Bloguer

miércoles, 23 de julio de 2025

Jazmin ( Secuela de Capricornio)

Novelas Por Capitulos





El agente Sertorio Rada sin investigar averiguó porque Kristal,Susana y Rita,aparte de tener el  cromosoma adicional XYY ,eran tan unidas,con un halo de pertenencia superlativo entre ellas eran Capricornio,ascendiente capricornio...

Lo supo un día antes de hacer el amor salvajemente, Rita,Enma,Jazmin ,sin darle tiempo a nada lo esposo a la cama, y mientras le hacía sexo Oral, le dijo que ella llegó por primera vez a las 2 A M, que había llovido, hacía frío, y no tenía donde llegar. Se sentó con la mente en blanco en una oscura plaza. Vio llegar un hombre en moto, luego vio estacionarse un Malibú último modelo. Y un hombre joven en chaqueta descender y co.enzar a fumar como loco. Desde donde ella estaba vio como dos adolescentes igual que ella destrozaban a puñaladas al de la moto. Y vio como atacaban por la espalda al del auto; fue la primera vez que sintió múltiples orgasmos sin necesidad de sexo.Y se unió a ellas,golpeó el ensangrentado e inerte cadáver hasta que se canso. 

Luego en silencio se dieron un beso de tres. Ahí comenzó todo.Ellas comenzaron la estadística que ningun policía le encontraba lógica. La encerrona que les hizo Baberto a Kristal y Susana,fue con los clientes de esa noche, hombres de todas las edades y clases sociales que llegaron ahí a buscar sustancias. Estaban en el grupo de Whassap y canal privado de Telegram del distribuidor. Ni el borracho de la pick up, ni el comisario Palacios, ni Rodríguez,ni el policía municipal eran parte de la estadística. Simplemente fue así....Kristal conoció a Jaimur,Susana se encontró a Miguel y el destino la unió a Sertorio. Porque? Porque eran bellos,dependientes,hacían el amor divino y porque se ganaban 24 horas de vida todos los días,en  una ruleta de azar.....

#@#@#@#

El Se levantó en la madrugada. El frío y la neblina lo envolvían todo. Vio la puerta abierta de par en par. Se abrigó. Con cuidado caminó hacia la carretera. Allá estaba. Desnuda. Parecía una costumbre familiar. Inmune al frío. Con cuidado se acercó. La cubrió con un paño. Estaba empapada por el agua de  lluvia.

--Está abajo--dijo ella.

--¿Quién?...¿quién está abajo?-- le preguntó  suavemente para no alterarla. Con cuidado la fue llevando a la casa. Con extremo cuidado. Exactamente como se manipula una peligrosa cascabel... Una maldita serpiente de cascabel....

Un rato después se despidió con un leve beso. Ella murmuró algo entre sueños. En el mismo silencio salió de su pequeña casita en la ladera de las frías montañas. Hoy sería un día duro de trabajo. Pero no importaba.

Cuando volvía en su Audi Q7 Turbo Diesel 4x4, se sentía satisfecho. Por dos cosas. La camioneta fue parte del programa estafa para los pueblos atrasados del sexto mundo. Prácticamente se la regalaron. Consideraba que aparte de amar tanto a su compañera de vida, tenerla apartada de la gente era una contribución a la humanidad. No se sintió ni cínico, ni imbécil. Creía genuinamente en ello.

Manejó por la pequeña carretera, de cerradas curvas. Con cuidado. Las curvas eran fuertes, la pendiente peor, y la humedad Máxima. Sin embargo, de tanto trajinar por ahí en todos estos años, se sentía tranquilo.

--Otros que también participaron en el programa de estafa programada-- pensó al ver el auto...

II

Ella Se levantó y con una sonrisa contemplo su perfecto, limpio, simétrico hogar. Pero tenía un pensamiento obsesivo. Es que estaba abajo. Si estaba abajo... Eso alteraba su perfecta armonía. !Es que estaba abajo!. Preparó un fuerte café. Aromático. Cultivado puro por los aldeanos de la zona. Hizo algo que no le gustó. Se tomó dos tazas. Siempre era una. ..... Siempre era una... Y es que el estaba abajo....

Frunció las cejas con disgusto. No estaba bien. No estaba para nada bien. Estaba abajo....

#@#@#

Le vino como un impulso. Bajaría al pueblo. Quería fresas... Fresas con queso azul... Le encantaba... sacó de su escondite su trofeo. Junto a otros. Las vio. Una Daewoo P51 automática, una Walter ppk 7.65 y la que más le gustaba. La Magnum 500, un regalo que nunca esperó recibir. Coloco en su rostro el frío del metal del arma, y suavemente las pasó por sus mejillas. Disfrutó el frío... Iría al pueblo... Fresas con queso azul. Estaba bien...

Sus shorts desteñidos, su franela de camuflaje y su bicicleta Lexus F Sport Roadbike, regalo de sus hermanas.... no hay que contaminar. Ya lo convencería de botar a la basura el Audi... Tomó la bicicleta y comenzó a descender

Tomó la bicicleta y comenzó a descender

. Luego comenzó a reír. Quitó las velocidades de la cadena y la dejo en neutro y fue adquiriendo velocidad, y velocidad, sus brazos se tensaron y ella gritaba riéndose. Lo lograría. Es que siempre lo hacía y siempre era una primera vez. Una piedra. Un niño aldeano. Un perro que corría detrás de ella. Un auto adelantando a otro. La adrenalina de las posibilidades la enervaba. Casi veía el orgasmo. Se estremecía más y la velocidad se incrementaba.

Se estremecía más y la velocidad se incrementaba

Llegó al pueblo. Todavía era temprano. Vio las luces giratorias. Eso la ponía curiosa. Era inevitable. Todos los años se acercaba al ver las luces giratorias. Cuando jugaba con sus hermanas y volvía a ver el escenario alrededor de lo que hicieron. Ella le encantaba estar en primera fila ,contemplando las luces giratorias. Rojas...Azules...Blancas. Las luces giratorias.... Las giratorias,torias parpadeantes y alucinantes, que la hacían sentir en un mágico tío vivo.Ella fue la primera que estuvo cara a cara frente a Palacios, y frente al otro en las conferencias de prensa en la policía cuando se reunieron para liquidar a "esqueleto"

Se detuvo y vio las marcas.. Las patrullas de la policía municipal. Viejas y compradas usadas. Las nuevas y relucientes de Gendarmería. Las austeras de Carabineros. Vio la grúa y como se llevaba la camioneta Audi.

--Está bien que contaminen y hayan engañado al público. Pero no es para tanto, yo también soy dueña de esa SUV--susurró...

Escuchó comentarios..

--Es el policía que vive solo allá arriba.—explicó una de las vecinas

-El marido de la loca. La asesina. La que mataron..— explicó a su vez otro con convencido gesto

--Dicen que pasaron las camionetas por el medio pueblo.

--Anoche estuvieron aquí y estaban preguntando.

--Él también estaba loco. Vivía solo allá arriba.

--Está abajo--explicó ella bajito, sin que nadie se diera cuenta... Fue a la farmacia.... todo comenzó en aquella farmacia. Ella no estaba.

Todavía quedaban teléfonos públicos. Una antigüedad. Pero funcionaba...no quiso un celular desechable. Le encantaban los viejos teléfonos monederos de pueblo. Marcó un número.

--Está abajo--dijo calmadamente-- Sertorio se fue en una camioneta. Dicen que Una Porsche. No entiendo. Él no debe ser castigado. Tiene una Audi..¿Ganarán los yanquis éste año?. Y verdad que Obama no juega en el Manchester..¿Yehe...qué?..Teherán..¿musulmán?..¿No juega dominó chino?..No lo quiere transformar en eléctrico. .. Sí...está abajo. Es frio...Los chavistas kirchneristas?. Lo sé. Son vagos, flojos y ladrones..No...Me da miedo. Como fresas con queso azul...si...no..¿por qué dos y dos no son 9?..Sería interesante.... Claro. Eso también lo sé, los de López obrador y Petro también son unos parásitos. Estoy loca no bruta.

Colgó y fue al telecajero... Decían que estaba loca. Pero les encantaba viajar con 25000 dólares canadienses..

Vio el coach bus que se dirigía a los llanos. Con toda tranquilidad se incorporó al mismo y se colocó en el primer puesto. Le encantaba ver la carretera.


II
Priyanka Aracelys Gálvez estaba orgullosa de su grado universitario. Sub Inspector de Investigaciones Criminales. Estaba muy feliz de sus galones y odiaba que siempre que la vieran como una mujer frágil, quien no estaba capacitada para enfrentarse a los asesinos, descuartizadores y a los chavistas kirchneristas piqueteros. Eso no le importaba en lo más mínimo.

 Estaba bien entrenada y una prueba de ello es que le asignaron la investigación del secuestro de Sertorio Rada, el famoso amante de Jazmín, una de las peligrosas Flores de la Muerte. Otra vez el caso abierto.

Había viajado dos días por la peligrosa carretera de los Andes,Ahora estaba frente a la casa de madera, típica de los altos paramos cubiertos de nieve.¿Por qué un hombre, tan atractivo atractivo, vivía tan lejos, abandonando una exitosa carrera de investigación policial? Era obvio que se había escondido de Las Flores de la Muerte. Nadie le reprochaba nada. Pues esconderse y huir de las psicóticas asesinas era lo más normal. Había toda clase de explicaciones. Mucho tiempo después se había conocido la noticia de la relación amorosa con Rita Peralta, la peligrosa miembro menor del trío asesino. Quizás las otras dos lo buscaban para matarlo por haberla separado de ellas, o quizás Rita lo mató en un ataque de locura superior a su estado de locura habitual. Aparentemente, se había cerrado un ciclo para abrir otro.

 ¿Por qué secuestrar a un hombre alejado de la escena pública? Y con el adicional que no era alguien con dinero. Las que tenían todo el dinero del mundo eran las otras , eran precisamente Las Flores de la Muerte: y era evidente que no había relación o trato con ellas. En fin. Le tocaba a ella misma averiguar qué había sucedido y por qué.

IV
El autobús rodó toda la noche. Los cansados pasajeros descendieron. Ella igual. Era una más invisible, entre todos. Con sus shorts, su camisa de cuadritos sin mangas, sus sandalias. Una chica de 25 años con unas piernas de atraco, un trasero natural, pequeñita y bella. Deseable de punta a punta. Caminó como dudando. Se detuvo en la esquina y miró a todos lados. Estaba entendiendo que necesitaba un auto. Vio varios Chevrolet y los desechó inmediatamente. Estaba más que segura que extraían con la llave en el encendedor y los dueños bien lejos, buscando un idiota que se los robara. Un Volkswagen .. No.Mucho humo. Estaba loca. Estaban en lo cierto. Pero no llegaba a esos extremos. Vio un Citroën C5 Wagon.

15 minutos después colocaba el aire y disfrutaba música ambiental tailandesa, mientras manejaba. A ver... Una carretera hacia allá. Pero le molestaba saber que seguía estando abajo....




V
Horas después, en la Luxgen A7 Diesel se desplazaba velozmente por la serpenteante carretera. Priyanka contemplaba pensativa el paisaje. Frio, solo, el lugar ideal para no llamar la atención, para no dar muchas explicaciones y sobre todo, para no recibir visitas.

La acompañaba un agente municipal, quien pálido de miedo y no de frío, prefirió quedarse frente al volante, no apagó el motor, colocó el vehículo en sentido hacia la bajada, presto a huir.

---Westonzolano-- dijo disgustada ella, entendiendo el porqué del pánico del otro, extrayendo de su bolso la automática. Cosa que le pareció la mar de Ridículo. Todo el mundo sabía que Sertorio vivía solo, no aceptaba visitas, y trabajaba como analista de seguridad en una empresa productora de manzanas, y metódicamente, al terminar de laborar se marchaba en su contaminante camioneta a su casita, tan bella y solitaria.

La puerta estaba abierta. La empujó y con cuidado quitó el seguro a su Beretta. En un segundo tenía sospechas. En 5 segundos, cuando entró al cuarto, lo entendió todo. Se asustó exactamente igual que el policía. Y es que ella también era Westonzolana,perteneciente al 0,00000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000001% de Westonzolanos útiles,decentes y productivos.

. Como una exhalación salió y se vio obligada a disparar dos veces al aire para que la patrulla se detuviera.Pues el muy idiota de su compañero había emprendido la huida.

--Estúpido--Dijo jadeante cuando se incorporó al vehículo, que arrancó velozmente--- ¿Qué pensabas hacer?.

--¿Qué sucede?-- gritó histérico su compañero.

--Que ese imbécil no vivía solo. Vivía con ella. Con la mujer. Con Jazmín o Rita o como sea... Públicamente. Todo el pueblo lo sabía y nadie dijo nada.

--Es por qué en el pueblo no había ni por error malandros, atracadores, sádicos, asesinos, descuartizadores,petristas hampones, ni chavistas kirchneristas,ni gente de López Obrador... Nada de eso.--explico el policía--Usted no es de Aquí, no entiende. Nadie quería meterse en líos y por años ellos estaban en paz.

Continua

el esposo de Jazmin,Sertorio Rada despertó. Lo clasico.Un reflector en su rostro. Amarrado y guindado cabeza abajo, oscilando como el balancín de un clásico reloj cucu. Un calvo como de dos metros, más robusto que Dave Bautista, y peor aspecto estaba parado junto a él. Para corroborarlo el hombre le atestó dos derechazos a las costillas.

--Hola Sertorio-- dijo el hombre sentado en medio del salón sin muebles.

--Qué falta de creatividad--dijo Sertorio cuando pudo volver a respirar. El mismo decorado de las pésimas películas norteamericanas.----Vas a tener que ver las películas de Europa Corps. Este decorado está muy repetitivo.

El gorilon le dio dos golpes adicionales en las otras costillas.

--Te he buscado durante años. Nunca me comí ese cuento que la loca de la mujer tuya y las demás están muertas. La recompensa va por 1900000 dólares australianos. Y como hay que buscar la manera de sacarlas de la cloaca donde la tienes escondida. Nada mejor que entregarte a la guerrilla...Tú le avisaras. No dudes que lograremos que la llames, ella llegara adonde estas, y nosotros cobraremos la recompensa sin hacer nada... ella matara a los otros .Con algo de suerte ellos la mataran y así todos contentos. Por cierto. Tú también te mueres, pero antes le vas a preguntar a tu maldita puta donde están las otras y el dinero que tienen, sabemos que es muchísima plata.

--No es una buena idea. Te lo puedo asegurar--dijo Sertorio para recibir un potente derechazo en la boca del estómago.

--Necesitamos que te comuniques con tu mamarro de loca, no me vengas con que está muerta....

--Oiga amigo. Pero ¿quién es usted?—exclamo Sertorio cuando dejo de toser sangre producto de los golpes

--Soy el senador Didalco Pelo. Ex general de la Guardia de Fronteras...¿Tú te acuerdas del Sukhoi derribado?..

Sertorio negó.

--Fui yo.—explicó el hombre con gesto afirmativo

-¡Aja¡-- dijo Sertorio fastidiado -- con eso no me dices nada. Los Sukhoi se estrellan estacionados y apagados en la pista.--respondió Sertorio sin dejar de toser, por nuevos golpes la boca del estómago.

-Yo soy el socio del "Papa de los Helados". Si de ese mismo "el químico". Y las putas esas, entre ella tu mujer nos tumbaron más de 400000000 de Euros, los andan gastando por ahí, me destruyeron el laboratorio y de paso me pusieron enfrente a este, a aquel, a los del partido demócrata, a la hermandad islamica,al esquizofrénico TRUMP y a toda la isla de Empstein.etc,etc... Como veras. Me interesa que colabores y llames a tu mujer.

El gorilon le dio inmediatamente una patada en el corazón, para "convencerlo" y "ablandarlo".

--Si no colaboras te voy a quitar los dedos de los pies--...amenazó Didalco..

Sertorio entendió que no estaban jugando. Sabía perfectamente quien tenía adelante. De verdad que era un gordito ojos verdes que caía muy mal...

--Amigo. Te suplico. Si tú dices que quieres tu dinero. Vamos a buscar otra forma de entendernos. Dejemos quieto a quien está quieto. No desates las cosas, que este pobre gigantón ni tú tienen posibilidades ante ellas.

--Hay. Que macho eres¡.. Dale duro por la jeta a este bocón-- le dijo Didalco al fortachón-- te la tiras de bravo. Ya te vamos a bajar los humos. Dale...dale...dale más.. Es verdad entonces. La mierda esa está viva..Llámala..Llámala-- le dijo el hombre poniéndole el celular a la vista-- dime el número.



I

Ese si me gusta , alarma con satélite, sistema electrónico de protección, bloqueo, llamada a la policía, encendido personalizado automático... Uhmm. Una delicia..

Horas después de tanto manejar llego a una estación de recarga de hidrogeno y electricidad. Vio estacionado un tanto aparte el Huawei Maextro S800


Llena de ansiedad se dirigió al auto y este abrió la ventanilla hasta la mitad. Estaba ahogada de emoción. La puerta trasera abrió y ella entro ágilmente ,sin perder tiempo comenzó a preguntar.

¿Verdad que el Dodge Challenger es más rápido que el Camaro?Anda.Dime.Y es verdad que si uno se monta en un avión, ¿lo pueden secuestrar?. Quiero comer arepas fritas y cantar lalalalala...

Un rato después descendió del vehículo. Estaba muy contenta. Secó dos lágrimas de emoción. Ahora más o menos entendía porque los gatos detestan bañarse. Llego a la Citroën, para encontrar a un chavista sentado en el puesto del conductor y el otro trabajando afanosamente en el radio reproductor. Enarcó las cejas, luego las frunció, estaban ensuciando la tapicería y entendió que adicionalmente dañaban el tablero de la camioneta.



V

Cuando la policía llegó vieron la escena

. Uno de los hombres estaba metido dentro del motor. El otro había sido partido hacia atrás. Eran dos ladrones. La dueña del auto había introducido una denuncia por robo de vehículo 6 horas antes. Eran dos crímenes rituales. Tenían muchos años sin verse. Eran una firma. Un estilo. Los agentes  miraban en silencio. Ellos primero y Priyanka Aracelis había después habían corroborado ante el laptop. Era un estilo, Era una forma de asesinar que tenía tiempo sin verse, pero decían claramente quien lo había hecho. Nadie vio nada. Nadie escucho nada. Los dos tipos eran unos ladrones chavistas de poca monta. Robaban para comprar drogas. Pasto fácil para cualquiera... Se metieron con el carro equivocado. Los policías, graduandos de las nuevas generaciones ya estaban pensando en meter la baja. Más o menos tenían idea que era lo que estaba adelante.

--Mire sub inspector. Quiero hablar con usted. Usted sabe. Mi esposa está en estado. Esperamos...Yo quiero. Usted sabe-- le dijo su asistente con los labios blancos.

Priyanka no contestó. Por supuesto que estaba asustada.... Si alguien quería irse de la fuerza. Pues era ella misma...y esconderse en Nueva Caledonia. Como mínimo...

VI

La Silverado Eléctrico Solar

llego al parador de Camiones... Una princesa indígena pequeñita en unos atrevidos shorts descendió. Serena y tranquila. Con un sombrero ranchero, era una fruta más que apetecible... Se sentó en el mostrador y tomo lentamente una Coca Cola Zero bien fría. Dio vuelta en la silla giratoria y miro la carretera. Aspiro el aire...Aspiró el aire....

-- ¿Le gustan los Porsche?-- preguntó a la camarera después de hacer su pedido.

--No son habituales por aquí-.-respondió está, colocando el club House especialidad de la casa en el plato enfrente de la joven-- Sin embargo. Hace dos días pasaron 3 camionetas Porsche de ese tipo. Negras y lanzando mucho humo....

La muchacha levantó la vista. Vaya si tenía hambre...

--¿Tres?.

--Sí. Tres. Eran unos tipos bien feos. Uno un gordito, parecido al malasangre que sale por TV, y otro inmenso. No se cómo cabía en la camioneta.

--¿Inmenso?..Imaginate.Yo mido 1,58.—explico tomando una generosa porción del club House y comiendo con apetito

--Sí. Jajá... Yo mido 1,62-- dijo la camarera.

--Los Yankees de new york tienen tiempo sin ganar el título—dijo a nadie, después que pago y fue hasta su nueva camioneta. De verdad que no la había gustado cambiar de vehículo, pero las circunstancias eran tan variables

No había esperado el cambio. Tomó su nueva camioneta y siguió por la larga carretera polvorienta. Rato después se estacionó... Luego continúo sin parar. Las ventajas de los eléctricos solares...Eran inmensas.....

La carretera era sola y oscura. Una inmensa recta, llena de huecos y fallas de nivel. Llego a una parada de camiones y descendió. Vio a derecha e izquierda nada. Haciendas abandonadas. Camiones abandonados. Era evidente que la región no se recuperaba de los efectos de la era del genocida Nicolás..Su instinto la hizo girar el rostro y ahí estaba parado viéndola.... Flaco, desgarbado. El animal silenciosamente le enseñó los dientes.

--Hola..Amigo..O ¿amiga?..¿También andas buscando a Sertorio?..A ver que eres-- dijo la muchacha acercándose al peligrosísimo animal. Le tocó el lomó y el costado. --Oye. Vas a ser mama. Mi princesa. Estas deteriorada..¿Tienes hambre?. No te preocupes. Mami te va a cuidar. Juntas vamos a buscar a Sertorio.

Abrió la puerta del cajón de la pick-up y ayudando al inmenso animal, la introdujo en el cajón

Abrió la puerta del cajón de la pick-up y ayudando al inmenso animal, la introdujo en el cajón.

--Vamos a pasear. No te tires de la camioneta. Vamos a rodar.

Vamos a rodar


Dicho esto vio las luces que venían en la oscuridad. Rauda delante de ella pasó la Porsche Cayenne a unos 180 Kms por hora.

La contempló hasta que se perdió en el horizonte. Con calma arrancó la camioneta y se dirigió por la ruta detrás de las luces rojas que se veían en el horizonte.

IV

Vio la carretera de tierra. Las luces rojas se ocultaron muy lejos adelante. Jazmín cruzó tranquilamente, después de colocar su luz de cruce y ver que no venían autos. Era muy cuidadosa en eso de respetar la ley de tránsito. Un rato después vio las oscuras moles de una hacienda abandonada. Se introdujo. Silenciosa contemplo el inmenso granero. Le pareció escuchar sonidos. "El granero.4 por 8 ""¿Por qué tenía que ser 32?.."Eso no estaba correcto. Podía ser otra cosa. Limones y peras. Neumáticos pirelli. Autos chinos...

La Puerta trasera estaba abierta, y seis hombres desmantelaban la Porsche, armados con sopletes, sacaban paquetes y paquetes de la camioneta.

La muchacha entró y caminó hasta donde estaban ellos, quienes inmediatamente extrajeron armas de todos los calibres la apuntaron y la rodearon. Uno de ellos se colocó detrás de ella y rodeó con su inmenso brazo el frágil cuello de la chica. Mientras otro con el soplete encendido se acercó peligrosamente a la joven. Los otros cuatro la apuntaban directamente.

--Hola. Buenas Noches. ¿Ustedes andan con Sertorio?.—preguntó tranquilamente, mientras miraba la súbita sorpresa de los hombres, quienes la veían detenidamente. Una apetitosa Lady gaga en shorts de blue jeans..

Los hombres por un instante se sorprendieron y rápidamente la miraron.

--¿Sertorio?. Estemm. No anda por aquí.. ¿Tú has visto a Sertorio?.-- dijo el que fungía de jefe a sus subordinados.

Los hombres negaron sarcásticamente.

¿Quién pregunta?--le dijo a su oreja el otro pasándole la lengua por la misma, sin soltar el brazo, firmemente alrededor de su frágil cuello.

--Bueno. Soy su esposa. Quedó en traerme Fresas con Queso azul. Y no ha llegado.—respondió la muchacha serenamente, haciendo caso omiso a la respiración en su nuca del hombre-

Los hombres soltaron la risotada.

--¡Qué tipo tan malo¡. ¿Cómo va a dejar solita una india tan bella?....Por aquí tenemos varias cosas. A lo mejor te gustan. Tenemos chorizo africano. Pan de maíz largooo. Salchichas gigantes de pura carne.-- dijo insinuante el jefe con una diabólica sonrisa.

--¿Porque usan Porsche?--preguntó la muchacha viendo los paquetes regados en el piso. Tenían envoltorios de plásticos de colores con números y símbolos.

--Es un auto cómodo, a pesar de los embustes y la contaminación-- dijo el hombre, dando por terminada la discusión y disponiéndose a hacer lo que instantáneamente planificaron--Pero. ¿Por qué no nos conocemos mejor?...Hay varias cosas que podríamos .Estem... introducirte en conocimientos. Inolvidables ¿Verdad? Podríamos hasta filmarlo y te guardamos una copia

Los hombre rieron y el que la sujetaba decidió hacer más fuerte su apretón, levantándola del piso, para impedirle cualquier defensa. Otro trató de agarrarla.

--Aja. Unos chicos traviesos--dijo Jazmín hundiendo con su brazo libre el bisturí, firmemente en el abultado abdomen del hombre que la sujetaba, dando un fortísimo tajo abriéndolo de par en par, e inmediatamente hundió el bisturí en el ojo del hombre que tenía el soplete, para quitárselo y pegarlo en la cara del otro que intentó sujetarla. Los tres hombres cayeron inmediatamente convulsionando mientras rápidamente morían entre horribles alaridos.

Los otros dos abrieron fuego, mientras el soplete entró dentro de la camioneta comenzando a incendiar la cocaína en los paquetes y la camioneta en sí.

Todo quedó repentinamente silencioso, mientras la camioneta se incendiaba violentamente amenazando incendiar el granero.

--¿Dónde está?..¿La viste?. Creo que le di... Yo le di-- riposto aterrado el otro..

--Dispara..¡¡DISPARA¡¡

Los hombres dispararon varias veces a todos los rincones. Pero la joven había desaparecido instantáneamente con la confusión. Aparentemente se había escondido en un rincón ,detrás de unas cajas, por lo que los hombres sin perder tiempo llenaron de tiros el sector y luego recargaron otra vez

--Estuve buscando el pan de maíz. Tengo una mascota con hambre--dijo la voz a las espaldas de uno de los hombres.

Este trató de dispararle con la uzi.pero una llave de quitar tuercas de neumáticos se introdujo violentamente en su boca, matándolo instantáneamente. El otro trató de dispararle, pero el arma se le encasquilló, haciendo que el hombre retrocediera, tropezando con uno de los neumáticos de la camioneta, cayendo en el piso delante de la joven que caminaba hacia él. Su cara no era tan bonita. Era una máscara malvada, asesina. Cruel...

--Dispárale. Dispárale.--gritaba aterrado al otro. Pero su compañero huyó .

La muchacha se detuvo junto al hombre, quién se arrastraba tratando de huir. Con fría voz ella preguntó.

--No me ayudan. Estoy preguntando por Sertorio...es mi marido.

--No lo conozco. No lo he visto.--gritó histérico el hombre, tratando de incorporarse, pero el miedo y el ver a sus compañeros muertos en segundo a manos de la joven mujer se lo impedían.

--Entonces. ¿No está aquí?-- preguntó con un tono de decepción la muchacha..

El hombre aprovechó el descuido, logró incorporarse del suelo y a toda carrera salió del granero, para escuchar los gritos del otro, mientras era asesinado por la inmensa perra negra que Jazmín había recogido en la carretera. Lleno de un histérico pánico vio la camioneta. Estaba encendida. Sin pensarlo se introdujo en la misma y a toda velocidad, levantando una pared de piedras y tierra, aceleró brutalmente, perdiéndose en la oscuridad.

Jazmín salió del granero, que en ese instante ya era devorado por un brutal incendio.


La gigantesca perra se acercó moviendo la cola y mirándola con sus inmensos ojos amarillos, enseñándole el cadáver destrozado del delincuente que había tratado de huir primero que el otro.

--Oye princesa. Estamos a pie. Allá va nuestro vehículo..—señalo Jazmín con un tono de decepción. Sin preocuparse mucho por el hombre asesinado.Total.Ella había despachado a otros momentos antes. Por momentos había supuesto que Sertorio estaba en el galpón.

Caminó en la oscuridad y las llamas iluminaron a un Cadillac, una Citroën ds y un BMW

Caminó en la oscuridad y las llamas iluminaron a un Cadillac, una Citroën ds y un BMW.

--Otro Citroen.Lujo y confort. Es que me persiguen.--dijo la muchacha, contenta de haber encontrado otro auto de su marca favorita, para ver inmediatamente a su perra. Estaba muy sucia y llena de sangre y trozos de carne de su víctima--Ah no...Así no. Te tengo que bañar primero. Aquí debe haber algo para bañarte...este es otro nivel de auto.


Novelas Por Capitulos







Didalco cerró el teléfono y no pudo contener la risotada. Inmediatamente marcó un número y con voz de locutor dijo.

--Habla el senador Didalco Pelo. Aja. Un número telefónico me está amenazando. Si averígüenlo y me dice su ubicación. Es para la semana pasada.No.No.Gracias...Yo me encargo. No gracias. Todo bajo control.

II

Jazmín estaba congelada en el volante. Paralizada veía la carretera delante de ella, indiferente a los autos que pasaban por su lado y los obscenos gestos con las manos que les hacían los que la evadían en el último momento al coche estacionado en plena vía...

No podía entenderlo. Las fresas con queso azul.

El teléfono repico otra vez.

--Tranquila...tía...tranquila. Soy yo.....shh.Shhhh...Gira el carrusel. Los caballitos de mar...

-¿Los caballitos de mar?...

Jazmín reaccionó inmediatamente. Dando la vuelta en U aceleró, para hacer que varios autos casi se salieron de la vía. y comenzó a decir. Peterbilt, 17 velocidades semi automáticas. Iveco Stralis. Son suaves como una niña...Román 6x6..Muy varoniles. Me recuerdan a Sertorio. Vio la Mitsubishi Montero Policial...Montero TDI, algo ruidosas, pero son confiables...

--El Barcelona perdió con el Sevilla...eso es inaceptable. En Israel cae nieve. Pipi y popó..

III

Priyanka se detuvo en la fea plaza del pueblo, a orillas del rio orinoco.Pueblo viejo, solo, dominado por la guerrilla. Era muy peligroso para una policia andar mostrándose por ahí...Carros viejos. Camiones viejos. Los inmensos camiones que se veían por la carretera, pues parecían no llegaban aquí...

No iría a la prefectura local a pedir apoyo. Era mejor averiguar quién era el jefe de las bandas de ladrones y asesinos y entenderse con ellos. Ellos si eran la autoridad. Apagó el motor y descendió. El golpe de calor húmedo y pegostoso le empaño inmediatamente los lentes. Vio el hombre desentonar absolutamente con el paisaje. Un elegante flux negro en medio de una temperatura de unos húmedos 45 grados, lentes Rayban de oro, pelo al rape, 1,95 y unos 145 kilos y no de grasa.

--Un asesino a sueldo. Candidato A1 a una carcel en El Salvador--dijo la joven viendo el hombre caminar y dirigirse a una Gran Cherokee TDI electrica.Decidió jugarsela.El arte de ser un buen policía es a veces hacer caso a una inspiración.

Descendió del vehículo con la placa en la mano a la altura de la cara del hombre. Se plantó justo enfrente al hombre , lo miró, levantando su bello rostro.

--¡Qué niña tan bella¡. Sé que soy irresistible. Pero. Es que estoy en medio de una relación. De seguro apenas termine con ella, podemos intentar algo--le dijo el hombre.

--Enséñeme sus documentos.—le dijo con su automática en la otra mano

--Hoy no tengo muchos documentos de 100000 trillones de bolívares tuberculosos. Llámame mañana. Ya te doy mi número. De repente podemos hacer otras cosas-- dijo el hombre tratando de obviarla, para encontrar que la muchacha dio un paso igual cerrándole el paso copan el indicativo gesto que sabía usar el arma y quería dispararla nuevamente.

--Oye niña. ¿No te parece que no es momento para bailar boleros con éste sol?.

.--Enséñame la cedula de identidad  y me vas a contestar unas preguntas.—le dijo ella imperativamente

--Ya te las contesto. Mide más de 35 cms y es así de grueso--dijo el hombre haciendo una O con sus dedos. Si no me fastidia, podemos hacerlo varias veces ..Y soy muy depravado.. Pero muy depravado..¿Qué otra cosa quieres saber?. y otra cosa. Tendrás que pagar el hotel..

La muchacha no contestó.

--Está bien hija. Soy guardaespaldas de Didalco Pelo. Y tengo que hacer una encomienda para él. No me retrases. Si quieres saber algo. Llámalo y pregúntale a él.

--No quiero hablar con el voy a hablar contigo...

IV


El Bentley se estacionó detrás de la Citroën en el amplio estacionamiento de una fábrica de satélites que nunca funcionó.

La bellísima muchacha descendió de la Bentley y con cuidado camino. Ahí estaba. Tenía que cuidarse. No estar dentro del radio de acción de la otra. Vio el inmenso perro negro echado a los pies...El peligro del peligro. La princesa de la muerte estaba parada. Bella, pequeña, frágil, deseable, el sueño de cualquiera que quisiera jugarse la vida con el destino.

--Tía...Shhhh. Soy...tía...soy yo. La hija de Lupe.—le dijo suavemente, con cuidado, con mucho cuidado

--¿Y los caballitos de mar?.

--Después...después...

--¿Magnolia?..¿Lupe?.

--Tía magnolia está cuidando a mi tío Jaimur. Los nervios. Los nervios. Tú sabes que él es muy nervioso. Mi mamá cuidando a mi papí. Está enfermo... Mi niña con mi bello. Te mandan los caballitos de mar.Estan nadando en el cielo...

--¿Allá?--señaló unas nubes.

--Ahí está. Si ahí están...

Jazmín se tranquilizó...Por el momento.

--Sertorio anda buscando las fresas con queso azul y todavía no las ha traído.

--Tranquila tía. No te preocupes. Lo encontraremos. Por ahora necesito tu teléfono.

Jazmín entrego mansamente el telefono.La miro.

--Tienes el mismo cuerpo de Lupe.

La muchacha sonrió.

--Tuve que rebajar 9 kilos después del parto.--dijo marcando un número.--Alo. Necesito que me averigüen un telefono.Desde el me están acosando.Si.No.Yo me encargo..Tranquilo..¿Cuánto quieres?..

--¿Por qué dices que me están acosando?-- preguntó Jazmín.

--Hay muchas cosas juntas por ahí. El tío Sertorio no le gusta buscar las fresas acompañado...¿Has hablado con alguien?.

--Pues sí...Me contestó un tipo que hablaba horrible.

Llegó un mensaje de texto...La muchacha lo miró.

--El tío está cerca. En unos 30 minutos hablaremos con él.

V

.

junto  de la Gran Cherokee, la muchacha revisaba los papeles ante un fastidiado Grandulón.

junto  de la Gran Cherokee, la muchacha revisaba los papeles ante un fastidiado Grandulón

¿Tienes nombre?.

--No sé. No me acuerdo. A mí no me vengas conque no te he dado para los alimentos del niño. Si hicimos algo, eras mayor de edad.

--¿qué andas haciendo por aquí con Didalco Pelo?.

--Ni idea. Si quieres habla con él. Es más esa es la idea-- dijo el hombre dándole un golpe seco en la sien a la muchacha, desmayándola en el acto. Dicho esto se dirigió con la camioneta al galpón en las afueras del pueblo.

Momentos después estaba con la muchacha tirada en el suelo, delante de su sorprendido jefe.

--Esta tipa estaba haciendo muchas preguntas. Mucho cuidado si no tenemos aquí una de las Flores de la muerte.

--¿Jazmín?..¿Tú crees que es Jazmín?.

--Bueno jefe. Usted sabe que son maestras del disfraz. Puede ser.

--Se ve muy joven.

--Son jóvenes--dijo a manera de excusa el guardaespaldas.

--Cuando este idiota despierte, él nos lo dirá.

--Nunca reconocería que es ella.

--Esposala.Dejame ver.--dijo Didalco, revisando los documentos de la muchacha- arma de reglamento Walter ppk .765, chapa. Priyanka Aracelis Galvez.Sub inspector. Brigada investigaciones 34. Tengo que averiguar. Si es la eliminamos. No puedo dejar pruebas. Además. Le lanzaríamos una más a la cuenta de la otra. Si no es. Pues hay que averiguar por qué andaba por aquí preguntando lo que no es.

--¿Sera por el cargamento?.

--Puede ser...Ya la gente viene por ahí. Ya están a punto de llegar...Ve a ver cómo va el rastreo.

--No hay señal.

--¡Cuando no¿.

Sertorio se despertó. Veía difícilmente.

--Hola maricongo-- saludo Didalco-- tu puta vino a buscarte. Pero aquí está.

Sertorio la vio.

--No la conozco.

--¡que la vas a estar conociendo¡. Ni loco aceptarías que es Jazmín. Está bien buena Jazmín. Le voy a dar como se debe tratar a una hembra.-- dijo Didalco.

--No la conozco. Si fuera Jazmín ya estuvieras muerto hace mucho tiempo.

--¿Ah sí?..¿Me va a matar con la mamada que me va a dar?-- le dijo agresivamente Didalco acercándose al otro.

La muchacha se despertó. Didalco la miro.

--Hola Jazmín. Es un placer conocerte. Eres una niña muy bella.


La muchacha despertó desorientada. En una silla con la misma expresión sarcástica,estaba sentado el grandulón.

--el pequeño Juan--murmuró la muchacha. Vio al senador. Lo había visto en la Tv.

Estaba en problemas. Vio al hombre amarrado con cadenas. Con el cuerpo lleno de sangre. Era evidente que estaba en problemas igualmente.

--Aja. Aquí tenemos una situación-- dijo Didalco sirviéndose un whisky y aspirando una línea,--El esposo, que se ve no puede cumplir sus funciones. La bella esposa hambrienta y despechada, y los nuevos amantes, que tendrá que cumplir su parte. No queda de otra.

--Oiga amigo. Serás senador. Pero soy una inspectora de policía. Mi gente anda por ahí.

--Tu "gente" son míos todos. No te sirve el disfraz.

--Amigo. Compruébelo.

Didalco miró al grandulón.Este le hizo una seña negativa. No había señal.


--Vas a tener que salir-- le dijo Didalco, tomando una ametralladora Ak 47 y cargándola con una doble cacerina le dijo con un gesto--anda averigua. Nada más por darme el gusto.

--Jefe no es buena idea dejarlo con Jazmín.

--Ah. Está esposada de pies y manos. Ni que seas mágica.

El grandulón salió.

--Oye amiga. Estamos solos. Quiero que salgamos todos de esta situación. Sé que eres Jazmín. Dime donde tus hermanas tienen el dinero. Yo lo único que quiero es la mitad. Podemos entendernos. Tu tomas el otro 50%,te vas con tu marido y todos contentos. Esto es una simple situación de negocios.

--No soy Jazmin.No sé cuál dinero está hablando.

--Maldita puta. Te estoy dando la salida. Aparte de loca eres bruta. Si no colaboras le voy a ametrallar cada pierna a este estropajo hasta volvértela tiritas. .

VI

Dennis preguntó por su bebe. Todo bien .Todo perfecto. Tenía que manejarse con cuidado. En la lujosa tienda con delicateses solicitó queso azul, picado simétricamente, con una cobertura de fresas y yogurt de fresas. Era lo que calmaba últimamente a Rita, Diana Lotz, o Jazmín. Su bella y peligrosísima tía, quien tranquilamente esperaba en la Bentley, contemplando su inmensa perra. Por supuesto que estaba loca. Pero ¿quién no?.. en un país que tenía una alianza entre los chavistas, los islámicos y los miembros del partido demócrata de Usa. Quien aceptaba eso, estaba más loco que ellas.

Compró un saco de comida para perros. Todo bien. Todo perfecto.

--Tía.. Rita..Toma..Come..Tío Sertorio te va a tener otros. Mientras tanto..

--¿Por qué dos y dos son nueve?.

--Tía. Cuando pasó aquello mi mami y mi tía magnolia todavía tenían 12 años. Tú tenían 11...Eso se demostró después. Mi abuelito se vio obligado a comprar otros papeles con 5 años más .Por eso con todo eso mi tía entro a la universidad. Ella es muy inteligente. Entró de 13 años. Nadie se dio cuenta. Estudio duro. Se graduó de 17...legalmente tenía 22. Mi Tío Jairmur ni cuenta se dio. Igual mi mami. Me tuvo de 13 años. Y tú de 11 pasaste a 16 completos. Por eso 2 y 2 no son cuatro.

--No me gusta la Tahoe Blanca Diesel.

--Lo sé. Lo se..

Capítulo Final.


El gorilon salió al galpón a buscar señal para comprobar la información. Estaba absolutamente convencido que la muchacha se soltaría y en dos segundos lo desbarataría en tiritas.

Por eso, a pesar de sr un asesino con más de 300 víctimas, chavista peligroso, traficante de órganos, suplidor de niños para la industria pornográfica; por eso su valor fue disminuyendo a una velocidad algorítmica negativa, exactamente igual a la rápida disminución del valor de un soldado venezolano, cuando tiene que enfrentarse a alguien armado exactamente igual a él. Fue un absoluto golpe de suerte que aprovechó. No tendría otra vez la misma suerte.

Vio la Grand Cherokee y se vio a sí mismo, entrando y rodeado de chicas prepago en un bar allá e Caracas. Y es que solo a un desequilibrado mental como Didalco se le ocurría enfrentarse con una ametralladora a Jazmín esposada de pies y manos. Estaba absolutamente convencido que ya en ese momento su jefe estaba destripado y en esparcido en pedacitos por todo el galpón

I

Ambas mujeres y la inmensa perra rodaban plácidamente en la Bentley. Por el teléfono manos libres . Una llamada entrante llamó su atención y Denis dio las gracias. Mostró una sonrisa. Diferente a las habituales. Una sonrisa exactamente igual a la de su madre Lupe..

--¿El papá del niño?-- preguntó Jazmín, con un raro ataque de lucidez.--ah ya me acuerdo. De eso no se habla..Shhhh..Shhhh.

--Shhhh.. Shhhh.

--¿Estoy loca?.

--No tía. No te pongas nerviosa. Mi mami te quiere mucho. Tía Magnolia te adora..-- tranquilizó con mucho cuidado la voz.

Jazmín comenzó a reírse.Ella también. Se reían duro. La perra comenzó a ladrar. Era un momento feliz.

Eso era. Se reconocían. Depredadoras. Crueles. Asesinas.



Sertorio aprovechó, y se balanceo, empujando a Didalco, quien había entrado en su alcance, proyectándolo hacia el grandulón




La 

Poco a poco los regalaría a la familia

Por su parte de un Tesla SP85 


 descendió Priyanka.

Caminó con unos jeans desteñidos y rotos y en sandalias y se introdujo en el restaurant

 


##@#####

Nada más por curiosidad y a 12 cuadras,ya casi saliendo del pueblo hizo la comprobación. Si era verdad. Era policía no era Jazmín. Podrían violarla las veces que les diera la gana. Sacarle los órganos y tener un dinerito extra. Dio la vuelta en redondo.

El grupo traía un médico sádico. Experto en torturas y hábil cirujano. Traía un equipo portátil de extracción de órganos...Bueno. Las cosas estaban saliendo. Muy bien. Con tal que Jazmín no apareciese.

Nada más al llegar vio las dos Agrale Marrua Doble cabina estacionarse y de ella descender.6 hombres. Todos se conocían. Nadie se saludó. Había que trabajar rápido. Un comandante. El médico. Su ayudante. Tres asesinos guardaespaldas.

Didalco se rió fuertemente. Estaba eufórico con tantas sustancias  metidas entre pecho y espalda. Sertorio y la muchacha estaban conscientes y ambos entendieron que les quedaban minutos de vida.

El hombre flaco de cara angulosa y lentes pequeño esperó, e inmediatamente le fue colocada una mesa. Con destreza se colocó guantes quirúrgicos y comenzó metódica y rápidamente a colocar encima de un mantel verde el instrumental quirúrgico. Su asistente puso varias cajas congeladas de transporte de órganos.

Finalmente con un fuerte acento el hombre habló.

--Le voy administrar un suero neuro hipnótico. Modelo de la CIA.. Es muy efectivo y no causa traumas en los órganos. Ha sido probado muchas veces. Elaboras preguntas directas y obtendrás respuesta directa.

Didalco asintió encantado.

--Quisiera expresar que tenemos varios pedidos, para nuestros amigos del partido DemócRATA,Hunter Biden y su socio secreto Trump.. Necesito un corazón, 2 hígados y cuatro riñones de ser posible.

--Hecho. Aquí hay para regalar--exclamó animado Didalco, enseñando a los prisioneros.

El otro se concentró. Y Didalco chasqueando los dedos le dijo..

--Oye Doctor... ¿Cómo quedo yo ahí?.

--Bueno hay 200 millones de dólares. Para los proveedores la comisión es del 30%.

--Ahhh. Estamos en onda. Aceptado. No está mal.

La muchacha aterrada comenzó a llorar. Sertorio le dijo.

--No les llores. No les des ese placer. Ellos también están muertos. Solo que no lo saben.

--Te voy a dar una oportunidad. ¿Dónde tienen el dinero de mi socio "el papá de los helados".

--No lo sé. Ni idea. Pero puedo ver que muy pronto morirán todos ustedes.

--¿Sabes dónde puedo conseguir a Magnolia o a Lupe?.

--No lo sé. Ellas se comunican con Jazmín. Ella será mi esposa pero a veces es muy peligroso preguntarle por ellas. Pero puedes preguntarle a ella misma. De seguro te lo contesta.

--¿Dónde está Jazmin?.

--Aquí. Enfrente de mí--dijo Sertorio.

Todos se rieron El grupo se reía. Menos el médico y su asistente concentrados en colocar su equipo quirúrgico.

Uno de los hombres fue a orinar. Muchas horas en avioneta. Mucho tiempo en el auto. Fue al baño, cuya puerta estaba a la vista de todos en el vacío galpón.

Entró, encendió la luz. Revisó los urinarios. Todos vacíos. Miro hacia arriba. Nadie. Como no se fiaba tenía su automática en la mano. Si oía un zancudo le disparaba.

Su vejiga estaba a reventar y en el urinario más cerca a la puerta y frente a un inmenso espejo se dispuso a orinar. Le pareció oír algo. Volteo.Nadie.Siguió orinando. Detrás de él una figura se incorporó. Trato de voltear, pero la inmensa aguja de tener entró de abajo hacia arriba por su cerebelo, atravesando a gran velocidad su cerebro y saliendo por su ojo derecho. El chorro de orine cesó y parado quedo muerto, con su cara apoyada en el espejo. En sus últimos microsegundos de vida logró verlas a las dos.

-Diantres. Buenísimas y bellas.

Mientras tanto ,el hombre preparaba dos inyecciones adicionales.

Didalco hizo un gesto negativo. Había sido un esfuerzo inútil Pagar a unos secuestradores Chavistas, pagarles, para que trajeran a éste imbécil, para nada. No sabía. Adicionalmente el incompetente ya le había dicho que la mujercita era policía. Lo único que tenía que hacer para salvar la operación era vender los órganos. Todos vieron la decepción del hombre y un fino hilo de titanio se enrolló en el cuello del último guardaespaldas y sin esfuerzo cortó la cabeza del hombre cayendo dentro de un saco.

El ruido del cuerpo convulsionando y lanzando un mar de sangre los alertó.

Didalco escucho el ruido del cuerpo al desplomarse, entendió inmediatamente.

--Maldito hijo de puta-- rugió-- la estabas viendo mientras yo te interrogaba y estos idiotas, todos viéndote.

--No me preguntaste--dijo Sertorio--Te hubiera dicho.

--¿Dónde están?.

--Aquí mismo. Enfrente a mí.—repitió Sertorio con un gesto de fastidio

Todos vieron el galpón. Iluminado. Vacío. Un montón de cajas de madera en una esquina.

---Están ahí. Disparen .Atraviesen la madera.—ordenó asustado el hombre

Todos se concentraron y ametrallaron las cajas, atronando el ambiente.

--Nos vamos-- dijo nervioso el médico y su asistente asintió aterrada. Les gustaba perseguir, humillar, matar.. Pero no ser cazados ni acosados.

--Están muertos--les dijo Sertorio, mientras la policía miraba todo con pavor.

--Cállate idiota, que tú también te mueres con nosotros--dijo Didalco disparando adicionalmente hacia las cajas y todos desplazándose con cuidado hacia las mismas que quedaron desbaratadas de tantos tiros.

Mientras apresuradamente el doctor y la enjuta asistente, nerviosamente terminaron de empacar.

La mujer levantó la vista y le dijo.-

--Faltan los bisturíes número 11.

--¿Cómo?-- dijo el hombre. Para darse cuenta, pues el mismo entró hasta la caña por su testículo, perforando su vejiga y dando un corte preciso.

El hombre con un agudo chillido cayó convulsionando. Eso le había pasado por no usar bisturís de diamante o láser. Pero ya no tendría tiempo para usarlo. La mujer inmediatamente se llevó su manos al vientre, mientras dos chorros de sangre, producto del corte de las venas cavas hacían que se vaciará rápidamente.

--Están debajo de la mesa. Dispárenle--grito aterrado Didalco. Corriendo los tres hombres, para ver como entraba a gran velocidad la inmensa perra, saltando sobre el guardaespaldas y llevándose agarrado su cabeza entre sus fauces.

--Pero. ¿Qué mierda es esta?-- grito Didalco deteniéndose y tratando de dispararle al animal, para ver como el arma caía de las manos de grandulón y este balbuceaba incoherencias.

--No tengo nada que ver. No tengo nada que ver--decía ,dando pasos hacia atrás.

Didalco tambien.Ahi estaban las dos, con una cara máscara de muerte. Feas, vulgares, asesinas. Mirándolo con ojos vacíos, muertos.


Sertorio aprovechó, y se balanceo, empujando a Didalco, quien había entrado en su alcance, proyectándolo hacia el grandulón.Ambos hombres tropezaron e inevitablemente cayeron al piso. Con diabólica maldad Kristal enterró las dos inyectadoras en los hombres, vaciándolas de sopetón,sin darles tiempo a nada. Didalco en pleno estómago, al otro en el brazo, quebrándose la aguja en la musculatura.

La muchacha se sentó en el pecho del hombre y piso firmemente los brazos de Didalco.

--Tengo muy buena memoria. Los números de la cuenta, el correo, la clave, la pregunta secreta y por supuesto el banco.

Mansamente Didalco los dijo tres veces...

#!#!#

Jazmín llegó junto a su marido, los beso y abrazo. Volvía a ser una humana

--Estaba terriblemente asustada. Creía que tenías una aventura --le dijo tiernamente.

--La tenía. La más terrible de todas.-- le contestó, no sin dejar de tener miedo a su esposa y las otras, sabia lo que eran capaces de hacer las tres juntas, una prueba apenas cinco minutos antes...

Didalco bajo los efectos de la neurosis dio las llaves y. Sertorio y la bella policía fueron inmediatamente liberados.,

La muchacha se incorporó. Se sentía desvalida. Estaba viendo la cara de la muerte enfrente a ella. Y vio a la otra. Dolorosamente bella. Frágil. Etérea. Sus ojos se humedecieron. Sin hablar sabia quien entraba. Magnolia. la médico. La leyenda. La que dominaba y administraba el dinero. El cerebro que manejaba las piezas. Calmada, Tranquila, asesina. Mortal. El Alfa de la manada

--Magnolia. No me olvidaste --dijo Jazmín abrazando su madre de crianza.

--Nunca.Jamás..Shhhh-- dijo la otra besándola en el pelo.

--¿El tesla X?.

--Es un buen auto. Cuando le incrementen la autonomía será bueno de verdad.Compraremos los Huawei Maextro, lujosos y tecnologico.

--¿El acuerdo nuclear con Irán?.

--Es una traición del mihad Obama. Él es el imán secreto. Es el anticristo que está vendido al mal.Es socio secreto de Trump. Todo es un acuerdo del club de Bildelberg y Mar-A-Lago.

La muchacha policía miraba a todos lados. Sertorio le hizo un gesto negativo. Si no tenían ninguna oportunidad contra Jazmín. Ahora con tres de ellas juntas era un suicidio.

La muchacha sonrió y a todos les dijo.

--Yo soy Priyanka Aracelis Gálvez--dijo recalcando el apellido.--Soy la hija de Zelensky Gálvez. El hermano menor de mi tía Lupe.

Sertorio abrió la boca. El pétalo de una nueva rosa.

IV

Días después, el hospital Moreno Tercero, en su área de cuidados intensivos de urgencia recibió un corazón, 2 hígados y cuatro riñones de un donante anónimo. Estaban perfectos y en una caja el costo en efectivo de las operaciones. Cosa que hizo movilizarse al personal médico a toda velocidad .pues no había tiempo que perder.

La televisión ilegal y el periódico digital ilegal recibieron una notificación de Didalco Pelo y su guardaespaldas Aristóbulo Barreto, donde ambos admitían una relación estable, diciendo que se habían marchado a una lejana isla a disfrutar su amor. Era la confirmación de lo que todos sabían. Didalco era el jefe del Clan de la Luna, que introducía toda la droga en complicidad con los dirigentes del partido demócrata y el ICE, también era consumidor, y bueno, a pesar de tener esposa e hija,, era normal que tuviese una pareja. Nada que extrañar a nadie..

65.000.000.000 de Euros fueron transferidos a 9 cuentas bancarias en, Vietnam, Macao, Isla de Man, islas Caimán y panamá. Igualmente un grupo de niños con cáncer recibieron la notificación que sus tratamientos estaban absolutamente pagados por una desconocida y extraña organización de amantes de las flores. Pagarían los tratamientos de todos los niños con cáncer que aparecieran ,por tiempo indefinido.

.

Priyanka Aracelis fue encontrada atada de pies y manos en el baño de mujeres de un lujoso restaurant japonés a la hora de mayor concurrencia, dando pie a un escándalo nacional.

#$#

Muchos meses después en uno de los tantos pueblos fantasmas de la costa nor oeste de Canadá, en una de las casas aparentemente abandonada

, cercanos a la frontera con Alaska. La muchacha contemplaba absorta el paisaje congelado. Desde el amplio ventanal. Su esposo era víctima de una fuerte gripe y estaba acostado y abrigado en el cómodo sofá.. Estaba feliz. Celeste. su amada perra, había parido en el garaje 7 saludables cachorros. Negros y voraces como su madre. Poco a poco los regalaría a la familia.

Poco a poco los regalaría a la familia

Por su parte de un Tesla SP85d descendió Priyanka.


Caminó con unos jeans desteñidos y rotos y en sandalias y se introdujo en el restaurant.. El restaurante que siempre estaba vacío. Le habían dado la baja con deshonores, pues teniendo a Jazmin frente a su cara no logró detenerla.

El silencioso mesero se acercó. Estaba segura que era uno o una de ellas disfrazado. Pero no sería ella quien se pondría a averiguarlo.

--Vegetales por favor.

Por los momentos estaba sin empleo. Ese Tesla le llegó a su nombre un día a la puerta de su edificio. De alguna manera mágicamente sus gastos básicos aparecían pagados, sin poder impedirlo. Estaba sin empleo. Pero es que no tenía oportunidad d pagar ni un centavo. Por los momentos estaba sin novio. Pero alguien aparecerían tipo simpático como el Tío Sertorio.

"El tío Sertorio. Otro policía seducido por las Flores.

Ella se sentía así de alguna manera. a pesar que todavía no lograba sacarse de la cabeza haber sido testigo de la operación de extracciones de órganos encima de la mesa.

Le trajeron una fuente de vegetales, aderezados con salsa agridulce picante. Y un vino rosado Garrus le fue mostrada. No sabía mucho de eso, pero intuyo que sería caro.

--Oiga. No tengo dinero para eso.

--Usted aquí no paga nada. Todo es cortesía.

El hombre en silencio le entregó un magnifico y pequeño maletín de cuero. Se alejó discretamente y ella lo abrió.

Una magnolia, una rosa y un jazmín cubrían un puñado de preciosos diamantes rosados.

La joven rio cortadamente.

Yo también estoy loca-- dijo Priyanka viendo fascinada el regalo, primero de muchos--....una maldita serpiente de cascabel. Y es que había que estar loco, para tener de mascota una genuina loba negra salvaje y preñada.

Pensó la muchacha mientras degustaba el placentero sabor del vino rosado... Sabía que no había terminado la aventura, apenas una pausa. Sabía que su destino la alcanzaba. La manada no le permitiría que las abandonara. Todas nacidas en Capricornio. Todas juntas en un destino extraño.Amantes y asesinas. Haciendo una extraña y cruel justicia; libres depredadoras en un mundo sin conseciones... Volverian a estar juntas? Encontrarian algun momento la paz? Tendrian algun dia lucides.

Priyanka caminó y vio la noche.. Queria desnudarse..matar?..si...amar? Tal vez...las aletas de su nariz se ensancharon..sus ojos por un momento estuvieron muertos...Se controló...por ahora se controló..

F

El aire nocturno se filtraba por las ventanas abiertas del restaurante, trayendo consigo el aroma salado del océano cercano. Priyanka cerró los ojos, permitiendo que los sonidos de la noche la envolvieran. Era una noche perfecta para la caza, pensó, una noche en la que las bestias salían de sus guaridas.

El mesero regresó silenciosamente, rellenando su copa sin hacer ruido. Sus movimientos eran fluidos, casi felinos, y Priyanka no pudo evitar preguntarse si realmente era uno de ellos. Las Flores tenían una red extensa, tentáculos que se extendían por todo el mundo, tocando vidas y destinos con precisión quirúrgica.

Recordó las palabras de Sertorio en el galpón, cuando les había dicho que estaban muertas pero no lo sabían. Ahora entendía el significado profundo. Una vez que entraban en el mundo de las Flores, ya no había vuelta atrás. Se convertían en parte de algo más grande, más oscuro, más poderoso.

El maletín de cuero descansaba abierto sobre la mesa, los diamantes rosados brillando bajo la luz tenue. Cada piedra era perfecta, tallada con precisión que hablaba de recursos ilimitados. No eran solo regalos, eran mensajes. Recordatorios de que la manada no olvidaba, no perdonaba, pero tampoco abandonaba a los suyos.

Priyanka tomó uno de los diamantes entre sus dedos, sintiendo su peso y frialdad. Era hermoso y mortal, como todo lo que rodeaba a las Flores. Belleza y muerte entrelazadas en una danza eterna.

Sus pensamientos se dirigieron hacia Jazmín, la figura central de este macabro ballet. ¿Dónde estaría ahora? La había visto transformarse de asesina despiadada a esposa amorosa en segundos, una metamorfosis que desafiaba toda comprensión.

Y Magnolia, la médico, la leyenda. El cerebro detrás de la operación, la que movía los hilos desde las sombras. Su presencia había sido breve pero impactante, como un fantasma que aparece para recordar que la muerte siempre está cerca.

El vino rosado tenía un sabor complejo, con notas de frutas rojas y especias. Priyanka lo saboreó lentamente, permitiendo que el alcohol relajara sus músculos tensos. Había aprendido a apreciar los placeres simples después de haber estado tan cerca de perderla.

El restaurante seguía vacío, como un escenario montado especialmente para ella. Las mesas impolutas, las sillas perfectamente alineadas, todo esperando a comensales que nunca llegarían. Era un teatro de la soledad, un lugar donde los secretos se susurraban.

Afuera, la noche se profundizaba. Las estrellas brillaban con intensidad que solo se podía ver en lugares remotos como este. Era el tipo de noche que invitaba a la reflexión, a hacer balance de las decisiones tomadas.

Priyanka pensó en su carrera como policía, ahora destruida. Había dedicado años a servir y proteger, solo para descubrir que el mundo era mucho más complejo y oscuro de lo que había imaginado. Las líneas entre el bien y el mal se difuminaban cuando te enfrentabas a la realidad cruda.

El Tesla que había aparecido misteriosamente era solo el comienzo. Sabía que habría más regalos, más señales de que la manada la había adoptado. No era una elección que pudiera rechazar; era un destino escrito mucho antes de que ella naciera.

Sus pensamientos se dirigieron hacia su tía Lupe, la conexión familiar que la había arrastrado a este mundo. ¿Había sabido Lupe lo que le esperaba? ¿Había sido todo parte de un plan más grande, una conspiración que se extendía a través de generaciones?

El mesero se acercó nuevamente, trayendo un pequeño postre: una delicada tarta de chocolate con una flor comestible encima. Una magnolia, por supuesto. El simbolismo no se le escapó. Era otro mensaje, otra confirmación de que estaba siendo observada, cuidada, guiada.

Priyanka sonrió mientras probaba el postre. El chocolate se derretía en su boca, rico y decadente, con un toque de amargor que complementaba la dulzura. Era exquisito, como todo lo que las Flores tocaban. Tenían un gusto impecable, incluso en los detalles más pequeños.

La noche continuaba, y con ella, las reflexiones de Priyanka se volvían más profundas. Sabía que estaba en un punto de inflexión, un momento en el que tenía que decidir quién quería ser. ¿La policía honesta que había sido, o algo completamente diferente?

Las aletas de su nariz se ensancharon nuevamente, captando aromas que otros no podrían detectar. Era como si sus sentidos se hubieran agudizado, como si estuviera evolucionando hacia algo más primitivo, más instintivo. La bestia que llevaba dentro se agitaba, hambrienta de experiencias que su mente racional rechazaba pero que su cuerpo ansiaba.

Se controló, como había hecho tantas veces antes. Pero sabía que era solo cuestión de tiempo antes de que la máscara civilizada se desplomara completamente. Las Flores habían despertado algo en ella, algo que había estado dormido durante años, esperando el momento adecuado para emerger.

El final de la historia se acercaba, pero Priyanka sabía que en realidad era solo el comienzo. El comienzo de una nueva vida, una nueva identidad, un nuevo propósito. Las preguntas que se había hecho seguían sin respuesta, pero quizás esa era la belleza de todo.

La incertidumbre, el misterio, la promesa de aventuras por venir. En un mundo donde todo parecía predecible, las Flores ofrecían algo diferente: la posibilidad de vivir al límite, de experimentar emociones que la mayoría nunca conocería.

Priyanka terminó su vino y cerró el maletín de diamantes. Se levantó de la mesa, sintiendo el peso de su nueva realidad. Afuera, la noche la esperaba con sus promesas y peligros. Era hora de abrazar su destino, sin importar a dónde la llevara.

Caminó hacia la puerta del restaurante, sus pasos resonando en el silencio. El mesero la observó partir sin decir palabra, su expresión inescrutable. En el umbral, se detuvo y miró hacia atrás una última vez. El restaurante parecía diferente ahora, como si hubiera sido solo un sueño.

Salió a la noche, respirando profundamente el aire fresco. Las estrellas brillaban arriba, testigos silenciosos de su transformación. En la distancia, el océano rugía con fuerza primordial, recordándole que algunas fuerzas de la naturaleza no podían ser domesticadas.

Priyanka sonrió, sintiendo por primera vez en meses una sensación de libertad verdadera. Ya no era la policía que había sido, ni tampoco era completamente la bestia que podría llegar a ser. Era algo intermedio, algo nuevo, algo peligroso.

Y en esa peligrosidad encontraba una extraña paz.

Fin?.. ¿Tú crees que es el fin?


Sigue leyendo aquí

https://e999erpc55autopublicado.blogspot.com/2025/07/capricornio-parte-b.html?m=1

https://e999erpc55autopublicado.blogspot.com/2025/07/capricornio-parte-b.html?m=1


sábado, 19 de julio de 2025

Yorlett Capitulo 4

Novelas Por Capitulos






Nankurunaisa había estado trazando su camino hacia ella desde el principio, utilizando las estrellas como guía. Y ahora que la había encontrado, no se detendría hasta poseerla por completo.

La tormenta arreció fuera, el viento aullando entre los árboles como un lamento. O como una promesa.


 # Capítulo 2: El Primer Encuentro

Gran Desierto del Territorio Norte.

Con toda honestidad mientras viajaban Yorlett fue contando el desarrollo de su peligroso encuentro…

La primera semana que Yorlett pasó con Nyer fue como un sueño febril. Cada atardecer, él aparecía en el límite del campamento, siempre en el mismo momento en que el sol tocaba el horizonte, como si emergiera de la propia luz crepuscular. Y cada noche, la llevaba más profundo en el desierto, mostrándole lugares que no aparecían en ningún mapa turístico.

Aquella noche en particular, caminaban por un cañón estrecho que Yorlett  no había visto antes, a pesar de que estaba a menos de un kilómetro del campamento.

“¿Cómo es posible que nadie haya mencionado este lugar?” preguntó, pasando sus dedos por las paredes de piedra rojiza donde antiguas pinturas aborígenes representaban figuras humanas y animales entrelazadas con símbolos estelares.

Nyer sonrió, esa sonrisa enigmática que nunca alcanzaba sus ojos.

“No todos pueden verlo,” respondió simplemente. “El desierto revela sus secretos solo a quienes están dispuestos a escuchar.”

Ella  lo miró, intentando determinar si hablaba metafóricamente. En los pocos días que llevaba conociéndolo, había notado que Nyer a menudo hablaba en acertijos, mezclando poesía con lo que parecían ser verdades literales. Fue un viaje de valor.

Recordando esos días le parecía tan irreal,   o a lo mejor un deseo casi infantil de decir que todo era un sueño y que ahora podía salvar de una manera y otra a OMEO Cooper.


… En ese momento era feliz, una exitosa carrera, un novio muchísimo más bello que sus expectativas de relación,y en medio de su zona de confort ,la encontraba a  este aborigen que no se parecía en nada a los que habitaban la zona. Él la trató con respeto y cortesía. Reconoció en ella los ancestros de su raza indígena

“¿Qué significa eso exactamente?”, insistió.

En lugar de responder, Nyer se detuvo frente a un panel particularmente elaborado de arte rupestre. La pintura mostraba a un hombre con brazos extendidos hacia un grupo de siete figuras femeninas que parecían flotar en el cielo.

“Nankurunaisa y  las Yugarilya,” explicó, señalando las figuras. “Esta pintura tiene más de veinte mil años. Los antepasados ya contaban esta historia cuando el resto del mundo apenas descubría el fuego.”

Yorlett  observó la pintura con fascinación profesional. Como novel  artista visual, apreciaba la sofisticación de aquellas representaciones primitivas, la forma en que capturaban el movimiento y la emoción con trazos mínimos.

“Es hermoso,” murmuró. “Pero triste. Siempre persiguiendo, nunca alcanzando.”

“¿Eso crees?” Nyer la miró con intensidad. “Quizás la verdadera tragedia no es persecución eterna, sino la posibilidad de que algún día termine.”

Algo en su tono hizo que Ella se estremeciera. Había una amargura, una rabia contenida que no encajaba con el guía cultural que pretendía ser.

“¿Por qué me muestras todo esto?” preguntó, súbitamente consciente de lo aislados que estaban, de lo poco que realmente sabía sobre este hombre.

Nankurunaisa se  acercó, invadiendo su espacio personal de una manera que debería haberla alarmado pero que, inexplicablemente, la atraía.

“Porque tú puedes verlo,” respondió, su voz más profunda, casi reverente. “Porque cuando miras el desierto, no ves solo arena y rocas. Ves historias, ves vida, ves magia.”

Levantó una mano y, con un gesto que parecía ensayado, pasó sus dedos por el aire justo encima de la pintura rupestre. Para asombro de ella, los pigmentos comenzaron a brillar tenuemente, como si absorbiera la luz de la luna que se filtraba por una abertura en el techo del cañón.

“¿Cómo…?” comenzó a preguntar, pero las palabras murieron en su garganta cuando las figuras pintadas parecieron moverse, el cazador estelar extendiendo sus brazos hacia las siete hermanas que danzaban eternamente fuera de su alcance.

“La realidad es más fluida de lo que te han enseñado, ,” dijo Nankurunaisa , sus ojos reflejando el brillo sobrenatural de la pintura. “Los límites entre los mundos son más delgados en ciertos lugares, en ciertos momentos.”

Ella retrocedió un paso, su mente racional luchando contra lo que sus ojos estaban presenciando.

“Esto no es posible,” murmuró. “Es algún tipo de truco, una proyección…”

Yo soy el, me llamo Nankurunaisa -- sonrió, pero esta vez la sonrisa alcanzó sus ojos, transformando su rostro en algo inhumanamente hermoso,precioso.Un hombre de todas las razas y ninguna

“¿Un truco?” --Extendió su mano hacia ella. -- “Tócame y dime si soy un truco.”

Algo en su interior le gritaba que no lo hiciera, que mantuviera la distancia, que corriera de vuelta al campamento. Pero otra parte, una parte más profunda y primitiva, la empujaba hacia él con una fuerza casi gravitacional.

Lentamente, Yorlett  extendió su mano hasta que sus dedos rozaron los de Nankurunaisa. Al contacto, una corriente de energía la recorrió de pies a cabeza, como si hubiera tocado un cable de alta tensión. Pero no era doloroso. Era… revelador.

En ese instante de conexión, vio fragmentos de imágenes que no podían ser recuerdos suyos: el desierto transformándose a lo largo de milenios, civilizaciones surgiendo y desapareciendo, la constelación de Orión brillando sobre paisajes que cambiaban como las olas del mar.

Y a través de todo ello, una constante: la figura de un cazador, siempre persiguiendo, siempre observando desde las estrellas.

Cuando Yorlett  finalmente logró romper el contacto, se encontró de rodillas en el suelo del cañón, jadeando como si hubiera corrido kilómetros.

“¿Qué me has hecho?” preguntó, su voz apenas un susurro.

Nankurunaisa se arrodilló frente a ella, su expresión era una mezcla de preocupación y algo más oscuro, más hambriento.

“No te he hecho nada que no estuvieras destinada a experimentar,” respondió. “Solo he abierto una puerta que ya existía dentro de ti.”

Tomó su rostro entre sus manos, obligándola a mirarlo directamente a los ojos. En la penumbra del cañón, sus iris parecían cambiar de color, del ámbar al dorado, al rojo ardiente.

“Desde el momento en que te vi a través de mi telescopio en el campamento, supe que eras diferente,” continuó. “Tienes la marca, . La sensibilidad. La capacidad de ver más allá del velo que separa los mundos.”

“No sé de qué estás hablando,” respondió ella, intentando apartarse, fascinada, incapaz de romper el contacto visual.

“Lo sabes,” insistió Nankurunaisa  “Siempre lo has sabido. ¿Por qué crees que te sientes atraída por lo oculto, por lo misterioso? ¿Por qué tus fotografías capturan más de lo que el ojo humano puede ver? ¿Por qué sueñas con estrellas que te llaman por tu nombre?”

Ella  se quedó inmóvil. Nunca le había contado a nadie sobre esos sueños recurrentes, sobre las voces estelares que la habían acompañado desde la infancia.

“¿Quién eres realmente?” preguntó, su voz más firme ahora, impulsada por una mezcla de miedo y fascinación.

Nankurunaisa , y esta vez la transformación fue más completa. Su rostro pareció elongarse, sus rasgos volviéndose más afilados, más antiguos. Los mechones blancos en su cabello comenzaron a brillar como estrellas diminutas.

“Creo que ya lo sabes,” respondió, su voz resonando de una manera que no parecía completamente humana. “Mi nombre completo es demasiado antiguo para que tu lengua lo pronuncie, pero los primeros habitantes de esta tierra me llamaron ¡Perfecto!. Nankurunaisa
El nombre reverberó en el cañón como un trueno distante, y las pinturas rupestres a su alrededor brillaron con más intensidad, como respondiendo a su presencia.

“El cazador estelar, eso significa mi nombre ” murmuró Nankurunaisa , las piezas encajando en su mente con una claridad aterradora. 

“Orión.”

Nankurunaisa Asintió, complacido.

“He tenido muchos nombres a lo largo de los eones. Los griegos me llamaron Orión. Los egipcios, Osiris. Pero mi verdadera naturaleza, mi verdadero propósito, ha permanecido constante.”

Se puso de pie, extendiendo una mano para ayudar a Yorlett a levantarse. Después de un momento de duda, ella la tomó, preparada esta vez para la corriente de energía que la atravesó.

“¿Y cuál es ese propósito?” preguntó, sorprendida por su propia calma ante lo imposible.

“Buscar,” respondió simplemente. “Perseguir lo inalcanzable. Desear lo prohibido.” Hizo una pausa, sus ojos fijos en ella con una intensidad que debería haberla aterrorizado. “Hasta ahora.”

Ella  sintió un escalofrío recorrer su espalda.

“¿Qué quieres de mí?”

La sonrisa de Nankurunaisa se volvió predatoria.

“Todo,” respondió. “Y a cambio, te ofreceré lo mismo. Conocimiento más allá de lo humano. Experiencias que ningún mortal ha vivido. Un lugar junto a mí en el cielo nocturno.”

Dio un paso hacia ella, y el aire a su alrededor pareció distorsionarse, como si la realidad misma se doblara ante su presencia.

“Eres especial, Yorlett Elena Hernández . Tu alma brilla con una luz que he buscado durante milenios. Eres mi Yugarilya, mi estrella fugitiva. Pero a diferencia de las hermanas que siempre huyen, tú has venido a mí voluntariamente.”

Ella quería retroceder, quería correr, pero sus piernas no respondían. Una parte de ella —una parte que no reconocía como propia— anhelaba acercarse más, sumergirse en aquella presencia sobrenatural.

“Esto no es real,” dijo, más para convencerse a sí misma que como una afirmación. “Los dioses no existen. Las constelaciones son solo estrellas, no entidades conscientes.”

El ente  rió, un sonido que pareció sacudir las propias paredes del cañón.

“¿No existen?” Con un gesto de su mano, la arena del suelo comenzó a elevarse, formando patrones complejos en el aire, constelaciones tridimensionales que giraban lentamente alrededor de ellos. “Tu especie siempre ha sido así. Necesitan categorizar, explicar, reducir lo numinoso a fórmulas comprensibles.”

Las partículas de arena brillaban ahora como estrellas en miniatura, creando un universo en microcosmos que los envolvía.

“Pero en el fondo, saben la verdad. La sienten. Por eso miran al cielo con asombro. Por eso cuentan historias sobre dioses y héroes entre las estrellas. Porque recuerdan, en lo más profundo de su ser, que una vez caminaron entre nosotros, que ustedes son nuestros hijos, que las mujeres han parido nuestra descendencia, que hay una historia real, oculta por las falsedades y mentiras para tener la humanidad dormida ”

Ella  observaba hipnotizada el espectáculo celestial que la rodeaba. Era hermoso y aterrador a partes iguales.

“¿Por qué yo?” logró preguntar finalmente. “De todos los humanos, ¿por qué me elegiste a mí?”

Nankurunaisa disolvió la ilusión estelar con un movimiento de su mano, y la arena cayó suavemente al suelo.

“No fue una elección arbitraria,” respondió. “Tu linaje es especial. Tu abuela lo sabía. ¿Nunca te preguntaste por qué te contaba esas extrañas historias sobre estrellas vivientes? ¿Por qué te enseñó a reconocer constelaciones que no aparecen en ningún libro de astronomía?”

Yorlett  quedó inmóvil. Los recuerdos de su infancia con la abuela , las historias que le narraba su madre  Isabel emergieron con claridad: las noches en el patio trasero, observando el cielo mientras la anciana le susurraba historias que mezclaban tradiciones mexicanas con algo más antiguo, más misterioso.

“Mi abuela nunca mencionó nada sobre dioses estelares,” dijo, aunque un recuerdo persistente intentaba emerger en su mente.

“No con esas palabras, quizás,” concedió  Nankurunaisa “Pero te preparó. Te mostró el camino. Y ahora estás aquí, exactamente donde debías estar.”

Se acercó nuevamente, y esta vez  ella no retrocedió. Había algo hipnótico en su presencia, algo que anulaba su miedo natural ante lo desconocido.

“Déjame mostrarte más,” susurró Nankurunaisa extendiendo su mano una vez más. “Déjame revelarte los secretos que has estado buscando toda tu vida, incluso sin saberlo.”

Yorlett  miró su mano extendida, consciente de que estaba ante una encrucijada. La lógica, la razón, todo lo que la sociedad moderna le había enseñado le gritaba que corriera, que esto era una alucinación, una psicosis inducida por el aislamiento del desierto.

Pero otra parte de ella, una parte que resonaba con las historias de su abuela, con los sueños estelares que la habían perseguido toda su vida, la empujaba a aceptar.

“Si voy contigo,” dijo lentamente, “¿podré regresar?”

La sonrisa de Nankurunaisa se ensanchó, revelando dientes demasiado blancos, demasiado afilados para ser humanos.

“¿Por qué querrías regresar, cuando puedo mostrarte maravillas que ningún mortal ha contemplado jamás?” Ya has sido mi mujer. Muchas veces.Ahora lo volverás a ser.

-- No eras tú. Era OMEO Cooper. Devuélvemelo.-- dijo sin pensar. Y es que en ese momento sintió que había perdido a su novio.

El ente quedó sorprendido en su vanidad. Le costaba entender que ella prefería a una manifestación derivada de él y no el mismo 

No era una respuesta, y ella lo sabía. Pero en ese momento, con la luz de las estrellas filtrándose por la abertura del cañón y el arte rupestre milenario brillando a su alrededor, la advertencia implícita no fue suficiente para detenerla.

Ella Tomó la mano de Nankurunaisa

El mundo a su alrededor se disolvió en un torbellino de arena y luz estelar. Una onda promiscua,depravada,enervante,maligna, de un irrefrenable ardor sexual la atacó como nunca antes.


El amanecer encontró a Yorlett de regreso en su tienda en el campamento, sin recuerdo claro de cómo había llegado allí. Su cuerpo se sentía extraño, como si hubiera sido estirado y comprimido, como si hubiera viajado distancias imposibles en un parpadeo.Como si hubiera estado en una orgía sin fin.

Fragmentos de imágenes destellaban en su mente: desiertos ancestrales poblados por seres que no eran completamente humanos; cielos nocturnos con constelaciones que ningún astrónomo moderno reconocería; Nankurunaisa en  su forma cambiando constantemente entre hombre y algo más antiguo, más primordial.Algo salvaje ,animal que todavía hacía estremecer su Cuerpo . Se desplomó en la cama portátil. Agotada,sin capacidad de pensar.

Horas después,Se incorporó lentamente, notando que aún llevaba la ropa del día anterior, ahora cubierta de una fina capa de arena rojiza. Pero no era arena común. Brillaba tenuemente, como si cada grano contuviera una estrella en miniatura.

Al mover su mano izquierda, sintió un dolor agudo en la muñeca. Al examinar, descubrió una marca que no estaba allí la noche anterior: un símbolo que recordaba vagamente a la constelación de Orión, pero con líneas adicionales que formaban un patrón más complejo. No era un tatuaje convencional; parecía haber sido grabado desde dentro, como si la piel hubiera sido marcada por fuego estelar.

“No fue un sueño,!¡Maldita sea!, creo que hice el amor con él. No puede ser. Yo tengo un compromiso .OMEO, cuánto Lo siento No soy digna de ti..” murmuró para sí misma, pasando los dedos por la marca.

Al contacto, sintió un eco de la conexión que había experimentado con Nankurunaisa, como si la marca fuera un canal permanente entre ellos.

Un golpe en la lona de su tienda la sobresaltó.

“¿Yorlett ? ¿Estás despierta?” Era la voz de Djalu, el guía aborigen.

“Sí,” respondió, apresurándose a cubrir la marca con la manga de su camisa. “Un momento.”

Cuando salió de la tienda, encontró al anciano esperando con expresión grave. Sus ojos, normalmente cálidos, la estudiaban con una mezcla de preocupación y algo cercano al miedo.

“¿Dónde estuviste anoche?” preguntó sin preámbulos.

Yorlett dudó. ¿Cuánto podía contar? ¿Cuánto creería este hombre?

“Salí a caminar,” respondió vagamente. “Quería fotografiar el cielo nocturno.”

Djalu la miró fijamente, como si pudiera ver a través de su mentira.

“Te vieron con él,” dijo finalmente. “Con el hombre de ojos dorados.”

Yorlett sintió que su corazón se aceleraba.

“Es solo un guía local", intentó explicar. “Me está mostrando lugares interesantes para mi proyecto fotográfico.”

El anciano negó con la cabeza, su expresión cada vez más sombría.

“No es un guía, Yorlett  No es… local.Nadie lo conoce.” Hizo una pausa, como si buscara las palabras adecuadas. “Yo si se quien es.No es de este tiempo.”

Un escalofrío recorrió la espalda de Yorlett . La confirmación de otra persona, especialmente alguien tan conectado con las tradiciones locales como Djalu, hacía que la experiencia de la noche anterior fuera aún más real, más aterradora.

“¿Sabes quién es?” preguntó en voz baja.

Djalu miró nerviosamente a su alrededor, asegurándose de que nadie más pudiera escucharlos.

“Los ancianos hablan de él,” respondió. “El cazador que camina entre las estrellas y la tierra. .” Hizo un gesto protector con la mano. “No es un espíritu benévolo, . Es un depredador. Un seductor. Busca recipientes para extender su influencia en nuestro mundo.”

“Recipientes,” repitió Yorlett , recordando cómo Nankurunaisa había usado exactamente esa palabra la noche anterior.-- Creo que metí la pata.

“Cuerpos humanos,” explicó Djalu. “Almas receptivas que pueda… habitar. Poseer.”

Yorlett sintió náuseas. Lo que había experimentado como una revelación mística, una conexión con algo trascendente, adquiría ahora un tono mucho más siniestro, ahora estaba segura que la poseyó salvajemente y ella participó activamente. .

“¿Por qué me estás contando esto?” preguntó, aunque ya sospechaba la respuesta.

Djalu señaló su muñeca izquierda, donde la marca del ente  se ocultaba bajo la tela de su camisa.

“Porque ya te ha marcado,” dijo simplemente. “Y porque aún no es demasiado tarde.”

bajó la mirada hacia su muñeca, sorprendida de que el anciano supiera de la marca sin haberla visto.

“¿Cómo…?”

“Puedo sentirla,” respondió Djalu. “Es como un… eco en el mundo espiritual. Una perturbación.”

Se acercó más, bajando aún más la voz.

“Escúchame bien,Yorlett Hernández . Aún puedes romper la conexión, pero debes actuar rápido. Cada vez que lo veas, cada vez que aceptes sus dones, el vínculo se fortalecerá. Y llegará un punto en que será irreversible.”

“¿Qué debo hacer?”, preguntó , el miedo finalmente superando la fascinación que había sentido.

“Debes irte,” respondió Djalu con firmeza. “Hoy mismo. Vuelve a la ciudad, a las luces, al ruido.Nankurunaisa  es más débil, lejos del desierto, lejos del cielo abierto donde sus estrellas brillan con más fuerza.”

Yorlett asintió lentamente. La idea de abandonar el proyecto fotográfico que la había traído al desierto era decepcionante, pero el miedo que comenzaba a sentir era más fuerte.LLegó pensando hacer fotografías para venderlas y poder ayudarse a financiar su carrera, terminó siendo seducida por un ser bellísimo y precioso en su maligna esencia 

“¿Y la marca?” preguntó, tocando inconscientemente su muñeca.

La expresión de Djalu se ensombreció aún más.

“La marca permanecerá,” dijo. “Es un vínculo que sólo puede romperse con rituales específicos. Pero puedo darte algo que te ayudará a mantenerlo a distancia.”

El anciano extrajo de su bolsillo un pequeño objeto envuelto en tela. Al desenvolverlo, reveló un colgante de plata con un símbolo grabado que Ella no reconoció.

“Esto es un amuleto de protección,” explicó. “Ha estado en mi familia durante generaciones. No bloqueará completamente su influencia, pero te dará tiempo. Tiempo para encontrar ayuda, para aprender a defenderte.”

Yorlett  tomó el colgante con manos temblorosas, sintiendo un leve hormigueo al contacto, como si el objeto tuviera su propia energía.

“¿Por qué me ayudas?” preguntó. “Apenas me conoces.”

Djalu sonrió tristemente.

“Porque he visto esto antes,” respondió. “Hace muchos años, otra joven llamada Madeleine  fue marcada. Era mi hermana  menor.No tuve el valor de intervenir entonces. No cometeré el mismo error dos veces.”

Antes de que Ella pudiera preguntar más sobre esa otra mujer, Djalu se alejó, dejándola sola con el colgante y un creciente sentimiento de urgencia.

Dentro de su tienda, comenzó a empacar apresuradamente. Mientras lo hacía, notó que la arena brillante que cubría su ropa había desaparecido, como si nunca hubiera estado allí.

Pero la marca en su muñeca permanecía, pulsando levemente al ritmo de su corazón acelerado.

Y en algún lugar, más allá de su percepción consciente, podía sentir a Nankurunaisa, esperando, su paciencia tan eterna como las estrellas que representaba.Yorlett  se colocó el colgante de protección alrededor del cuello y continuó empacando, determinada a estar en el primer autobús que saliera del desierto.

Lo que no sabía entonces, lo que no podría haber imaginado, era que su huida no sería el final de su encuentro con Nankurunaisa.

Luego pasó el tiempo, ella de alguna manera lo superó, culminó su carrera y empezó a laborar en la Policía Federal Australiana, para terminar en el caso del campamento 3NTE,inmediatamente  perder OMEO,también perdió su carrera,  su destino.En definitiva perderlo todo 






 # Capítulo 4: Señales de Peligro

El viaje a Adelaide transcurrió en un silencio tenso. Yorlett  miraba constantemente por la ventanilla del todoterreno de Henry , escrita donde cada vehículo que pasaba, cada figura solitaria en las paradas de descanso. La paranoia se había convertido en su estado natural, una adaptación necesaria para la supervivencia en todo este tiempo.

Henry conducía con la concentración de quien sabe que lleva una carga preciosa y peligrosa. Desde el incidente de la noche anterior en la cabaña, su escepticismo académico había dado paso a una cautela que rayaba en el miedo. Ver a aquella figura de ojos dorados entre los árboles había sido suficiente para convencerlo de que la historia de Yorlett no era producto de una mente perturbada.

“¿Cómo es ella?” preguntó Yorlet, rompiendo el silencio después de horas de carretera, tenía curiosidad de averiguar. El eterno femenino de saber si había alguien en la vida de Henry. A veces le daban ganas de reír.  Sabía que Henry siempre había enamorado de ella


Enamorado de Sofia.Libro II.año 2026

Novelas Por Capitulos El Rescate de Nexa ( En edicion, formateo y prelanzamiento ) Ciencia Ficción.Urbana, Saga El Corazón de Jade ¡ Prólogo...