al puente de acceso... El conde con el pecho apretado por la angustia bajó corriendo las escaleras ,enloquecido de dolor por ser el primero en ver lo que su mente se negaba en aceptar. Trató de hablar y las palabras no salían de sus labios, mientras sus piernas se negaron a sostenerlo.
Su jefe de guardia corrió junto a él, sin detener el impulso en lo más mínimo; Qinliang le ordenó sacando voz con un sobrehumano esfuerzo.
-- Silencio total y todos sin rechistar, al que se pase de la raya, lo mataré yo mismo.
El jefe de la guardia retrocedió a la misma velocidad y Qinliang llegó hasta el caballo.Vio al jinete y por un instante ocultó su rostro. Una lanza de piedra le atravesó el escudo y la otra le atravesó el pecho por el otro lado. Ambos impidieron que el cadáver de Gambatar cayera de su montura.
El conde llorando , con un dolor semejante al que vivió cuando la primera muerte de Mek Su, similar al horror cuando cargó el cadaver de Akame; sacando valor desde lo mas profundo de su dolor, recogió y bajó el cuerpo de GAmbatar del caballo.
Y mirando al cielo dijo a gritos, embargado de una inmensa y dolorosa furia.
--¿Qué es todo esto? Tenían que quitarme una vida es a mi . Tomar mi miserable e inútil vida. ¿Se lo llevan porque era feliz? ¿La toman porque traería paz o prosperidad? ¿Así de benévolos y misericordiosos son? ¿Ahhh? ¿Haciendo sufrir a la gente buena? Es para castigarme?. Castíguenme. MATENME DE UNA VEZ y no se ensañen con los que quiero.
Un rayo cayó en medio de la oscuridad de la estepa.
-Pues no estoy de acuerdo-dijo el conde, lleno de rabia y dolor, sacando las lanzas y tomando el cuerpo de Gambatar, para subir las escaleras.
Varios guardias llegaron y ayudaron al conde a subir el cadáver del joven rey.
-- Hay que dar muchas explicaciones... Todos los que participaron en la cacería están detenidos.
"'-#%#
Horas más tarde; inmune a las tradiciones de el pais. El cadáver de Gambatar fue colocado mirando al noroeste, y los pies, al sureste. Para pedir buena suerte en su viaje al más allá.Se colocó de acuerdo a las costumbres de los guerreros de las estepas.
-- Mi señor, debes acompañarme -solicitó el jefe de la guardia a Qianling, que le siguió en silencio.
Entraron en el ala noroeste del castillo y allí estaba el templo.
Entraron y llegaron al altar principal.
El jefe de los guardias enseñó en silencio.
La espada de Qianling fue colocada en las ofrendas. Qianling la miró en silencio y comprendió. Gambatar pidió un milagro y se le concedió ..Su vida fue la ofrenda
#!#$!
Mek su entró en la alcoba.... Delmira miraba a sus hijos con una sonrisa.
-- Tenemos que hablar -le dijo Mek su.
Delmira levantó la vista con una sonrisa e inmediatamente se dio cuenta de que las cosas no estaban bien.
##!#$!#$
Tiempo Presente...
Melissa y Wo sintieron el deseo de volver... Era necesario... No se podía posponer... Wo haría dos desfiles en Kuala Lumpur y otro en Beijing y volverían a Hong Kong como siempre... Para enfrentar lo que fuera estuviera ocurriendo.
Así que completaron la primera etapa del viaje.
-- Sólo serán dos noches en Beijing y regresaremos.--Dijo Wo con un abrazo optimista y abordaron el vuelo MH370 que los llevaría a la emocionante capital.
-- Siento mucho a mis hermanas... Algo no está bien.
--
II
vio el cuerpo de su marido en el altar cubierto de flores e incienso, con la inmensa cantidad de billetes para asegurar su prosperidad en ese viaje de no retorno....
Trató de hablar y no pudo. Trató de llorar y el conde se lo impidió.
-- Lloraras en tu privacidad. Delante de ellos no puedes. Hacerlo delante de los generales, te considerarían débil. Te matarían y a tus hijos inmediatamente. Es por la vida de tus hijos que tienes que sostenerte.
Los generales y señores de la guerra manchúes llegaron ; con asombro y doloroso silencio vieron el cuerpo de su rey, que iniciaba un viaje infinito con sólo 21 años.
El Conde Qiang no perdió el tiempo. Apoyado en la espada de Gambatar, miró a todos.
-- La princesa Delmira, en este sagrado y doloroso momento, os presenta la herencia del reino. El príncipe Shi heredero al y su hermana gemela la princesa real acompañante al trono Wang Zhaojun .
Mek su señaló al niño que la desconsolada Delmira sostenía en sus brazos.....
-- Y también a la princesa Wang Zhaojun -- presentó a una niña que llevaba una dama de la corte.
-- Yo, Conde de Qiang, prometo mi honor y mi deber, reconociendo al Príncipe Shi como rey de Xian y a su hermana Wang Zhaojun como primera princesa de la casa real de Xian. Su madre, la princesa Delmira, es la destinataria de esa regencia.-- dijo el conde mirándolos a todos escrutándolos.
Un momento de silencio se extendió en el hall....
Uno de los caudillos se acercó y se arrodilló ante Delmira.
-- Mil y diez mil años de felicidad y prosperidad para mi señor el príncipe Shi y a la primera princesa real Wang Zhaojun.
Todos los guerreros manchúes se inclinaron en silencio ante el recién nacido; convirtiendo a Delmira, una joven hongkonesa de 24 años, hija de inmigrantes de Thailandia,cantante de baladas en Karoeke, en reina regente de un reino del norte de la antigua China.
Viuda, madre, reina fue un destino no previsto; fue la consecuencia de perder por segunda vez un inmenso amor.
-- ¿Qué debo hacer? ---susurró con dolor a Mek Su.
-- Estar a la altura del amor de Gambatar y seguir su camino.
Tres días después..
Gambatar fue incinerado según las costumbres de los guerreros manchúes y Delmira, una vez terminado el luto, debería trasladarse a la capital de Xian.
Era mucha emoción, era mucho dolor... Era una tremenda responsabilidad.
-- Iremos con vosotros -anunció el Conde- No podéis estar solos en medio de tantos peligros.
-- Creo que es más o menos como dirigir una oficina.-- entendió la princesa leyendo un pergamino traducido por Mek su.
-- ¿Qué es una oficina?" --Preguntó Mek Su.
-- Bueno... Es un pequeño reino",--- explicó Delmira.
-- Gracias por su excelente explicación -agradeció Mek Su.
-- Conde, ¿le gustaría ser mi director general?
-- Un honor, sagrada emperatriz regente,aquí le decimos (xiàngguó) o jefe concejo de ministros -dijo el conde, arrodillándose inmediatamente e inclinándose ante la reina regente
-- Bueno, necesito un portátil para informar a los diferentes departamentos... ¡Oh, Dios! Ya no sé ni lo que digo... -expresó Delmira, abrumada por el dolor y su nueva responsabilidad...
III
Tiempo presente...
La batalla fue sangrienta.Peleaban con machetes y puñales de plata, evitando ser mordidos por los atacantes; no porque pudiera hacerle daño a Yeye..sino porque los despedazarían.
Una camioneta pick up fotón llegó violentamente... De ella descendió un apuesto joven con gafas que puso fin a la batalla con una ametralladora modificada que lanzaba palos... dejando la zona llena de un humo apestoso, como de ratones quemados...
El grupo lo miró y Samantha no pudo evitar pensar....
¡--! ¡Oh, Dios mío! ¿Qué voy a hacer en medio de tantos galanes?.. Tengo que preguntar en Tik Tok como hacer el amor con dos hombres al mismo tiempo..!Ay que asco!.. Semen dentro de mi vagina... Si yo pudiera transformarme en una "it girl". Porque no puede ser el tiempo eterno en una mesa de restaurant al aire libre?
-#-
II
III
IV
¿Quién es usted? -preguntó Ye Ye al apuesto joven con gafas, una vez que el humo y el olor se disipo..
-- Zacharias Sánchez -se presentó el joven-.
-- Ese nombre me suena. Lo he oído por ahí -dijo John To-.
---Me enviaron unos amigos de Ken. Hay algo que debemos conservar. No me recuerdas Ye ye?.
Ye ye lo miró y abriendo los ojos con asombro recordó sus años de bachillerato y su apuesto y silencioso compañero y tutor. El mismo en el qué un día su padre Lai Chong Wisang le dijo. " Ese zoquete esta enamorado de ti"
-- Estos son mi familia,"-- enseñó Ye Ye--, "mi hermana Kathy, su marido Thomas, el hijo de Ken, John To, Samantha y Wei Chai.
-- Han dado una buena pelea -dijo Zacharias con los dedos en señal de victoria-.
-- Ahí está el junco. Debemos apresurarnos.
-- Sí, vamos.
--- Como subiremos?.
Ye ye recordó.
Se detuvo perpendicular al mástil mayor.. Una luz verde le escaneo el rostro.
-- Nombre y motivo-- le preguntó la inteligencia artificial gerente del barco.
-- Soy Yeye Wisang, esposa de Ken.
Inmediatamente una escalera transparente se desarrolló y subieron por ella.
-- El sabe a donde iremos-- informó Ye ye, llevando de la mano a su bebe..
II
Horas antes de la ultima batalla triunfal de Ye ye...
-- Doctor. ¿Qué hace usted aquí? -preguntó la chica mirando al apuesto científico.
-- Soy... Ya sabe que estoy a cargo de la investigación. Hemos conseguido que pase de ser un hecho policial a un hecho científico. He venido a ver que todo está en orden. ¿Y usted?
-- Sí. Lo mismo que tú. Un hecho científico.
-- Me parece que a la luz del sol, te salen algunas manchas.-- dijo el dr ching viendo su colega
-- Bueno... fuimos tontos... hicimos uno de los retos "Huggy Wuggy".
-- No deberíais hacer caso a esos retos...pueden ser peligrosos...-- dijo el guapo científico con cautela...Estaban todos junto al junco....Vieron la camioneta a lo lejos... y vio que se acercaban un Baw Bj 90 y un Great Wall pick up... Cuando al mismo tiempo llegaron unas decenas de motos de gran cilindrada.
-- Bienvenidos a mi fiesta... La fiesta de Hang Hing ---se escucho en altavoz. ....
Si había alguna duda que las cosas eran raras.. Una batalla de vampiros se desarrolló delante de sus ojos.
Y sus dos colegas que no supieron explicar porque estaban tratando de subir al junco con un espantoso chillido se abalanzaron a pelear..
Luego el muchacho disparando palillos, huno y olor a carne de ratones podridas quemándose..
III
Delmira fue entronizada como la gran emperatriz regente de Xian...Madre del príncipe heredero...Por el momento los señores de la guerra obedecerían...El hecho de que el conde Qiangling fuera el primer ministro era una señal de fuerza extrema para el débil imperio....
Era casi un hecho que alguien se rebelaría a la primera de cambio.
Igualmente los informes de las estepas decían que extrañas legiones estaban atacando... Los sobrevivientes dijeron que parecían de terracota... Los cadáveres de las víctimas aparecían con extrañas heridas...
-# :!!#$!
En un plano diferente..
Caminó entre las sombras.
La voz... esa voz... era muy familiar....
-- Este es el reino de las sombras.
-- ¿Tienes miedo? No puedes ver nada.
-- Estoy acostumbrada... Sabía que vendrías por mí...
-- Hice un sacrificio... Un sacrificio supremo... por mis hijos...
-- Debes decirme...
-- No puedes ver nada?... Te acostumbrarás.
$@$@
la triada en silencio miró la pantalla holográfica.. Ni siquiera se cumplieron 12 horas y un grupo de humanos derrotó al 100% de la triada.
Abdelavis tomó una carretilla y se llevó los lingotes.
-- Abdelavis--dijo la voz de Sung a sus espaldas-- Ya no perteneces a la familia.
Ella se detuvo en la puerta y girando su rostro enseño una gran sonrisa. Y remedando a terminator les dijo --- I be back
Segunda Edición
Penúltimo Capitulo
Parte 104
El junco navegaba plácidamente...
un dron de carga transparente traía dos personas..
Eran Wei Chai y Samantha Wang..Sus heridas no eran producto de la batalla..Se habían intoxicado con el humo de los vampiros. Todos al subir al junco no se dieron cuenta que faltaban dos.
-- Inhalaron humo de vampiros. Se transformaran? -- preguntó Kathy.
-- Habrá que ver-- contestó Yeye disponiéndose a recibirlos.
-- Oye..Ese Doctor está para curar todos los males.Te lo recomiendo -- Susurró Kathy a su hermana
-- Es casado.. Soy una vampira loba... no sabemos tener relaciones extramatrimoniales.
-- ¿Qué vamos a hacer con el tío de Mei To?.
--- Se ve que tiene su propia agenda.
Tiempo de Dos
--- Vamos", dijo ella, "pronto habrá una historia de nosotros dos.
-- Somos de tiempos diferentes.
-- Unidos por un amor que trascendió más allá de un todo.
-- Y estamos aquí. No imaginé lo que era estar así.
-- Es dejar el cuerpo.
-- No tuve miedo... lo hice por Delmira y mis hijos.
-- Esta nueva oportunidad será tu hermana.
-- Parece que alguien me dice que cuando te vea, te reconoceré.
-- Incluso yo... Sé que te reconoceré.
-- En cuanto me veas, no nacerás en Hong Kong.
-- Ni tú en las estepas.
-- ¿A qué hora?
-- No sé... No importa.
-- ¿Me amarás igual? ¿Mei To?
-- Sí Gambatar... con la misma intensidad...
Ambos permanecieron estáticos. Se tocaron en silencio. No eran sus manos. Era su vibración. Su esencia... Una frecuencia muy alta...
II
Unas horas antes; apenas minutos de zarpar el junco.
La policía llegó...Un humo apestoso alrededor...Varios coches en llamas...Varios muertos...Varios heridos...
-- ¿Ya llegó la escena del crimen?
-- Sí.
-- ¿Identificaciones?
-- Todos estos eventos parecen estar conectados desde ayer.
--¿Y el junco?
-- No está. No tenemos ni idea.
-- Estamos llevando al hospital a 2 heridos leves... Una chica y un joven.
-- ¿Nombres?
-- Samantha y un chico llamado Wei Rai. Llegó de Australia hace unos días.
-- ¿Esas furgonetas?
-- Una pertenece a Kathy. Hung.. Ese debe ser el apellido. La pick up fue alquilada por un tal Zacharias Sánchez que llegó ayer mismo de Australia. Hay dos personas venidas de Australia involucradas en este lío. Uno es hermano de un joven asesinado, el novio de Melissa. Recuerdan a Melissa?.
-- Si.
-- Resulta que Melissa Feng supuestamente es hermana de Kathy Hung y Yeye. Estaban cambiando su apellido a "Su"
-- Puaf.
-- Y ese Zacharias Sánchez es tataranieto de Zacharias Sanchez.
El comisario levantó la vista.
-- ¿Se refiere a Zacharias Sánchez?
-- Sí.
-- Esa es una historia muy famosa que escuché de mi padre... Me gustaría hablar con él. Quiero ver todas las cámaras de seguridad...
--Sí, señor.
-- Señor.Llaman del hospital.. Los heridos huyeron... Y creo que se volvieron locos. Decian que se fueron en una canasta transparente voladora-- dijo con un repentino ataque de risa el agente
-- No te rias.. Esto es mas serio de lo que imaginamos
III
Todos los invitados observaron la batalla y miraron el reloj. 10:10 am... Hora del espejo para empezar. Hora del espejo para terminar.Ni siquiera las cumplieron.
El Dr. Sung dijo.
-- La cacería no dio ningún premio que recoger. 168 vampiros híbridos y naturales alcanzaron la sublimación. Estoy dispuesto.
Los invitados tomaron con las manos enguantadas las flechas de madera y las lanzaron contra el doctor Sung.
Éste dio un grito espantoso y se convirtió en un monstruo horrible envuelto en un humo apestoso.
-El liderazgo está vacante -dijo con cierto temor una hermosa adolescente.
Inmediatamente, todos mostraron sus largos colmillos y se distanciaron unos de otros... La cacería fue un desastre... Lo que estaba por venir era peor... 18 de los más débiles fueron asesinados inmediatamente... Un grupo salió en tropel, atacándose y luchando por escapar... Otros tomaron distancia entre sí....
-- Oigan, tontos -se oyó la voz.
Todos se volvieron.
-- Vengo de una de las batallas más ridículas de mi vida... Por cierto... Por si no os habéis enterado... Soy el nuevo amo y señor de esta tríada... Y para demostrarlo, Hang Hing mató a 9 vampiros en un santiamén con un arco y lápices mongol afilados.
-- ¿Quién quiere más? ¿Quién va a discutir conmigo? Veamos... Hubo una fiesta aquí... Continuemos... Mi era comienza... Soy el hijo de un lobo... Y he tenido mujeres vampiro... Y quiero dos chicas vampiro ya....Ahora ...
#!#!$@!
Delmira caminó asustada hacia el trono.... A partir de ese momento se volvería divina... imposible de alcanzar... Ella delegaba todo en su primer ministro y su figura supuestamente sólo sería para firmar... Se detuvo a la vista de todos
-- Larga vida a la emperatriz viuda-- exclamaron los ministros arrodillándose ante la reina.
El conde subió la escalera y se arrodilló ante la nueva emperatriz...
-- ¿Qué es lo primero que desea hacer su majestad?
-- Cantar... lo necesito de verdad.....Llorar... Tengo mi corazón destrozado. No creo poder soportarlo.
Qinliang volvió su mirada y vio a los 30 aduladores de la corte y al grupo de generales. No estaba seguro de que fuera una buena idea. Era evidente que les disgustaba en extremo obedecerla... Una emperatriz, que estaba vestida tan extraña, y hablaba con un acento espantoso y palabras que nadie entendía.
Que los detenía?. Era la viuda de Gambatar, el rey mas perfecto en su poco tiempo de gobierno, con una obra imposible de superar en siglos. Otra cosa mas; la mujer mas bella que alguien. Pudiera imaginar. Mek su, que sola derrotó y humillo a Hang Hing. Detuvo en seco al padre de Gambatar y viéndolos parado junto al trono, el hombre que derrotó abrumadoramente al padre de Gambatar
-- De acuerdo. Déjeme decirles algo primero...
-Seguro.
-- Su divina majestad desea hacer una invocación sagrada por la prosperidad del reino.
Todos se inclinaron...
-- Majestad... ---susurró Qiangling...
-- Llamame Delmira..sigo siendo yo..me gustan las hamburguesas de pavo, me muero por una coca cola y me encanta hacer ejercicio y ver Netflix.
-- Claro...Esperan...-- indicó Qiang, mas o menos entendiéndola.
Todos miraron expectantes hacia el trono y Delmira se levantó y se recostó en una silla lateral, cerrando los ojos canto....
https://youtu.be/8E6FxeimYso?feature=shared
Luego con fuerza recito...
Tan lejos.
¿Ya nadie se queda en un sitio?
Estaría tan bien ver tu cara en mi puerta
Y no ayuda saber que estás a un tiempo de distancia
Hace mucho tiempo te alcancé y ahí estabas
y que no se puede hacer más que abrazarte de nuevo
Oh, cómo desearía poder hacerlo, pero estás tan lejos
Una canción más sobre el movimiento a lo largo de la carretera
No puedo decir mucho de nada que sea nuevo
Pero si pudiera trabajar esta vida a mi manera
Preferiría pasarla cerca de ti
Pero estás tan lejos
¿Ya nadie se queda en un lugar?
Sería tan bueno ver tu cara en mi puerta
Y no ayuda saber que estás tan lejos
Tan lejos, sí, estás tan lejos
Viajando por ahí seguro que me deprime y me hace sentir solo
No hay nada más que hacer que cerrar mi mente
Y espero que la carretera no me posea
Hay tantos sueños que aún no he encontrado
Pero tú estás tan lejos
¿Ya nadie se queda en un lugar?
Sería tan bueno ver tu cara en mi puerta
Y no ayuda saber que estás tan lejos
Tan lejos, sí, estás tan lejos.
Terminó de cantar y dos gruesas lágrimas corrieron por sus mejillas.
¨Cover en español de So Far Way de carol king
Todos los presentes supusieron que la nueva y divina emperatriz se había conmovido por la religiosidad de la canción cantada, sin duda, en una extraña lengua secreta.
El Conde Qiang se acercó de nuevo a la emperatriz.
-- Sé que la he oído en alguna parte -susurró Qiang-.
-- ¿Cómo vamos de dinero?
-- Por lo que sé... muy... muy mal.
-- Entonces deberíamos hacer un ajuste macroeconómico.-- indicó Delmira, buscando fuerzas de donde no tenía.
-- ¿Qué es eso?
-- Apretarnos el cinturón.-- explicó ella.
Qiang la miró sin comprender.
-- Me gustaría que hicieran una rebaja de impuestos. He visto muchos soldados hambrientos.
-- Las requisas de alimentos no han tenido éxito. Los campesinos esconden sus cosechas y nos dejan lo peor a nosotros.-- explico el conde,todos bajo la expectante mirada de los generales.
-- Entonces pagaremos las cosechas.
-- Seguirán dándonos lo peor.
-- Nosotros inspeccionamos. Compraremos buenas cosechas y pagaremos bien, al precio del mercado.
-- Pero... Si se reducen los impuestos, no tendremos dinero...
-- Tengan fe. Anúncialo. También anuncia que se elimina el cobro de peaje a los viajeros a pie. Solo a las carretas con carga.. Y por dos ciclos de luna, los aspirantes a presentar los exámenes para trabajar en la corte están exonerados.
Qiang asintió sin comprender..
-- Así aumentaremos el consumo-- le indicó Delmira..
-- Su divina majestad la emperatriz regente Delmira hablará por su propia voz-- indicó el primer ministro Qiang Qianglin
-- 1000 y 10000 años de prosperidad para ella... --dijo el coro de los presentes...
-- Ella tiene un anuncio y un decreto. El cual diré... Ella decreta que se aplique a los cuatro rincones del imperio... Ella pagará las cosechas de comida y carne para alimentar al ejército...Ella decreta un porcentaje de reducción de impuestos... Dicho porcentaje será anunciado más tarde... Según su inspiración divina.
Los presentes abrieron la boca con asombro antes de responder a coro.
-- Bendita sea la prodigiosa inteligencia de Su Majestad....
-- Que se cumpla de inmediato -dijo Qiangling....
Esa Noche Delmira volvió a llorar, en silencio, en un angustiado grito desde la soledad de su alma y empezó a escribir. En realidad era para recordar lo aprendido en la Universidad y su trabajo, en algo le serviría.. Luego fue como destapando un acceso a algo escondido, como un contacto a una sabiduría o una enseñanza. Siguió escribiendo, cuando terminó el primer libro sonrió satisfecha.
Muchos meses después comenzó con el segundo libro. Ella misma se asombró de lo escrito.
El Caldero sagrado y las Nueve tortugas mágicas. Manual para usar beneficiosa mente los poderes del Corazón de Jade
El impacto del decreto de la nueva emperatriz tuvo el efecto de un terremoto y fue comentado, analizado, discutido, rechazado y apoyado con intensidad.
De lo que sí estaban seguros era de que parecía inspirado y llevado a cabo por el joven rey Gambatar.
Los efectos se hicieron sentir casi de inmediato;
La rebaja de impuestos hizo libre el dinero para los agobiados artesanos, comerciantes; a los que les sobró un poco de efectivo para pagar los agobiantes préstamos y permitió cancelar muchas deudas y invertir dinero...Fue un golpe inmediato...Adicional...Inmediatamente trajo abundante comida para alimentar a los soldados y el malestar entre las tropas disminuyó....
Se imprimió papel moneda en los préstamos del gobierno para hacer reparaciones en las viviendas; pagar a los lisiados y ayudar a las viudas...Fue la segunda medida impactante de la divina emperatriz en menos de un mes...Lo que dio una muestra de confianza y tranquilidad inédita..... Lo mas extraordinario es que no hubo aumento de precios; pues el dinero circulante se "esterilizaba" en inversiones y generó una ola de empleos. Se licenciaron muchos soldados que inmediatamente consiguieron trabajo. La divina emperatriz sin duda era mágica en su accionar.
A los dias de esos nuevos meses, en una tranquila tarde de un fresco verano, Qiang Liang pudo disfrutar de un tranquilo paseo con la bella consorte Mek Su por las calles de la capital.
Ver al primer ministro, a su esposa, acompañados únicamente por un guardia real; comprando tranquilamente en el mercado de la capital, fue un poderoso mensaje... fue... calma... todo está bien... todo va bien y estará bien....
Todo estaba bien... Sólo faltaba una cosa.
-- Abrir de nuevo el portal, llevar la seguridad a los caminos y enfrentar a esa legión que está atacando a los viajeros.
-- ¿Qué son?
-- Los que han sobrevivido, dicen con pánico, que son guerreros de terracota.
-- ¿Guerreros de terracota? No es posible. Debe ser un disfraz -indicó Mek, mirando una fina pieza de joyería hecha por un joyero artesano.
-- Las lanzas que mataron a Gambatar eran de piedra -recordó el conde
.
-- ¿Lo resolverás?
-- Sin duda. Es mi deber.-- respondió con resolución el Conde Qiang.
-- La gran Emperatriz Regente Delmira. Algun dia abrira su corazon?.
-- Es joven y muy bella. No tengo dudas que asi sucedera. Lo que si puedo asegurar es que se desposara porque alguien conquiste su corazon,no será por politica.
-- La imagino en el futuro con el principe heredero. Espero verla.
-- La veremos.-- respondió el Conde,su intuición le indicó sin ninguna base que el príncipe nunca tendría el trono
-- Ella es la emperatriz mas bella que ningun pueblo que sin duda alguna pudieron imaginar.
-- dijo Mek Su a su esposo.
-- Ya llegaran principes a llorarle por una sonrisa.
-- ahh. Los hombre..nunca pueden ocultar nada..
-- Pues sólo le daremos permiso al que ella ame.
--<< Por supuesto-- exclamó convencida Mek su
#!##!$$!
¿A dónde vamos?
-- Vamos a Australia -dijo Zacarías Sánchez-, allí encontraremos ayuda.
-- ¿De la hermandad?
-- No. De una gran amiga mía, Noa d'Haro. Es de confianza -dijo el joven, convencido de que le resultaría muy difícil quedarse quieto ante la bella oriental.
Sin embargo, esa no era la prioridad.
Las dos hermanas eran prisioneras de una angustia creciente.
Noticias inquietantes. No se sabía nada de nadie... Melissa no se comunicaba... Wo tampoco
.... Estaban juntas con el bebé. Tenían que resolverlo...tenían que saberlo...su instinto no les decía nada.
Envueltos en un silencio llegaron a una isla paradisíaca en Australia..bastante grande y soleada..plantaciones de coco, jaka, jarthorpa curcas, tártago, diente de león, tamarindos, aguacates.... Varios yates. Un muelle...una pista de aterrizaje y un airbus 380 Vip al final de la isla...
Desembarcaron y caminaron en silencio... Una hermosa mujer con una bata transparente sobre el traje de baño los miraba desde una azotea.
-- Es ella -dijo Zacarías Sánchez con mucha admiración y respeto. ....
Hicieron las presentaciones; descansaron de ese fatigoso viaje y una tarde se reunieron para escuchar un invitado
https://twitter.com/Xar_Crystal/status/1639424700307603465?t=QALNuzl6CE1PODM5w2QKIA&s=08
Y una tarde, recordando sus años de estudiante; Zacharias miró a Ye ye..
Disfrutaban una tarde de playa. Un calor agobiante.
Zacharias viendo a Ye ye le dijo.
-- Estabamos juntos en el liceo.
-- Las chicas me hacian bromas. Decian qué una chica china no debia buscar razas diferentes; pero que tu estabas enamorado de mi-- soltó Ye ye muerta de risa.
-- Era verdad.
-- Que dices?. Nunca me dijistes nada.
-- Y sigo enamorado de ti. Igual que el primer dia.
Ye ye abrió la boca de puro asombro. Zacharias era un latin lover, amable, bellisimom se conocian, se entendian.. En fin, una locura.
#!#!$#
Han pasado 2 años... Han pasado tantas cosas... Tantas que es muy difícil de explicar...
Los niños están creciendo... Mek Zhao y Joyce Zhao
Delmira gobierna con éxitos casi sobrenaturales... Sin embargo, una amenaza mortal empaña su prosperidad...
La legión de terracota destruye todo a su paso.
#!!@!!
Hang Hing gobierna su clan con brutalidad... Tiene varias parejas y han dado a luz a 20 mezclas híbridas... pero quiere más... Quiere montar un laboratorio de reproducción... ¿Su plan? Exterminar a la población de Hong Kong y sustituirla por híbridos y a partir de ahí propagar la infección híbrida.
Hasta que una tarde estaban todos disfrutando la placidez de una reunión.
Abdelavis se acercó y le dijo.
-- Sabes?. Yo aposté todo a Yeye. Yo gané y he cobrado solo una parte del premio
-' Y que?. Cobrale al Dr Sung. Yo tambien aposté y no he cobrado. Aposte tenerte con las piernas abiertas en mi cama.-- respondió con ironica y cinica sonrisa.
Abdelavis a toda velocidad extrajo una norinco y le descargó 9 balas de plata, convirtiendolo en una masa hedionda y podrida.
Inmediatamente les dijo a los estupefactos presentes.
-- Soy Abdelavis. Legitima, del clan de Nueva Orleans y reclamó mi derecho. Yo aposté a Ye ye y gané. La triada es mia y seré gobernante de acuerdo a la ley usos y tradiciones.Que hable y se manifieste el que se oponga.
Nadie dijo nada. Todos en silencio pusieron su mano en el corazón. La familia estaba unida, segura y con prosperidad....
####
Samantha tiene una historia que contar..
. Wei Chai también.
Ye Ye tuvo que aceptar que abrió su corazón una vez más...Fue cuando hizo el amor con Zacharias Sánchez; y sintió la emoción de la pasión latina desbordante del joven, ardiente apasionada, sensual, intensa.
Ye ye ya no es una mujer insegura que se esconde detras de un rudo mal caracter. Es una joven madre feliz, no olvida a su padre Lai Chong Wisang, no olvida a su madre Mek su, ni a su hermana Melissa; mucho menos a Ken.
Noa d' Haro mostró el portal... Un portal portátil, reciclable y reutilizable, hecho de acuerdo a la ecuación madre de Manuel Tuapire y Brenda Branner y modificada por ella misma con Chandler Kaentte...
Wei Chai está en Australia... No se enamoró realmente de Samantha. Había cosas... había situaciones... No pudo... La realidad es que se enamoró como un tonto de Ye ye y decidió alejarse... si se alejaba... para no verla más... lo superaría... él creía eso.Por lo menos le consoló verla feliz y enamorada.
John To se marchó a Phom Pheng.... Compró un camion Ginaf y se dedicó a transportar cemento entre Laos y Camboya..No habla con nadie... Sólo se dedica a manejar por las carreteras...Le gusto Kathy...Mucho..
-- No era para mi-- dijo un dia y se tomó 6 cervezas de un santiamen...
#!#!$
La hermandad después de años de búsqueda los encontró..los jefes iniciales fueron exterminados e infiltrados por la Corporación Ous y el cyborg Xi JinPing....
Sin embargo, el gobierno secreto que aún obedecía las órdenes de Tzu Hsi estaba al tanto de todo, ni la criptomoneda universal Caos.coin ,ni el portal portátil podían caer en manos equivocadas...
El doctor Ching habia vuelto a Hong Kong.Su divorcio fue hecho efectivo. Tomó varias decisiones. Una, muy importante hacer una buenas vacaciones, sólo. Otra, no vender el chevrolet biscayne a pesar del precio de la gasolina. No le importaba mucho. Habia construido una mini maquina de electrolisis y producia hidrogeno liquido a un costo casi que de gratis.
En eso andaba cuando una bellisima señora se sentó a su lado, mientras disfrutaba un te en la zona rental.....
Despertó. Estaba algo mareado. Caminó por el gigantesco palacio, iluminado de teas.
Llegó a un inmenso trono.
-- Por favor sube-- le dijo una encantadora voz.
Cruzó las amplias cortinas moradas y vio dos mujeres de imposible belleza.
--- Saludos Doctor Ching. Mi nombre es Xixata.Ella ya la conoció y lo recomienda. Noa D' Haro. Usted es la persona indicada.
Ching vio una inmensa pantalla.
-- Donde estoy?.
--- FuerA de la Matriz-- indicó Noa.
-- Y esto es?.
-- Mi trono en mi palacio de Cuzco.
-- Y esta inmensa pantalla holográfica Samsung?.
-- Estamos fuera de la matriz.Y tenemos un trabajo que hacer.
-- Yo?.
-- El sr Ken Zhao por decirle algún nombre hizo una criptomoneda.Se apoyó en el blockchain de T'zu Hsi y en uno propio.Algo asi como una fusion de banco central con casa de bolsa..en fin.. Usted me entiende.
-- Algo vi de eso.Aparentemente tenia una falla en su algoritmo. Creo que tambien las fabricaba en otro tiempo fuera de la matriz.
-- Necesitamos recuperarlas.El utilizaba la criptomoneda para esterilizar el dinero de la bolsa de valores de la delincuencia.
-- Eso es delito.Es legitimacion de capitales.
-- El utilizaba ese dinero para luchar contra el cáncer, para mantener los lisiados de guerra en África , para pagar los refugios de animales y proteger las ballenas; los niños abandonados en américa latina y las familias victimas de westonzolanos en Chile, Perú y Ecuador
-- Eso es parte del decorado de la matrix.-- afirmó convencido
-- Para nosotras es real. Lo hacemos real. El dinero de los delincuentes se esteriliza. Ellos creen que lo tienen. Es una imagen que no existe.
-- No se como puedo ayudar.
-- Necesito que nos apoye a conseguir el algoritmo del blockchain.
-- Eso seria atraer la furia de T'zu Hsi.
-- Ella nos va a ayudar.Hay que vencer a Ous Corp e impedir que atrapen al Corazón de Jade.
El doctor Ching las miró.Era una aventura.Una inmensa aventura.No podia negarse...
#!#!$
Tiempo Actual
Kathy despertó hiperventilada...Vio la hora 3.45 AM.
Trataba de controlar su respiración y corazón.
Fue un simple beso del hombre herido?... o fue una inspiración de un futuro probable?... Miró desde su pequeña ventana las luces del iluminado Hong Kong de la madrugada.. Como un sueño puede durar tanto en cosas de minutos? No sabia que era real. O este era el sueño?.
Todo fue un sueño?.. Miró los pequeños lingotes casi con miedo.... Estaban ahi...El hombre...Su padrastro...Seria posible?... Fue un sueño de minutos..Pero la bolsa con los lingotes de oro le señaló que todo era real.
Hoy tenia clases..Tenía que caminar mucho para llegar a clases..Conocería A Ye Ye?..¿Existiría Melissa?.. Tenía que saber.. Si se le ocurrió hacer un podcast describiendo su sueño,de inmediato la acusarían de clickbait
Casi sin pensar tomó 2 lingotes..Se ducho . Se miró ..Con espanto vio la pequeña marca en su bella y torneada pierna....
Inspiro. Se vistio...Decidida salió..4.20 AM.. Vio pasar un Nissan deportivo a toda velocidad..Le pareció que era una joven mujer pelo corto.. Mas adelante en la acera ,un Rolls Royce Cullingan se detuvo y un anciano elegantemente vestido de blanco descendió con una botella de champan en una mano y dos copas en otra...
Quedó estupefacta.
Vio por la acera contraria una joven correr gritando enloquecida y un grupo de adolescentes la perseguia...
Inspiro y sintió su corazón
Entendio. Viviria todo; pero seria diferente. Ella lo haría diferente.Buscaria salvar a Mei to, buscaria a Rai Chai y Melissa y los cuidaria,salvaría a Akame hija de la guerrera Mei Lin buscaria Ken y le diria todo...
Seria igual pero diferente. Decidida a hacerlo,sintió crecer dentro de ella una decisión diferente.
-- Tengo que hacerlo realidad; pero diferente.Debia comenzar ya. Cruzó la calle, iria a pie a la Universidad, por hoy seria Asi. Pero no lo hizo por la ruta habitual; cruzó la acera y caminó por la otra acera.
Kathy caminó por la avenida..Estaba a punto de graduarse de Enfermera..y si.. Estaba enamorada del insufrible Thomas Zhao..Ella se lo diría hoy mismo. A esa hora de la alta madrugada una bella mujer le cerro el camina.
-- Que sucede?. Quién es usted?.
-- Me llamo Abdelavis-- se presentó la bella mujer
-- Porque me impide el paso?
-- Tu quieres saber porque Qiang Qiangling te llevó por primera vez a su tiempo y como supo Inari Fo de Rai Chai?.
-- Cómo asi? Cómo sabe usted de eso?.Quien eres?
-- Quieres saberlo o no?-- preguntó Abdelavis con una sonrisa y le enseño una cadena y pendiendo de ella Un Corazón de Jade
--
FIN
HOY VIERNES 23 DE SEPTIEMBRE FINAL TOTAL AL 100%.
MUCHAS GRACIAS A TODAS Y CADA UNA DE LAS
SUSCRIPTORAS Y LECTORAS POR SU APOYO..M
Wattpad hace muchos años tenia un item donde el autor asociaba un actor o personaje conocido y popular a sus propios personajes; pues bien. Nosotros continuamos esa tradicion.
Ye ye. Es caracterizada por Zhao Liying
Kathy es caracterizada por Bai Lu
Akame es caracterizada por Kithy Zhang
Mek su es caracterizada por La mas bella actriz Son Hye
Mei To es caracterizada por Hillary Soe
Melissa es caracterizada por Kim Joo Yung
Thomas Zhao es caracterizado por. Zhao Yi Qin.
Gambatar es caracterizado por el actor Yang Yang.
Rai Chai es caracterizado por Wang Yibo
Wo Sheng Es interpretado por el cantante Taeh Yung
Delmira es LISA
Abdelavis es caracterizada por la actriz Daisy Li.
Kathy miró la foto que Abdelavis le enseñó.
-- Es una foto muy antigua. Son las 4 y media de la mañana y me falta mucho por caminar.
--- Tranquila yo te llevo a clases en mi auto. Te invitó a desayunar. La niña sentada se llama Tzu Hsi. Quiero hablarte de ella.
Kathy la miró. El primer paso del nuevo cambio.
Tzu Hsi y Delmira se encontraron en uno de los pasillos del antiguo Palacio .
--Vienes del futuro posterior a mi época-- exclamó la bella reina Delmira.
--Así es.
--¿Y que noticias me traes? ¿Quien ganó Los Óscar?.. ¿BTS por fin dio un concierto de despedida en Hong Kong?.
--Sí.. Cosas así.. En realidad, el último grito que tiene a todos fanatizados es ver la Leyenda de Sheng Li y esperando la segunda parte de An Chu.
--No quiero perdérmelas.
--Buscaré la manera que las veas.. Quiero que me escuches esto que debo decirte..
Tzu Hsi y la reina se sentaron en la pérgola y Tzu Hsi Hablo.
--¿Conoces a WU ZETIAN? |
--No. Ni idea.
--Es el nombre como conocerán a tu hija..
--¿Y que trae el futuro para ella?.-- preguntó Delmira con gran curiosidad-- Y porque se cambiara el nombre?
--Debes cuidarla. Porque ella será , la única emperatriz en la larga historia de China. Su historia sera una mezcla de astucia, ambición y habilidad política, que la llevara a convertirse en una de las gobernantes más poderosas y controvertidas de China.-- explicó T'zu Hsi ,viendo la pequeña marca que dejaron los colmillos de Mek Su en el cuello.
-- Y su hermano, que será de su hermano,mi hijo? Recuerda que son mellizos
Wu Zetian, , ella desafiará cada expectativa y se convirtira en un icono de poder femenino.-- indicó sin aclarar mucho.
Será una mujer de extraordinaria inteligencia y ambición. Iniciara su camino al poder como concubina del Emperador Taizong. A la muerte de Taizong, Wu no se retirará al convento, como era la costumbre para las viudas del emperador, sino que, a través de una serie de maniobras calculadas, se convertirá en la concubina del sucesor de Taizong, el Emperador Gaozong. Esta maniobra no será más que el comienzo de su ascenso.A medida que aumenta su influencia en la corte, Wu Zetian comenzara a consolidar su poder de manera implacable. Era una época de intrigas y alianzas, y Wu va a ser maestra en ambos. Tras la muerte del Emperador Gaozong, gobernará a través de sus hijos, los emperadores Zhongzong y Ruizong, quienes serán meros títeres en sus manos. Eventualmente, en el año 690 d.C., se proclamará emperatriz,
fundando su propia dinastía, la Zhou, interrumpiendo la dinastía Tang.Su reinado será marcado tanto por su despiadada consolidación del poder como por sus logros administrativos y culturales. Wu Zetian va a ser una administradora capaz, promoverá a personas basándose en su mérito y no en su linaje, e implementará tus reformas agrarias que beneficiarán a los campesinos. También se va a convertir gran patrocinadora de las artes y el budismo, dejando un legado duradero en la cultura china.Sin embargo, la historia de Wu Zetian
también será despiadada eliminación de opositores. Se rumorea que no dudara en eliminar a cualquiera que se interponga en su camino, incluyendo a miembros de su propia familia. Wu Zetian desafiará cada norma de su tiempo. Como mujer en un mundo dominado por hombres, no solo se elevara a la cima del poder, sino que también gobernara con una mezcla de astucia, crueldad, visión y eficiencia. Su vida es un testimonio de que, en una época donde las mujeres son vistas principalmente como figuras secundarias, ella, una mujer audaz y decidida, podrá tomar el escenario central y dejar una huella imborrable en la historia. Su legado es complejo, como cualquier gran figura de poder, mezclando sabiduría y tiranía, progreso y crueldad, recordándonos la complejidad y la multifacética del poder y aquellos que lo ejercen.
--¿Mi hija hará todo eso?.
--Si la salvas de la legión de piedra que viene a arrasar con todo.
Delmira escuchó la magnitud de la noticia. No sería reina. Sería Emperatriz, gobernaría un imperio
Y yo me cásare algún día? -- preguntó Delmira.
--- Absolutamente, y realmente tienes muy buen gusto.Wo Sheng,Gambatar y ese que viene...Por supuesto que es demasiado atractivo.
A 2 días a caballo del palacio..
¡
En los días del imperio Tang, cuando las montañas aún eran guardianes celosos de secretos antiguos, una joven princesa llamada Mei Lin caminaba sola por el Sendero del Eco Perdido. Su túnica gris ondeaba bajo la luz de la luna, y su rostro, sereno como el agua de un estanque inmóvil, reflejaba una determinación inquebrantable.
Pero detrás de esa calma aparente, Mei Lin cargaba un peso invisible. Antes de emprender este viaje, había tomado la decisión más difícil de su vida: dejar a su pequeña la princesa Akame Lian, bajo la protección de un gran guerrero llamado Jian Feng Qinliang
Jian Feng era conocido en toda la región por su fuerza legendaria y su espada, forjada con acero celestial. También era un hombre honorable, aunque solitario, cuya reputación inspiraba tanto respeto como temor. Mei Lin sabía que si alguien podía proteger a Akame mientras ella cumplía su misión, ese era Jian Feng.
--"Madre, ¿por qué te vas?" había preguntado la pequeña Akame aquella mañana, aferrándose a la mano de Mei Lin con sus pequeños dedos. "¿Qué pasa si no regresas?"
Mei Lin se arrodilló frente a su hija, acariciando su cabello oscuro. "Tengo que hacer esto, mi amor. Para salvar a nuestro pueblo... y para asegurarme de que tú puedas crecer en paz." Le colocó un colgante de 0ro con un Corazón de Jade.
"Cuando pienses en mí, sostén esto. Estaré contigo, aunque no me veas."
Luego, Mei Lin entregó a Akame a Jian Feng, quien observaba desde la distancia con expresión estoica. "Protégela con tu vida", le dijo con firmeza. "Ella es lo único que me importa en este mundo."
Jian Feng asintió con solemnidad. "Lo juro sobre mi honor."
Y así, Mei Lin partió hacia el norte, dejando atrás todo lo que amaba, con la esperanza de regresar algún día.
---
La noche caía rápidamente, y el aire se volvía más frío con cada respiración. Mei Lin encendió una linterna de papel aceitado, cuya llama temblorosa apenas iluminaba el sendero cubierto de hojas muertas. El bosque a su alrededor estaba en silencio, un silencio tan denso que podía sentirlo presionando contra sus oídos.
De pronto, escuchó un crujido detrás de ella. Se giró rápidamente, pero no vio nada más que árboles retorcidos y sombras danzantes. "Es solo el viento", se dijo, aunque su corazón latía con fuerza.
Continuó avanzando, pero el sonido regresó, esta vez más cercano. Una risa suave, casi inaudible, flotó entre los troncos. Mei Lin apretó el amuleto del Corazón de jade que colgaba de su cuello, un talismán bendecido por su abadesa antes de partir.
"¿Quién está ahí?" preguntó con voz firme, aunque sus manos temblaban.
Una figura emergió de la oscuridad. Era alta y delgada, con largos cabellos negros que flotaban sin viento. Sus ojos brillaban como brasas, y su piel era pálida como la nieve. Vestía harapos que parecían hechos de telarañas, y su sonrisa era demasiado amplia, revelando dientes afilados como agujas.
"Soy Xin Gui, el Devorador de Almas", dijo la criatura con una voz que resonaba como el eco de mil gritos. "He estado esperando a alguien como tú, pequeña monja princesa, Tu pureza... es tan dulce."
Mei Lin retrocedió, pero el sendero detrás de ella parecía haber desaparecido. Estaba atrapada. Recordó el rostro de Lian y sintió cómo su amor por su hija fortalecía su voluntad. "No tengo miedo de ti, espíritu maligno", respondió, aunque su voz temblaba. "Mi fe me protege, y mi hija me espera."
Xin Gui rió, y el sonido fue como un cuchillo rasgando la quietud de la noche. "Fe... qué palabra tan frágil. Déjame mostrarte lo que realmente es el miedo."
El aire a su alrededor se volvió gélido, y las sombras comenzaron a moverse como serpientes vivas. Xin Gui extendió sus brazos, y de ellos surgieron tentáculos oscuros que se dirigieron hacia Mei Lin. Ella cerró los ojos y recitó un mantra sagrado, sintiendo cómo el calor de su amuleto aumentaba.
Un destello de luz verde brotó del talismán, repeliendo los tentáculos. Xin Gui rugió de dolor, pero no se detuvo. "Tu alma será mía", siseó, acercándose aún más.
Mei Lin sabía que no podía derrotarlo sola. Con un último esfuerzo, arrojó el amuleto al suelo y pronunció las palabras finales del exorcismo que había aprendido en el convento. El jade explotó en una luz cegadora, y un grito ensordecedor llenó el bosque.
Cuando la luz se desvaneció, Xin Gui había desaparecido. Pero Mei Lin sintió algo diferente dentro de sí misma. Una oscuridad, leve pero presente, como una semilla enterrada en su corazón. Había resistido al demonio, pero algo de él permanecía.
Con pasos lentos, continuó su camino hacia la Montaña Fantasmal, sabiendo que su lucha no había terminado. La corrupción que Xin Gui había dejado en ella sería su próxima batalla.
Y mientras caminaba, el viento susurró una advertencia: "Ningún alma es completamente pura."
---
Días después, en el campamento de Jian Feng, Akame jugaba con su colgante de oro que tenía puesto otro corazón de Jade. Miró hacia el horizonte, donde las montañas se alzaban imponentes contra el cielo. "Madre", murmuró, "te extraño."
Jian Feng, sentado junto al fuego, observó a la niña con una mezcla de admiración y preocupación. Sabía que Mei Lin podría no regresar, pero también sabía que su sacrificio daría esperanza a todos ellos. Y si llegaba el momento, él estaría listo para proteger a Lian, incluso si eso significaba enfrentarse a cualquier demonio que cruzara su camino.. ... La llevaría al palacio de su hermano para que la cuidara mejor que el; a fin de cuentas era un guerrero... Su hermano por parte de madre, el conde Qinliang tenía un hijo pequeño de 8 años y acababa de llegar de una guerra. Traía una niña de 5 años...igual que Akame...Serían familia.. El pequeño Qiang , Mek Su la niña venida de la guerra y está pequeña princesa de 5 años Akame.....
Nueve años después..
El joven sirviente llegó. Era un muchacho de 17 años, de una descomunal belleza... Llegó a palacio ..
Xin gui era su nombre y vio a Mek su....
-- Serás la madre de mis hijas ---murmuro el diabólico ser
---
Y en Shanghai Mei Lin
despertó sobresaltada. Vio sus tres pequeños hijos. Vio a su esposo Wei Li.
--- Despierta Wei....despierta-- dijo imperiosamente ,sacudiendo a su marido
Este despertó sobresaltado.
-- Qué sucede? Que pasa?
-- Acabo de recordar algo terrible de mi pasado.
---Que?
-- Dos cosas... Existe un manual para usar el corazón de Jade...Y lo más importante... Tengo una hija...Akame.. Tengo que salvarla de un horrible destino--....
https://youtu.be/1qwq1UCG9c4?feature=shared
@#$#@$#@$$@$#$@
John Too despertó y miró algo desorientado a su alrrededor. lo despertó una fuerte erección; tenía mucho tiempo sin estar con una mujer .
Sin más preambulos lanzo su frase habitual
--Maldita sea, todavía estoy vivo.
Hoy no se bañaría. el cuartucho donde estaba tenía una regadera con agua fría.
Minutos después, sin que la casera lo viera,salió silenciosamente.
Con un gruñido entendió que realmente tenía hambre , salió al frío Seúl .Caminó por las calles de Guryong Village y sin rumbo fijo fue a tener a Dogok-dong (Gangnam)
II
Otro día igual a todos los días vividos en diferentes lugares. mismas situaciones Hong Kong, Bancogk ,ahora Seúl
.En todos,iguales problemas con la policía, un problema con los vecinos, un problema aquí, falta de dinero en la tarde ,acostarse sin comer en la noche.
III
Entró en el pequeño restaurante, se olio .
-- !maldita sea! apesto a cerdos -- susurro. pidió un café capuchino y el despachador Lo miró con desconfianza, fue sincero
-- Escucha amigo, no tengo cómo pagar y realmente si consigo algo de dinero yo vendré y le pagaré .No soy mala persona. el hombre Lo miró de arriba a abajo .era un hombre joven, fuerte, con aspecto de matón, no tenía pinta de ser un mendigo el despachador entendió simple y llanamente era un tipo con una mala racha. En silencio le dio el café .
John Too lo agradeció y le dijo
-- No se preocupe ,volveré y pagaré,-- aprovechó y vio que el local tenía wi-fi gratis y vio las innumerables mensajes que tenía. la casera de su cartucho le indicaba que se fuera que no le importaba que debía los dos meses pero que le desocupara el cuarto, así mismo vio toda una serie de mensajes, ya había perdido la tarjeta de crédito y no tenía ningún tipo de posibilidades de conseguir trabajo .
entendió que sería tiempo de volver a bankong. ya lo de él con Avdelavis había terminado. podía irse cuando y adonde quiera. vio una llamada perdida de un teléfono desconocido, entendió quizás era alguien amenazándolo en nombre de quien sabe quién.
Intento recordar .la pelea del bar, el auto que trató de robar ,el tipo que le ofreció las municiones y él no se las pagó había mucha gente con ganas de cobrarle.
No tenía muchas ganas de pelear con nadie, ni dar explicaciones. así que vio la llamada ,por inercia contestó .
--Amigo, si estás llamando en nombre de quien maldito sea ,que le dijo que me llamara, no tengo dinero para pagar, después nos arreglaremos .
una voz de mujer le indicó
-- El señor John Too?
--No creo de verle a ninguna mujer por estos tiempos-- explico.
-- Sr Too. usted podría concedernos algún tiempo? es con respecto a una posible entrevista de trabajo .
John quiso ser sincero y le dijo a la mujer -- A ver. Le explicó,tenga en cuenta que no he desayunado .Adicionalmente no me he bañado. Si voy a dónde usted este y me permite regalarme un baño y un desayuno que sea bueno, escucharé su oferta; y si sigo siendo sincero , no tengo mucho dinero para llegar a donde sea que tenga que llegar .Por este tiempo estoy disponible; mis inversiones En la bolsa de valores no me han dado algún rédito todavía y estoy dispuesto a escuchar a quién quiere usted que tengo que matar.
III
Una hora después estaba frente a una casa en Seocho-gu

Una silenciosa servicio lo llevo a un baño auxiliar... John sonrió. Era un baño más grande que el cuarto donde durmió.
--- Mientras realiza su higiene.Desea que lave su ropa?. Solo serán unos minutos.
-- No olvide el desayuno.
La mujer asintió e hizo una reverencia, recibiendo la ropa ,quedando a punto de desmayarse,sobre todo por la ropa interior y las medias. Saliendo corriendo con la cesta de ropa.
John comenzó a bañarse.
-- Agua caliente, Jabón,shampoo,splash...woao...-- decía mientras se daba un baño masaje en extrema intensidad .
Cerró los ojos y disfruto el momento. Un momento simple,sencillo,magnífico ..un momento de paz.
-- Me traen la ropa-- susurro y sin pensar en más abrió la puerta corrediza y salió chorreando agua y vapor de agua.

La muchacha lo vio y lanzo un grito horrorizada ante el hombre completamente desnudos; quien no hizo el más mínimo intento por cubrirse.
-- Supongo que eres la que me trae mi ropa
La muchacha dió otro grito y salió corriendo del baño...
Minutos después tocaron la puerta.
-- Su ropa señor-- dijo una suave voz al otro lado de la puerta.
IV
Minutos después,sentado en una inmensa mesa de madera negra pulida,John Too disfrutaba un opiparo desayuno coreano típico.
Arroz (Bap),Sopa o Estofado (Guk/Jjigae): Kimchi rojo,Banchan,,carne bulgogi y tofu..
John comía a todo dar, cuando una distinguida señora entro y lo saludo extrictamente en cortesia coreana.
John hizo un gesto.
Continua... En Kathy Capitulo Final, Parte B
John Too terminó de comer y sin ningún tipo de respeto tomó dos panes y los guardó en su chaqueta .
La señora distinguida esperó pacientemente que el hombre estuviera listo para escucharla, lo cual John Too después de un sonoro eructo y sentado en la mesa le hizo un gesto de algo así como "habla escucho".
En ese mismo instante entró una joven de unos 28 años en shorts ,

delgada muy muy bella,quien al verlo se le borró la sonrisa, enrrojecio visiblemente, saludo con una reverencia y evitaba verlo directamente.
John Too le regaló la mirada de un criador de caballos cuando contempla una yegua en una subasta y sin ningún disimulo dijo en tono analítico.

-- Tiene las piernas muy delgadas para mi gusto, mi anterior mujer tenía las piernas más gruesas y detesto particularmente las mujeres con los pies feos .Soy algo fetichista en cuanto a eso, mi antigua mujer me masturbaba con los pies ,Me encantaba esta particularidad
Imperturbable la señora le explico.
-- Señor Too, el motivo de nuestra oferta es que hemos sabido de algunas habilidades que usted tiene, se habla de una famosa apuesta en la cual usted participó en Hong Kong hace algún tiempo.
A lo cual John Too dijo
--Realmente no me gusta recordar todo eso ,primero porque había una mujer que me gustaba muchísimo que se llama Kathy Hung, ella nunca se mostró interesada en mí ,pero sí ,gracias a esa apuesta,ciertamente conocí una chica que se llama Avdelavis, fue mi mujer por bastante tiempo ,tuvimos una intensa relación sexual bastante interesante.-- adicionó como si eso le interesara a Alguien.
La distinguida señora hizo caso omiso al exabrupto , y la joven enrojecida completamente hizo el primer intento de salir del amplio comedor.
John Too la miró nuevamente de arriba a abajo,definitivamente no le atraía mucho la chica.
-- Esta es mi sobrina Kim Joon Park. Ella es la única heredera de un consorcio tecnológico propiedad de mi hermano, el detalle es que mi hermano y su esposa mi cuñada fueron asesinados ,y tememos que todo tenga que ver con la sociedad de mi hermano con alguien que lamentablemente no resultó lo honrado que todos esperábamos de él
John hizo un gesto como "eso es lo usual"
-- El caso es que tenemos que proteger a mi sobrina y aquí en Corea no tiene una oportunidad debido a los nexos delictivos del socio .
-- No sabían ustedes de los nexos delictivos de ese socio?
-- No .No lo sabíamos.
-- Bueno, eso se puede resolverse muy fácil ---respondió y volvió a ver a la chica y le dijo a las 2,señalando a la muchacha.
-- La dan en matrimonio con el hijo de ese socio ,o si es una mujer pueden tener una relación lesbiana, o en todo caso se la venden al socio para que se acueste con ella y todo queda en familia .
la joven enrojeció vivamente de indignación y los ojos se le convirtieron en una rayita ante semejante grosero ,y estuvo a punto de levantarse por segunda vez e irse ofendida de la conversación
Nuevamente fue contenida por un gesto de su tía .
--El socio de mi hermano es homosexual --- Ah caramba-- dijo John Too,--- por ahí no se pueden resolver las cosas, entonces descartada esa posibilidad .
--El caso de señor Too ,es que estamos dispuestos a pagarle bien si usted cuida a mi sobrina durante 30 días fuera de Seúl, es más fuera de Corea.
-- Mi última residencia fue en Bangkog, no creo que sea un sitio muy bueno, ahorita es temporada de lluvia hace mucho calor ;en Hong Kong podría ser. Pero déjeme decirle que si escapamos, si la escondo en Hong Kong ,su calidad de vida no va a ser tan igual como este esplendoroso estilo de vida que tiene aquí en esta casa .
-- La vida de mi sobrina es muy importante y estamos dispuestos a hacer cualquier sacrificio.
John Too se levantó de la silla y se acercó a la muchacha y la vio detalladamente,dando vuelta a su alrrededor ,para finalmente pararse detras de ella,
mientras la muchacha esquivaba la mirada y cerraba fuertemente las piernas.
-- No me gustan los dedos de martillo en los pies .--
( la muchacha escondió sus pies).
-- Un trabajo es un trabajo ,yo sé cuáles son mis límites, yo sé hasta dónde puedo llegar y hasta donde no debo llegar, aparte que no creo que esta muchacha tenga muchas posibilidades de aguantar una relación sexual muy fuerte .Quiero ser honesto .Si me paga, yo la cuido pero ella tiene que colaborar,
--A dónde pretende llevarla?
-- Hong Kong, pero ni siquiera usted debería saber dónde está. Le garantizo y por algo usted me buscó, que en 31 días a las 12 del día ella estará en la puerta de esta casa y nadie absolutamente la tocara.Son 80000 dólares en efectivo más viáticos. Me los pagará en 31 días.Tenemos un trato?.
-- Tenemos un trato.
-- Entonces debemos marcharnos ahora mismo.
-- Kim Joon Park.Estas dispuesta a irte con este hombre?
La joven mirando de soslayo al hombre,protegiéndose los senos,encogida en la silla,con el rostro totalmente rojo ,asintió débilmente.....
II
Dos horas después ,se transladaban en el asiento trasero de un lujoso Génesis.
John se acercó y olio el gracil cuello de la joven y le dijo.
-- Puedes dejar ese teatro de joven mojigata conmigo. Tienes toda la pinta de tragarte completamente varias veces al día, un aparato hasta más grande que el mío
-- Escúchame bien,pedazo de animal; si hago esto es porque estoy en peligro.Te propasas y te mato.Probablemente me den un premio policial -- le dijo la joven con un aspecto muy diferente.
--- Espero que no le hayas dicho nada al idiota que se esté revolcando contigo.
-- Terminamos hace un mes.
-- !Vaya!.Lo que he dicho va también para el sustituto
--- No tengo interés en nadie .Me dejó marcada emocionalmente.-- indicó la joven viendo por la ventanilla que ya llegaban al aereopuerto.
-- ..........????
-- Sufría de eyaculación precoz.
@##$#@
A las 4 de la tarde salieron en un vuelo privado de Seúl hasta Hong Kong, teóricamente debieron haber llegado a las 8 de la noche pero volando de Seúl a Hong Kong en realidad llegaron a las 7:10 y a las 8 de la noche llegaron aYau Tsim Mong (Mong Kok)


--Escúchame bien ,pedazo de salvaje .No pretenderás que yo dure un mes escondida en este tugurio.
-- Si quieres continuar viva ---respondió tranquilamente mientras la agarró por la mano y sin la menor consideración comenzó a llevarla casi que arrastras,mientras la joven luchaba por soltarse.
-- Quien carga el morral de todas tus vituallas que son como 40 kilos soy yo. Debería quejarme, tenemos que caminar todavía .
La joven optó por guardar silencio, mientras que veía despavorida todo el sector
-- y esto qué es el sitio más seguro de Hong Kong ?
---jovencita ,para ti lo es --- le dijo el hombre ,internándose por una oscura calle hasta que llegó a un sitio en lo más recóndito y al final de unas escaleras. entró y le dijo muy tranquilamente a la casera en chino
--Hola volvemos por aquí, vengo a pagar una deuda .
la casera Lo miró óscamente Y espeto --solamente acepto que pagues en efectivo
---en realidad no tengo dólares de Hong Kong. te sirve moneda wong de Corea? --siempre y cuando sea legal --respondio la mujer y viendo a la muchacha
---No me parece muy buena idea que estés trayendo prostitutas menores de edad .
---es mayor de edad--- se limitó a contestar.
al rato estaban en la horrible habitación donde muchísimo tiempo antes había estado john too. igual deuda, igual sitio, iguales condiciones de vida.
la muchacha se sentó en la cama y le dijo
---espero que no hayan pulgas ni cucarachas, les tengo horror.
---Pulgas no hay, Pero hay una que otra cucaracha, de todas maneras son molestosas, generalmente cuando uno está durmiendo, te pondré unas tapaderas para que no se te introduzcan en los oídos
la joven lo miró con los ojos aterrados y le pregunto
---Dónde piensa usted a dormir? esto es un solo cuarto
--Aquí -- señaló la cama .
--- Usted no pretenderá acercárseme a mí?
-- Si no te huelen los pies no veo que haya problema
-- Tiene un grave problema con mis pies-- exclamó la joven quitándose sus zapatos y enseñándoselos
-- Ah realmente está muy bonitos. Yo creí que tenías dedo de martillo ,por un momento lo pensé.
la muchacha se limitó a guardar silencio viéndolo con furia y ostensiblemente extrajo del morral de viaje una inmensa navaja y le dijo
--Pienso usarla y sé hacerlo, por lo demás si va a dormir aquí en el cuarto será lo más lejos de mi
-- Hay varias preguntas que quiero hacerte .siento que tu queridísima tía no me dio la historia completa

I
--
CAPÍTULO 3: LA FRÁGIL TREGUA DE LOS TREINTA DÍAS
I. El Peso del Silencio
El aire en la habitación estaba cargado, denso como el vapor antes de una tormenta eléctrica. John se movía con una economía de movimientos que rozaba lo inhumano. Cada gesto, desde la forma en que desabrochaba su chaqueta hasta la manera en que vigilaba los puntos ciegos de la ventana, delataba una naturaleza construida sobre la paranoia y la supervivencia.
Frente a él, la muchacha era un volcán de indignación contenida.
Supresencia allí no era solo física; era un desafío constante a la estructura de control que John intentaba imponer. Ella representaba todo lo que él había aprendido a despreciar: la fragilidad del privilegio, la insolencia de quien nunca ha tenido que luchar por el oxígeno.
—Sinceramente creo que sería muchísimo más feliz en Seúl y que me maten, que estar al lado de un ser tan tóxico, maleducado y falta de cortesía como usted —sentenció ella, rompiendo el silencio con una voz que vibraba entre el miedo y el orgullo.
John no se inmutó. La insultante descripción resbaló sobre él como el agua sobre el acero. Había sido llamado cosas mucho peores por hombres que sostenían rifles, no por jóvenes en medio de una crisis de identidad. Se quitó la camisa exterior, revelando la guarda camisa blanca que se ajustaba a un cuerpo que no conocía el descanso.
—No me impresiona —continuó ella, cruzando los brazos y barriendo con la mirada las cicatrices y la musculatura de John—. He visto hombres con mejor contextura.
John soltó una risa seca, un sonido carente de humor que pareció enfriar la habitación dos grados. Se detuvo un momento, observando sus propios brazos, surcados por marcas que contaban historias de huidas a través de cercas de alambre de espino y enfrentamientos en callejones sin salida.
—De gimnasio, niña —respondió él, con una voz rasposa pero controlada—. Déjame decirte que esto ha sido hecho a fuerza de trabajo. No hay batidos de proteínas ni entrenadores personales en el tipo de vida que yo llevo.
La joven no retrocedió. Sus ojos, oscuros y penetrantes, buscaron el punto de quiebre en la armadura de John.
—Por lo que mi tía dijo, lo que usted llama "trabajo" es robar, asaltar, atracar, secuestrar, golpear gente, amenazar, agavillar... —
La lista de crímenes cayó entre ellos como una serie de bofetadas. Ella estaba intentando definirlo, encasillarlo en la categoría de "monstruo" para sentirse superior en su papel de víctima.
—Algo así —concedió John con una frialdad quirúrgica. Se sentó en el borde de la silla, revisando su equipo por última vez antes del descanso—. Por eso estoy aquí y por eso usted está aquí. Mi falta de moral es su seguro de vida. Garantizo que dentro de 31 días —hizo una pausa consultando el reloj de su muñeca—, más bien 30, porque ya vamos próximos a la medianoche, usted estará en Seúl y yo estaré recibiendo mi dinero. El contrato es simple. Yo no necesito su cortesía y usted no necesita mi amistad. Solo necesitamos que el tiempo pase.
La muchacha suspiró, dejándose caer en el borde de la cama, que crujió bajo su peso ligero. La realidad de su encierro empezaba a filtrarse en su conciencia. La idea de estar confinada en ese espacio reducido, con ese hombre que parecía un bloque de granito con pulso, era una tortura psicológica que no había previsto.Lo pero.Ese bastardo era excitantemente atractivo, se veía que hacía el amor con intensidad,depravado y prosmicuo.Alejo de su mente la visión de pocas horas atrás.Desnudo,armado, erecto,
—Por lo pronto será bastante aburrido estar aquí —dijo ella, mirando las paredes desnudas—. No pretenderá que yo esté aquí todos los días. ¿No podemos salir, usted y yo?.Preferiblemente yo sola.Presiento que arruinara Mi reputacion
John levantó la vista.Arqueo una ceja. Su mente estratégica comenzó a calcular rutas de escape, perímetros de seguridad y el concepto de Estado-Fortaleza. Para él, cada salida era una vulnerabilidad, un vector de ataque para sus enemigos. Pero también sabía que un activo desesperado era un activo incontrolable. Si ella intentaba escapar por su cuenta, ambos estarían muertos en horas.
—Puede salir —dijo John, sorprendiéndola—. Ahí tiene Google Maps. Puede estudiar la zona. Pero lo importante es que yo tenga alguna idea de dónde está usted. No soy su carcelero, soy su sombra. Si usted sale, yo salgo. Si usted corre, yo corro más rápido.Y no se preocupe por reputación.Aqui en Hong Kong es un concepto desconocido
Ella frunció el ceño, detectando algo en el tono de John que no encajaba con la narrativa de un simple secuestro o protección.
—No creo que el socio de su papá, aparte de tener una relación sentimental con él, tenga alguna intención de matarla —continuó John, lanzando la bomba informativa con la indiferencia de quien comenta el clima—. Realmente no lo creo. No funciona así en esos niveles.
La joven palideció. La mención de la relación de su padre fue como un golpe directo al plexo solar. El mundo corporativo y personal que ella creía conocer se estaba desmoronando bajo el análisis cínico de un mercenario.Quizas este animal tenía razón. Lo hizo a propósito,con la intensión de generar dudas.
—¿Qué intenta decir? —preguntó con la voz temblorosa—. ¿Que quieren que me aleje a propósito? ¿Que todo esto es un teatro para que ellos puedan... qué?
John comenzó a preparar su sitio en el suelo, desplegando una manta delgada. Su modelo de Gradual Absorption Stabilization le dictaba que debía darle la información en dosis pequeñas para que no entrara en pánico total.
—Yo solo me limito a cuidarla y que dentro de 31 días usted llegue a su casa —indicó él, sin mirarla—. Lo que suceda en las empresas de su padre y su socio no me corresponde. Hay guerras que se ganan con balas y otras que se ganan con ausencias. Usted es una ausencia necesaria en este momento. Alguien movió la ficha de "hija en peligro" para despejar el tablero de otras piezas.
La muchacha lo observó mientras él se acomodaba en el duro suelo. Había algo profundamente perturbador en su resignación. John estaba dispuesto a dormir sobre las baldosas frías solo para mantener el perímetro. Por un instante, la barrera de odio que ella había construido se agrietó. No era simpatía lo que sentía, era una forma extraña de piedad mezclada con una necesidad pragmática de seguridad.
—Si promete dormir en una punta, en la orilla de la cama... le permito que duerma en la cama —dijo ella, su voz apenas un susurro en la penumbra.
John se detuvo. Miró el suelo, luego la cama, y finalmente a la joven. En su mundo, la comodidad era una trampa, pero el descanso real era un recurso táctico.
—He dormido en formas peores —dijo John, recordando noches en pantanos y suelos de cemento en prisiones olvidadas—. Pero si ese es su deseo, no hay problema.
—Yo dormiré en la otra punta —reafirmó ella, tratando de recuperar algo de su autoridad perdida—. Como me acuesto, así amanezco. No se atreva a cruzar la línea invisible.
—Me parece bien —respondió John, levantándose con la gracia de un depredador—. Yo no tengo sueños, niña. Solo tengo vigilancias.
III.
Se acomodaron en la cama, cada uno en un extremo extremo, como dos naciones en tregua separadas por un desierto de sábanas. La oscuridad de la habitación no era total; la luz de la luna se filtraba por las persianas, dibujando rayas de tigre sobre las mantas.
Para John, este era el momento más peligroso. El silencio permitía que los fantasmas de la Brigada Fénix regresaran. Recordaba a sus antiguos compañeros, aquellos que no habían tenido la suerte de encontrar un contrato de "niñera" de alto standing. Recordaba los gritos, el olor a pólvora y la sensación de la traición.Recordaba su terrible noche compartida en una aventura con una madre desesperada tratando de salvar su hijo y un gato. Ye Ye, la hermana de una imposible..Kathy Hung....Recordó los fríos besos de Avdelavis y su infinita pasión.
Su mente trabajaba a mil por hora, procesando la información sobre el padre de la joven.
¿Por qué la querían fuera? Si el socio y el padre estaban involucrados sentimentalmente, el alejamiento de la hija sugería una purga o una reestructuración masiva. Ella no era una víctima de un enemigo externo, sino el estorbo de una ambición interna.
A su lado, podía sentir la respiración agitada de la muchacha. Ella no estaba durmiendo. Estaba asimilando la idea de que su vida era una moneda de cambio.
—¿John? —preguntó ella después de lo que parecieron horas.
—Diga.
—¿Alguna vez ha querido a alguien tanto como para hacer lo que hace por otra razón que no sea el dinero?
John cerró los ojos. La pregunta era un dardo dirigido a un corazón que él creía haber enterrado bajo capas de cinismo estratégico.
—El amor es una variable incontrolable —respondió él, usando su terminología habitual—. En mi línea de trabajo, las variables incontrolables te matan. El dinero, en cambio, es previsible. Tiene un valor, una función y un límite. Prefiero moverme en un mundo de límites.
—Es usted un hombre triste.Miente en su respuesta.
—Soy un hombre vivo —corrigió él—. En Seúl, usted sería una mujer muerta con un corazón lleno de sentimientos. Aquí, es una mujer molesta con una oportunidad de sobrevivir. Elija su bando.
-- Usted me trajo a Hong Kong, estoy presa en esta ciudad y usted vino para revivir recuerdos y cobrar 80000 $.
IV.
A medida que la madrugada avanzaba, John entró en un estado de duermevela. Sus oídos seguían sintonizados con los ruidos del pasillo del hotel, el zumbido del aire acondicionado y el crujido del edificio. Su cuerpo estaba en la cama, pero su mente estaba en el perímetro del Estado-Fortaleza.
Había analizado la estructura del edificio antes de entrar. Dos salidas de emergencia, un ascensor que evitaba por principio y una ventana que daba a un callejón con una caída de cuatro metros, manejable con una cuerda o incluso un salto controlado. Había distribuido sus armas: la pistola principal bajo la almohada, un cuchillo táctico oculto en la bota cerca de la cama y una granada de humo en la mesa de noche.
Pero el arma más peligrosa era la información.
Si el socio de su padre quiere que ella esté fuera, alguien más querrá que ella vuelva.
John sabía que los 30 días restantes no serían una espera pasiva. Serían una cacería. El "trabajo" que ella tanto despreciaba —el asalto, el golpe, la amenaza— pronto se convertiría en la única realidad que la mantendría respirando.
Ella, finalmente, se quedó dormida. Sus facciones, antes endurecidas por el desprecio, se relajaron, revelando la vulnerabilidad de sus veinte y tantos años. John la observó un segundo más de lo necesario. Ella era el recordatorio de todo lo que él había perdido: la capacidad de dormir sin esperar un ataque, la inocencia de creer que el mundo tiene reglas éticas.
V.
Cuando los primeros rayos del sol empezaron a teñir el cielo de un naranja sucio, John ya estaba de pie. Se había movido con tal sigilo que ella ni siquiera había sentido el cambio de peso en el colchón.
Ya estaba bañado y vestido, su camisa exterior ocultando de nuevo la musculatura de "fuerza de trabajo" y las cicatrices del pasado. Estaba revisando su teléfono satelital cuando ella despertó, desorientada.
—¿Qué hora es? —preguntó ella, frotándose los ojos.
—Las seis. Tenemos que movernos.
—¿Por qué? Dijiste que teníamos 30 días.
—Los 30 días se cumplen si nos mantenemos en movimiento —dijo John, entregándole una bolsa con comida que había conseguido en una máquina expendedora durante su guardia,en un momento a las 3 y media AM salió a la calle—. Su ubicación en Google Maps ya es una vulnerabilidad si se queda quieta demasiado tiempo. La "toxicidad" de la que usted hablaba anoche está a punto de ser su mejor aliada.
Ella lo miró, todavía con el rastro del sueño en la mirada, pero algo había cambiado. Ya no lo miraba solo con desprecio; había una chispa de reconocimiento. John Too no era solo el criminal que su tía describió. Era el muro de contención entre ella y una realidad que era mucho más oscura de lo que Seúl jamás le mostró.
—Dijo que me dejaría salir —recordó ella, desafiante.
—Y lo haré. Pero hoy, la salida tiene un propósito —John se acercó a la ventana, observando un coche negro estacionado a dos manzanas de distancia—. Vamos a ver si el socio de su padre realmente solo quiere que usted se aleje... o si me mintieron a mí también sobre el valor de su cabeza.
—Prepárese —dijo John, cargando su mochila—. Los próximos 30 días van a ser los más largos de su vida. Y los míos, probablemente los últimos si no aprendemos a confiar el uno en el otro, aunque sea por las razones equivocadas.
Ella se levantó, asintiendo con la cabeza. La "niña de gimnasio" estaba empezando a entender que en el mundo de John Too, la cortesía era un lujo, pero la lealtad, incluso la comprada con dinero, era el único suelo firme bajo sus pies.
-- Debo asearme.
-- El baño es suyo.
Minutos después la joven indignada se vio obligada a bañarse con agua fría, el jabón lleno de pelos de la pelvis de John.
-- Basura.Ese maldito va intentar violar me en cualquier momento-- susurro la joven.
VI.
Mientras bajaban por las escaleras de servicio, John aplicaba mentalmente el protocolo de Gradual Absorption. No podía abrumarla con el hecho de que probablemente estaban siendo seguidos por un equipo profesional. Tenía que dejar que ella absorbiera el peligro paso a paso.
—Camine delante de mí, a unos tres metros —instruyó John—. No se detenga a mirar escaparates. Si le digo "fuego", usted se tira al suelo y no se mueve hasta que yo la toque. ¿Entendido?
—¿"Fuego"? ¿Es en serio? Parece una película barata.Ademas es evidente que no tengo el tipo de ver vidrieras baratas. —replicó ella, aunque su mano temblaba ligeramente al abrir la puerta pesada que daba al callejón.
—En las películas baratas, el héroe no recibe un balazo por causa de una desconocida maleducada. Yo sí —sentenció John—. Camine.
Salieron a la luz del día, y ellosbse fundieron en el asfalto caliente de la ciudad. El juego había comenzado realmente. Ya no eran solo dos extraños en una habitación de hotel; eran un objetivo y su guardián, moviéndose a través de un territorio que cada segundo se volvía más hostil.
John Too revisó el reflejo en un cristal cercano. El coche negro había encendido el motor.
30 días, pensó. 30 malditos días para que este activo llegue a destino y yo pueda desaparecer de nuevo en las sombras.
Pero en el fondo de su mente, la voz de la muchacha seguía resonando: "Es usted un hombre triste". Por primera vez en años, John se preguntó si la tristeza era el precio de la supervivencia, o si simplemente había olvidado cómo se sentía cualquier otra cosa.
VII.
Ella camina con la cabeza alta, intentando mantener la dignidad de su antigua vida, mientras John la sigue con la mirada fragmentada, escaneando cada azotea, cada ventana y cada transeúnte.
La tregua de la cama había terminado. La línea invisible que ella había dibujado entre ambos ahora se extendía por toda la ciudad. Pero mientras caminaban, John se dio cuenta de algo fundamental: para que ella sobreviviera a los 30 días, él tendría que dejar de ser solo un mercenario y empezar a ser el arquitecto de un nuevo tipo de fortaleza. Uno donde las paredes no fueran de piedra, sino de una desconfianza mutua tan perfecta que se volviera inquebrantable.
Eso era un hecho terrible, viendo la sinuosa,estilizada y deseable figura de ella al desplazarse John hizo un gesto.
La hipergamia femenina es la tendencia de las mujeres a escoger parejas varones de igual o superior nivel económico, profesional y académico. Con las redes sociales, la hipergamia femenina se ha globalizado. Cualquier mujer recibe a diario mensajes de cortejo de multitud de hombres, y luego ellas ya van seleccionando y probando a los que les interesan. Este fenómeno no se da tanto en los hombres, de los cuales muy pocos reciben a diario mensajes de cortejo o interés por parte de mujeres. Este es uno de los motivos por los que se habla, hoy, de "epidemia de soledad de los hombres". Las mujeres financieramente ven disparada su hipergamia en redes sociales porque pueden escoger candidatos de todo el mundo, lo que hace inflar sus expectativas, en ocasiones de manera irreal. Por su parte, la inmensa mayoría de varones es probable que acaben solos y sin descendencia. Ese era su caso.A pesar de tener testosterona por litros,esto se extrellaba contra ese nueva arma femenina. Primero Kathy Hung,Avdelavis y ahora está vaporoza encantadora serpiente,deseable e inalcanzable.
@#$$@$@$$#
".
CAPÍTULO 4: LA ARQUITECTURA DEL DESEO Y LA TRAICIÓN
I.
Hong Kong a media mañana es una bestia que respira sudor, incienso y dinero. John Too se movía a través de la humedad espesa con la precisión de un fantasma que se niega a ser detectado. A veinte pasos delante de él, el caminar sinuoso de la joven era una baliza en medio de la marea humana. Ella caminaba con una elegancia que desentonaba con las calles estrechas y los letreros de neón parpadeantes, deteniéndose ante las vidrieras con una curiosidad que John sabía fingida.
Mientras la observaba,
una duda ácida empezó a corroer su disciplina profesional. Se preguntaba qué tanto se había devaluado su propio instinto. Había compartido la misma cama con una mujer que exudaba una energía sexual casi tangible, una mujer que vibraba con una vitalidad que él había olvidado hace décadas, y no había ocurrido nada. Ni un roce, ni una debilidad. Realmente era para pensarlo.
Sin embargo, John se obligó a reenfocarse. Él era un profesional. En su mundo, el deseo era una brecha en la armadura, y él nunca daría el primer paso hacia una complicación que no pudiera controlar. Si ella daba el paso hacia él, sabía que tendría que evitarlo con la misma frialdad con la que esquivaba un proyectil. Ochenta mil dólares no se encuentran todos los días en la calle. Esas dos piernas largas y firmes que caminaban delante de él, rítmicas y desafiantes, no eran carne y deseo; eran fracciones de un bono que lo acercaba a la jubilación o, al menos, a un respiro de la violencia.
"Si logro devolverla a Seúl en 29 días," calculó John, "pediré un extra. No se lo negarán. Ella misma, en un arrebato de gratitud o despecho, terminará acreditándomelo a cuenta".
Se tranquilizó bajo esa lógica mercantil. A fin de cuentas, estaba casi convencido de que este exilio forzado era un movimiento de piezas en una partida de ajedrez corporativa. Quizás su padre y el socio sentimental solo querían discutir los términos de la herencia y la sociedad sin que el carácter volcánico de la joven lo echara todo a perder.
II.
Para silenciar la tensión sexual que, a pesar de su lógica, palpitaba en la base de su cráneo, John empezó a recitarse a sí mismo un mantra que había forjado en los años más oscuros de su carrera. Un recordatorio sangriento de por qué los hombres como él no debían buscar refugio en mujeres como ella.
"Grábate esto con fuego, John," se dijo, mientras esquivaba a un vendedor ambulante. "No puedes reparar a una mujer dañada por otros hombres. Esa muchacha está rota, es obvio. Creer que tu paciencia, tu magnetismo o tu sacrificio van a curar heridas que no son tuyas es una fantasía suicida. Hay hombres atrapados en relaciones miserables pagando facturas de errores que no cometieron. Hay mujeres que ya no tienen amor para dar, no porque sean malas, sino porque están emocionalmente cerradas. Traumatizadas. Inseguras. Defensivas."
La veía detenerse frente a una tienda, y John sentía la atracción como un tirón físico, pero su mente seguía martillando:
"Viven en modo protección permanente. No confían, no se entregan. Tú estás ahí, intentando demostrar que eres diferente, pero ella no lo ve. Para ella, tú no eres un hombre; eres un experimento emocional. Estás pagando el precio de los tipos que la abandonaron o la usaron. Un hombre que se respeta no se involucra con personas que no han cerrado ciclos. No busques paz en mujeres destruidas. La paz no se negocia ni se construye desde el caos ajeno. Se elige."
—Soy un idiota pensando fantasías —masculló John, sacudiendo la cabeza para disipar el vaho del deseo. Estaba feliz de estar en Hong Kong, pero odiaba que su cuerpo estuviera reaccionando a un "activo" que debería tratar como mercancía.
III.
La joven se detuvo en una venta de maquillaje de baja calidad, de esas que inundan los puestos callejeros con olores químicos y envases chillones. Compró un cargamento de tonterías: labiales, sombras, cremas de marcas dudosas. John sintió un pinchazo de alarma. No fue la compra lo que le hizo correr, sino el gesto que vio a continuación.
Ella sacó una tarjeta de crédito. Su tarjeta de crédito.
—Maldita sea —siseó John, acelerando el paso para no perderla entre un grupo de turistas—. Si esa idiota se está escondiendo, acaba de encender un reflector sobre su cabeza para que la encuentren desde el espacio.
El pánico profesional sustituyó a la lujuria. Cada transacción electrónica era un pulso de GPS enviado directamente a los servidores que sus enemigos seguramente estaban monitoreando. John se detuvo un momento, obligándose a aplicar su protocolo de fuerza mental para no ir allá y arrebatarle el plástico de la mano.
"Debes ser mentalmente fuerte, John," se programó. "Uno: deja de esperar algo de los demás. Dos: acepta que la vida no es justa. Tres: mantén tus emociones bajo control. Cinco: mantén la calma en el caos. Seis: no te tomes su estupidez como algo personal. Siete: aléjate de la gente tóxica."
Esto último lo golpeó con fuerza. Aceptar que debía alejarse de esa inconsciente era la única solución lógica, pero los 80,000 dólares lo mantenían encadenado a ella.
"Ocho: enfócate en las soluciones, no en los problemas. Diez: haz lo que tienes que hacer."
IV.
La muchacha caminó un rato más, con una seguridad que a John le pareció sospechosa. Ya no caminaba como alguien que se siente protegida, sino como alguien que tiene un plan. Se detuvo junto a un puesto de alquiler de teléfonos desechables, ocultándose parcialmente detrás de una columna de hormigón.
John se fundió entre la multitud, usando a unos jóvenes que reían a carcajadas como cobertura. Ella creía que lo había despistado. La vio marcar con rapidez, su cuerpo tenso, mirando de soslayo hacia atrás, buscando ubicar la figura de su guardián.
—Así que con esas tenemos —dijo John al viento, con una sonrisa amarga.
La vio hablar. La urgencia en sus gestos era innegable. Sabía que, si la interrogaba después, ella lo negaría todo. En el mundo de la inteligencia, el silencio es una respuesta y la negación es una confirmación. Empezó a cavilar con furia.
"¿A quién estará llamando? ¿Al imbécil que se acuesta con ella en Seúl? ¿A la tía para decirle que el ogro que la cuida es un maleducado? ¿O quizás al socio de su padre para negociar su propio retorno?"
Sea quien fuera, esa llamada estaba reventando la operación desde adentro. Era un agujero en el casco del barco que él estaba intentando mantener a flote. John sintió una mezcla de asco y deseo. La veía allí, tan joven, tan imprudente, tan hermosa bajo la luz cruda de la mañana, y sentía ganas de sacudirla hasta que entendiera que estaba jugando con fuego. Pero también sentía esa corriente eléctrica, esa atracción animal que le decía que, bajo esa capa de rebeldía, había una mujer que buscaba desesperadamente alguien que fuera más fuerte que sus propios miedos.
—No faltaba más —dijo John con disgusto, observando cómo ella terminaba la llamada con una rapidez febril y desechaba el auricular en un bote de basura cercano.
V.
John esperó a que ella retomara el paso antes de acercarse al bote de basura. Con un movimiento ensayado, recuperó el teléfono desechable. No esperaba encontrar mucho, pero el último número marcado era una pista que no podía ignorar.
La alcanzó unos minutos después, cuando ella se detuvo frente a un puesto de comida callejera, pidiendo unos dim sum con una tranquilidad que le revolvió el estómago.
—Interesante selección de maquillaje —dijo John, apareciendo a su lado como si hubiera estado allí todo el tiempo. Su voz era un susurro frío que la hizo saltar.
—Me asustaste —respondió ella, tratando de ocultar el temblor en sus manos mientras recibía el paquete de comida.
—El susto vendrá cuando veas quién llega primero a este lugar: si los que vienen a rescatarte o los que vienen a terminar el trabajo que tu padre dejó a medias. Usaste la tarjeta de crédito, niña. Es como disparar una bengala en medio de un campo minado.
Ella endureció la mandíbula. Esa mirada defensiva, esa máscara de "mujer dañada" de la que John se había advertido a sí mismo, volvió a aparecer.
—Necesitaba cosas. No puedes tenerme como un animal enjaulado.Ademas te compre desodorante y artículos de caballero. La servicio que llevo tu ropa a lavar vómito 10 minutos de asco.
-- Y por eso fuistes al baño a verme desnudo.espero hayas quedado satisfecha.
Ella lo miró con repulsión.
—Los animales enjaulados viven más que los que corren hacia el cazador —replicó John.
La cercanía física entre ambos era peligrosa. El olor de su perfume, mezclado con el aroma de la comida y el aire salado de Hong Kong, creaba una atmósfera embriagadora. Estaban tan cerca que podía ver el latido de su pulso en el cuello
—. ¿A quién llamaste?
Ella sostuvo la mirada, pero sus pupilas se dilataron. La atracción sexual entre ambos era como una cuerda tensa a punto de romperse. John podía ver en sus ojos que ella sabía que él sabía. Y aun así, el desafío permanecía.
—A nadie. Solo quería ver si el teléfono funcionaba.
—Mientes mal. Y en este negocio, el que miente mal muere pronto. —John se inclinó un poco más, rompiendo el espacio personal. Sus labios quedaron a centímetros de su oído
—. No te voy a tocar, aunque sé que es lo que esperas para poder manipularme. No te voy a salvar de tus traumas. Pero si vuelves a poner en riesgo mi dinero, te juro que los próximos 29 días los pasarás esposada a la pata de una cama en el peor hotel de Kowloon.
VI.
Ella soltó una risa nerviosa, una que no llegaba a sus ojos.
—Eres una bestia grosera sin modales , John Too. Un bruto con un código de honor pasado de moda. ¿De verdad crees que todo se trata de dinero? ¿No sientes nada cuando estás cerca de mí?-- pregunto secamente.
John sintió el golpe. Era una pregunta diseñada para desarmarlo. Se recordó a sí mismo: "Mantén tus emociones bajo control. No es tu trabajo salvar a nadie". Pero la realidad era que su cuerpo lo estaba traicionando. La quería. La quería de una manera que desafiaba toda su lógica de supervivencia. La quería con la rabia de quien sabe que está viendo un desastre hermoso ocurrir en cámara lenta.
—Siento que cada segundo que pasas hablando, el precio de mi paciencia sube —respondió él, aunque su voz sonó más ronca de lo que pretendía—. Camina. Nos vamos de aquí. Ahora.
La tomó del brazo, no con delicadeza, sino con la firmeza de quien asegura una carga valiosa. El contacto eléctrico del roce de sus pieles envió una descarga que ambos ignoraron deliberadamente. Ella se dejó llevar, pero John notó que su mirada seguía buscando algo entre la multitud.
Había alguien más en ese tablero. La llamada no había sido un capricho. Había sido una señal.
VII.
Se internaron en las zonas más densas de Mong Kok, donde los edificios parecen apretarse unos contra otros para ocultar los pecados de la ciudad. John sabía que no podían volver al hotel anterior. La tarjeta de crédito ya había marcado ese sector como "caliente".
—¿A dónde vamos? —preguntó ella, empezando a cansarse del ritmo frenético.
—A un lugar donde el efectivo es el único lenguaje y donde Google Maps no se atreve a entrar.
Mientras caminaban, John no dejaba de pensar en el mantra de la masculinidad y la estabilidad emocional. Se sentía como un hipócrita. Estaba allí, protegiendo a una mujer que claramente era un "centro de rehabilitación emocional" ambulante, una mujer atrapada en su pasado, incapaz de entregarse, y él, el profesional, estaba cayendo en la trampa de la atracción.
"No eres su pareja: eres su experimento", se repetía. Pero cada vez que ella lo miraba de reojo, con esa mezcla de miedo y deseo, John sentía que su propósito se tambaleaba. ¿Era solo el dinero? ¿O era que, después de tantos años de caos, había encontrado a alguien cuya destrucción encajaba perfectamente con la suya?
VIII.
Se detuvieron en un callejón estrecho, flanqueado por cajas de marisco vacío y cables eléctricos colgantes. John se pegó a la pared, obligándola a ella a hacer lo mismo. El espacio era tan reducido que sus cuerpos estaban prácticamente pegados de frente. Podía sentir el calor de su abdomen, el roce de sus muslos. Ella levantó la vista, y por un momento, la máscara cayó. No había insolencia, solo una vulnerabilidad aterradora.
—John... —susurró ella.
—Cállate —dijo él, pero su mano, en lugar de revisar el arma, rozó por un segundo su mejilla. Fue un error. Un error de milímetros que se sintió como un kilómetro.
En ese instante, el sonido de una moto acelerando al final del callejón rompió el hechizo. John reaccionó instantáneamente, empujándola detrás de un contenedor de metal.
—Quédate ahí. No te muevas.
Dos hombres con cascos integrales aparecieron en la entrada del callejón. No eran matones de barrio. Su postura, la forma en que sostenían las armas cortas con silenciador, gritaba "profesionales".
John sacó su propia arma, sintiendo la familiaridad del metal frío. La adrenalina barrió cualquier rastro de tensión sexual. Ahora era el momento del caos, el momento donde él era el amo.
—Parece que tus amigos del teléfono llegaron rápido —le gritó por encima del hombro, mientras abría fuego para obligarlos a cubrirse.
IX.
El tiroteo fue breve, pero intenso. John usó el entorno a su favor, disparando a una tubería de vapor que cegó momentáneamente a los atacantes. En la confusión, tomó a la joven de la mano y corrieron por la calle
hacia una escalera de incendios que subía hacia los tejados.
—¡Sube! —ordenó.
Llegaron a la azotea, con los pulmones ardiendo. La ciudad se extendía ante ellos como un tapiz de hormigón. John la acorraló contra el pretil, su rostro a centímetros del suyo, pero esta vez no había deseo en sus ojos, solo una furia fría y calculadora.
—¿A quién llamaste? —rugió realmente indignado—. No me salgas con mentiras. Esos tipos no eran del socio de tu padre. Esos tipos tenían el estilo de Seúl. Eran de los tuyos.
Ella empezó a llorar, un llanto seco y amargo que confirmaba todas las advertencias que John se había hecho a sí mismo.
—Llamé a mi padre —confesó ella, temblando—. Pensé... pensé que él me ayudaría. Pero él me dijo que era mejor que no volviera. Me dijo que si moría aquí, todo sería más fácil para la familia.
John sintió un vacío en el estómago. Ahí estaba. La mujer rota, el trauma familiar, la traición de la sangre. Todo lo que su mantra le decía que evitara. Ella lo estaba usando como salvavidas en un mar de mierda que él no había creado.Y era obvio que tenía una dependencia emocional con su padre.Un padre que la despreciaba..."Ese es el asesino"-- entendió John...la muchacha era un estorbo entre su padre y su amante.
—Te lo dije —dijo John, bajando el arma pero sin soltarla—. Te dije que no podías confiar en nadie. Y ahora has traído la muerte a nuestra puerta por una fantasía de amor filial que no existe.
X.
Se quedaron allí, bajo el sol implacable de Hong Kong, dos almas perdidas en un laberinto de cemento. La atracción seguía ahí, latente, alimentada ahora por la tragedia compartida, pero John sabía que entregarse a ella sería el fin de ambos.
Él no era su salvador. No era su terapeuta. Era su guardián, y si quería cobrar esos 80,000 dólares, tenía que ser más fuerte que la lástima que empezaba a sentir.
—Escúchame bien —le dijo, obligándola a mirarlo a los ojos—. No me importa tu pasado. No me importan tus traumas ni lo que tu padre piense de ti. Mi responsabilidad es tu vida, no tu felicidad. De ahora en adelante, tu tarjeta de crédito es mía. Tu teléfono es mío. Y tu voluntad me pertenece hasta que pisemos Seúl.
Ella asintió, derrotada, pero buscó su mano. John la estrechó, pero no con amor, sino con la firmeza de un pacto de supervivencia.Una mujer permanentemente enmarcada en El efecto foco:
Constantemente sobreestimando cuánto notan las personassu apariencia y sus errores,en una desesperada necesidad de validacion ¿La verdad? Todos están demasiado preocupados por sí mismos como para preocuparse por ella ,por creer Que era el personaje principal de la película de los demás.—Soy un idiota —se repitió John para sus adentros, mientras la guiaba hacia la salida de la azotea—. Pero soy un idiota con un plan.
Realmente quería disfrutar Hong Kong, caminar por aquí y por allá. No quería tener que volver a correr por las calles,tratando de salvar su vida con Ye Ye ,el hijo de ella y su gato en aquella apuesta mortal cuatro años atrás..
@$$#@$#@
Tengo mucha hambre --exclamo Kim Jong park.
John Too le dijo
--Pero tú compraste comida esta mañana.
--- Señor bestia , para empezar no me tutees --le dijo la joven con aspecto de cansancio --no pretenderá que yo, me alimente una sola vez al día o cuando usted se acuerde, y mucho menos esa asquerosa comida que supongo es su favorita;la compré por disimular; no estoy dispuesta a comer aceite con una hoja.
John Too la miró y contesto
--- Jovencita, es cierto, lo que pasa es que por aquí no podemos pedir un delivery ni podemos irnos a un restaurante del ambiente suyo, tendrás que comer el aceite con hoja ,porque si usted compra maquillaje generalmente termina a tiros la situación, no quiero imaginar cómo puede terminar una simple comida .
--- Usted tiene que alimentarme .No habrá necesidad de asesinarme, con usted voy a morirme de hambre
--- niñita; yo lo lamento . no tengo dinero para eso, no está incluido en los viáticos, son para mí ,esa costumbre de las muchachas de Corea del Sur que el tipo tiene que pagarlo todo todo todo todo todo todo ,aplica claro que aplica, pero no en este momento y no entre nosotros dos .
---Y entonces ;cómo pretende usted que yo coma?
--- haremos un crédito ,a la final usted lo pagará .
--no voy a comer comida de aceite con lo que sea .
---pues tendrá que hacerlo ---repuso tajante John Too
Al rato John llamó a alguien y le dijo ---Hola cosa, estamos nuevamente por aquí .No no estoy preso ,No ,todavía no he matado a nadie. por favor en este momento no puedo dar muchas explicaciones. No tampoco estoy haciendo pornográficas, ya dejé eso. sí comida eso es lo que necesitamos .sí para dos y trata que sea decente, es una dama. No no es una prostituta, tampoco es eso no Y eso menos.
Una vez terminado de hablar, John destruyo el celular desechable, había comprado unos 10 .
la joven Lo miró
--- Y en qué momento compró eso?
--- Los tenía por ahí .son cosas que son parte de estos trabajos.
--- Ya veo señor John Too que su currículum es bastante extenso. no me interesa mucho escucharlo. Y por favor recuerde que no quiero que se acerque mucho a mí, pronto vamos a dormir y estoy realmente cansada .
--será exactamente igual que ayer.
---Un rato después, en la oscuridad cada quien en su punta, John dormía tranquilamente . La joven se relajó y durmió para despertar casi ahogada,sin poder respirar.Era que la pierna de John tú encima de las de ella la inmovilizába, y la cara de John Too estaba metida completamente en su pelo; la joven sintió aquella protuberancia dura como el acero golpear, comprimir y casi fracturar su cadera .No le quedó menor duda qué parte de John Too era.
Indiscutiblemente se veía que ese hombre era una bestia brutal para el sexo y por un momento se estremeció. John Too hizo un sonido y continuó durmiendo, mientras que la joven trataba inútilmente desafarse de él ,para sentir que el brazo de la apretaba más fuerte y el musitaba entre sueños
-- Eres divina, tragatelo todo, así, eres lo máximo, tómalo todo ..Tómalo todo...
Con un esfuerzo la joven logró empujar el Cuerpo de John Too. En la oscuridad miró el rostro de felicidad de John Too al dormir, Era más que evidente saber que era lo que el hombre soñaba.
-- Asqueroso Sucio, degenerado básico -- susurro la joven disgustada,entendiendo las cochinadas que el hombre soñaba con ella.
#@$$##
#@##@$#
El tarde del 4to día ,Callejón sin salida – Mong Kok, 3:17 PM , El hedor a orines viejos, basura fermentada y aceite quemado de los woks de los puestos cerrados se pegaba a la garganta. La lluvia había parado hacía veinte minutos, pero el suelo seguía brillando negro y resbaladizo como petróleo.
Venían caminando tranquilamente. Kim Jon Park está segura que si se vería en un espejo no se reconocería.Este degenerado la había obligado a comprar ropa usada,para pasar desapercibida.
En ese instante sus pupilas quedaron dilatadas, la respiración entrecortada, los labios entreabiertos temblando. No era solo miedo. Era miedo y otra cosa mucho más oscura que le subía por la columna como corriente eléctrica.
Cuatro figuras se materializaron desde la boca del callejón. Cuatro hombres. No amateurs de barrio. Sicarios de nivel medio-alto. Botas militares chinas sin marca, guantes de cuero negro sin dedos, navajas balisong que ya giraban entre los dedos con ese tic nervioso de quien ha matado muchas veces y ya no necesita pensar demasiado.
—Joder… ahí está la puta —masculló el primero, el que llevaba la cara llena de cicatrices de acné viejo.
John Too susurro una maldición,y escupió con fastidio , dio un paso al frente y puso el cuerpo entre ella y ellos. Metro noventa y tres. Hombros que parecían romper la camisa negra ajustada. Cicatriz limpia que le cruzaba la ceja izquierda y bajaba hasta el pómulo. Ojos que en ese momento no tenían nada humano.
—No vais a tocarla —dijo con voz plana. No era amenaza. Era constatación. El de la cicatriz soltó una risita ácida.
—¿Y qué vas a hacer, guaperas? ¿Pedirnos que nos vayamos por las buenas? Porque más bien nos la chupas y participas .Te va a gustar
John Too no contestó. Simplemente se quitó la americana con un movimiento lento, casi ceremonial, y la dejó caer en un charco. Debajo solo llevaba una camiseta negra ceñida, empapada ya. Los músculos del pecho y los brazos se marcaban como si estuvieran tallados en piedra mojada. El primer sicario se lanzó con la navaja en arco amplio hacia el hígado. Error. K giró la cadera medio centímetro, dejó que la hoja pasara rozando la tela, y al mismo tiempo le clavó el codo derecho en la sien con un golpe seco, horizontal, de esos que suenan como si partieran una rama gruesa. El hombre ni gritó. Se le apagaron los ojos antes de tocar el suelo. Desmayado convulsionando antes de caer. El Segundo sicario: más inteligente, sacó una pistola compacta, una Glock 26 recortada.
John ya estaba en movimiento. Avanzó como un tren de mercancías. El sicario disparó dos veces. La primera bala pasó rozando la oreja de K, arrancándole un poco de cartílago. La segunda rozo el antebrazo izquierdo que K levantó como escudo. El impacto le hizo retroceder medio paso, pero no lo detuvo. Agarró la muñeca del tirador, la torció hacia fuera con un chasquido nauseabundo al producirse la fractura de la muñeca y mano del idiota , y al mismo tiempo le metió los dedos índice y medio directamente en los ojos. Casi que Hasta el fondo. No con saña. Con precisión quirúrgica. El hombre soltó un aullido ahogado, gorgoteante.
En instantes John giró la cabeza del tipo y le estrelló la frente contra el borde de un contenedor de basura. Crujido. La sangre estalló por todos lados, salpicando el metal oxidado.El Cuerpo se deslizo como un saco de arroz reventado.
Kim , apoyada en la pared, tenía los puños apretados contra el pecho. Respiraba por la boca, rápido, superficial. Los muslos le temblaban. No era solo terror, era ver la brutal y sádica violencia de John Too al actuar, era un monstruo que disfrutaba fracturando,hiriendo,pateando en la gargantaa los idiotas que lo retaron.Disfrutaba combatir, soltaba una rabia que Lucia incontenible
. Tercero y cuarto atacaron juntos. Uno traía un machete corto tipo golok, el otro una barra de acero con cinta aislante en un extremo. K recibió el primer golpe de barra en el hombro izquierdo. El hueso crujió audiblemente, Pero no se fracturo. No se inmutó. Giró sobre sí mismo y le metió una patada frontal directa en la tráquea al del machete. No una patada bonita de taekwondo. Una patada de muay thai callejero, con toda la planta del pie, talón abajo. La nuez se hundió como si fuera de cartón. El hombre cayó de rodillas, intentando aspirar aire que ya no llegaba, gorgoteando sangre. El de la barra volvió a golpear. Esta vez a la cabeza. K se agachó un milisegundo antes. La barra silbó sobre su pelo empapado. Aprovechó la inercia del fallo, se levantó dentro de la guardia del tipo y le clavó la palma abierta en la sien izquierda. Una vez. Dos veces. Tres veces. Rápido. Brutal. Cada impacto hacía que la cabeza rebotara contra la pared como una pelota. Al tercero el ojo izquierdo del sicario reventó dentro de la órbita. Al cuarto la sien se hundió. El quinto golpe ya fue innecesario, pero a John le dió igual . Porque sí. Hasta que todo quedó en Silencio. Solo la lluvia que volvía a caer, fina, y la respiración entrecortada de ella.
John se giró despacio. Sangre ajena le corría por la cara, mezclada con la suya propia de la oreja y del hombro. La camiseta negra estaba rota en el brazo y empapada de rojo oscuro. La mano izquierda le colgaba un poco floja, probablemente fractura. No parecía importarle. La miró. Ella lo miraba a él. Los ojos de ella estaban vidriosos, enormes, casi negros de lo dilatadas que tenía las pupilas. El pecho subía y bajaba demasiado rápido. Los labios entreabiertos, húmedos de lluvia y de algo más. Las piernas ligeramente separadas, como si necesitara más apoyo. El vestido pegado marcaba cada curva, cada pezón endurecido por el frío y por otra cosa que no tenía nombre decente. No hablaron. No hacía falta. John dio un paso hacia ella. Luego otro. Ella no retrocedió. Cuando estuvo a menos de medio metro, ella levantó una mano temblorosa y le tocó el pecho, justo donde la camiseta se había roto y se veía la piel cortada y el músculo tenso debajo. Los dedos de ella estaban helados. Los de él, cuando le sujetó la muñeca con suavidad brutal, estaban calientes, manchados de sangre. No se besaron. No se dijeron nada. Solo se quedaron ahí, respirando el mismo aire podrido del callejón, mientras la adrenalina todavía les corría por las venas como gasolina. Ella apretó los muslos entre sí, casi imperceptiblemente. Un espasmo pequeño, involuntario. La mandíbula tensa intentando contener lo que le subía por la garganta. Lo que le quemaba entre las piernas.
John lo vio. Lo supo. Y no hizo nada. Solo la miró fijamente, con esa mirada que era mitad promesa, mitad amenaza, mientras la lluvia les caía encima a los dos. Cuatro cadáveres a sus pies. Cuatro vidas apagadas en menos de noventa segundos. Y entre ellos, ese silencio eléctrico, enfermo, que ninguno de los dos se atrevía todavía a nombrar. Ella cerró los ojos un segundo, como si intentara contener el gemido que le nacía en el fondo de la garganta. No lo consiguió del todo. Un sonido pequeñito, ahogado, sexual, se le escapó entre los labios. John apretó la mandíbula hasta que los músculos se marcaron como cables de acero. Y siguió sin moverse. Porque los dos sabían que si uno daba el siguiente paso, ya no habría vuelta atrás. Y todavía no era el momento. O tal vez sí. Pero ninguno de los dos se atrevió a decidirlo esa noche. Solo se quedaron allí, empapados de lluvia y sangre y deseo contenido, mientras las sirenas empezaban a sonar a lo lejos. Y el callejón, testigo mudo, siguió oliendo a muerte y a sexo que aún no había sucedido.
Finalmente John habló y le dijo
--Vámonos de aquí ,posiblemente la policía de Hong Kong va a llegar dentro de un rato y no son los policías azucarados de Seúl, y quiero que me digas algo .desde cuándo te acuestas con tu padre ?
ella apretó los labios no tenía por qué seguir fingiendo
--- No es mi padre, soy adoptada y ciertamente es algo tóxico sucio y enfermizo. Creo que la primera vez realmente fue estando muy joven...Demasiado... sabrás entender. Y desde ahí no nos frenamos más nunca,v él ciertamente tiene una relación con su socio y todo esto es por celos, todo esto es por eso, para ambos yo soy un estorbo.
#@###
Esa noche cenaban en un restaurant muy lujoso y vacío ..
Continuara

--
--
--!

--
#@$$#@$#
La
CAPÍTULO 5: EL BANQUETE DE LOS MONSTRUOS
I.
El aire en el inmenso local estaba estancado, cargado con el olor a sándalo viejo, grasa de pato laqueado y un rastro casi imperceptible de humedad portuaria. Kim recorrió con la mirada las mesas de madera pesada, piezas de artesanía laqueada que brillaban bajo la luz mortecina de las lámparas de papel. Cada rincón del restaurante parecía diseñado para ocultar conspiraciones; era un espacio de un lujo decadente, silencioso y vasto, como un mausoleo para vivos donde el eco de los pasos moría antes de tocar las paredes.
—Vaya. Es el primer sitio decente al que me trae —dijo ella, dejando que su bolso de marca cayera sobre la silla con un golpe seco que interrumpió la paz sepulcral del lugar.
John Too no respondió de inmediato. Se sentó con la espalda pegada a la pared, su posición táctica habitual, barriendo la entrada con una mirada mecánica que no descansaba.
—Es de mi exesposa —soltó finalmente, con una voz que arrastraba el cansancio de mil batallas y el polvo de demasiados caminos secundarios.
Kim enarcó una ceja, una chispa de malicia asomando en sus ojos oscuros, esa insolencia que era su única arma contra el mundo que la aplastaba.
—¿Me trajo para enviarle el mensaje de que logró engañar a una incauta? ¿Cómo es que ella permite que venga aquí? ¿Es una especie de santuario para criminales retirados?
—Es complicado. Digamos que compré la membresía —sentenció John, cortando cualquier intento de indagar en su pasado. Para él, ese local no era un restaurante; era un Estado-Fortaleza emocional, un territorio neutral donde las deudas de sangre se pausaban por el tiempo que durara una comida. Era el único lugar en Hong Kong donde podía cerrar los ojos sin que el acero le rozara la garganta.
II.
La muchacha jugueteaba con los palillos de madera, pero su mirada estaba perdida en algún punto del vacío. El juego de la "niña rica en apuros" se estaba agotando. La realidad de la dependencia, el miedo a los profesionales de Seúl y la cercanía constante de John estaban alterando su sistema nervioso.
—Señor Too, quiero regresar —dijo ella de repente. El tono era llano, carente de la teatralidad habitual—. Han pasado ocho días. Mañana mismo quiero estar en un avión. Yo le pagaré los ochenta mil dólares. Se los daré yo misma, de mis fondos privados. Ya no necesito que mi padre o su socio autoricen nada.
John dejó de observar la puerta para fijar sus ojos en ella. El modelo de Gradual Absorption le decía que algo había hecho "clic" en la mente de Kim, pero no era la madurez, sino una pulsión más oscura.
—¿No puede vivir sin su padre? —preguntó con una voz neutra, casi clínica—. ¿O es que el aire libre le está provocando agorafobia?
—No puedo vivir sin él. Es más que eso —respondió ella, inclinándose hacia adelante, permitiendo que la luz de la mesa resaltara las ojeras que el maquillaje no lograba ocultar—. Además, hay otro inconveniente. Un inconveniente que tiene nombre y apellido, y que duerme en la misma habitación que yo.
John frunció el ceño.
—¿Y cuál es? —preguntó, justo cuando el mesonero, un hombre de edad indefinida con ojos de esfinge, servía dos cuencos humeantes de sopa "Buda salta la pared". El caldo, famoso por ser tan delicioso que obligaría a un monje a romper sus votos, desprendía un aroma a colágeno, marisco y especias milenarias.
—La otra noche usted intentó violarme —acusó ella. Lo dijo con la calma aterradora de quien ha ensayado una mentira hasta convertirla en verdad interna. Sus ojos se llenaron de un brillo acuoso, un sollozo que estaba ahí, al borde del abismo—. Y sé que si sigue durmiendo junto a mí, lo va a lograr. Va a dañarme física y emocionalmente de por vida.
III. L
John Too sintió que el mundo se detenía. La cuchara, llena de ese caldo legendario, quedó suspendida a mitad de camino entre el cuenco y su boca.
—¿Que yo... qué?
—Lo que escuchó. Y sé que disfrutará haciéndolo. No logro superar la imagen de su rostro la otra vez, cuando mató a esos tipos en el callejón. Se veía... extasiado. Sé que disfrutará hacerme daño. Usted es un sádico que se esconde detrás de un contrato.
—¡Señorita Park, la estaba salvando! —exclamó John, dejando caer el cubierto con un estruendo que resonó en el local vacío como un disparo. La indignación le quemaba el pecho. Él era un ejecutor, un hombre que vivía en el lodo, pero tenía un código. ----- Esos tipos iban a meterla en una bolsa y usted me acusa de...
Ella guardó silencio y lo miró fijamente, con una intensidad que parecía querer perforarle la piel.
—Yo estaba despierta la otra noche. Lo escuché hablar dormido. No decía nombres de mujeres, decía órdenes. Gritaba en sueños. Y la expresión de su rostro... era de una depravación limitada. Una violencia contenida que busca un escape. Y yo soy ese escape, ¿no? La "incauta" a la que tiene que cuidar.
John no supo si reírse por lo absurdo de la acusación o preocuparse por lo que su propio subconsciente proyectaba en las horas de duermevela. Optó por lo único que sabía hacer para no perder los estribos: comenzó a comer. La sopa estaba caliente, quemándole la lengua, pero necesitaba ese dolor físico para anclarse a la realidad.
IV.
La muchacha, viendo que su ataque no había provocado el colapso de John, se vio obligada a desnudarse emocionalmente. La máscara de la "acusadora" cayó, dejando paso a la víctima real, a la sobreviviente de un naufragio que nadie más veía.
—Llegué del liceo. Era viernes —empezó a decir, su voz volviéndose pequeña, monocorde, como si estuviera leyendo un informe policial sobre su propia vida—. Tenía dieciséis años. Fui a mi cuarto. Estaba cansada, hacía calor. Decidí dormir una siesta. Me quité la ropa porque el aire acondicionado estaba roto... Me masturbé y me quedé profundamente dormida, desnuda sobre las sábanas de seda.
John dejó de masticar. El instinto le decía que se levantara y se fuera, que esa información era un veneno para el cual no tenía antídoto. Pero estaba atrapado por la fascinación del horror.
—Un dolor terrible me despertó. Un peso inmenso sobre mi cuerpo. Era mi padre. Mi padre, John. No fue un accidente, no fue una confusión. Fue brutal, sin piedad, como si estuviera castigándome por existir. No pude defenderme... sus manos eran como grilletes.
Hizo una pausa, y por un segundo, la luz de la lámpara pareció temblar.
—Lo más horrible no fue el dolor. Fue lo que pasó después. Terminamos besándonos descontroladamente. Mi mente se quebró, supongo. Mi cuerpo reaccionó de una forma que mi alma odiaba. Él se durmió dentro de mí. Como si fuera el dueño legítimo de cada centímetro de mi piel.
John quedó estupefacto. El contenido del estómago se le revolvió. La sopa "Buda salta la pared" ahora le sabía a podredumbre. La imagen de la muchacha desnuda, rota por el hombre que debía protegerla, se superpuso a la imagen de la mujer fatal que caminaba por Hong Kong.
—Ahórrese los detalles —gruñó John, su voz cargada de una bilis amarga—. Realmente no me interesa. No soy su confesor.
—Necesito que lo entienda —continuó ella, ignorando su rechazo—. Necesito que entienda por qué quiero regresar. Él me necesita. Es un anciano ahora, está débil. No puedo dejarlo en manos de su socio. Ese hombre lo está drenando, le está robando la empresa. Si yo no estoy allí para... para cuidarlo, puedo perderlo. Y si lo pierdo a él, no tengo nada.
—¿Qué edad tiene su padre? —preguntó John, tratando de encontrar una lógica, aunque fuera perversa, en ese caos.
—Setenta años —respondió ella, con dos lágrimas perfectas rodando por su rostro, dos gotas de cristal que brillaban como diamantes en el fango.
—Es un pedazo de basura —exclamó John, incapaz de contenerse. El profesionalismo se había ido por la ventana. Esto no era estrategia, era náusea pura—. Un viejo verde, un depredador de su propia sangre.
—Nuestra primera vez él tenía sesenta y seis años —dijo ella, con una frialdad que le erizó los vellos de la nuca a John—. Luego mi tía nos descubrió. Abrió la puerta de la biblioteca y nos vio. Se quedó allí, de pie, viéndonos mientras yo le hacía un oral. No me detuve ni por un instante. La miré a los ojos mientras lo hacía. Quería que supiera que él era mío. Que yo era la única que podía darle lo que necesitaba.
V. El Bate y el Moutai
John Too cerró los ojos con fuerza. Visualizó la escena: la biblioteca lujosa, el olor a cuero y tabaco, la traición familiar absoluta. Se sintió sucio por haber sentido deseo por ella, por haber admirado su caminar. Ella no era una mujer, era un síntoma. Un experimento emocional fallido.
—Está bien —dijo John, poniéndose de pie con movimientos rígidos—. Mañana mismo volveremos a Seúl. No puedo seguir con esta farsa. Esta noche se quedará en un hotel de lujo, bajo vigilancia externa.
—¡Por favor! —gritó ella, agarrándole la manga de la chaqueta—. ¡No me deje sola! En estos ocho días me he vuelto muy dependiente emocionalmente de usted. Usted es el único que me mira sin querer usarme... o eso creía hasta que lo escuché hablar dormido.
—Mañana mismo nos iremos —repitió John, zafándose de su agarre con una brusquedad que la hizo retroceder—. Mi trabajo termina en la aduana de Incheon.
Ella lo miró con una mezcla de odio y una admiración retorcida.
—Gracias, Too. Realmente he tenido fantasías con usted. Me fascinan los hombres feos, y mire que usted lo es. Tiene una cara que parece un mapa de crímenes sin resolver. Pero... —su mirada descendió de forma descarada hacia la entrepierna de John—... su bate... no puedo quitármelo de la mente. Desde que lo vi en la cama, esa forma... esa promesa de violencia. Es lo único que me mantiene despierta.
—¡Basta! —rugió John—. Creo que ha sido suficiente. No soy tu padre, no soy tu amante y no voy a ser tu próxima víctima emocional.
En ese momento de tensión insoportable, el mesonero regresó. Caminaba con un silencio sobrenatural sobre el suelo de madera. En sus manos traía una botella de cerámica blanca: licor Moutai, el orgullo de Guizhou, con un contenido alcohólico que podía desinfectar heridas de guerra y borrar recuerdos persistentes.
—Cortesía de la casa —indicó el hombre, sirviendo el licor
en dos pequeñas copas ceremoniales de porcelana.
Brindaron en un silencio sepulcral. John bebió su copa, sintiendo el fuego líquido bajando por su esófago, una explosión de aroma a grano fermentado que le nubló la vista por un segundo. Kim bebió la suya con la desesperación de quien busca el olvido.
De inmediato, los ojos de la joven se abrieron desmesuradamente. El mundo pareció girar para ella. El sedante mezclado con el Moutai hizo efecto en menos de diez segundos. Su cuerpo se aflojó como el de una marioneta a la que le cortan los hilos. John Too, con la agilidad de un depredador que conoce cada síntoma de la debilidad, la tomó cargada antes de que su frente impactara contra la madera laqueada.
El mesonero lo ayudó a sostenerla, moviendo la silla en silencio. El hombre miró a John con una expresión neutral, pero cargada de una sospecha ancestral.
—No es como luce —le dijo John, adivinando el juicio en los ojos del viejo—. Es una carga. Solo eso.
VI.
La llevó al cuarto privado en la planta superior, un espacio pequeño pero lujoso, reservado para los "miembros" de la exesposa de John. Al depositarla en la cama, ella pudo musitar unas últimas palabras antes de sucumbir a la negrura inducida.
—Sé lo que vas a hacerme... —balbuceó Kim, sus labios apenas moviéndose—. Bestia. Sádico. Monstruo. Vas a disfrutarlo... como él.
John hizo un gesto de negación, un movimiento casi imperceptible de la cabeza. La observó allí, tendida, con el cabello desparramado sobre la almohada, luciendo tan inocente como el día en que su padre decidió destruirla.
John Too se sentó en la silla frente a la cama. No iba a dormir. El Moutai no había sido cortesía de la casa por generosidad, sino por necesidad táctica. Necesitaba que ella estuviera fuera de combate para poder procesar lo que acababa de descubrir.
Porque John, a pesar de su aspecto de bruto y su vida de mercenario, lo sabía todo ahora. La confesión de Kim no era solo el desahogo de una víctima; era el mapa de una conspiración.
Quizás El socio del padre no la quería fuera por negocios; la quería fuera porque ella era el único testigo de que el viejo estaba perdiendo la cabeza, de que el incesto era solo la punta del iceberg de una demencia senil que amenazaba con hundir el imperio.
O la Tía ... Allá en Seúl no quería que ella volviera no por odio, sino porque ella era la única que mantenía al padre con vida, alimentando su perversión para mantener el control.
Repentinamente lo entendió... Lo entendió todo
John Too miró su arma sobre la mesa. Sería bruto, tosco y tendría una vida perdida... pero en ese momento, rodeado por el silencio de Hong Kong, era el único hombre con un gramo de moral en un radio de mil kilómetros.
—Mañana volvemos a Seúl —susurró John al vacío—. Pero no vamos a una reunión familiar. Vamos al matadero.
Continua
:
I.
Seúl era una galaxia de cristal y neón frío que parecía rechazar la presencia de John Too. Han pasado 45 días desde que aterrizaron en el aeropuerto de Incheon, 45 días en los que la realidad se desmoronó y se reconstruyó con una arquitectura de mentiras perfecta.
John estaba de pie en la acera de una avenida iluminada con la precisión quirúrgica del lujo coreano. Sus manos, metidas en los bolsillos de una gabardina barata que olía a tabaco y cansancio, se apretaban contra el vacío. Miraba pasar el cortejo nupcial: una procesión de vehículos negros, pulidos hasta el exceso, que transportaban la culminación de un plan maestro.
Había intentado contactar a Kim durante las primeras semanas. Le envió varios mensajes de texto, palabras escuetas que buscaban una confirmación, no de afecto, sino de cordura. Ella nunca respondió. John, fiel a su código de supervivencia emocional, dejó de insistir. Si ella te ignora, aléjate y olvídate. Ella fue un cliente, nada más. Una transacción de 80,000 dólares que ya descansaban en su cuenta, el precio por haber sido el medio silencioso de una carnicería invisible.
Mientras el coche nupcial pasaba frente a él, John recordó el tatuaje en el muslo de Kim: una rosa negra. La señal universal que él siempre había ignorado: "si tiene tatuajes y piercings en lugares que no ves, no te acerques". Ella le había faltado el respeto una vez en Hong Kong, y el respeto para John no era negociable. En ese tiempo, ella solo le escribió una vez, un mensaje que destilaba la misma toxicidad que su relación familiar: "Quiero verte desnudo aunque sea una sola vez y tocarlo, te daré otros 80,000 dólares por besarlo".
John no contestó. Un hombre que se respeta no es un juguete para los experimentos de una mujer que vive en el caos. Si ella trae drama desde el principio, el matrimonio será un infierno. Y el espectáculo que veía ahora en la avenida era el infierno vestido de seda blanca.
II.
El recuerdo del funeral de Park Sang-hoon, el padre de Kim, y de su tía, Park Ji-soo, todavía le quemaba en la retina. Sucedió poco después de volver de Hong Kong. La versión oficial fue un asalto violento durante los días en que ellos estaban "escondidos". Una Kim hecha un mar de lágrimas, envuelta en un luto impecable, fue acompañada por un John Too silencioso, quien actuaba como una sombra protectora frente a las cámaras.
Pero mientras John observaba el entierro de Sang-hoon, la verdad empezó a filtrarse por las grietas de la actuación. Todo había sido una fachada. La historia del padre abusador y la tía cómplice que Kim le contó en el restaurante de Hong Kong fue la distracción perfecta.
El socio de Park Sang-hoon no era un anciano decrépito. Su nombre era Lee Min-ho, un apuesto y joven empresario con facciones de ídolo de K-drama y una mirada que ocultaba un abismo. Min-ho no era un socio, era el arquitecto. Al verlos juntos en el funeral, John comprendió el juego.
Park Sang-hoon, el padre, había sido un hombre extremadamente correcto, un capitán de industria chapado a la antigua, enfocado en crear tecnología y empleo, un hombre incapaz de dañar a su propia sangre. Su tía, Ji-soo, era una mujer de fe, honesta y afable. Ellos eran el obstáculo. Eran la decencia que impedía que Lee Min-ho y Kim Park tomaran el control total del imperio.
Kim no era la víctima del incesto; era la depredadora que inventó el horror para justificar la eliminación de su propia familia. Ella y Min-ho eran la pareja perfecta: depravación, lujuria y ambición compartida. John había sido el instrumento, el testigo de una idea que nadie podía probar. Sin pruebas, sin pistas, solo el eco de una mentira contada entre cuencos de sopa en una noche de Hong Kong.
III.
El último coche del cortejo desapareció tras una curva. John Too escupió en el piso de la impecable avenida. Una vez más, había sido un instrumento. Una vez más, el mundo le demostraba que los seres que planifican sin reprimir sus ambiciones, aquellos que no conocen el peso de la culpa, son los que siempre logran sus metas.Nuevamente compro el Sesgo de anclaje;
La primera información que recibio , marco el tono de todo lo que se desencadenó despuesNo fue invitado a la boda. Sabía demasiado, pero no tenía nada. Ser testigo de los juegos de poder es una sentencia de muerte diferida. Sabía que debía irse de Seúl más rápido de lo que llegó. En este tablero, él ya no era la pieza defensiva; era el cabo suelto que alguien eventualmente querría cortar.
Abordó un vuelo hacia Bangkok esa misma noche. Necesitaba el calor húmedo, el olor a especias callejeras y la anonimidad del caos tailandés para limpiar el sabor metálico de la traición de Kim.
IV.
#
Al
V.
VI.
# Epílogo FINAL LAS SOMBRAS QUE NO MUEREN
(
Continuara
EPÍLOGO: (PARTE 1)
Bangkok no es una ciudad que te dé la bienvenida; es una bestia de concreto, acero y luces parpadeantes que te mastica lentamente hasta que tus huesos forman parte de sus cimientos. El calor allí no es solo una temperatura, es una presencia física, una manta de humedad sucia que se te pega a la piel como una confesión que no quieres hacer. En el distrito de Bang Rak, dentro de un edificio que parecía sostenerse únicamente por la inercia de la decadencia, John Too yacía en una cama cuyas sábanas habían olvidado hace mucho el concepto de limpieza.
El ventilador de techo giraba con un quejido metálico constante, un clac-clac-clac rítmico que era el único sonido en la habitación aparte de la respiración pesada de dos depredadores. John miraba las aspas, contando las vueltas, tratando de encontrar un patrón en el caos, mientras el sudor le bajaba por las sienes, trazando surcos sobre las cicatrices de su rostro.
Sobre él, Abdelavis era una visión de una belleza tan perfecta que resultaba insultante. Su piel, de un blanco lunar, casi traslúcida, no sudaba. Era fría, un recordatorio biológico de que ella no pertenecía al ciclo de vida y muerte de los hombres comunes. Sus uñas, largas y endurecidas por siglos de instinto, presionaban contra el pecho de John, justo encima del corazón. Él sentía la punta de cada uña buscando el espacio entre sus costillas, una amenaza que era, al mismo tiempo, una caricia.
—No me mientas, John —siseó ella. Su voz era un susurro que cortaba el aire denso, una ráfaga de viento ártico que hizo que los poros de John se cerraran—. Dime qué hiciste con esa perra coreana. ¿La tocaste? ¿Te dejó marcarla como yo te marco a ti? ¿O permitiste que sus manos de seda recorrieran la piel que me pertenece por derecho de sangre?Mira que siempre has sido víctima del efecto Halo ,viendo rasgo positivos en personas,siempre asumiendo que tienen otros.
Te conozco,siempre Subconscientemente asumes que las personas atractivas también son más inteligentes o más amables.No dejes que una primera impresión te ciegue a la realidad.John no respondió de inmediato. En su mundo, el silencio era la única moneda con valor real. Miró los ojos de Abdelavis, esos pozos de oscuridad absoluta donde no había rastro de empatía, solo una posesividad voraz. Recordó a Kim. Recordó el perfume caro de Seúl, el olor a desinfectante de hospital y la fragilidad fingida que escondía una mente psicopática. Comparada con Abdelavis, Kim era un juguete roto; Abdelavis era el martillo que lo destrozaba.
—No pasó nada —gruñó finalmente John, con una voz que sonaba como grava siendo arrastrada por un camino seco—. Fue un contrato. Protección. Dinero. Ochenta mil dólares por ser su sombra en Hong Kong y su guardaespaldas en Seúl. No hubo nada personal. Los mercenarios no tenemos sentimientos, Abdelavis. Tú deberías saberlo mejor que nadie.
Abdelavis soltó una risa que no tenía nada de humano. Fue un sonido bajo, una vibración que John sintió directamente en su esternón. Ella se inclinó más, presionando sus labios contra el lóbulo de su oreja, inhalando su aroma con una intensidad que rozaba la necrofagia.
—Mientes mal, mi amor —dijo ella, y John sintió el roce de un colmillo contra su piel—. Puedo olerla en ti. El aroma de su desesperación, de su narcisismo enfermo. Hueles a ella porque permitiste que se acercara a tu zona de seguridad. Sé cómo operan las de su clase. Las mujeres dañadas, las que coleccionan traumas como si fueran joyas de Cartier, siempre buscan a hombres como tú para que limpien su sangre. ¿Te excitó su caos, John? ¿Te gustó ser el testigo de sus mentiras sobre el incesto? ¿Te sentiste poderoso siendo el único que sabía que ella era la que sostenía el cuchillo?
John cerró los ojos. La precisión de Abdelavis era quirúrgica. Ella conocía los resortes de su psique mejor de lo que él mismo los conocía. Había una verdad incómoda en sus palabras: Kim lo había atraído no por su belleza, sino por la magnitud de su desorden psicotraumatico sexual adicional con un grave caso de.hibristofilia . Era una atracción de abismo a abismo.
—Ella era un activo —dijo John, tratando de recuperar su frialdad profesional—. Una pieza en un tablero corporativo. La devolví a su dueño y cobré mi parte. Fin de la historia.
—Las historias nunca terminan con un cheque, John —replicó ella, incorporándose ligeramente, dejando que su cabello negro, pesado como la obsidiana, cayera sobre los hombros de él—. Las vampiras somos cruelmente celosas. No aceptamos que nuestras posesiones se distraigan con experimentos emocionales de niñas ricas. Ella te marcó, John. Puedo sentir su marca en tu energía. Y me ofende. Me ofende profundamente que un ser tan inferior haya ocupado un solo pensamiento de la mente que yo moldeé.
Ella clavó las uñas un poco más profundo, y John sintió el primer hilo de sangre caliente corriendo por su esternón. No retrocedió. Sabía que con Abdelavis, la debilidad era una invitación al desastre. El sexo con ella no era un acto de amor; era un combate, una reafirmación de dominio. Tenía que darle lo que buscaba, un despliegue de fuerza y resistencia, o el castigo sería físico y devastador. En el código de los seres disfuncionales, el dolor era la prueba más honesta de lealtad.
—¿Viniste desde Hong Kong solo para revisar mi historial de clientes? —preguntó John, desafiándola con la mirada—. ¿O la hibernación te dejó tan hambrienta que necesitas pelear con un fantasma coreano?
Abdelavis sonrió, y por un momento, la habitación pareció oscurecerse aún más.
—Vine por lo que es mío. Y vine a presentarte el resultado de nuestro único momento de debilidad biológica.
Ella se levantó con una gracia que desafiaba las leyes de la física, caminando desnuda por la habitación sin el menor rastro de pudor. Se acercó a una mesa coja donde reposaba una fotografía vieja. La tomó y se la arrojó a John.
—Nuestra hija —dijo, y su voz cambió, adquiriendo un matiz de orgullo cruel—. Se llama Lira. Tiene cuatro años. Hiberné para protegerla de tus enemigos, de esos perros de la Brigada Fénix que todavía buscan tu rastro, y de las mafias que dejaste sangrando en cada puerto. La crié en las sombras, lejos de tu vida de perro callejero. Pero ahora, ella reclama a su padre. Un padre que, irónicamente, estaba demasiado ocupado cuidando a una psicópata en Seúl.
John tomó la foto. Sus manos, que nunca temblaban frente a un cañón, sintieron un leve espasmo. En la imagen, una niña de piel pálida y ojos intensamente negros lo miraba con una expresión que no tenía nada de infantil. Era una miniatura de la brutalidad de John y la elegancia letal de Abdelavis.
—Padre... —masculló John. La palabra se sintió extraña en su boca, como un idioma que nunca había hablado.
—Eres un padre, John Too —sentenció ella, volviendo a la cama y sentándose sobre sus piernas, atrapándolo—. Y eso significa que tus deudas ahora son las de ella. He venido a sacarte de este agujero de Bangkok. Pero antes, vas a borrar el rastro de esa Kim de tu sistema. Vas a contarme cada detalle de cómo la miraste, de cómo la protegiste, y luego vamos a cazar a los que ella envió para liquidarte. Porque sí, John, la "incauta" no te dejó ir. Envió un equipo de limpieza a esta ciudad hace tres días. Creen que eres un cabo suelto.
John sintió una punzada de adrenalina fría. Así que Kim había optado por la solución definitiva. Sus desórdenes de personalidad, su necesidad de control, la habían llevado a intentar borrar al único testigo de su verdadera naturaleza.
—Si hay un equipo de limpieza —dijo John, sus ojos volviéndose dos rendijas de acero—, entonces Bangkok va a necesitar una morgue más grande.
Abdelavis lamió la sangre de su pecho, un gesto de posesión final.
—Ese es el John que recordaba. Olvida a la coreana. Ahora tienes una familia que proteger. Y créeme, somos mucho más peligrosos que cualquier cosa que hayas visto en Seúl.
Epílogo parte II.
Salieron del cuartucho de Bang Rak cuando la medianoche ya había sido devorada por la madrugada tailandesa. Bangkok, a esas horas, se transforma en una pecera turbia donde los depredadores nadan sin interferencias. Caminaron por los callejones de la zona de Silom, esquivando charcos de agua aceitosa que reflejaban las luces de neón rosa y azul de los bares de mala muerte.
John sentía la presencia de Abdelavis a su lado; no caminaba, se deslizaba con una gracia felina que hacía que los transeúntes —prostitutas cansadas, vendedores de droga y turistas perdidos— se apartaran instintivamente. Ella era una anomalía en ese entorno urbano, una belleza demasiado afilada para ser real.
—¿Dónde la tienes? —preguntó John, su mano derecha rozando instintivamente la empuñadura de la pistola oculta bajo su chaqueta.
—En el corazón de Yaowarat —respondió ella, sin mirarlo—. El barrio chino es el único lugar donde una vampira y su descendencia pueden pasar desapercibidas entre el olor a incienso y carne muerta. Los humanos allí están demasiado ocupados contando dinero o rezando a sus ancestros para notar que algo más antiguo que sus dioses camina entre ellos.
Llegaron a un edificio que parecía un esqueleto de concreto envuelto en andamios de bambú podridos. El aire en el distrito de Yaowarat era más pesado, saturado por el vapor de los puestos de comida callejera y el humo de los templos cercanos. Subieron tres pisos por una escalera de caracol que crujía bajo el peso de John, pero que permanecía silenciosa bajo el paso de Abdelavis.
Ella abrió una puerta de hierro reforzado con una llave que sacó de su escote, un gesto que en cualquier otra mujer habría sido sensual, pero en ella era puramente funcional. Al entrar, el ambiente cambió drásticamente. El aire era gélido, acondicionado artificialmente para mantener una temperatura que recordaba a una morgue.
Allí, en medio de una habitación despojada de muebles, sobre un colchón que parecía haber sido rescatado de un naufragio, estaba Lira.
La niña no tenía más de cuatro años, pero su postura no era la de una infante. Estaba sentada con la espalda recta, las piernas cruzadas, jugando con una muñeca de porcelana a la que le faltaba la cabeza y una extremidad. Al verlos entrar, Lira no gritó de alegría ni corrió hacia su madre. Simplemente levantó la vista. Sus ojos eran dos orbes de azabache, profundos y carentes de la inocencia que define a la infancia. Tenía la mandíbula cuadrada de John y la palidez traslúcida de Abdelavis.
—Papá —dijo la niña. Su voz era plana, monocorde, una vibración que parecía salir de una garganta que ya conocía el sabor del hierro—. Mamá dijo que eras un monstruo hecho de cicatrices y malas decisiones. ¿Es verdad?
John se quedó paralizado. Había enfrentado a ejércitos, había sobrevivido a la traición de la Rosa Negra en Seúl, pero la mirada de esa niña le revolvió las entrañas de una forma que ninguna bala había logrado. Se arrodilló lentamente, sintiendo el crujido de sus propias articulaciones. Extendió su mano callosa, llena de marcas de pólvora y nudillos rotos.
—Soy lo que tengo que ser para que el mundo se mantenga a distancia —respondió John, con una honestidad brutal—. Soy la pared de fuego que protege lo que es mío.
Lira dejó la muñeca decapitada y puso su pequeña mano sobre la de él. Sus dedos estaban fríos, una temperatura que desafiaba el clima de Bangkok.
—Bien —susurró la niña, mientras bailaba y tarareaba supa dupa love y Golden —. Yo también soy un monstruo. Mamá dice que cuando crezca, me darás tus armas y ella me dará su sed.
Abdelavis, de pie detrás de ellos, sonrió con una satisfacción cruel.
—La hibernación fue necesaria, John. Tu hija es el activo más valioso que jamás tendrás. Pero mientras tú perdías el tiempo en Seúl siendo el juguete de Kim Park, ella crecía sin la protección de su padre. Ahora, los perros de la coreana están en la calle. No buscan a una niña, te buscan a ti, pero si encuentran a Lira, la usarán para desollarte vivo.
John se puso de pie, su mirada endurecida. La mención de Kim ya no le provocaba asco, sino una sed de resolución definitiva.
—Dime qué sabes de los equipos de limpieza.
Abdelavis sacó un sobre manila arrugado y lo vació sobre una mesa metálica. Fotos, registros de vuelo, perfiles tácticos.
—Kim no es solo una "enferma psiquiátrica", John. Su desorden de personalidad la hace obsesiva. Ella cree que te posee porque te pagó esos ochenta mil dólares. En su mente, tú eres el "bate" que ella puede usar y luego desechar. El equipo que envió se hace llamar "Los Segadores de Seúl". Exmilitares. Profesionales. Están en un hotel de Khao San Road ahora mismo, esperando tu próximo movimiento.
John revisó las fotos. Reconoció a uno de los hombres: un tal Han, un tipo que había visto en el funeral del padre de Kim.
—Si están en Khao San, están en mi terreno —dijo John—. Bangkok se traga a los extranjeros que creen que pueden jugar a la guerra en sus calles.
—Iremos juntos —sentenció Abdelavis—. Lira se quedará aquí con una niñera que he contratado. Una mujer ciega que vive en el sótano; no hace preguntas y su silencio ha sido pagado con oro y la promesa de no ser devorada.
III.
Khao San Road es un circo de excesos. El ruido de la música electrónica compite con los gritos de los promotores y el olor a marihuana y sudor. John y Abdelavis se movían a través de la multitud como dos sombras proyectadas por una luz maligna. Llegaron al bar "The Black Lotus", un sitio subterráneo donde la luz es escasa y la moral es nula.
Los cuatro hombres de Seúl estaban sentados en una mesa al fondo, vigilando la entrada. No esperaban que John Too entrara por la cocina, y mucho menos que lo hiciera acompañado de una mujer que se movía a una velocidad que el ojo humano apenas podía procesar.
El enfrentamiento fue breve, brutal y carente de cualquier atisbo de heroísmo. John no era un héroe de acción; era un carnicero eficiente. Agarró al primero por el cabello y estrelló su rostro contra el borde de granito de la barra, un impacto que sonó como un coco rompiéndose. Antes de que los otros tres pudieran sacar sus armas, Abdelavis ya estaba sobre ellos.
Sus uñas rasgaron la garganta del segundo hombre en un movimiento semicircular. La sangre arterial salpicó las botellas de licor, brillando bajo las luces de neón. El tercero intentó disparar, pero John le rompió la muñeca con un puñetazo descendente y luego le hundió el cuchillo serrado en el abdomen, girándolo para asegurar que no hubiera recuperación posible.
El cuarto, el tal Han, quedó paralizado por el terror. No era John lo que lo asustaba, sino Abdelavis, que le sostenía el brazo con una fuerza sobrenatural mientras sus colmillos rozaban su yugular.
—Dile a tu jefa —susurró John, acercándose al rostro de Han, que estaba empapado en el sudor del miedo— que el contrato no terminó con dinero. Terminó con silencio. Si vuelve a enviar a alguien, no enviaré a su equipo de vuelta. Enviaré mi oscuridad a Seúl.
—Ella... ella está muerta —gimió Han—. Se suicidó hace tres días. Lee Min-ho la encontró en la bañera. Nos enviaron para limpiar a los testigos antes de que el escándalo saliera de Corea.
John se detuvo. Miró a Abdelavis. La noticia no le produjo alivio, solo una sensación de cierre frío. Kim, en su último acto de narcisismo psicopático, había decidido que si ella no podía poseer el mundo, nadie lo haría. Su muerte era el drama final de una vida construida sobre la mentira.
—Mátalo —dijo John con indiferencia—. No dejamos cabos sueltos.
Abdelavis cumplió con un movimiento seco de mandíbula. El silencio volvió al bar, solo roto por el beat lejano de la música en la calle.
IV. Epílogo Final:
Veinte días después, en una cabaña oculta en las montañas del norte de Tailandia, lejos del concreto de Bangkok y del cristal de Seúl, John Too observaba el amanecer. A su lado, Lira practicaba con un pequeño cuchillo, lanzándolo contra un tronco con una precisión aterradora para su edad.
Abdelavis salió de la cabaña, vestida con seda oscura, su piel brillando bajo la primera luz del sol, que no parecía afectarla de la misma forma que a los mitos.
—¿Qué sigue, John? —preguntó ella.
John cargó su pistola, el sonido metálico del cerrojo cerrándose fue su única respuesta inicial. Miró a la vampira y a la niña monstruo que él mismo había ayudado a crear.
—Seguimos moviéndonos. El mundo es un lugar grande y lleno de gente que necesita protección, o que necesita ser eliminada. Ahora tengo dos bocas que alimentar y un legado que forjar en sangre.
No había sentimientos tiernos. No había redención. Eran tres seres disfuncionales unidos por la violencia y la supervivencia. Kim Park era una sombra en el pasado, un recordatorio de que la locura humana es peligrosa, pero la oscuridad sobrenatural es eterna.
John Too, el hombre que no esperaba nada, finalmente tenía algo por lo que pelear: su propia estirpe de pesadillas.
Cualquiera que los viera desde la distancia solo vería a una familia extraña viajando por las carreteras de Asia. Pero los que miraran de cerca, sabrían que estaban viendo el fin de un mundo y el comienzo de una carnicería perfecta.Porque ellos vivían enmarcados absolutamente en el Sesgo de supervivencia, centrados en los ganadores e ignorando a los perdedores.El éxito deja pistas, el fracaso enseña lecciones y por eso estaban activos.
https://youtu.be/gsJ6fz2EMHY?si=3v8eOcWG-sb-e51F
FIN TOTAL DE LA SERIE
JOHN TOO
KATHY HUNG
LA OSCURIDAD NUNCA MUERE, SOLO CAMBIA DE NOMBRE.
Continua



.jpg)
.jpg)









.jpeg)


.jpeg)



No hay comentarios:
Publicar un comentario
Hola Amigos, Aquí Puedes Colocar tus comentarios de los posts