Bloguer

sábado, 6 de junio de 2026

Estado Fortaleza Ciudad Nacion Cap o Parte Numero 3

Novelas Por Capitulos
 



Está entrenado para enfrentar UFO, vecinos entrepitos, choferes mal estacionados, etc,etc y le traje dos laptops...Una para su uso y la otra programada  en matemáticas, para nuestro juego.No se preocupe, su alimentación y cuidado va por mi cuenta


Joussy se despidió después de hacerle cariño al perro. Estaría bien... En realidad se lo consiguió su "eterno enamorado del trabajo" , quien se lo compró a unos chicos de Harlem..El Cane Corso hacia el Delivery de "algunas cosas" y ya la DEA,FBI estaban hartos de fotografiarlo y seguirlo.Con la esperanza de recibir una sonrisa de ella; lo compró y se lo regalo.
Así que para evitar males mayores ella le dijo.
-- Eres un amor.Mi único y exclusivo hermano mayor.Voy a conseguirte la chica más bella del mundo y yo soy la madrina de la boda.No acepto un NO por respuesta.
El estuvo toda la tarde trabajando y llorando silenciosamente para que la oficina "entendiera" su impacto emocional adverso...Aunque pareciera mentira esa era la principal razón de irse de la empresa al modo on line.
---
Joussy manejando se detuvo en la retención vehicular.. Sabía que era una de las últimas veces que vería New York... Que todo su mundo cambiaría… aferró las manos al volante hasta que sus nudillos estuvieron blancos...tenía que dominar el temblor de miedo de su cuerpo
--- Lo voy hacer... Tengo que tener el valor para hacerlo.Estoy violando todo el catálogo de leyes federales; pero tengo que hacerlo....
---
# **io




## **
 
**INT. PENTHOUSE DE KAI JOO JIE – NOCHE**
*Pantalla dividida. KAI JOO JIE (28 años, 1.90 116 millones de $), ídolo de K-pop, pelo colo rosa con crema despeinado, camisa de seda blanca desabotonada, whisky en mano. Del otro lado, JOUSSY PERZHANG (25), matemática brillante, pijama de satén negro, cero maquillaje, laptop cerrada a un lado, mirada que desarma.. Kai logra atisbar el cuerpo que la pijama negra trata de ocultar. Es para enloquecer

---
**KAI JOO JIE** *(voz ronca, sonrisa ladeada)*
¿Todavía crees que esto es un capricho, Joussy?. Me hiciste un ghosting perfecto. Ok. Me rindo. Gracias por atender mi llamada.
**JOUSSY** *(sin inmutarse, jugando con un bolígrafo)*
-Creo que llevas cuarenta minutos intentando que baje la guardia. Eso no es romance, Kai.  Por cierto, no recuerdo haberte dado mi número telefónico
**KAI JOO JIE** *(se inclina hacia la cámara, tan cerca que se ve cada pestaña)*
--- El que quiere besar busca la boca.
¿Y si te digo que cancelé una sesión de fotos para estar aquí? ¿Que mi manager cree que estoy enfermo? ¿Que mañana tengo un comeback y no he dormido en tres noches porque estoy aquí, hablando contigo, esperando a que me mires como algo más ?
*Joussy dejo de girar el bolígrafo. Un segundo. Dos.*
**JOUSSY**
Eres bueno. *(pausa)* Muy bueno. Pero yo no aplaudo solos.
**KAI JOO JIE**
Entonces no aplaudas. Solo... quédate. Cinco minutos más. Diez. Lo que tú aguantes sin huir.Realmente quiero conocerte, al menos charlar.Porque perdí la razon con ese intento de asesinato que hicistes colocando esa foto



-- Cuerpo de latina.Tengo entendido que a  ustedes  les gustan chicas. "Autopista"sin una curva.Gracias por seguir mi Weibo. Te sigo pero es imposible que me veas entre millones de fan
-- No voy a huir de esa imagen.
--¿Huir? Tú no sabes lo que es no poder huir, Kai. Tú sales de un escenario y hay mil personas gritando tu nombre. . No somos el mismo planeta.Pero me gusta eso de ser amigos por telefono. Es bastante seguro .
**KAI JOO JIE** *(la voz se le quiebra un poco, lo controla)*
¿Crees que no sé lo que es ser invisible? ¿Que no sé lo que es que nadie vea más allá de lo que proyectan en ti? Tú piensas que soy un producto. Y tienes razón. Lo soy. Pero esta conversación... *(se toca el pecho, justo donde late)* ...esto no está en mi contrato. Esto no lo aprueba nadie. Esto es solo mío. Y tú, Joussy Perzhang, eres lo único que he querido solo para mí en cinco años.Diras que es cliche, pero no puedo eliminar tu imagen aquella noche en la barra del bar.
*Silencio. Joussy mira hacia otro lado. Fuera de cámara, .*
**JOUSSY** *(más bajo, casi para sí misma)*
No quiero ser el capítulo escandaloso de tu biografía autorizada. Ni que tu agencia te penalice el 95% de tus ingresos por una foto no autorizada
**KAI JOO JIE**
No serías capítulo. Serías el libro entero. Y no habría biografía. Solo nosotros. Solo esto.Siempre y cuando me permitas conocerte. Prometo ser yo. ¿Serías capaz de ser real?
*Él se quita la camisa de los hombros, descuidado, vulnerable. Se queda en camiseta blanca. Se pasa la mano por el pelo rosa, frustrado.*
**KAI JOO JIE**
¿Sabes por qué me teñí así? Porque en la última gira, en Tokio, vi una foto tuya en una entrevista. Estabas en un evento de matemáticas. Vestido negro. Nada especial. Pero tenías un mechón de pelo atrapado en la solapa. Rosa. No sé de dónde vino. Confeti, tal vez. Y pensé: "Ella lleva el mundo en los hombros y ni siquiera lo notó." Quise ser ese color. Ese detalle que ella no busca pero que la define.
*Joussy cierra los ojos. Respiro. Cuando los abre, hay algo brillante que no estaba antes.Este era el mentiroso más profesional de todos los conocidos.
-- Eso es mentira . No me conocías.
-- Y por qué crees que fui al bar esa noche?
**JOUSSY**
Eso es... *(se detiene, traga)* ...eso es lo más ridículo que he escuchado en mi vida.
**KAI JOO JIE**
Lo sé.Es una muestra de sinceridad.
**JOUSSY**
Y tu pelo sigue siendo espantoso.
**KAI JOO JIE**
También lo sé.Hagamos algo. Vamos aprovechar el cambio de horario. Vente a Seúl. Seré tu guía personal. Quiero tomarme una copa de champagne contigo,mientras vemos el amanecer y te explico que manejo el 100% de mi contrato
*Ella se levantó. La cámara se mueve. Se acerca a una ventana. Seúl y New York, separados por mar y horas, brillan iguales.*
**JOUSSY** *(de espaldas a la cámara, voz temblando apenas)*
No soy buena en esto, Kai. No sé las reglas. No sé si hay reglas. Yo resuelvo ecuaciones. Tú... tú eres una incógnita con demasiadas variables.Y pronto voy a mudarme. No sé por cuánto tiempo estaré afuera.
**KAI JOO JIE** *(se ha puesto de pie también, cámara en mano, caminando por el penthouse oscuro)*
Entonces despeja. Paso a paso. Variable por variable. Yo te doy todo lo que tengo. Mi nombre real. Mi dirección real. Mi número real. Mi miedo real. Mi... *(se detiene, apoya la frente en el cristal de una ventana)* ...mi necesidad real de que alguien me vea sin maquillaje, sin coreografía, sin nada más que esta voz rota y este pelo ridículo que te hace reír..No quiero que me digas que es una despedida.
*Joussy se gira. La luz de New York ilumina su perfil. Hermosa. Destrozada. Fuerte.*
**JOUSSY**
---¿Por qué yo? ¿Por qué no una modelo? ¿Una actriz? ¿Alguien de tu mundo?. He escuchado los comentarios como son en realidad ustedes . Y no suena bonito.
**KAI JOO JIE**
--Porque en mi mundo todo es intercambio. Visibilidad por visibilidad. Tú no necesitas mi nombre. Tú no necesitas nada de mí. Y eso... *(ríe, amargo)* ...eso me vuelve loco. Me vuelve honesto. Por primera vez en años, estoy diciendo lo que siento sin calcular el retorno de inversión.
*Pausa. Los dos en sus ventanas, a miles de kilómetros, la misma luna.*
**JOUSSY**
---¿Qué sientes, Kai?
*Él cierra los ojos. La cámara tiembla en su mano.*
**KAI JOO JIE**
Siento que si cuelgas ahora, no voy a dormir. No voy a cantar mañana. Voy a estar aquí, en este suelo, preguntándome qué dije mal. Siento que llevo un mes sonriendo en entrevistas sin saber por qué, y ahora sé que era porque esperaba que tú me llamaras. Siento... *(la voz se rompe definitivamente)* ...siento que tú eres la única prueba de que no me he perdido del todo. Y que si tú no me crees, tal vez tengas razón. Tal vez ya no exista nada real aquí.Por eso entendí y te estoy llamando.
*Joussy se lleva una mano a la boca. No llora. Casi. Se acerca a la cámara. Su rostro llena la pantalla. Cada detalle. Cada imperfección. Cada belleza.*
**JOUSSY** *(susurrando, como si no quisiera que el micrófono lo captara)*
--Eres un desastre, Kai Joo Jie.Sabes porque no funcionaria?
-- No insistas en supuestos.
-- Es que luzco mayor que tú.No combinamos ni en eso. ¿Para qué intentarlo?
**KAI JOO JIE**
-- No es verdad.
**JOUSSY**
Ese pelo es un crimen.No combina con mi estilo-- respondió imaginando a Kai junto con ella maniobrando para cruzar un río salvaje en la selva.
**KAI JOO JIE**
El corte de pelo es una imagen.En dos años tendré 30, con una bebe preciosa como su madre y estaremos paseando por Hong Kong
**JOUSSY**
 Mañana vas a despertar y vas a pensar que ese deseo es  una locura.Porque hay alguien que no tiene el más mínimo plan de ser madre ni le gusta Hong Kong.
**KAI JOO JIE**
No me tortures.Se que se hara realidad
**JOUSSY**
¿Cómo lo sabes?.¿Alguien te dio esa seguridad de hacerlo? 
**KAI JOO JIE**
Nadie.Lo sabes…se que lo sientes…Por mi parte  llevo cinco años despertando en hoteles sin saber en qué ciudad estoy. Y esta noche, por primera vez, sé exactamente dónde estoy. Estoy aquí. Contigo. Aunque sea solo una pantalla. Aunque sea solo voz. Aunque tú todavía no me creas.Y estoy a punto de irme a New york a decírtelo personalmente
*Joussy se mordió el labio. Se acuesto en el sofá. La cámara cae con ella. Ángulo extraño. Techo. Su perfil. La luz tenue.*
**JOUSSY**
Canta algo.
**KAI JOO JIE**
¿Ahora? No tengo—
**JOUSSY**
Algo que no sea tuyo. Algo que no puedas vender. Algo... *(cierra los ojos)* ...que solo sea para mí.
*Kai se sienta en el suelo de su penthouse. Contra el cristal. Cámara en mano. Despeinado. Sin maquillaje. Solo chico. Solo humano.*
**KAI JOO JIE** *(cantando, a capella, torpe, imperfecto, una balada china antigua)*
*Su voz es rasposa. Sin auto-tune. Sin brillo. Se equivoca en una nota. La corrige. Sigue. Cierra los ojos. Canta para ella. Solo para ella.*
*Joussy no se mueve. Pero una lágrima cae por su sien, desaparece en el cojín. No la seca. No quiere que él sepa.*
*Cuando termina, hay silencio. Solo respiración. Solo latidos imaginados sincronizados.*
**KAI JOO JIE**
Joussy.
**JOUSSY**
Mm.
**KAI JOO JIE**
No cuelgues.
**JOUSSY**
...No voy a colgar. Cuántas cirugías te has hecho en el rostro? Estoy casi segura que no me vas a impactar si te veo real.
*Él sonríe. No de portada. De alivio. De niño que acaba de no perder algo invaluable.*
**KAI JOO JIE**
¿Mañana? Voy al aeropuerto
**JOUSSY**
Mañana tengo una conferencia. Presentación de paper. Nada glamoroso.--- mintió ella
**KAI JOO JIE**
¿Puedo llamarte después?
**JOUSSY**
--Kai...No creo sea una buena idea.-- respondió con auténtica sinceridad
**KAI JOO JIE**
Después. Cuando estés cansada. Cuando nadie más pregunta cómo te fue. Cuando necesites que alguien te diga que eres brillante sin que sea nota de prensa. Déjame ser eso. Solo eso. El que te escucha cuando el mundo ya se durmió.
*Joussy gira la cámara. Ahora la vemos de frente. Despeinada. Sin armaduras. Herida y hermosa y decidida.*
**JOUSSY**
¿Sabes qué es lo peor?. Que no voy a poder perdonarte que hayas contratado gente para averiguar mi telefono y me estés controlando siguiendome-- acusó ella recordando la camioneta que le era muy familiar



**KAI JOO JIE**-- Pues yo mismo lo averigue preguntando aquí y allá.. Respeto mucho la intimidad de las personas y tengo una crisis de miedo de contratar a alguien que me muestre lo que no quiero ver. Podría enfermar de celos
**JOUSSY respondió maldiciendo haberle dado entrada
 -- Pues ya averiguaste que no tengo a nadie.
-- Por hoy podré dormir tranquilo
---Que ya no me importa si es verdad. Que ya no me importa si mañana despiertas y esto se convierte en nada. Que en este momento, con tu pelo ridículo y tu voz rota y tu... *(se detiene, sonríe, destrozada)* ...tu necesidad, Kai Joo Jie... en este momento, yo también necesito. Y eso me aterra más que cualquier ecuación.No soy objeto para cama de hotel de lujo.
*Él se lleva la mano al pecho. Como si le doliera. Como si fuera el mejor dolor del mundo.*
**KAI JOO JIE**
Entonces aterrorizate conmigo. No sola. No más.
*Joussy apagó la luz de su apartamento. Solo quedan las pantallas brillando. Dos siluetas en la penumbra. Dos respiraciones. Dos corazones a punto de caer, agarrándose el uno del otro para no hacerlo solo.*
**JOUSSY** *(casi inaudible)*
...Buenas noches, desastre.
**KAI JOO JIE** *(susurrando, como una promesa)*
---Buenas noches, ecuación imposible.
*Ninguno corto. La pantalla se queda en negro. Pero se escucha. Respiración. Vida. Algo está naciendo.
Joussy visualizó la escena. A su pesar sonrió.

-- Kai. Porque tenias que aparecer justo ahora?-- No estaba impactada, no estaba indiferente.Dicen que cuando se conoce a alguien que será especial, se presiente intuitivamente…Ella trato de averiguarlo y se dio cuenta que le impedía averiguarlo, la pretensión de ejecutar su plan era una barrera inmensa



Algo que realmente deseas que suceda te sucederá de la nada, de repente y milagrosamente de la manera más inesperada.

Sin saber si estaba haciendo lo correcto; quizás cometiendo un espantoso error y quitándose una oportunidad con un hombre de alto perfil....Joussy llegó al día que no queria llegar..











Continuara
Novelas Por Capitulos

Viene de

ESTADO FORTALEZA CIUDAD NACION




EL PROTOTIPO
Café de especialidad, Brooklyn
El sábado siguiente a su entrevista con el General Vance. 72 horas antes de emprender el viaje de regreso a la selva. 11:47 AM.
La luz de mayo entraba fuerte por los ventanales de Croft Alley, haciendo que todo el local se viera caro y cálido. Eran casi las once y media y el sitio estaba lleno de ese ruido agradable de gente guapa y con plata: cucharitas contra tazones, conversaciones a media voz, y el olor a café recién hecho mezclado con croissants.
Joussy Perzhang llevaba un blazer de sastrería imposible y auriculares colgando del cuello. Entró con una mochila de lona remendada y una laptop con stickers de herramientas. Jeans oscuros que le quedaban como hechos a medida, una camiseta blanca sencilla que se le pegaba un poco a la espalda por el calor, y el cabello suelto cayéndole sobre los hombros.
Declan Callahan estaba sentado junto a la ventana, con su laptop abierta y un café negro ya medio frío. Levantó la vista un segundo y se quedó clavado. Cuando ella se inclinó para tomar su bandeja, Declan sintió un golpe seco en el estómago.
Ella se giró y lo pilló mirándola. En lugar de apartar la mirada, Declan sonrió apenas y señaló con la cabeza la silla vacía frente a él.
—¿Ese cargador va a aguantar o ya está en las últimas? —preguntó él cuando ella pasó cerca.
Joussy se detuvo, miró su cargador barato que colgaba del portátil y luego lo miró a él, de arriba abajo, sin prisa.
—Sobrevive por ahora —dijo con una media sonrisa—. ¿Tú eres de los que arreglan cosas ajenas o solo estás buscando conversación?
Declan soltó una risa baja.
—Las dos, honestamente. Siéntate si quieres. No muerdo... al menos no a las once y media de la mañana.
Joussy dudó un segundo, pero acabó sentándose frente a él. Cuando lo hizo, sus rodillas se rozaron bajo la mesa. No fue a propósito, y ambos lo entendieron así.
—Declan Callahan —dijo él, extendiendo la mano por encima de la mesa.
—Joussy Perzhang —respondió ella, estrechándosela. El contacto duró un poco más de lo normal.
—Bonito nombre. Suena complicado —comentó él, sin soltarle la mano todavía.
—Lo es. Y tú tienes acento de Midwest. ¿Minnesota?
—Minneapolis, sí. Se nota mucho, ¿no?
—Un poco —dijo ella, inclinándose ligeramente hacia adelante para dejar su café. La curva de su escote se marcó por un instante—. Pero te queda bien. Te hace sonar... real, en medio de tanta gente falsa de Nueva York.
Había respondido, y sin querer la imagen de Kai se atravesó en su mente. Kai, presumido, queriendo enseñarla como un trofeo más de vitrina.
Declan la miró a los ojos. Eran oscuros, directos, y tenían algo que lo desarmaba.
—Gracias. Tú en cambio pareces que encajas perfecto aquí... pero que no eres de aquí tampoco.
Joussy sonrió de lado y se mordió el labio inferior un segundo.
—Soy de todas partes y de ninguna. La historia de siempre. Soy más bien medio latinoamericana.
Se quedaron callados un momento, pero no fue incómodo.
Declan sintió cómo su cuerpo reaccionaba: la respiración un poco más pesada, el pulso acelerado. Quería estirar la mano y tocarle el brazo, recorrer con los dedos la piel de su cuello, bajarla hasta la cintura y pegarla contra él. Imaginó el sabor de su boca y tuvo que tragar saliva.
—¿Y qué hace un chico de Minneapolis en Croft Alley un sábado a esta hora? —preguntó ella, mirándolo con curiosidad y algo más.
—Intento terminar un prototipo antes de que me vuelva loco. Una simulación —contestó él, señalando la laptop—. Soy ingeniero electrónico. Inventos y esas cosas. ¿Tú?
—Intento no volverme loca yo también —dijo Joussy con una risa suave. En realidad era un momento hacia ninguna parte; en apenas horas se encontraría con Malone y viajarían a la selva. Le dijo un embuste del tamaño de Times Square—. Trabajo en marketing de moda, pero hoy me escapé. Necesitaba café bueno y no pensar en emails.
Sus miradas se engancharon de nuevo. El aire entre ellos se sentía espeso. Declan no recordaba la última vez que había sentido esa atracción tan cruda y rápida. Quería besarla ahí mismo, contra la mesa de mármol, sin importarle la gente. Y por cómo lo estaba mirando Joussy, parecía que ella tampoco estaba pensando exactamente en el café.
El teléfono de ella interrumpió el momento.
Joussy (sin levantar la vista del celular, al oído): Dime que cerramos la ronda Serie B antes del viernes o me mato... No, literal. Tengo reserva en Eleven Madison para celebrar o para despedirme.
Levanta la vista. Lo ve. Se queda en silencio, interrumpida.
Declan hizo un gesto para incorporarse y marcharse.
—...Te llamo después... oh... se me olvidó, no tengo tu número.-- dijo Declan intentado irse y con la esperanza de conectar aunque fuera por telefono..Es que ella era demasiado magnética
Ello Cerro el Iphone. No aparto  la mirada.
Declan: Mi batería está en... (mira la laptop) ...siete por ciento, pero me quedan dos horas de simulación de resistencia de carga.
Joussy (se acerca, directa): ¿Simulación de qué?
Declan (la mira. Parpadea. Una pausa que no debería existir): De una camioneta. Eléctrica. Hecha de... (sonríe, avergonzado) madera. Suena ridículo.
Joussy: Suena imposible. ¿Dónde construyes esto?
Declan: En un taller compartido en Queens. Pero no es para acá. Es para... (busca la palabra) ...para lugares donde no llega la red eléctrica. Donde la selva se come el asfalto. Donde un mecánico cobra lo que no tienen.
Joussy (cruzando los brazos, defensiva de repente, recordando la selva, los pedazos de cuero dentro del barro, las niñas llorando incontenible después de cientos de abusos, los hombres peleando a machetazos por una bolsa de utensilios dejada por alguien que murió): ¿Y quién paga?
Declan: Nadie todavía. Por eso la simulación. Por eso los siete por ciento de bateria en todos lados
Joussy: Entonces es un hobby caro.
Declan (sin ofenderse): Es un problema que elegí tener. Como elegí no dormir bien. Como elegí que mi única chaqueta decente sea esta que huele a resina.
Joussy: Eso es auto-sabotaje romántico. Muy millennial.
Respondió ella visualizando a Kai y a este hombre tan... tan... tan atractivo en la selva. La imagen de Declan en la selva se hizo más factible, más real.
Declan: Tengo veintiséis años
Joussy: Gen Z. Peor.
Respondió riéndose, como si ella no lo fuera.
Declan: ¿Y tú?
Joussy: Veinticinco. Y no soy nada de lo que crees.
Tenía que mantener la mentira del marketing a toda costa. No se verían más.
Declan (mirándola de verdad): No creo nada todavía. Solo veo a alguien que vino a un café de diez dólares el espresso vestida como quien va a devorar Wall Street, y que de repente me pregunta por camionetas de madera como si le importara.
Joussy (el tono baja, se vuelve confesional): Tengo un plan. Un plan personal. Muy personal. Necesitaba... (duda) ...necesitaba encontrar algo que no fuera código, cifras, escalas. Algo que no se optimizara con un algoritmo. Te diré algo y no es para buscar validación. Yo estuve en la selva y no se optimiza. Te devora o te deja pasar. ¿Y tú? ¿Tú qué haces?
Declan (encogiéndose de hombros): Intento no ser devorado. Intento que la camioneta funcione una semana más que yo.
Joussy: Tengo recursos gracias a un crédito. Contactos. Un fondo que nadie sabe que manejo. No es para ti. Es para el proyecto. Para la selva. Para lo que sea que estés haciendo que... (se detiene, frustrada) ...que me hace querer quedarme hablando contigo aunque no tenga sentido.
Declan (se queda viéndola como a un bicho raro): De unos minutos para acá no te estoy entendiendo mucho.
Joussy: De ser posible, ¿podría ver tu proyecto?
Declan: ¿Qué? Sí. No estoy blufeando... y tendré que hacer un ejercicio de confianza contigo.
Joussy: ¿Por qué? ¿Luzco como una asesina en serie?
Ambos rieron.
Taller compartido, Queens. 3:23 PM
El ruido del metro distante. El olor a resina, a thinner, a algo quemándose en algún rincón. Joussy Perzhang se grabó llegando al taller y a Declan. El video era en vivo y se lo enviaba a su amiga íntima Soju Hamada; pues aunque pareciera mentira y siempre andaban a la greña, las dos eran uña y sucio.
Declan encendió una lámpara de trabajo que cuelga del techo como un órgano industrial.
Declan (saluda a la cámara y cierra la puerta):Hola, soy Declan. El vecino tiene un perro que ladra si siente aire de otro edificio.
Siendo una mujer específica, Joussy lo era en instantes. Es alguien cuya piel recuerda el sol ecuatorial, cuyos ojos — rasgados, oscuros, de una precisión que intimida — han visto la selva devorar gente. Y sabe que es mentira y que es verdad.
Declan: ¿Te importa el desorden?
Joussy (mirando alrededor, y no es mirada de turista, es mirada de superviviente, de alguien que ha dormido en peores): He estado en lugares donde el aire te mata. Esto... (toca una tabla, el grano bajo las yemas, y sus manos tienen una cicatriz fina en el dorso que no es de manicure) ...esto es solo caos honesto.
Declan (notando la cicatriz, no preguntando todavía): ¿Qué lugares?
Joussy (sonriendo, y la sonrisa no llega a los ojos, llega a algún lugar más abajo, más viejo): La selva. La de verdad. No la de documentales. La que te come si bajas la guardia.
Declan dejó la herramienta que sostenía. La mira de verdad. Por primera vez, la ve.
Declan: ¿Cuándo?
Joussy: Hace tres meses.
Declan: ¿Y?
Joussy (la mano va automáticamente a la cicatriz, una caricia instintiva): Sobreviví. No todos. Generalmente no podíamos hacer nada por la gente. La selva no tiene pausa. No tiene rewind. Aunque tengo aspecto china, soy muy latinoamericana.
Declan no dijo "lo siento". Sabe que no es lo que necesita. En cambio, se acerca a un baúl de metal oxidado, lo abre. Saca una botella de aguardiente sin etiqueta.
Declan: Esto es de un tipo en Queens que lo destila en su baño. Es probablemente veneno.
Joussy (tomándolo, sin dudar, bebiendo directo del cuello): He tomado agua de río con larvas. Esto es perfume.
Bebe. Devolvio  la botella. Él bebe. El silencio entre ellos ya no es de desconocidos. Es de gente que ha visto cosas que no se explican en cenas.
Declan: ¿Por qué volviste?
Joussy (mirando la botella, no a él): ...porque descubrí que podía sobrevivir la selva, pero no podía sobrevivir Nueva York sin convertirme en lo que odiaba. Allá hay mucha gente que necesita ayuda.
Declan: ¿Y ahora?
Joussy (volteándose hacia él, y la luz de la lámpara la corta en ángulos que hacen de su rostro un mapa de sombras y valles): Ahora estoy aquí. En un taller que huele a resina. Con un hombre que construye camionetas de madera para lugares donde yo casi muero. Y no sé por qué. No sé por qué me quedé hablando contigo. Pero me parece que puedes ayudar a muchas personas.
Se detiene. La botella tiembla en su mano. No es el alcohol. Es algo más viejo.
Declan: ¿Por qué qué?
Joussy (la voz baja, se vuelve ronca, se vuelve el ruido de la selva de noche): ...por qué siento que tú sabes lo que es perder a alguien en aguas que no se detienen. Que tú sabes lo que es elegir un proyecto imposible porque los proyectos posibles te hacen sentir muerto.
Toma la botella. La deja en el baúl. El ruido metálico es seco, final.
Declan: Mi hermano. Hace cuatro años. Sobredosis. No en la selva. En un baño de Jersey. Yo estaba en México, intentando conseguir madera. No contesté el teléfono. Tres llamadas. Pensé que era el tipo de la aduana.
Joussy no se mueve. No dice nada. Espera.
Declan: Cuando volví, ya no había cuerpo. Solo cenizas. Mi madre no me habla. Dice que elegí la madera sobre mi sangre.
Joussy: ¿Y tú?
Declan (la mano va a la camioneta tapada por una lona , a la madera, mete la mano y toca al esqueleto que respira en la penumbra): Yo digo que la madera es mi sangre ahora. Que si dejo de construir, dejo de respirar. Que... (se detiene, la voz quebrándose en un lugar donde no debería haber grietas) ...que a veces, en medio de la noche, le hablo a la camioneta como si fuera él. Le digo: "Mira, hermano, esto va a funcionar. Esto va a llegar a donde tú no llegaste."
Joussy cruza el espacio entre ellos. No es un paso. Es una caída controlada. Toma su mano — la de él, la de los callos y la resina — y la pone sobre su cicatriz.
Joussy: Esto no es de la selva. Es de después. Volví a Nueva York. Mi madre murió. Yo... (la mano de ella sobre la de él, presionando, guiando) ...yo me corté con un cuchillo de cocina japonés que costaba más que la canoa donde murió el chico de Stanford. Quería sentir algo. Quería saber si todavía podía sangrar.
Declan (los dedos trazando la cicatriz, y el tacto no es curativo, es testimonial): ¿Y?
Joussy: Sangré. Y luego me puse un traje de tres mil dólares y cerré una fusión de adquisición. Y nadie supo. Nadie sabe. Hasta ahora.
Declan la miró. Joussy Perzhang. Veinticinco años. Alta finanza. Alta sociedad. Alta traición a sí misma. La precisión de sus pómulos, el corte de su mandíbula, la forma en que su cabello — negro, imposiblemente lacio — cae como una cortina que ella misma se construyó. Pero debajo, la selva. Debajo, el río. Debajo, la chica que vio morir a alguien y no pudo gritar.
Joussy: Enséñame la camioneta.
Declan quitó las lonas.
—Justo lo que necesito —dijo la muchacha fascinada, pasando la mano por la carrocería, viendo a los refugiados comandados por Ivan Skrull y apoyado por Malone, y repitió—: Justo lo que necesito.




—Los chinos te venden modelos entre 3,000 y 8,000 dólares, pero en un año no sirven. Yo he comprado baterías de autos eléctricos destruidos en choques, he recuperado suspensión, tren delantero... la carrocería de madera la mata la humedad en la selva, he usado madera marina.
—Tienes permiso para que circulen? —preguntó Joussy.
—Esta, la más grande, lo tiene. Y mira que no fue fácil...


Joussy: Es cedro. Lo sé. Lo huelo. En... dormí una noche en un almacén de cedro. Era lo único que no tenía insectos. Los insectos odian el cedro. Yo también odiaba el cedro. Olor a muerte para ellos, olor a vida para mí. Pero vas a necesitar otra madera más pesada, resistente a la humedad.--  contemplando la camioneta,Le dijo casi cavilando para sí misma.
—Guayacán. Lignum vitae. O quebracho colorado, quizás. O quizás lapacho, ipé (Handroanthus spp.).
Voltea hacia él. La luz de la lámpara atraviesa la madera, la hace translúcida, sagrada.
Joussy: La selva me enseñó algo, Declan. Me enseñó que la supervivencia no es elegir lo correcto. Es elegir lo que te mantiene vivo una hora más. Y a veces... (la voz se quiebra, se recompone, se quiebra de nuevo) ...a veces lo que te mantiene vivo no es lo que te mantiene entero.
Declan está junto a ella. No sabe cuándo se movió. La distancia entre dos cuerpos que han visto la muerte de cerca se mide en respiraciones, no en centímetros.
Declan: ¿Qué te mantiene entera?
Joussy (los ojos cerrados, la frente contra la madera, y el olor la transporta, la devuelve, la desarma): No lo sé. Pensé que era el dinero. El control. Los planes. Pero hoy, en el café, cuando te vi... (se voltea, los ojos abiertos y húmedos y feroces) ...cuando te vi con tu laptop de stickers y tu agua gratis y tu madera imposible, sentí algo que no había sentido desde la selva. Desde antes de la selva. Desde nunca.
Declan: ¿Qué?
Joussy. ¿Cuánto cuesta esta camioneta?
—Pues en realidad no tengo muy claro el precio. La realidad es más que todo... el hacer realidad algo... No sé, quizás 9,500 dólares.
—Te la compro. Dame tu wallet.-- soltó en tono de no aceptar un no por respuest.a
—Es que no tengo planteada venderla... Es para presentarla...
—Ya me la presentaste. Me gusta, la compro, y la vamos a probar ya... supongo que está cargada.
—Sí —respondió confundido.
—Entonces vamos a probarla. Dejo mi camioneta allá afuera.
—No tiene aire acondicionado.
—Precisamente es lo que quiero.
Una hora después
Joussy (sonriendo, y la sonrisa es lágrima, y la lágrima es risa, y todo se confunde mientras maneja): Eso es todo lo que quiero. Todo lo que necesito. Lo único que...



—Me encanta que te guste. Yo esperé poder dársela a alguien que la apreciara. Sabía que tenía que ir al café esta mañana.
Joussy: En la selva, hay una araña. La Phoneutria. Araña bananera. Es agresiva. Te ataca sin provocación. Yo la vi una vez, a centímetros de mi cara. No me moví. No respiré. Esperé.
Declan: ¿Qué pasó?
Joussy: Se fue. No porque tuviera paciencia. Se fue porque yo no era interesante. Porque no me moví. El movimiento es lo que dispara el ataque.
Voltea hacia él. Los ojos brillando mientras esperan el cambio de luz, y no es lámpara, y no es estrategia.
Joussy: Contigo me moví, Declan. Te hablé primero.
Declan: Ok. Estoy quieto y vendí mi primera camioneta. Tengo curiosidad. ¿Cuál será tu próximo movimientoSi me quedo quieto?
Joussy: Que vas a necesitar cedro, pero otro tipo. Cedro amargo... ¿Y esta camioneta tiene nombre?
—Pues... tampoco se me había ocurrido...
—Tarántula. Pick-up Tarántula.
Se ríen.
—Voy a necesitar cien.-- dijo de repente seria Joussy
Declan de momento no entendió.
—¿Qué cosa?
—Cien camionetas... a 9,500 dólares me dijiste. Ok... cien... te abono la mitad.
Declan entendió que había puesto cara de estúpido al ver la expresión de Joussy.
—Ya entiendo... Tú eres... de... la MAFIA.
—Para nada —respondió imperturbable, al ver que Declan miraba a todos lados y vio la Suburban negra detrás de ellos.
—Te puedo jurar por lo más sagrado que tus camionetas salvarán vidas.
—Yo duraría meses para entregar ese pedido, el papeleo...
—Declan. ¿Eres casado? ¿Tienes asuntos pendientes aquí?
—Pues no...
—¿Quieres venir a la selva conmigo pasada mañana?
Declan la miró con los ojos muy abiertos.
—Pensé que eras una amante a la tecnología antigua, de esos seres que aman tiempos más sencillos y una menor conectividad y dependencia de internet
Pick up de lujo modelo Tarantula

Pick up modelo basico "morrocoy"





@$$##!$
Soju Hamada —25 años, heredera, influencer ocasional, dueña de unos shorts jeans cacheteros que desafiaban la lógica aerodinámica— contemplaba la oxidada maquinaria junto a su incombustible esposo. El galpón olía a grasa vieja y secretos de Guerra Fría.
El hombre tosco, calvo, con pinta de exagente de algo que nunca diría en voz alta, escupió cerca de una biela corroída:
—Son casi trescientas toneladas de acero para fundir.
Soju entrecerró los ojos. Sus "japoneses ojos", como ella los llamaba irónicamente en sus stories.
—Oye, fashion. ¿De verdad van a hacer *jugo* con todo esto?

—Sí.
—Pero... ¿qué hacían aquí?
—Municiones.- explico cortante.
Soju abrió *very big* sus ojos.
—¡Nooooooo! —pausa dramática, mano en el pecho— Pero ¿qué tipo de munición? No será para matar animalitos en África, ¿verdad? Porque sería, like, un *gran pecado*.
El ruso sonrió con dos dientes menos de los recomendados.
—Animalitos de otro tipo.
Soju se ajustó los cacheteros. Decisiones.
—Yo la compro, amiguito. Pero *terms and conditions apply*: usted me la desarma hasta el último tornillo, le pasa un cepillito aesthetic, y me la envía al sitio que le voy a decir. Shipping included, obvi.
—Señora. Yo trabajo de contado y por adelantado.
—*Hard pass*. Yo pago cuando la mercancía esté *exactly* donde digo. Geo-tagging and everything.
—Tengo que pensarlo.
—¿Cuánto aspira?
—Trescientos mil dólares.
—Uffffffff —Soju hizo el gesto de explotar su cerebro— No rebaja ni un centavo, ¿verdad?
—Ni uno.
—Deme su teléfono.
—¿Cómo dice?
—Su número, baby. *Digits. Now.*
—Ah... entiendo.
—Lo llamo dentro de una hora, le digo cuánto le voy a pagar y el drop location. Pero *literally* no puede faltar ni un tornillito. NDA vibes, ¿me entiendes?
El ruso encendió un cigarro con el fósforo de una uña.
—Si digo que sí... hay gastos adicionales.
Soju ya caminaba hacia la salida, sacando su iPhone.
—Baby, para eso tienes teléfono. Lo grabas *all*. Soy muy patient en ver *everything* que me interesa. *Bye, fashion.*
---
**La llamada —una hora después**
—¿Diga?
—Soy yo, fashion. Escuche con *atención*, que no repito.
—Adelante.
—Primero: el precio. Trescientos mil es, like, *ridiculous* por una chatarrería abandonada. Pero entiendo su *vibe* de monopoly. Aquí va mi offer.
—¿Sí?
—Un millón doscientos mil dólares.
Silencio. El ruso dejó caer el cigarro.
—...¿Perdón?
—One. Two. Zero. Zero. Zero. Zero. Zero. *Dólares*. Pero escuche bien, porque esto no es *charity*, es *business*.
—Señora... usted dijo que...
—Yo dije que pagaba cuando la mercancía esté donde digo. *Still standing*. Pero le pago *cuatro veces* su precio por dos cosas que usted no me ofreció.
—¿Cuáles?
—Uno: desmontaje *total*, limpieza *total*, embalaje *military grade*. Cada pieza fotografiada, catalogada, con QR code. *Full transparency*. Dos: su *silencio absoluto*. No vende la historia, no vende la ubicación, no vende mi nombre. *Ghost protocol*, ¿me entiende?
—...Entiendo.
—No, fashion. Usted *no* entiende todavía. Le pago un millón doscientos mil para que *aprenda* que no todo el mundo es idiota.
El ruso apretó el auricular. Había pensado en secuestro. Había pensado en que la niña rica neoyorquina con shorts ridículos sería *easy prey*. Ahora calculaba: un millón doscientos mil, limpio, por hacer exactamente lo que ella decía... versus riesgos desconocidos, conectores desconocidos, un esposo "incombustible" que quizás no era metáfora.
—¿Y el sitio? —logró decir.
—Cuando usted confirme que está *listo para despacho*, recibe coordenadas. GPS, no más. *No questions*.
—...Acepto.
—*Knew you would*. Ahora, fashion, una última cosa. ¿Sabe por qué le pago *más* de lo que pidió?
—¿Por qué?
—Porque ahora *me debe*. Y yo *siempre* cobro. *Usted estaba en su territorio y pensaba un obtener un adicional...Lo que le di es un "prestamo". Si es inteligente podra obtener mas "prestamos" y quizas nunc se los cobre. Usted no es el unico que tiene amigos por su vecindario...Bye, fashion.*
Click.
El ruso miró el teléfono muerto. Fuera, en algún rincón de su memoria soviética, algo le decía que acababa de ser comprado por alguien que entendía el poder mejor que él.






@$!###!$$
Lo normal entre Joussy y Soju era su desestresante conversacion de insultos o en ingles o español.
Al terminar la video llamada pensó en ese nuevo desconocido. Otro mas.
Que le produjo Declan en 72 horas?.Varias cosas










  Continuara

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hola Amigos, Aquí Puedes Colocar tus comentarios de los posts

Estado Fortaleza Ciudad Nacion Cap o Parte Numero 3

Novelas Por Capitulos   Está entrenado para enfrentar UFO, vecinos entrepitos, choferes mal estacionados, etc,etc y le traje dos laptops...U...