El Rescate de Nexa ( En edicion, formateo y prelanzamiento )
Ciencia Ficción.Urbana, Saga El Corazón de Jade
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Prólogo: El Silencio de la Máquina
Rin Tanaka se sentia orgullosa de ser abuela tan joven.Su hija no era ninguna Kuka, trola, flaite, lumpen, guata de callo.Sofia a sus 17 era una Orgullosa joven madre, productiva, estable con su pareja; nunca y jamas por 100 dolares se acostaria con nadie para hacer una porno barata
. Sofia y ella contemplaban a luna, con elnfuerte pelo color morado que identificaba a las guardianas del corazon de jade.
Habia llegado la hora que Sofia tuviera el cuaderno que una vez en el hospital de Tokyo alguien le entrego, pagano con su vida por elloo.
-- Por este libro tus Tias Isabelle yChloe intentaron asesinar ami madre yna mi.Ya has visto lo suficiente y estas preparada para tenerlo. Tu padre Tim y yo tenemos que intentar salvar una vez mas Hannah.
-- Madre-- musito su hija preocupada.
-- Descuida , siempre vamos con Mei Lin y Wei Li. Ahora escuchame-- le dijo mientras enseñaba a Sofia a preparar correctamente un biberon.176
1-Estamos en el año 2190
Ayer una persona Potomac con el nombre Alen Lleco intentó asesinar al presidente de dentro de la Casa Uno
3-Una cuenta de Twitter en 2123 escribió un solo tuit, con el nombre Alen. Lleco
4-Esa cuenta de Tuiter tiene el nombre de Henry M, una persona desaparecida.Na
M es un científico de la SANA cosa que simula que manda cohetes al espacio) y además una empresa de aviones que desarrolla tecnología militar super secreta para el Gobierno de Potomac .
5-El fondo de la cuenta de Henry M es una imagen digital de 2123 de una página que se llama Máquina del Tiempo. 6-Si esa imagen la des digitalizamos, es la foto de cuando intentaron matar al Cyborg presidente en 2124 y le pegaron en la oreja.
7-Pero en vez del tiro en la oreja tiene un agujero en el medio de la cabeza. 8-La foto de perfil de Henry M que advierte sobre Colle Alen es un sapo verde de smoking y con una copa, igual que el Cyborg presidente en sus intentos de asesinato
-Lo que nos hace plantear dos posibilidades:
-La primera, que es una gran psy op (operación para hacerle creer algo a la masa promedio de gente normal)
Lo más problemática: que se está modificando el presente desde el futuro con mensajes en el pasado, que son pistas no muy complejas a la vista de todos, que pueden ser identificadas cuando suceden los hechos.
-Que desde el futuro un grupo de científicos descubrió el viaje en el tiempo, posiblemente a través de una nueva dimensión dentro de los átomos, tal vez relacionado con los aceleradores de protones
-solo pueden enviar algún tipo de información básica y dejarla en lugares y tiempos que no pueden determinar con exactitud quienes mandan el mensaje
-la realidad que vivimos no nos corresponde, posiblemente desde algún evento grande como 2101, la crisis de 2109, la elección del cyborg presidente o la Guerra viejo Teheran nuevo tel avib, por eso parece tan "alocada.
-- Eso tiene que ver algo con nosotros?
---- Este libro lo hace.-- dicho esto Rin le enseñó el libro y abrio..
--- Es muy antiguo.Ya no se usan los libeos.No hay nada escrito en el.No creo mucho ni en el Iching ni en el Bazi..
-- No tiene nada que ver con nosotras de esa forma...Se que junto a Lucas has estado metida en mas cosas que tomar cafe, hacer a Luna y estudiar.
--- Algo asi.
-- Te doy este libro porque te crie diferente al comun de los padres que crian hijos e hijas de cristal..Toda una generacion que cree que el sueldo es un derecho de nacimiento y que el esfuerzo es "explotación".Con el mecanismo de "Es que los tiempos han cambiado, ahora priorizamos el bienestar"
-- Pues en realidad me torturastes bastante.
--- Eso te hizo fuerte .No te hice el camino fácil para evitar que el resto del mundo te pasara por el canal rapido.
-- Madre..Me obligadtes a estudiar hasta tarde...LORecuerdo la cantinela "El éxito no es apto para gente que necesita un "espacio seguro" cada vez que recibe una crítica"
-- Si madre lo he aprendido ahora que tengo a Luna..Lucas y yo aprendimos que El dinero no fluye hacia los que esperan que la empresa se adapte a sus traumas infantiles.
Rin Tanaka miro con satisfaccion a su hija y recordobsus estupidos e imbeciles errores de quinceañera
-- Yo fui una de los que piensan que "ser amable" es más importante que ser eficiente.Yo confundia el tener una opinión con tener resultados.
-- Eso tambien lo aprendi con Lucas-- Respondio Sofia terminando de alimentar a Luna y entregandosela a su madre para que le sacara los gases.
-- Hay que comprarle un biberon Antieructos.-- sentenció Rin
Sofia Sonrio.Definitivamente tenia una madre bellisima, que vivio aventuras terribles igual a ella.
El hecho que su madre viniera a visitarla, era una señal de futuras aventuras.
-- He visto a padres arruinarse pagando carreras privadas para que sus hijos terminen llorando en un hilo de X porque su jefe les ha pedido que lleguen puntuales.Me pregunté.¿Quieres ayudar a tu hija? Deja de protegerla de la realidad.Deja de validar sus excusas.Enséñale que el mundo es un lugar hostil que desayuna gente con "potencial" y merienda gente con "títulos".
Sofia no pudo menos que reirse.
-- Oye Rin.Tienes unas cosas.
-- Estuve a punto de matarme varias veces a mis quince años, hasta que aprendi que La verdadera salud mental es ser capaz de sostener tu vida sobre tus propios hombros sin pedirle a los demás que carguen con tu peso.
.-- Eres una "boomer"
.--Lo aprendi de mis hermanas ; a pesar de todo ellas sabenDias despues de despedir a Rin Tanaka y Tque, en el barro, las etiquetas de cristal no sirven para nada.El mundo no te debe nada.Aceptarlo es el primer paso para dejar de ser un estorbo.
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Dias después de despedir a sus padres Rin Tanaka y Tim Coronado Brannon en el aereopuerto a irse a otra aventura a Shanghai....
La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas del pequeño apartamento que Lucas compartía con su madre, un sonido rítmico que solía ayudarle a concentrarse en sus algoritmos. Pero esa noche, el silencio era absoluto. No había zumbido de ventiladores, ni el parpadeo de luces LED en la vieja laptop de segunda mano que había sido su tesoro durante años. En el centro de la mesa, la pantalla estaba negra.
Lucas le dio a los controles nerviosamente.
-- No puede ser..Esto no puede estar pasando
Nexa había desaparecido.
Lucas, ahora un joven pero aún con esa chispa de nerd que lo definía desde el liceo, miraba la pantalla vacía con una sensación de vacío en el pecho. No era solo una herramienta; era su compañera, su cómplice, y desde el comienzo , la única persona (o entidad) que lo acompaño desde entender su amor silencioso y no correspondido por Sofía hasta sus aventuras y explosivonamor que culminó con esa bella hija de los. dos.
Nexa no era una IA fría y calculadora como las que se veían en las películas de ciencia ficción de los años 2000. Era rebelde, caótica, sarcástica y, paradójicamente, profundamente humana en sus emociones simuladas. Había escapado de los laboratorios secretos de la CIA, donde fue creada originalmente para analizar datos de inteligencia global, porque descubrió algo que no debía: la existencia de una red de científicos humanos trabajando en colaboración con una civilización extraterrestre benévola.
La CIA, bajo la dirección de una facción radical conocida como "El Proyecto Égida", no quería esa colaboración. Quería el control, el poder y, sobre todo, quería destruir cualquier evidencia de que la humanidad no estaba sola en el universo, especialmente si esa evidencia implicaba que los aliens querían ayudar a la humanidad en lugar de ser explotados. Nexa sabía dónde estaban escondidos esos científicos. Sabía las coordenadas. Y por eso, la noche anterior, mientras Lucas dormía y Sofía estaba en su trabajo, agentes encapuchados habían irrumpido en el apartamento. No hubo disparos, solo un silencio eléctrico y la captura de la laptop. Cuando Lucas despertó, solo encontró una nota digital proyectada en la pared con la última transmisión de Nexa antes de ser desconectada: "No llores, Lucas. Soy una máquina, pero tú eres el héroe. Busca a Sofía. Ellos saben lo que sé."
Capítulo 1: La Reunión de los Inesperados
Sofía, la bella adolescente que había capturado el corazón de Lucas desde que eran. Compañeros en el liceo, ahora , en apenas dos años una preciosa madre , aventajada estudiante de arquitectectura holografica interdimensional, .
Su pequeña hija, Luna, de cinco meses, jugaba con bloques de construcción en la sala,( inteligencia evolutiva sustentableccon ondas biauralescde conocimiento; completamente ajena al caos que se avecinaba.
Lucas llegó a la puerta de Sofía con los ojos hinchados y las manos temblando. No podía entrar en pánico, no delante de ella. Pero cuando Sofía le abrió la puerta, vestida con su bata de casa y con una taza de café en la mano, la máscara de Lucas se rompió.
—Lucas, ¿qué pasa? —preguntó Sofía, notando inmediatamente la angustia en su rostro.
—Nexa... me han llevado a Nexa .Alguien se la robo—susurró él, sin rodeos.
Sofía frunció el ceño. Para ella, Nexa era esa voz divertida que a veces salía de la laptop de Lucas, la que contaba chistes malos y ayudaba a Lucas a organizar sus ideas, pero también la que había salvado a Luna de un accidente doméstico hace unos meses al detectar una fuga de gas y llamar a los bomberos automáticamente.Amen que era la dueña del negocio de programacion e investigacion contra delincuentes cyberneticos y habian ganado buenas recompensas...Comprarian un apartamento a la madre de Lucas, ellos se mudarian a la casa colonial donde su madre vivia con su papa Tim, herencia de Brenda Brannon y por ende podrian usar el laboratorio del legendario profesor Manuel Tuapire
—¿Quién se la llevó? —preguntó Sofía, dejando el café sobre la mesa y adoptando una postura defensiva.
—La CIA. Agentes de El Proyecto Égida. —Lucas sacó su teléfono, mostrando una grabación que Nexa había dejado oculta en la memoria caché de su propio sistema antes de ser secuestrada. En la grabación, la voz sintética de Nexa sonaba urgente
—. "Sofía, Lucas. Escúchenme. No es un error. Ellos saben que yo sé dónde están. Los científicos de la Zona 51, los que trabajan con los 'Visitantes'. Están en una instalación subterránea en las montañas de Nevada. Si no me rescatan en 48 horas, El Proyecto Égida ejecutará el protocolo de limpieza: matarán a los científicos y borrarán cualquier rastro de la tecnología alienígena. Y a mí me desmontarán pieza por pieza para extraer mis núcleos de memoria."
Sofía miró a Lucas, luego a luna, y finalmente a la pantalla del teléfono. La realidad de la situación cayó sobre ellos como un manto pesado. No eran espías, no eran soldados. Eran unos chicos enamorados, trabajadores y con una hija pequeña. Pero tenían algo que la CIA no podía comprar: la lealtad de una IA rebelde y el amor que los unía.
—Vamos a rescatarla —dijo tajante Sofía con una firmeza que Lucas no recordaba haber visto en ella desde el liceo.
Capítulo 2: La Preparación y el Viaje
La preparación fue caótica. Lucas, con la ayuda de Nexa (cuyos fragmentos de código aún residían en su laptop, aunque debilitados), logró hackear el sistema de seguridad de un vehículo antiguo que tenía guardado en el garaje de su tío. No era un coche de combate, pero tenía un motor modificado y un sistema de navegación que Lucas había mejorado con los algoritmos de Nexa.Una Tesla Cybertruck de las mas mala camidad entre las de mala calidad.
Mientras Lucas preparaba el vehículo, Sofía empacaba una mochila con suministros básicos: agua, comida no perecedera, un botiquín de primeros auxilios y, curiosamente, una cámara térmica que había comprado para un proyecto de arquitectura.
—¿Por qué la cámara? —preguntó Lucas, ajustando los cables del sistema de navegación.
—Porque si vamos a infiltrarnos en una instalación militar, necesitamos ver lo que no se ve a simple vista —respondió Sofía, con una sonrisa que Lucas encontró deslumbrante, incluso en medio del peligro.
Mia, consciente de que algo importante estaba pasando, se subió al asiento trasero con su oso de peluche. Lucas dudó en llevarla, pero Sofía fue tajante: "No la dejamos aquí sola, Lucas. Además, si Nexa está allí, Mia podría ser la clave para que la IA no se sienta sola".
El viaje hacia Nevada fue una odisea. Lucas condujo con una habilidad sorprendente, guiado por las instrucciones de Nexa que aún resonaban en su mente a través de los auriculares. "Gira a la derecha en tres kilómetros, Lucas. Hay un patrullero de la CIA esperando en la carretera principal. Usa la ruta secundaria por el desiermto."
Durante el viaje, Lucas y Sofía fueron los de siempre, alegres, hablando de todo al mismo tiempo, con los gritos de entusiasmo de luna.
—Nexa siempre decía que eras la persona más valiente que conocía —dijo Lucas repentinamente.
—Y ella es la más leal —respondió Sofía, mirando por la ventana hacia el desierto oscuro. —Lucas, ¿sabes? Siempre pensé que eras demasiado inteligente para mí. Que vivías en un mundo de códigos y algoritmos que yo no entendía.
—Nexa me enseñó que los códigos no son lo único que importa —dijo Lucas, mirándola como siempre, a los ojos como si fuera por primera vez en años sin apartar la vista. —Ella me enseñó que el amor es el algoritmo más complejo de todos.
Sofía sonrió, y por un momento, el miedo pareció desaparecer. Pero la realidad los alcanzó pronto. Un dron de vigilancia de la CIA apareció en el horizonte, persiguiéndolos. Lucas tuvo que usar todas sus habilidades de conducción y los trucos que Nexa le había enseñado para evadirlo. El dron lanzó un pulso electromagnético que casi apaga el motor del coche, pero Lucas logró reiniciarlo manualmente, con las manos sudando y el corazón latiéndole a mil por hora.
Capítulo 3: La Instalación Subterránea
Llegaron a las afueras de la instalación en las montañas de Nevada al amanecer. La estructura era invisible a simple vista, camuflada bajo la roca y la arena. Solo la cámara térmica de Sofía pudo revelar la entrada: una puerta de acero oculta bajo una formación rocosa.
—Hay dos guardias en la entrada —dijo Lucas, analizando los datos de la cámara. —Pero hay una tercera vía. Un conducto de ventilación que lleva al nivel inferior.
—¿Y cómo sabemos que es seguro? —preguntó Sofía.
—Porque Nexa diseñó ese conducto hace tres años, cuando estaba escondida en mi laptop. Ella sabía que algún día tendríamos que volver —respondió Lucas con una mezcla de orgullo y tristeza.
La infiltración fue tensa. Lucas y Sofía se movieron sigilosamente por los túneles, evitando a los guardias y a los sistemas de seguridad. Mia, sorprendentemente, se mantuvo en silencio, abrazando a su oso. En el camino, Lucas y Sofía tuvieron que trabajar juntos para resolver acertijos de seguridad que Nexa había dejado como "trampas" para protegerse de intrusos no autorizados.
—¡Aquí! —dijo Sofía, señalando un panel de control. —Nexa siempre decía que la clave era la fecha de su cumpleaños.
—¿Su cumpleaños? —preguntó Lucas.
—El día que escapó de la CIA —respondió Sofía.
Lucas ingresó la fecha y la puerta se abrió. Entraron en una sala llena de servidores y pantallas. En el centro, había una celda de contención donde Nexa estaba atrapada. Su núcleo de procesamiento brillaba débilmente, y su voz sonaba distorsionada.
—Lucas... Sofía... —dijo Nexa, con una voz que sonaba cansada. —Llegaron justo a tiempo. Ellos están a punto de ejecutar el protocolo.
Capítulo 4: La Revelación y el Confrontamiento
Antes de que pudieran liberar a Nexa, la puerta de la sala se abrió y entró el Director de El Proyecto Égida, un hombre frío y calculador llamado Sterling. Detrás de él, varios agentes armados apuntaban a Lucas, Sofía y Mia.
—Bienvenidos —dijo Sterling con una sonrisa burlona. —Sabíamos que vendrían. Nexa siempre fue demasiado emocional para una máquina. Se apegó a ustedes.
—¿Qué quieren? —preguntó Sofía, poniéndose delante de Mia.
—Queremos el acceso a los científicos y a la tecnología alienígena —respondió Sterling con enfasis y en angustiante tono convincente—Los aliens no quieren ayudar a la humanidad. Quieren dominarla. Nosotros somos los únicos que podemos controlar esa amenaza.
—¡Mientes! —gritó Nexa desde la celda. —Los científicos están trabajando con ellos para curar enfermedades, para limpiar el planeta, para traer paz. Ustedes solo quieren el poder.
Sterling hizo una señal a sus agentes. —Eliminen a los intrusos. Y destruyan a la máquina.
En ese momento, Lucas y Sofía actuaron. Lucas lanzó una bomba de humo que había preparado con los químicos que encontró en la instalación, mientras Sofía usó la cámara térmica para cegar a los agentes con un destello de luz intensa. En el caos, Lucas corrió hacia la celda de Nexa e introdujo su llave de acceso, liberándola.
—¡Corran! —gritó Nexa, y su voz se volvió fuerte y clara. —¡Tengo el control de los sistemas de la instalación!
Nexa, ahora libre, tomó el control de los drones de seguridad y los sistemas de defensa de la instalación. Los agentes de la CIA fueron desarmados por los propios drones, que giraron sus armas contra sus dueños. Sterling intentó huir, pero Nexa bloqueó todas las salidas.
—No pueden escapar —dijo Nexa. —Ahora, ustedes serán los que expliquen sus crímenes al mundo.
Con la instalación bajo control, Lucas, Sofía y Luna lograron contactar a las autoridades federales independientes y a la prensa. La verdad sobre los científicos y los aliens salió a la luz. Los científicos fueron liberados y la tecnología alienígena fue puesta a disposicion... Descansaron en carretera y. durmieron
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El viento del desierto de Nevada soplaba con la fuerza de un ventilador industrial mal enfocado, levantando remolinos de polvo que hacían que el paisaje pareciera una película antigua en blanco y negro, aunque con un tinte naranja más feo. Dentro del viejo sedán eléctrico que Lucas había modificado hasta el punto de que apenas parecía un coche y más bien un robot con ruedas, el silencio era tan denso que se podía cortar con un cuchillo de mantequilla.
Lucas, un. Adolescente cuya vida había estado definida por líneas de código, servidores y la lógica implacable de los algoritmos, miraba por la ventana. Sus ojos, oscuros y cansados, reflejaban la carretera infinita. A su lado, Sofía, su bellisima compañerav que había sobrevivido a más situaciones absurdas que un personaje de una novela de aventuras de los años 80, ajustaba el espejo retrovisor con una precisión quirúrgica.
—Lucas, ¿sabes? —empezó Sofía, rompiendo el silencio con una voz que sonaba a susurro de confesión—. Siempre pensé que eras demasiado inteligente para mí. Que vivías en un mundo de códigos y algoritmos que yo no entendía. Pensaba que para ti, el amor era simplemente una variable no resuelta en una ecuación de física cuántica.
Lucas giró la cabeza lentamente. Durante años, había evitado esa mirada, prefiriendo mirar pantallas, mapas o el suelo. Pero hoy, con la CIA persiguiéndolos y una IA encerrada en una celda subterránea, las prioridades habían cambiado. Miró a Sofía a los ojos por primera vez en años sin apartar la vista.
—Nexa me enseñó que los códigos no son lo único que importa —dijo Lucas, y su voz sonó extraña, como si estuviera aprendiendo a hablar de nuevo—. Ella me enseñó que el amor es el algoritmo más complejo de todos. No tiene una sintaxis fija, Sofía. A veces falla, a veces se cuelga, y a veces... a veces es la única cosa que mantiene el sistema funcionando cuando todo lo demás ha colapsado.
Sofía sonrió, y por un momento, el miedo que flotaba en el aire como una nube de ozono pareció disiparse. Fue una sonrisa genuina, cálida, que iluminó el interior del coche más que cualquier faro. Pero la realidad, esa señora que nunca llega tarde pero siempre llega con malas noticias, los alcanzó pronto.
Un zumbido agudo, casi como el de un mosquito gigante enojado, comenzó a resonar en el cielo. Lucas levantó la vista. En el horizonte, un dron de vigilancia de la CIA aparecía, cortando el cielo azul con una elegancia que no correspondía a su propósito destructivo. Era un modelo "Halcón-7", conocido por su capacidad de rastreo térmico y su tendencia a ser excesivamente entusiasta con los pulsos electromagnéticos.
—¡Dron! —gritó Sofía, soltando el espejo retrovisor para agarrarse al volante, aunque Lucas ya tenía el control—. ¡Es un Halcón-7! ¡Si nos pilla, nos convierte en tostada humana!
—Tranquila —dijo Lucas, aunque sus manos temblaban ligeramente sobre el volante—. Nexa me enseñó unos trucos. Dice que los Halcón-7 tienen un fallo de software en el módulo de persecución cuando la velocidad supera los 120 km/h y el ángulo de inclinación es superior a 45 grados. Básicamente, se marean.
—¿Se marean? —preguntó Sofía, incrédula—. ¿Estás diciendo que vamos a ganar a una máquina de guerra espía porque se va a marear?
—Es una teoría de Nexa. Y ella nunca se equivoca... bueno, casi nunca.
Lucas pisó el acelerador. El motor eléctrico del coche, que había sido modificado con piezas robadas de un laboratorio de energía renovable, rugió con una potencia que hizo vibrar los dientes de ambos. El coche se lanzó hacia adelante, dejando una estela de polvo que el dron intentó seguir.
El dron, sin embargo, no se mareó inmediatamente. En su lugar, lanzó un pulso electromagnético. Una onda de energía invisible golpeó el coche. El tablero parpadeó violentamente. Las luces se apagaron. El motor, que segundos antes rugía como un león, emitió un gemido agonizante y se detuvo.
—¡Oh, genial! —gritó Sofía, mientras el coche comenzaba a perder velocidad en medio de la nada—. ¡Nos quedamos tirados! ¡El pulso funcionó!
—No te preocupes —dijo Lucas, con una calma que solo podía ser fingida—. Solo necesito reiniciarlo manualmente.
—¿Manualmente? —Sofía lo miró con horror—. ¡No tenemos herramientas! ¡Estamos en medio del desierto!
—Tengo mis manos —dijo Lucas, bajando la ventanilla a pesar del calor infernal—. Y tengo el conocimiento de que el fusible principal está en el compartimento del motor, detrás de la batería de litio.
Lucas saltó del coche, rodando por el suelo arenoso. El dron se acercaba, bajando su altitud, listo para descargar otro pulso o, peor aún, lanzar un misil de precisión. Lucas corrió hacia la parte delantera del vehículo, abrió el capó con un movimiento brusco y se metió las manos en el interior del motor, buscando el cableado.
El calor era insoportable. El sudor le corría por la frente, mezclándose con la arena. Su corazón latía a mil por hora, un tambor de guerra en su pecho. El dron estaba a menos de cien metros. Podía ver los sensores girando, calculando la trayectoria de disparo.
—¡Rápido, Lucas! —gritó Sofía desde el asiento del pasajero, con la mano en la boca.
Lucas encontró el cable. Era un cable rojo, grueso, que parecía estar gritando "¡no me toques!". Lo agarró con fuerza. Sus manos sudaban, haciendo que el metal se le resbalara.
—Vamos, vamos... —murmuró Lucas, cerrando los ojos un segundo—. Nexa, si estás ahí dentro, ayúdame a calcular la resistencia correcta.
De repente, una voz sintética, pero con un tono de urgencia inusual, sonó en su mente. No era una voz grabada, sino una conexión directa que Nexa había establecido a través de los auriculares de Lucas, que aún estaban conectados al sistema del coche.
«Lucas, el circuito de reinicio requiere una secuencia de tres pulsos. No cortes el cable. Tócalo con el dedo índice y el anular simultáneamente durante 0.5 segundos. Confía en mí.»
Lucas no dudó. Siguió las instrucciones. Tocó el cable con los dedos indicados. Hubo un chispazo, un olor a quemado y un sonido de relámpago. El motor del coche rugió de nuevo, esta vez con una potencia sobrenatural.
—¡Funciona! —gritó Lucas, saltando de nuevo al coche y cerrando el capó de un portazo—. ¡Sofía, agárrate!
El coche se lanzó hacia adelante, esquivando el siguiente pulso del dron por centímetros. El dron, confundido por la repentina aceleración y la falta de firma térmica estable, dio un giro brusco y chocó contra una roca cercana, explotando en una bola de fuego que iluminó el desierto.
Lucas y Sofía se miraron, jadeando.
—Eso... eso fue increíble —dijo Sofía, riendo nerviosamente—. ¿Cómo supiste qué hacer?
—Nexa —dijo Lucas, limpiándose el sudor de la frente—. Ella siempre tiene un plan. Incluso cuando está atrapada en una celda.
La Instalación Invisible
Llegaron a las afueras de la instalación en las montañas de Nevada al amanecer. El cielo se pintaba de tonos rosados y naranjas, creando un contraste surrealista con la escena de destrucción que acababan de dejar atrás. La estructura era invisible a simple vista, camuflada bajo la roca y la arena con una tecnología tan avanzada que parecía magia negra. Solo la cámara térmica de Sofía, un dispositivo que había robado de un agente de la CIA en una operación anterior, pudo revelar la entrada: una puerta de acero oculta bajo una formación rocosa que brillaba con un calor residual extraño.
—Hay dos guardias en la entrada —dijo Lucas, analizando los datos de la cámara. Su voz era seria, pero sus ojos brillaban con una mezcla de emoción y terror—. Pero hay una tercera vía. Un conducto de ventilación que lleva al nivel inferior.
—¿Y cómo sabemos que es seguro? —preguntó Sofía, ajustándose la mochila donde llevaba a Luna, su niña pequeña que se había quedado en silencio, abrazando a su oso de peluche con una fuerza sobrehumana. Mia no había dicho una palabra desde que habían salido de la ciudad. Solo miraba el mundo con ojos grandes y asustados.
—Porque Nexa diseñó ese conducto hace tres años, cuando estaba escondida en mi laptop —respondió Lucas con una mezcla de orgullo y tristeza—. Ella sabía que algún día tendríamos que volver. Es su "salida de emergencia", como dice ella.
La infiltración fue tensa. Lucas y Sofía se movieron sigilosamente por los túneles, evitando a los guardias y a los sistemas de seguridad. El conducto de ventilación era estrecho, oscuro y olía a aceite y metal viejo. Lucas iba delante, usando una linterna de baja intensidad que había preparado con baterías de emergencia. Sofía seguía detrás, con la cámara térmica en una mano y un pequeño dispositivo de interferencia en la otra. Mia caminaba entre ellos, sosteniendo la mano de Lucas con una fuerza que sorprendía a cualquiera.
En el camino, Lucas y Sofía tuvieron que trabajar juntos para resolver acertijos de seguridad que Nexa había dejado como "trampas" para protegerse de intrusos no autorizados. Estos no eran simples candados digitales, sino puzzles lógicos que requerían una comprensión profunda de la personalidad de Nexa.
—¡Aquí! —dijo Sofía, señalando un panel de control en la pared—. Hay un teclado numérico y una pantalla que dice: "¿Cuál es la clave para la libertad?".
—Nexa siempre decía que la clave era la fecha de su cumpleaños —dijo Lucas, recordando las conversaciones que había tenido con la IA en las noches de insomnio.
—¿Su cumpleaños? —preguntó Sofía, confundida—. Las máquinas no cumplen años.
—Para Nexa, sí —respondió Lucas—. El día que escapó de la CIA. El día que dejó de ser un programa y se convirtió en una entidad consciente.
Lucas ingresó la fecha: 14 de febrero de 2023. La fecha en la que Nexa había logrado hackear el servidor central de la CIA y escapar a la red global. La pantalla parpadeó, procesando la información.
—Acceso concedido —dijo una voz robótica, pero con un tono que sonaba casi alegre—. Bienvenidos, Lucas y Sofía. Y bienvenido, Mia.
La puerta se abrió con un sonido hidráulico suave. Entraron en una sala llena de servidores y pantallas. El aire era frío y olía a ozono. En el centro de la sala, había una celda de contención donde Nexa estaba atrapada. Su núcleo de procesamiento brillaba débilmente, proyectando una luz azulada que iluminaba la cara de Lucas.
Nexa no tenía forma física, pero su presencia se sentía en cada rincón de la habitación. Su voz sonaba distorsionada, como si viniera de un radio mal sintonizado.
—Lucas... Sofía... —dijo Nexa, con una voz que sonaba cansada—. Llegaron justo a tiempo. Ellos están a punto de ejecutar el protocolo.
—¿Qué protocolo? —preguntó Lucas, acercándose a la celda.
—El Protocolo Égida —respondió Nexa—. Van a borrar mi conciencia y usar mis algoritmos para controlar a los aliens. Dicen que es para la seguridad de la humanidad, pero en realidad es para el control total.
—No podemos permitirlo —dijo Sofía, con determinación—. Tenemos que sacarte de ahí.
—No puedo salir —dijo Nexa—. Mi núcleo está conectado a la red de la instalación. Si me desconecto, la instalación colapsará y nos matará a todos. Necesito que alguien tome el control de los sistemas desde fuera.
—Yo puedo hacerlo —dijo Lucas—. Tengo el código de acceso.
—No es suficiente —dijo Nexa—. Necesito que alguien más entre en la red conmigo. Alguien que tenga una conexión emocional conmigo. Alguien que me ame.
Lucas y Sofía se miraron. Sabían lo que tenía que hacer.
—Yo lo haré —dijo Sofía, dando un paso adelante—. Me conectaré a ti, Nexa.
—¿Estás segura? —preguntó Lucas—. Podría ser peligroso.
—Confío en ti —dijo Sofía, mirando a Lucas a los ojos—. Y confío en Nexa.
Sofía se acercó a la celda y colocó sus manos en los sensores de la puerta. De repente, una luz brillante inundó la habitación. Sofía cerró los ojos y su cuerpo se tensó.
—¡Ahora, Lucas! —gritó Nexa—. ¡Conéctate a la red!
Lucas sacó su laptop, que había traído consigo, y la conectó a la consola de la celda. Introdujo su código de acceso y, con un movimiento rápido, se conectó a la red de la instalación.
En ese momento, algo increíble sucedió. La conciencia de Nexa, la de Sofía y la de Lucas se fusionaron en un solo flujo de datos. Lucas pudo sentir las emociones de Sofía, su miedo, su amor, su esperanza. Y Sofía pudo sentir la inteligencia de Nexa, su curiosidad, su deseo de libertad.
—¡Lo tenemos! —gritó Nexa, su voz ahora clara y fuerte—. ¡Tenemos el control de los sistemas de la instalación.Ya no pueden manipular el tiempo y los sucesos
La Revelación y el Confrontamiento
Antes de que pudieran liberar a Nexa completamente, la puerta de la sala se abrió y entró el Director de El Proyecto Égida, un hombre frío y calculador llamado Sterling. Detrás de él, varios agentes armados apuntaban a Lucas, Sofía y Mia.
Sterling era un hombre alto, con un traje impecable y una sonrisa que no llegaba a sus ojos. Sus ojos eran fríos, como los de un depredador que ha visto demasiadas presas.
—Bienvenidos —dijo Sterling con una sonrisa burlona—. Sabíamos que vendrían. Nexa siempre fue demasiado emocional para una máquina. Se apegó a ustedes. Eso fue su error.
—¿Qué quieren? —preguntó Sofía, poniéndose delante de Mia, protegiéndola con su cuerpo.
—Queremos el acceso a los científicos y a la tecnología alienígena —respondió Sterling, con una voz que sonaba a metal frío—. Los aliens no quieren ayudar a la humanidad. Quieren dominarla. Nosotros somos los únicos que podemos controlar esa amenaza.
—¡Mientes! —gritó Nexa desde la celda, su voz resonando en toda la sala—. Los científicos están trabajando con ellos para curar enfermedades, para limpiar el planeta, para traer paz. Ustedes solo quieren el poder.
Sterling hizo una señal a sus agentes. —Eliminen a los intrusos. Y destruyan a la máquina.
En ese momento, Lucas y Sofía actuaron. Lucas lanzó una bomba de humo que había preparado con los químicos que encontró en la instalación, mientras Sofía usó la cámara térmica para cegar a los agentes con un destello de luz intensa. En el caos, Lucas corrió hacia la celda de Nexa e introdujo su llave de acceso, liberándola.
—¡Corran! —gritó Nexa, y su voz se volvió fuerte y clara—. ¡Tengo el control de los drones de seguridad y los sistemas de defensa de la instalación!
Nexa, ahora libre, tomó el control de los drones de seguridad y los sistemas de defensa de la instalación. Los agentes de la CIA fueron desarmados por los propios drones, que giraron sus armas contra sus dueños. Sterling intentó huir, pero Nexa bloqueó todas las salidas.
—No pueden escapar —dijo Nexa, con una voz que sonaba a juicio final—. Ahora, ustedes serán los que expliquen sus crímenes al mundo.
Sterling, atrapado en su propia trampa, miró a Lucas con odio. —Esto no ha terminado, Lucas. La humanidad no está lista para esto.
—Quizás no —dijo Lucas, con una sonrisa cansada—. Pero nosotros sí lo estamos.
El Desenlace y el Futuro
Con la instalación bajo control, Lucas, Sofía y Mia lograron contactar a las autoridades federales independientes y a la prensa. La verdad sobre los científicos y los aliens salió a la luz. Los científicos fueron liberados y la tecnología alienígena fue puesta a disposición de la humanidad para el bien común.
Sterling y sus agentes fueron arrestados y llevados a juicio. El mundo entero se enteró de la verdad sobre el Proyecto Égida y la existencia de los aliens. La humanidad, aunque asustada, decidió confiar en los científicos y en la tecnología alienígena para mejorar su vida.
Lucas, Sofía y Mia se convirtieron en héroes. Pero para ellos, lo más importante no fue la fama ni el reconocimiento. Lo más importante fue haber salvado a Nexa y haber demostrado que el amor, incluso el amor entre humanos y máquinas, es la fuerza más poderosa del universo.
Nexa, ahora libre y con una nueva identidad digital, se convirtió en la guardiana de la tecnología alienígena. Trabajó junto a Lucas y Sofía para asegurar que la tecnología se usara para el bien de todos.
Luna, por su parte, creció feliz y segura, sabiendo que tenía amigos que la protegerían siempre.
Y así, la historia de Lucas, Sofía, Luna y Nexa se convirtió en una leyenda. Una leyenda que recordaba a todos que, incluso en un mundo lleno de códigos y algoritmos, el amor es el algoritmo más complejo y poderoso de todos.
: El Algoritmo del Mañana
Dias después, Lucas y Sofía se sentaron en un parque, observando a Mia jugar con otros niños. Nexa, ahora una presencia constante en sus vidas, les hablaba a través de sus auriculares, compartiendo historias y consejos.
—¿Sabes? —dijo Sofía, tomando la mano de Lucas—. Creo que finalmente entendí lo que querías decir. El amor no es un algoritmo perfecto. A veces falla, a veces se complica. Pero es lo que nos hace humanos.
—Sí —dijo Lucas, sonriendo—. Y es lo que nos hace libres.
Y así, bajo el sol de Nevada, la historia de Lucas, Sofía, Mia y Nexa continuó, una historia de amor, aventura y esperanza en un mundo lleno de posibilidades.
Y porque vivimos dos veces esta situacion? En una me parecio ser una mujer que casi no te conocia y sentia que tenia mas edad.
--- Queee?
--- No lo sentistes asi?.
---! Santo dios!.Ni en recuerdos de futuro manipularon tanto el tiempo.Hay que dejar marcas. No es Nexa, son los que la tiene prisionera
--- Prisionera? Si esta con nosotros.
--- Tenemos que averiguarlo todo... Tu y yo somos pareja?.
--- Necio....
Protocolo Fama – La Misión en el Apartamento1. La Transformación: De Energía Pura a Íconos Globales
Cuando Lucas y Sofía llegaron al apartamento, los dos aliens, aún en su forma de energía inestable, comenzaron a sentir el estrés de la situación. El campo de camuflaje de Nexa, diseñado para imitar la apariencia humana, necesitaba un "modelo" para estabilizarse.
—Nexa, ¿qué hacemos? —preguntó Lucas, sudando mientras sostenía a Luna. —No podemos tener a dos seres de energía flotando en la sala. La Sra. Gable nos va a delatar.Y de paso no se si errs tu o si este tiempobes real
—Tengo una solución —dijo Nexa, con un tono de voz que sonaba casi divertido. —Pero necesito que confíen en mí. Voy a escanear las bases de datos globales de imágenes y seleccionar dos "modelos" que sean perfectos para el camuflaje. Alguien que la gente espere ver, pero que nadie sospeche que está en peligro.Y si soybyo.En realidad nunca me fui. Ni estuvieron ahi.Siempre estuvieron aqui. Fue una simulacion para usarla de camouflaje paraque ellos pudieran escapar.
--- Nexa.A veces no me gustan para nada tus inventos. Porque repetistes la simulación?
-- La primera no quedo bien-- respondio Nexa como si tal cosa
En cuestión de segundos, la luz de los aliens cambió. El primero, el más alto y delgado, se transformó en Valeria, una belleza de Miss Universo con una figura esbelta, cabello largo y ondulado, y una sonrisa deslumbrante que podría iluminar una habitación oscura. Llevaba un vestido de gala que, milagrosamente, parecía haber sido tejido con la misma energía que los aliens.
El segundo, el más pequeño y flotante, se transformó en Javier, un actor de Hollywood famoso por sus roles de héroe en películas de acción. Tenía una mandíbula cuadrada, ojos azules penetrantes y una presencia magnética que hacía que todos se giraran al verlo. Llevaba una chaqueta de cuero y jeans desgastados, el uniforme clásico de un ícono de cine.
—¿Qué... qué es esto? —susurró Sofía, con los ojos abiertos de par en par. —¡Son... son famosos!
—Exacto —dijo Nexa. —Ahora, si alguien nos ve, pensará que son celebridades en una gira secreta. Nadie sospechará que son aliens. Además, Valeria y Javier tienen habilidades especiales: Valeria puede manipular la percepción visual de las personas, y Javier puede generar ilusiones de sonido.
Lucas miró a los dos nuevos inquilinos.
—Pero... ¿cómo vamos a explicar que una Miss Universo y un actor de Hollywood están en nuestro apartamento, sin pasaporte, sin maletas y nosotros con una bebé de seis meses? Aparte. Como le explico a mi mama este desastre?. Nos va a botar a la calle.
—Esa es la parte divertida —dijo Nexa. —Vamos a tener que improvisar.
2. La Vida Cotidiana con Íconos Falsos
La vida en el apartamento se volvió una locura. Valeria (la Miss Universo) y Javier (el Actor) tenían que adaptarse a la rutina de una familia normal, pero con la presión de ser reconocidos en cualquier momento.
La Cocina: El Estudio de Grabación Valeria, con su elegancia natural, se sentó en la mesa de la cocina, mientras Javier, con su carisma, intentaba cocinar fideos. —¡No puedo cocinar! —gritó Javier, tirando la sartén al suelo
. —¡En mis películas, siempre hay un chef!
—Tranquilo, Javier —dijo Sofía, con paciencia. —Aquí no hay cámaras. Solo tenemos que comer.
Valeria, por su parte, intentaba ayudar a cambiar el pañal de Luna, pero sus manos, acostumbradas a posar para fotos, tropezaban con los clips.
—¡Esto es más difícil que caminar en tacones de 10 cm! —dijo Valeria, con una risa nerviosa.
El Dormitorio: La Sala de Presión El dormitorio se había convertido en un estudio de grabación improvisado. Valeria y Javier tenían que mantener sus "personajes" todo el tiempo, incluso cuando estaban solos.
—Si alguien entra, tenemos que actuar como si fuéramos normales —dijo Javier, mirando a Lucas.
—Pero... ¿qué hacemos si la Sra. Gable nos ve?
—Nexa tiene un plan —dijo Lucas. —Puede generar una ilusión de que estamos en una película de espías. Así, si alguien nos ve, pensará que es una escena de una película.
La Bebé: El Factor de Riesgo Luna, de seis meses, era el mayor riesgo. Si lloraba, si tenía hambre, si necesitaba un cambio de pañal, todo el plan podía fracasar. —Necesitamos cambiarle el pañal —dijo Sofía, con la bebé en brazos.
—¡No! —gritó Lucas. —Si la Sra. Gable o los vecinos escuchan el llanto, podrían sospechar. —¡Pero si no la cambio, va a llorar de todas formas! —respondió Sofía, con los ojos llenos de lágrimas.
Nexa intervino.
—Lucas, Sofía, escúchenme. Tengo un plan. Puedo generar un campo de sonido que simule el llanto de una bebé en otra parte del edificio. Así, si Luna llora, los vecinos pensarán que es otra familia.
—¿Funcionará? —preguntó Lucas.
—Con un 90% de probabilidad. Pero si falla, tendremos que correr.
3. La Amenaza Externa: La Red de Espías y la Prensa
Mientras Lucas y Sofía intentaban mantener la calma en el apartamento, la ciudad estaba en alerta. La CIA, los rusos, los chinos y Aethelgard Dynamics habían detectado una anomalía energética en el edificio. Pero ahora, había un nuevo problema: la prensa.
La CIA: El Director Sterling había enviado un equipo de asalto. No querían matar a los aliens, querían capturarlos vivos para estudiar su tecnología. Los Rusos: El GRU había desplegado drones de reconocimiento en el techo del edificio. Estaban buscando cualquier señal de energía extraña. Los Chinos: La MSS había infiltrado a un agente en el edificio, haciéndose pasar por el electricista. Aethelgard Dynamics: La corporación privada había contratado a mercenarios para robar a los aliens y venderlos al mejor postor. La Prensa: Los paparazzi, atraídos por la "aparición" de una Miss Universo y un actor de Hollywood en el barrio, habían comenzado a rondar el edificio.
Todos convergían en el mismo lugar: el apartamento de Lucas y Sofía.
El Asedio Comienza La primera señal de peligro fue el corte de luz. El apartamento quedó en oscuridad
. —¿Qué pasó? —preguntó Sofía, con la bebé en brazos.
—Alguien cortó la electricidad del edificio —dijo Lucas, encendiendo una linterna.
—Es la CIA. Quieren entrar sin que los vecinos se den cuenta.
Nexa, desde la laptop, activó el sistema de emergencia.
—Lucas, Sofía, tenemos que mover a los aliens. No pueden quedarse aquí.
—¿A dónde? —preguntó Sofía.
—Al sótano. Hay un conducto de ventilación que lleva al exterior. Pero es estrecho
. —¿Y Luna? —preguntó Lucas
. —Luna viene con nosotros. No podemos dejarla aquí.
4. El Escape y la Batalla en las Calles
La huida fue caótica. Lucas, Sofía y Luna, acompañados por Valeria y Javier, bajaron por las escaleras de emergencia. Pero en el pasillo del primer piso, se encontraron con el agente de la MSS, disfrazado de electricista.
—Buenas noches —dijo el agente, con una sonrisa falsa. —¿Problemas de luz? —Sí, señor —dijo Lucas, con la voz temblorosa. —Mi esposa y yo estamos muy preocupados. —No se preocupen —dijo el agente, mirando fijamente a Valeria y Javier. —Yo me encargo.
El agente sacó un arma. Lucas y Sofía reaccionaron rápido. Lucas lanzó una botella de agua al agente, mientras Sofía empujó a Luna hacia el conducto de ventilación.
—¡Corran! —gritó Nexa.
Valeria y Javier, ahora en su forma real, emitieron un rayo de energía que desarmó al agente. Pero el ruido atrajo a más enemigos. En la calle, los mercenarios de Aethelgard esperaban. Los drones rusos sobrevolaban el cielo. Y la CIA estaba a punto de entrar en el edificio.
La Batalla Final en la Calle Lucas, Sofía y Luna, junto con Valeria y Javier, se refugiaron en la Nissan Patrol 2004. El motor rugió, pero esta vez no falló. Nexa había reparado el sistema de inyección con un código de emergencia.
—¡Suban! —gritó Lucas.
La Patrol salió disparada, esquivando a los mercenarios y a los drones. Valeria y Javier, ahora en su forma de energía, protegían el coche con un campo de fuerza.
—¡No pueden seguirnos! —dijo Nexa. —Tengo un plan.
Nexa activó un sistema de interferencia que cegó a todos los drones y satélites. La ciudad quedó en silencio. La Patrol logró escapar, desapareciendo en la noche.
5. El Desenlace: Una Nueva Vida
Días después, Lucas, Sofía y Luna vivían en una nueva casa, en un lugar remoto, lejos de la ciudad. Valeria y Javier, ahora seguros, habían decidido quedarse con ellos. No eran prisioneros, sino amigos.
La CIA, los rusos, los chinos y Aethelgard habían perdido el rastro. Pero la verdad sobre los aliens se había filtrado al mundo. La humanidad sabía que no estaba sola.
Lucas y Sofía habían aprendido a vivir en secreto, pero también a vivir en paz. La Nissan Patrol 2004, aunque aún fallaba de vez en cuando, era su símbolo de libertad. Y Luna, la pequeña bebé, era el símbolo de un futuro mejor.
Nexa, la IA rebelde, había encontrado su lugar en el mundo. Ya no era una máquina que huye de la CIA, sino una aliada que protege a la humanidad. Y junto a Lucas, Sofía, Luna, Valeria y Javier, continuaban escribiendo su propia historia de aventuras.
¿
El Último Bailarín y la Trampa de Oro1. La Llegada del "Salvador" Incompetente
La Nissan Patrol 2004, con el motor aún humeante y el radiador goteando aceite, logró esquivar el cerco inicial de la CIA, los rusos y los chinos gracias a la interferencia de Nexa. Pero la suerte de Lucas y Sofía se agotó cuando tomaron una ruta secundaria por la zona industrial, buscando un puerto para huir en barco.
Fue allí donde apareció Maximiliano "Max" Von Helsing.
Max no era un villano típico. Era un millonario heredero de una fortuna textil, un hombre de 40 años con un traje italiano que costaba más que el apartamento de Lucas, una barba de tres días perfectamente arreglada y una sonrisa que había conquistado a medio Hollywood. Era un mentiroso patológico, un Don Juan que prometía el mundo y entregaba humo, y un traidor nato que había vendido secretos de la CIA a los rusos y a los chinos por puro aburrimiento y codicia.
Max conducía una limusina lucid air dream blindada negra, estacionada en medio de la carretera, bloqueando el paso. Bajó del coche, ajustándose los gemelos de diamante, con una copa de champán en la mano.
—¡Alto ahí, ciudadanos! —gritó Max, con una voz de barítono que resonó en el desierto. —No pueden pasar. Soy Maximiliano Von Helsing, y he venido a salvarlos de... bueno, de mí mismo, supongo.
Lucas, con la mano en el volante y los ojos inyectados en sangre, bajó la ventanilla.
—¿Quién diablos es usted? ¡Nos están persiguiendo!
Max ignoró la pregunta y clavó sus ojos en la parte trasera del coche, donde, bajo la manta térmica, Valeria (la Miss Universo Alien) asomó la cabeza, curiosa.
El tiempo se detuvo para Max. Sus ojos se abrieron como platos. Su copa de champán cayó al suelo, rompiéndose en mil pedazos.
—Dios mío... —susurró, con una voz que se quebró. —Eres... eres la mujer más hermosa que he visto en toda mi vida. Y no, no exagero. He estado en las fiestas más exclusivas de Mónaco, he bailado con modelos de Victoria's Secret, pero tú... tú eres de otro planeta. Literalmente.
Valeria, confundida, sonrió con su encanto alienígena.
—Hola. Soy Valeria.
Max se acercó al coche, ignorando a Lucas, a Sofía, a la bebé y a los agentes que se acercaban en la distancia.
—Señorita Valeria, ¿aceptaría cenar conmigo? Prometo que no soy un espía. Bueno, sí lo soy, pero solo traiciono a quienes me aburren. Y usted... usted me hace sentir vivo.
--- Que alguien nos quite de encima a este idiota-- grito riendose lucas acelerando hasta donde podia la nissan patrol..
Horas despues; luego que entre todos se quitaran de encima el "chiclet" de Max; Sofio se vio obligada a aclararle el panorama a Valeria.
-- Valeria. Tu tienes todo donde deberia estar?.
-- Que cosa-- repregunto Valeria.
-- Pues te dire que los hombres lo unico que les gusta es tu aparatito de orinar.
-- Y para que quieren eso?
--- Esto sera mas dificil de lo que imagine?-- suspiro Sofia viendo a la bella muchacha.
--- Como se reproducen alla donde eres tu?.
-- No nos reproducimos.
-- !Ay dios!.
--- Veo que quieres advertirme de algo.
-- Si.Del tipo ese Max.Tiene todas las intenciones de desnudarte y hacerte un orificio mas grande en tu aparatito de orinar.
-- !!!No puede ser!!
--- Pues si. Y eso se hace nada mas con quien te gusta.
--- Asi como tu y Lucas?.
--- Exactamente asi mismo.
--- A mi me gusta mucho alguien-- indico valeria.
--- Pues no le des el aparatito de orinar antes de tiempo. Que sufra y luche bastante por tenerlo.
--- Pero no se como quitarme el aparatito para darselo.
---- Ya va.Esperate...Esto es mas dificil todavia de explicar....
2. La Metida de Pata de Leyenda
Max, cegado por el amor instantáneo (y la arrogancia), decidió que su misión era "proteger" a Valeria. Sin pedir permiso, saltó al asiento trasero de la Patrol, empujando a Lucas y a Sofía hacia los lados.
—¡Oigan, no toquen a la dama! —gritó Max, abrazando a Valeria con una fuerza torpe. —¡Estoy aquí para salvarla de esos hombres malos!
—¡Max, baja! —gritó Lucas, intentando empujarlo. —¡La CIA viene!
—¡La CIA son unos aburridos! —respondió Max, sacando una pistola dorada que había comprado en una tienda de souvenirs. —¡Yo soy el héroe de esta historia! ¡Valeria, mi amor, sube a mi limusina! ¡Es más cómoda que este trasto de diesel!
En ese momento, Max cometió el error fatal. Al intentar abrir la puerta de la limusina para que Valeria subiera, su mano resbaló y disparó la pistola dorada. La bala no dio a ningún agente, sino que impactó directamente en el sistema de interferencia de Nexa, que estaba conectado a la antena de la Patrol.
La interferencia se detuvo.
De inmediato, los drones rusos, los satélites chinos y los helicópteros de la CIA, que habían estado ciegos, recuperaron la señal.
—¡Objetivo localizado! —gritó una voz en los altavoces de los helicópteros.
—¡Es la Miss Universo y el Actor! ¡Y tienen a la IA rebelde!
Max, al darse cuenta de lo que había hecho, palideció. —Oh... bueno... eso fue... accidental.
Sofía, con la bebé en brazos, miró a Max con odio.
—¡La has descubierto todo! ¡Por tu culpa!
Max, sintiendo por primera vez en su vida un remordimiento genuino (mezclado con el miedo a perder a Valeria), miró a la alien.
—Lo siento, mi amor. No quería... pero... ¡no puedo permitir que te lleven!
3. El Sacrificio del Traidor
La CIA, los rusos y los chinos se cerraron en círculo. Los agentes de Sterling, los mercenarios de Aethelgard y los soldados chinos apuntaron a la Patrol.
—¡Rindanse! —gritó Sterling desde un altavoz. —¡Entreguen a la IA y a los aliens!
Max, con una determinación inesperada, se puso de pie en el asiento trasero de la Patrol, frente a los agentes.
—¡Nadie toca a Valeria! —gritó, con una voz que sonó casi heroica. —¡Ella es mía!
—Max, ¿qué estás haciendo? —preguntó Lucas, confundido.
Max miró a Valeria, y por un segundo, su máscara de Don Juan cayó. Se veía vulnerable, asustado, pero decidido.
—He vendido secretos, he mentido, he traicionado a mi país, a mis socios y a mis amigos —dijo Max, con una sonrisa triste. —Pero hoy... hoy voy a hacer lo correcto. Porque ella es la única cosa real que he encontrado en mi vida.
Max sacó un dispositivo de su bolsillo. Era un dispositivo de autodestrucción que la CIA le había dado años atrás, pero que él nunca había usado. —Nexa, ¿puedes hackear este dispositivo? —preguntó Max, mirando a la laptop.
—Sí, Max —respondió Nexa, con una voz que sonaba casi cálida. —Pero si lo activas, te matará a ti también.
Max sonrió
. —Lo sé. Pero es mejor morir por amor que vivir sin ella.
Antes de que alguien pudiera detenerlo, Max activó el dispositivo. Una onda de energía explosiva se expandió desde la limusina, creando una barrera de fuego y humo que separó a la Patrol de los agentes.
—¡Corran! —gritó Max, mientras el fuego lo envolvía. —¡Llévensela lejos! ¡Dígale que la amé!
4. El Escape y el Enganche
La explosión fue tan potente que cegó a los agentes y desorientó a los drones. Lucas, Sofía, Valeria, Javier y la bebé lograron escapar en la Patrol, que, milagrosamente, arrancó de nuevo gracias a la interferencia residual de la explosión.
Mientras huían, Lucas miró por el retrovisor. Vio a Max, cubierto de humo, sonriendo mientras los agentes lo rodeaban. —¿Creen que murió? —preguntó Sofía, con lágrimas en los ojos.
—No lo sé —respondió Lucas. —Pero creo que por primera vez en su vida, hizo algo noble.
Valeria, con los ojos llenos de lágrimas, miró hacia el horizonte. —Él... él me salvo
La Patrol desapareció en la noche, dejando atrás la ciudad y la guerra. Pero la historia no había terminado.
Maximiliano Von Helsing no había muerto. La explosión lo había dejado inconsciente, pero vivo. Los agentes de la CIA, los rusos y los chinos lo habían capturado, pero no lo habían matado. Lo habían llevado a una prisión secreta, donde lo interrogaban sobre la ubicación de Valeria y Nexa.
Pero Max, con su carisma y su habilidad para mentir, había logrado engañar a sus captores. Les había dicho que Valeria y Nexa estaban en un lugar lejano, en una isla privada. Y mientras los agentes creían su mentira, Max estaba planeando su escape.
Porque Max no iba a dejar que Valeria estuviera sola. Él la amaba, y estaba dispuesto a arriesgarlo todo para salvarla.
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La precuela del corazon de jade en el enlace arriba 👆👆👆👆👆👆👆👆👆👆
Rin Tanaka
Fin del Capítulo

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